12 de septiembre de 2012

La Nueva Organización Anticapitalista alemana un paso más cerca de ver la luz

Hace algo más de un año comenzó un interesante proceso de discusión entre grupos y personas situadas en el espectro de la izquierda radical alemana. Al calor de experiencias unitarias como el NPA francés o la Antarsya griega, se ha ido generando a lo largo de los últimos meses una dinámica de debate y puesta en común que va por el camino de convertirse en una unificación y refundación de un importante sector de la izquierda revolucionaria alemana. La Nueva Organización Anticapitalista en proceso de preparación-- Aunque el ambiente europeo ponía las condiciones, fue en concreto un grupo crítico interno de Die Linke en un barrio de Berlín el que lanzó la primera piedra. La SIB (Iniciativa Socialista de Berlin) sacó a debate un papel que propueso a organizaciones cercanas. Lo que parecía un pequeño proyecto local, llamó rápidamente la atención de colectivos tanto locales como federales, así como de individuos y activistas de movimientos sociales. Lo que comenzó como un debate en torno a un documento de mínimos titulado "¡Ya era hora!" ha conseguido nuclear un proceso de trabajo común en el que participan ya varias organizaciones con presencia en distintas regiones y numerosos grupos curiosos que se acercan a los debates preparatorios. Die Linke sin perspectiva: gestión apolítica de la miseria--- El punto de partida es un análisis negativo de Die Linke como plataforma que posibilite una politización de un sector de las masas y las encuadre en la lucha social y política, con un enfoque clasista e internacionalista. Desde su fundación Die Linke arrastra un permanente juego de equilibrios entre facciones que generalmente termina en un equilibrismo pactado de reparto de cargos congreso tras congreso y que elimina el debate político de fondo, alejando la organización de las calles y llevándola día tras día más a los despachos. Principalmente dominada en la práctica por el antigio PDS del este alemán, es una partido totalmente orientado al gobierno y se integra en cada gobierno que ha sido posible con el SPD. En el oeste del país, los sectores más frescos vinculados a la extinta WASG o bien han capitulado a la retórica antiliberal del antiguo ministro de economía Lafontaine -integrándose en sus direcciones pactadas con la burocracia del este- o ha arrojado la toalla. De hecho, podemos decir que en el este alemá, Die Linke llega a jugar incluso el papel de un SPD de gobierno o de acompañante de gobierno respetable, según sea el resultado electoral en cada región. La necesidad de una izquierda de combate: una cuenta pendiente--- Así la situación, equiparable Die Linke -con todas las distancias que se quiera- a una IU española gestionaria, un sector de la izquierda alemana lleva desde hace años reflexionando sobre la necesidad de una alternativa política. Un primer intento se realizó al calor de la popularidad de Lucy Radler en Berlín, que con amplios sectores de la extinta WASG se opuso a la fusión con un PDS gestionario para formar Die Linke en la capital alemana. Al no conseguir los resultados electorales esperados, la organización animadora de la extinta WASG Berlin (SAV, vinculado a la internacional CWI), dio un giro de 180 grados para ingresar en Die Linke, lo que dejó a numerosos militantes y sectores combativos huérfanos de un referente político independiente. Años después y, una vez hecha la desastrosa prueba de gobierno en Berlín de Die Linke + SPD (el PSOE alemán), sectores de la izquierda se rearman para ofrecer una alternativa a la izquierda. El balance del gobierno en Berlín no deja lugar a dudas: un aumento espectacular de los precios de vida, especulación inmobiliaria galopante, intento de privatización del agua, apoyo a empresarios que distorsionan las leyes y la falta de un salario mínimo para un aumento de la explotación generalizado y mucho más. La Nueva Organización Anticapitalista alemana va tomando forma--- A lo largo del debate nombrado más arriba se han ido sumando en el empeño numerosas organizaciones: SIB de Berlín, la RSB (sección del Secretariado Unificado de la IV Internacional), SoKo (Cooperación Socialista), InterKomm (Comunistas Internacionales), Scharf Links (Izquierda Incisiva). Igualmente apoya el medio alternativo online TREND, una web referencia de la izquierda alemana. Otras organizaciones como Poder Obrero (por una V internacional), Iniciativa Marxista y el Círculo de trabajo para la supresión del capitalismo (AKKA) están participando como observadores. RIO (de la internacional Fracción Trotskista) y ISL (otra sección del Secretariado Unificado de la IV Internacional, dentro de Die Linke) obervan también sin pretender integrarse en el proceso de creación de estructuras organizativas. Igualmente diversos activistas y pequeños grupos locales o del espectro denomicado "marxista-leninista" se acercan por las actividades organizadas. El pasado fin de semana tuvo lugar un destacable evento: un intenso taller de 3 días en el participaron decenas de activistas de izquierda. Profundos debates sobre la situación nacional e internacional, el papel de izquierda de combate y otros temas relacionaos. Un paso más en poner las base de la unificación de un sector importante de la izquierda radical alemana. Más de 50 cuadros solamente en Berlín en un encuentro de alto nivel de contenidos. Además, el interés suscitado ha llevado a la creación de una página web para dinamizar el intercambio de documentos y convocatorias: http://nao-prozess.de/ Puntos fuertes y débiles de la NAO alemana Aunque el proceso de construcción de un referente anticapitalista amplio todavía está en proceso embrionario, ya se ha generado una dinámica que permite mirar el futuro con optimismo. Por un lado, se ha reactivado el ánimo político en algunos sectores desilusionados con la práctica burocrática cotidiana de Die Linke y que no deseaban pertenecer a uno de los pequeños grupos de la izquierda revolucionaria. Por otro lado, el debate salpicado a algunos sectores de la Autonomía (corriente política que dominó la escena izquierdista