26 de septiembre de 2012

27 septiembre. 37 aniversario de los últimos fusilados por el franquismo

Van cayendo los 27 de septiembre del calendario de la democracia transicional monárquica del estado español. Seguimos transitando a la nada o al desastre, que al final es lo mismo, la ausencia de derecho a tomar nuestras propias decisiones, de libertad para escoger nuestros caminos, de amparo que nos proteja de los estadios de represión, de justicia para los muertos y los vivos, para los hallados y los no encontrados, viviendo en su stand by de falsas reconciliaciones. Pasa otro 27 de septiembre sin más avances que el tesón de nuestra memoria que se niega a dejar en la cuneta del olvido a quienes defendieron con todo lo que tenían unas ideas, que no murieron cuando fueron asesinados con total impunidad. Otro 27 de culpables no juzgados, no cuestionados, no acusados más que por aquellos que siguen luchando por la verdad, la justicia y la reparación para todas las víctimas del fascismo español durante la dictadura y en la transición, víctimas de crímenes de estado. Señalados como delincuentes, como terroristas, los antifascistas asesinados en los últimos años de la dictadura fueron objeto del terrorismo más reprobable, el que ejerce el estado. Les robaron la vida a garrote o a fuerza de fusil, y quisieron también robarles la dignidad, pero esa era demasiado grande para tan cobardes asesinos hacedores de sentencias de muerte. Otro 27 de septiembre en pie, con los puños en alto, la cabeza erguida, recogiendo su testigo, pues la lucha continua de muy distintas maneras contra los mismos enemigos, con otros nombres y otras caras, pero los mismos oponentes, el pueblo versus los que se empeñan en oprimirnos y explotarnos a su mayor beneficio. Hoy 27 de septiembre de 2011, 37 años después, no olvidamos, no oblidem, non esquecemos, ez dugu ahazten. Jon Paredes Manot “Txiki”, Angel Otaegi, José Luis Sánchez-Bravo Solla, Ramón García Sanz, Xosé Humberto Baena, PRESENTES.