15 de septiembre de 2012

Declaración de Revolta Global-Esquerra Anticapitalista : Después del 11S: la República catalana es el futuro. Recortes no!

La histórica y masiva manifestación de la reciente fiesta del 11 de septiembre, donde Revolta Global-Esquerra Anticapitalista estuvo presente, no deja dudas. Estamos ante un punto de inflexión en la historia de la sociedad catalana. Por primera vez una amplia mayoría de la población reclama de forma clara la independencia de Cataluña y la rotura del régimen nacido en 1978. Tras el éxito de la manifestación es necesario exigir la convocatoria de un referéndum donde el pueblo catalán pueda decidir su futuro sin límites. El 11S de 2012 debe ser el inicio de un proceso que no se puede parar aquí y que debe culminar con la constitución de una República catalana que, desde su propia soberanía, decida qué vínculos quiere tener con la resto de pueblos de Europa y del mundo. CiU busca surfear la movilización del 11S y beneficiarse de él, pero no la controla. CiU intentará capitalizar el malestar nacional y no perder votos entre sus bases independentistas pero, sobre todo, busca amortiguar el desgaste sufrido por los recortes y desactivar el conflicto social apelando a una falsa unidad nacional. La falta de contenido social es el punto más débil de la histórica manifestación del pasado día 11S y los planteamientos de los y las convocantes. En un momento donde la independencia se ha convertido en el horizonte que demanda la sociedad catalana el reto de la izquierda anticapitalista y los movimientos sociales populares y alternativos es ser capaces de ligar la reivindicación nacional para una República propia en la lucha por los derechos sociales y por una salida a la crisis capitalista favorable a los intereses de la mayoría de los y las ciudadanas. Sino logramos hacer este vínculo serán sectores empresariales y conservadores los que se beneficiarán de este proceso y conseguirán utilizar la lucha nacional para generar falsos consensos sociales y desactivar la protesta social. Al mismo tiempo, si la defensa de la soberanía de Cataluña no va acompañada de contenido social existe el riesgo de que la demagogia de PP o Ciutadans pueda avanzar entre los sectores de la sociedad catalana y de la clase trabajadora que menos se identifican con la reivindicación nacional y polarizar barrios populares en torno al conflicto nacional lo que, al igual que la demagogia contra la inmigración, sólo sirve a la derecha españolista o catalanista. Nada sería más importante que, después de un 11S histórico, tuviéramos un otoño caliente contra los recortes, el desmantelamiento de los servicios públicos y los intentos de hacernos pagar a todas una crisis que no hemos creado nosotros, sino las élites económicas y financieras. Es necesario reactivar la lucha contra los recortes y movilizarse para no pagar una deuda ilegítima que no es nuestro, sino de los bancos y los financieros. Por eso no debemos tener ilusiones sobre la Unión Europea. La Europa del Capital no llevará la libertad al pueblo de Cataluña. La troika no da libertad a los pueblos, les toma, imponiendo planes de ajuste estructural y recortes. La independencia en manos de la Europa del capital, Merkel y la troika se puede convertir en una soberanía sin contenido. El caso de Grecia es el ejemplo más flagrante. El internacionalismo y la solidaridad entre los pueblos son necesarios para obtener la emancipación nacional y social. La crisis es internacional y la respuesta también debe serlo. La solidaridad entre los pueblos es el arma más poderosa para derribar la maquinaria de la austeridad y la sumisión neocolonial de los pueblos del sur de Europa en la troika. Una huelga general de la Europa mediterránea es la respuesta necesaria para este otoño para combatir los planes de ajuste que se abaten contra los trabajadores y los pueblos del sur de Europa. La plena soberanía de Cataluña debe coordinar también con la lucha para derrumbar el conjunto del Estado español al régimen centralista, monárquico y españolista nacido durante la Transición postfranquista. Por ello es necesario, desde Cataluña, establecer alianzas con la izquierda de ámbito estatal que tiene el deber de trabajar desde el "centro" del Estado para combatir el españolismo y el centralismo y defender el derecho a la autodeterminación ya la independencia del pueblo catalán, vasco y gallego. Así lo hacen nuestros compañeros / as de Izquierda Anticapitalista. Y, al mismo tiempo, hay que forjar acuerdos con los movimientos sociales, populares y políticos alternativos de las otras naciones sin Estado que hoy están en España, como el País Vasco o Galicia, para coordinar la lucha para romper y desbordar el actual Régimen y abrir a Rajoy varios frentes simultáneos. Tras este histórico 11S desde la izquierda anticapitalista y los movimientos populares y alternativos tenemos, aún más, el reto de saber dibujar los contornos de un modelo de sociedad diferente de lo que dibuja la derecha española y catalana o el independentismo sin contenido social. Una Cataluña donde los intereses de la mayoría de la población prevalezcan sobre los de la minoría financiera y empresarial privilegiada, con un modelo de producción, distribución y consumo respetuoso con el medio ambiente, donde ninguna persona sea discriminada en virtud de su género, opción sexual , etnia, religión o procedencia. Que no nos desvíen ni nos engañen. Después del 11S ya no valen con cortinas de humo como el pacto fiscal que encaucen por las vías institucionales y maniobras el clamor expresado en la calle. Tampoco vale intentar utilizar la protesta del día para desactivar el conflicto social y la lucha contra los recortes. Trabajar para una República catalana y oponerse a la crisis capitalista deben ser dos combates que tienen que marchar juntos en un otoño donde la movilización contra el poder financiero debe poner contra las cuerdas a aquellos / as que están utilizando la crisis para a rediseñar nuestra sociedad en un sentido cada vez más desigualitario. La República catalana es el futuro! Recortes No! No pagaremos su deuda!