27 de septiembre de 2012

El líder de Syriza dice que el 25-S "es la prueba de que los españoles también han llegado a su límite"

Público. El máximo esponente de Syriza, Alexis Tsipras, arremetió este jueves en el Parlamento Europeo contra los ajustes impuestos a Grecia por la Troika (Banco Central Europeo, Comisión Europea y Fondo Monetario Internacional) y dijo que las manifestaciones del 25-S en Madrid ponen de manifiesto que los españoles, como los griegos, también "han llegado a su límite". El líder de la izquierda griega estaba en la capital europea este jueves para mantener una reunión con el presidente del PE, Martin Schulz, sobre los nuevos recortes que el Gobierno de Andonis Samaras aplicará para cumplir con las imposiciones de la Troika a cambio del segundo rescate financiero a Grecia. Ese nuevo paquete de recortes será de 13.600 millones de euros, 2.000 más de los exigidos y además de retrasar la edad de jubilación de 65 a 67 años y reducir las pensiones y los sueldos de los funcionarios, prevén la eliminación de 15.000 puestos de trabajo público. Esta mañana, Samaras anunciaba un principio de acuerdo con sus socios de Gobierno en coalición para la aprobación de los recortes. El mandatario conservador vivió su primera huelga general en este nuevo periodo ayer. Tras la reunión, Tsipras recalcó que la crisis de deuda no es un problema de Grecia o de otros países periféricos como España, Portugal e Italia, sino que se trata de un problema "europeo" que exige una solución "en el marco europeo". "Las manifestaciones en Madrid son una muestra de que los españoles también han llegado al límite", dijo. Asimismo, insistió en que las políticas de austeridad impuestas en Grecia eran "equivocadas desde el principio y sólo sirven para empeorar la situación del país". El líder de Syriza exigió el fin de los recortes y buscar una solución "europea", al tiempo que ha apelado a la sinceridad para contar a los ciudadanos que la receta impuesta tiene por objetivo que "ganen dinero los bancos". Por último, llamó a la unión y "solidaridad" entre los partidos de izquierdas en Europa para hacer frente a la crisis.