28 de septiembre de 2012

El pueblo español no aceptará un golpe de estado financiero

The Guardian--- El gobierno de España tiene razones para temer la reacción de la gente público ante esta nueva ronda de sufrimiento exigida por los mercados financieros. El intento del movimiento español "occupy", los indignados, de rodear el Congreso en Madrid ha sido comparado por el secretario general del Partido Popular (PP) derechista, en el gobierno con un intento de Golpe de Estado. La democracia española realmente puede estar en peligro, pero el peligro no está en las calles. Según el Financial Times, la UE ha estado manteniendo conversaciones secretas con el ministro de Economía, Luis de Guindos para implementar nuevas medidas de austeridad antes de España solicitando un rescate completo. El jueves, el Gobierno anunciará reformas estructurales y reducciones adicionales del gasto, adicionales a los recortes ya enormes en la salud y la educación. Adelantarse a las condiciones del rescate significa que el gobierno es capaz de mantener la ilusión de la soberanía. En realidad, España se encuentra al borde de la insolvencia y bajo una gran presión para aceptar un paquete de rescate. A cambio, la cuarta mayor economía de la zona euro tendrán que entregar el control soberano y financiero al FMI, a la Comisión Europea y al Banco Central Europeo. Si hablar de un golpe de estado financiero suena inverosímil, considera esta declaración de un reciente informe de Goldman Sachs: " Cuanto más se entregur la Administración española s intereses políticos nacionales... más probable será la condicionalidad explícita exigida. " Eso en jerga bancaria significa: " Podemos hacerlo de manera fácil, o por las malas". Mientras tanto, en sus heroicas negativas de que el rescate sea incluso necesario, el primer ministro español Mariano Rajoy cada vez se parece ministro de información de Saddam Hussein, que insistía que los estadounidenses estaban huyendo y suicidándose por centenares a las puertas de la ciudad, incluso cuando Bagdad estaba cayendo. La estrategia de negación de Rajoy toma forma. En junio, insistió bancos españoles no necesitaban ser rescatados, a dos semanas de que lo fueran. Este intento paternalista y pasado de moda de moldear la opinión pública en contra de la realidad parece indicar que, como muchos comentaristas locales han observado, la Administración española está funcionando ", como si no conocía la existencia de Internet". Mantener la ilusión de la soberanía es importante, porque Rajoy no quiere pasar a la historia como el autor de la humillación de España. Hay una imagen infame del presidente de Indonesia Suharto cediendo el control económico en 1998, mientras el jefe del FMI se cernía sobre él, con los brazos cruzados y sonriendo. Rajoy está desesperado por evitar una escena, muy consciente de que los gobiernos de Grecia, Portugal e Irlanda cayeron tras haber sido obligados a pedir rescates que imponen mayor austeridad sobre sus ciudadanos. El PP también quiere evitar pedir un paquete de rescate antes de las cruciales elecciones en Galicia y el País Vasco el 21 de octubre. Pero si Rajoy sigue adelante con retrasos adicionales en pedir un rescate, podría sufrir el mismo destino que Berlusconi, derrocado el año pasado y reemplazado por un tecnócrata ex-Goldman Sachs después de un enfrentamiento con el Banco Central Europeo. El principal problema para Rajoy es que lo que Goldman Sachs llama "complaciendo los intereses políticos internos" el resto de nosotros lo llamamos "democracia" . El gobierno tiene razón para temer la reacción del público español de esta nueva ronda de sufrimiento que mandan los mercados financieros. Ya, muchas pancartas de protesta diciendo: "No podemos más". Con una tasa de desempleo del 26%, el 22% de los hogares españoles viven por debajo del umbral de pobreza y otro 30% no puede "llegar al fin de mes", como dicen aquí. Cientos de miles de sindicalistas salieron a las calles de Madrid la semana pasada. La pérdida de soberanía está alimentando el deseo de independencia catalán con grandes protestas. Movimientos ciudadanos españoles, como los de Grecia, Irlanda, Portugal, Italia y Francia han exigido una auditoría de la deuda, para ver quién realmente le debe qué a quién. El político de la oposición, Cayo Lara pide que las condiciones del rescate se debatan en el Parlamento, mientras que un grupo llamado Jueces para la Democracia están investigando si la deconstrucción virtual del estado social podría ser inconstitucional. Y los indignados españoles agitan las puertas del Congreso hoy contra la traición de los partidos políticos y el debilitamiento de la democracia popular por la troika y los mercados. Tienen en contra a algunas de las fuerzas más poderosas del planeta. Pero pueden encontrar consuelo en sus homólogos de Portugal. Recientemente, el gobierno portugués anunció que elevaría las contribuciones a la seguridad social del 11% al 18% en un país que no puede absorber más recortes salariales. En una respuesta sin precedentes 600.000 personas se concentraron a las puertas del parlamento y en 40 centros urbanos de todo el país, gritando "¡ladrones!" y "cobardes!" y exigiendo la renuncia del gobierno. En respuesta, el Gobierno portugués ha hecho un giro de 180º. Goldman Sachs y su calaña encontrarán a los españoles al menos igualmente ardientes en defensa de su soberanía. • Este artículo fue modificado el 25 de septiembre de 2012. En un principio dijo que España era la cuarta mayor economía de Europa. Esto ha sido corregido ----- Traducción del artículo de The Guardian, para quienes evidentemente somos ciudadanos y no antisistema o violentos ultraizquierdistalos que nos manifestamos contra los recortes socilaes y democráticos. Solo gente que defiende su soberanía y su democracia . Tomen nota señores del gobierno