10 de julio de 2012

Saltan las alarmas médicas por los 50 días de encierro de los mineros

J.Callado/S.Brey / Ponferrada--- “No nos rendiremos. Todos a una hasta el final, sea cual sea”. Ésta es la premisa de las personas que están al frente del conflicto minero, que enfrenta a Gobierno y trabajadores del sector, y que se defiende en varios frentes, con protestas que se centran, principalmente, en las carreteras y en el interior de la mina. Pero la situación comienza a ser delicada entre los siete mineros que se encuentran encerrados en el Pozo de Santa Cruz desde el pasado 21 de mayo. Hoy se cumplen 50 días de encierro. El estado de salud empieza a pasar factura y según losmédicos consultados, los mineros en las condiciones que se encuentran yahan llegado a un límite donde hay que estar mucho más pendiente de su salud. La humedad influye, la alimentación, influye,el perder el concepto de día-noche afecta a los biorritmos y también puede pasar una dura factura al verse afectada una hormona, la melatonina que actúa dependiendo del ciclo de día y de noche y que participa en una gran variedad de procesos celulares, neuroendocrinos y neurofisiológicos. Tantos días bajo tierra comienza a disparar las alarmas. Lesiones reumática, artritis y lesiones musculares van a estar al orden del día, pero lo más importante, según han explicado fuentes médicas, el aspecto psicológico es el que más daño puede hacer a los mineros encerrados, por lo que se advierte que tantos días sin tener una vida cotidiana es síntoma ya preocupante. Pero paralelamente,el espíritu de lucha de los mineros es tan grande que les permite hacer verdaderos sacrificios, que algunos calificarán como un auténtico infierno, como es el hecho de recorrer los más de 400 kilómetros que separan El Bierzo y Madrid o llevar más de 48 días encerrados en el interior de una mina, todo ello con el fin de ganar su batalla. Una situación que provoca que mientras los integrantes en la III Marcha Negra caminan, bajo un sol de justicia,entre tierras de cereal y viñedos, a kilómetros de distancia, otros siete mineros viven entre humedales después de convertir la galería en su lugar de residencia. De este modo, mientras los participantes en la Marcha Negra luchan contra el calor que desprende el asfalto y las altas temperaturas, que en las últimas jornadas se situaron entre los 30 y los 40 grados, a tres kilómetros de la bocamina, en un espacio de 40 metros cuadrados, los siete encerrados en el pozo Santa Cruz hacen frente a la humedad y la corriente. Precisamente, para combatir las inclemencias de la mina han instalado unos ventiladores y han colocado plásticos y traviesas de madera, que también hacen de aislante de la corriente y la humedad. Los encerrados reconocen que la temperatura y la humedad exacta en las entrañas de la mina es difícil de calcular, ya que varía de un día para otro, porque dependen del frío o el calor que haga en el exterior. “Nunca hemos controlado la temperatura, al principio estábamos a unos 19-20 grados. Ahora bajó la humedad y subió la temperatura por lo que estaremos a unos 25-30 grados”, detallaron. Reconocen además que los primeros días fueron los que peor lo pasaron porque “al principio se pegaba todo a los huesos, nos levantábamos como si estuviéramos al lado del río”, pero ahora cuentan con unos ventiladores “que están echando aire caliente todo el día, y secan mucho la humedad”. Aún así sigue habiendo bastante humedad porque “no deja de ser un agujero en la mina”, explicaron los mineros encerrados, al tiempo que matizaron que “sin los ventiladores, la temperatura media sería poca y habría muchísima humedad”. Pese a todo aseguran que el cuerpo, al final, se “hace a la humedad y al calor que hace aquí dentro”, pero a lo que no puede llegar a acostumbrarse es “a estar privados de libertad y a no poder estar a lado de los seres queridos”. A pesar de que el cansancio hace mella en ellos, tanto unos como otros se muestran firmes en no abandonar hasta que el Gobierno asegure un futuro para el carbón, que les permita garantizar su puesto de trabajo para poder llevar el pan a su hogares.http://www.lacronicadeleon.es/2012/07/09/leon/saltan-las-alarmas-medicas-por-los-50-dias-de-encierro-de-los-mineros-154452.htm