3 de octubre de 2012

INDEPENDENCIA Y FEDERALISMO.


Paco Frutos-
ELEMENTALES IDEAS SOBRE SECESIÓN Y FEDERALISMO.
Cuando las cosas importantes han cogido un rodaje irreversible y pueden repercutir de manera significativa sobre la vida colectiva, vale más decir lo que se piensa con claridad y no mantener ninguna ambigüedad ante la permanente y eterna ambigüedad a la que nos tiene acostumbrados Convergència Democràtica de Catalunya o Rajoy y su equipo.
Empiezo diciendo que la independencia de Catalunya en relación al Estado español encierra, en mi opinión, un grave peligro para Catalunya y para España, por lo cual llego a una primera conclusión: mejor no ensayarlo. El problema gordo, de fondo, afecta a la economía, al comercio, a las relaciones humanas, sociales y de mutua solidaridad con el conjunto de gentes que viven en la piel de toro (la pell de brau), que escribió Espriu. No se debiera despreciar esta larga y conflictiva historia en común con banalidades a lo Artur Mas o al estilo de otros dirigentes de CIU y del independentismo, que afirman con énfasis que Catalunya ya vende más del 50% fuera de España. Este estilo peseteril de feriante no debería ser ninguna referencia seria para abordar el problema. En la entrevista que le hizo TV3 a Mas, a casi un mes del 11 de septiembre, el sí pero no, el no pero sí, volvió a ser la tónica. Como yo preferiría llegar a un sólido acuerdo de futuro que cierre de una vez por todas esta situación y nos permita gastar las energías en cosas mucho más importantes para la vida de la gente, de Catalunya y del resto de España, le hubiese agradecido a Mas claridad. Sí, ya sé que hay elecciones, pero aún así. La honradez política siempre da más credibilidad a ésta que el doble lenguaje.
Volviendo al propósito inicial, y dejando claro que estoy contra la independencia, paso a hablar de federalismo. Durante un largo período este sólo era citado esporadicamente por el PCE y por IU y algún que otro pequeño sector de la sociedad. El PSOE lo tenía para designar a sus órganos de dirección "federales". Y poca cosa más. Los que defendíamos el federalismo argumentábamos que era la mejor forma de culminar satisfactoriamente el Estado de las autonomías, que ya había avanzado mucho en sentido federal y en algunos aspectos lo había culminado. 
El federalismo en España sería el reparto del poder y la integración política entre todos los que forman parte del Estado actual de las autonomías. Este Estado federal debe ser contemplado en una nueva Constitución, fruto de un acuerdo político sin ambigüedades, a refrendar por el pueblo español, según el artículo 168 de la Constitución actual. Esa futura Constitución establecería los estados miembros y las competencias de cada uno, dispondría de un órgano jurídico independiente para dirimir conflictos y de un sistema de financiación claro y concreto de la Federación y de los diversos estados. Todo esto estaría encaminado a un funcionamiento más eficaz para el ciudadano, a la plena integración política que garantice la diversidad y el autogobierno, y a ver la mejor manera de ejercer las competencias por el poder central y por los estados miembros. En este proceso, lo que yo intento representar y yo mismo, defenderíamos que este Estado federal fuera republicano, la IIIª República, con el más profundo sentido social, para entendernos, de orientación socialista. Naturalmente, aceptaríamos la decisión popular libremente expresada.
Yo me considero un apátrida cuando las patrias, las más grandes o las más chicas, sirven para envolverse en una bandera detrás de la cual hay intereses y se manipulan sentimientos y sirve para atizarse con ella, a veces hasta la muerte. Soy patriota de esta nueva patria a construir sin las tutelas y dependencias del pasado de opresión, y acarreando hacia ella todo el rico bagaje de la unidad y de la solidaridad de clase y democrática que construimos en circunstancias muy difíciles y que continúa construyéndose hoy en los centros de trabajo y de estudio y en las calles y plazas de toda España, contra las políticas que saquean a la mayoría de abajo para mantener los privilegios de la minoría de arriba. 
Defiendo el patriotismo cuando la patria es para defenderse del expolio y la servidumbre (Cuba, Venezuela, Ecuador, Bolivia....) y para garantizar la independencia y abrir un proceso de unidad popular como está sucediendo en América Latina frente a las políticas imperiales de EEUU y Europa. 
Termino con el 11 S: espero que aquella fiesta, que algunos/as encontraron tan bonita, no sirva para pasar página y echar a la papelera las denuncias contra los recortes y los responsables directos de ellos, en Catalunya y en toda España,  y las reivindicaciones para hacer frente desde la izquierda a los problemas reales y solucionarlos para evitar más sufrimientos y dramas sociales.http://franciscofrutos.blogspot.com.es/2012/10/independencia-y-federalismo.html