radical en las pasadas décadas en Alemania occidental) que ante la falta de perspectivas estratégicas del activismo ciego, se han empezado a plantear en los últimos años la necesidad de un referente político más allá de la mera actividad social. Igualmente cabe destacar la audiencia generada en sectores de activistas de movimientos sociales estudiantiles, feministas, Attac, o de acción local que partipan con interés en las actividades organizadas. Por último se ha generado una dinámica de debate constructivo -aunque denso, al estilo tradicional del marxismo alemán- entre distintas corrientes de la izquierda revolucionaria. Además, ha permitido la participación conjunta en algunas movilizaciones en el último año, como la llamada a las protestas contre el Banco Central Europeo en Francfurt la primavera pasada. También el comité de Solidaridad con el pueblo griego lanzando en Berlín cuanta con presencia destacada de personas vinculadas a este proceso. En lo que respecta a las debilidades del proyecto: no existe una organización de la izquierda radical alemana equivalente a una LCR francesa que pueda servir de esqueleto para montar una potente organización a escala nacional. Por otro lado, algo muy positivo de esta iniciativa es que sí ha permitido conectar la izquierda occidental alemana con sectores del este (Berlín especialmente) que se encontraban aislados en el mapa político alemán. Otro aspecto que resta de fuerza potencial a este proyecto es la falta de tradición de combate de la clase obrera alemana hoy día. Por un lado tenemos unas direcciones sindicales dedicadas al colaboracionalismo de clase más absoluto en las últimas décadas. Sindicatos, dicho sea por otro lado, que tienen la huelga general prohibida por constitución, para quien piense que la Alemania de postguerra es una democracia ejemplar. Por otro, un importante sector de la clase obrera que sigue a Merkel en su neonacionalismo patrioterista o -más minoritario- mira con simpatía a la extrema derecha. Last but not least: la sociedad alemana es una sociedad plenamente americanizada. El estilo de vida norteamericano es metido en la cebeza de los niños desde la escuela y en los medios de comunicación es el dogma indiscutible. El lavado de cabeza pro EEUU y pro OTAN que sufre la juventud alemana no tiene comparación con otros páises europeos de la zona Euro (solamente equivalente en las républicas exsoviéticas). De ahí que el discurso de Merkel (derecha neoliberal y conservadora) tenga tanto calado. En Alemania tanto como en EEUU la estructura social se cimenta sobre tres bases: clasismo, racismo y patriarcado. Aquellos que sueñan con una Alemania social e igualitaria simplemente no conocen la realidad de un país que ha sido desde décadas el bastión del neoliberalismo europeo. Añadir a esto que el anticomumisno visceral ha sido socialmente diseñado en el sistema educativo y mediático desde décadas. Son estos duros factores de la realidad cotidiana con la que tiene que lidiar cualquier proyecto de izquierda alternativa en un país que es centro del imperialismo mundial y no periferia, como el sur europeo o Latinoamérica. De todos modos es cuestión de tiempo que las luchas empiezen a arreciar por el país, como se está viendo con algunos casos todavíaaislados: huelgas en aeropuertos, hospitales y algunos sectores de industria y servicios, debido a la congelación de facto de los salarios desde hace 10 años. En los sectores más precarios son impracticables las huelgas, debido a la gran facilidad de despido y la precariedad extrema de las condiciones de vida. La Nueva Organizació Anticapitalista alemana: una perspectiva de futuro Mientras la economía alemana entra estos días en recesión técnica según los datos macroeconómicos de la OCDE, el sueño de una Alemania con una cultura del trabajo superior a los países de la "siesta" suereños se estrella contra la cruda realidad. Las luchas y conflictos sociales se acercan al centro de la Europa neoliberal y un proyecto político con una estretegia anticapitalista de no colaboración de clases se vuelve de importancia vital. De momento, algunas organizaciones históricamente vinculadas a la izquierda revolucionaria (y de mayor número en militantes) no se han integrado el el proceso, debido a que parecen pensar que fuera de Die Linke hace mucho frío (como ocurría a sectores de la IU española años atrás). El SAV (sección alemana de la CWI), tras su giro de 180 grados hace algunos años, asiste a los debates pero se inclina por construir Die Linke en lo que parece un entrismo un tanto atemporal y mecanicista, pues no existen grandes bases independientes a las que llegar en Die Linke más allá de las reuniones de políticos profesionales. Por su parte Marx21 (desgajada de la IS y vinculada a En Lucha española) no se asoma a los debates. Según el resto de las corrientes de la izquierda revolucionaria alemana, Marx21 continúa su política de integración en el aparato oficial de Die Linke, ya comenzada años atrás, lo que le reporta acceso a cargos públicos y tendencias de profesionalización política. Frente a esta visión, las organizaciones que impulsan la Nueva Organización Anticapitalista alemana comparten la perspectiva de la unidad de la izquierda pero con independencia organizativa respecto de Die Linke. Unidad en la lucha en campañas con toda la izquierda, pero independencia en lo organizativo frente a la pretensión por parte de Die Linke de hacer el abrazo del oso a todo lo que se salga de la política profesional. Conforme la realidad de la crisis capitalista se vaya haciendo notar en el corazón del imperio alemán, parece que los debates de la izquierda radical alemana van a tornarse poco a poco más "reales", alejados de recetas ideológicas de librillo. Tendrán que enfrentar una realidad en la que el discurso capitalistas goza de buena reputación y la extrema derecha se encuentra de momento mejor organizada para catalizar el descontento popular. Tiempos apasionantes y peligrosos se acercan también a Alemania, el bastión del capital europeo.- Fritz -der Spanier-http://www.anticapitalistas.org/La-Nueva-Organizacion--- Berlin 07/09/2012