29 de noviembre de 2012

Bailando sobre los muertos

Colectivos de Iruñea en solidaridad con Palestina.
A la entrada de la Ciudad Vieja de Jaffa, cerca de su puerto pesquero, uno de los más antiguos del mundo, se encuentra el local de ensayo y las oficinas de la compañía israelí Mayumana. Jaffa, en la actualidad casi engullida por ese monstruo urbano que es Tel Aviv, era una población eminentemente palestina cuando fue atacada en la Nakba de 1948 por el Irgun, la milicia sionista comandada por el futuro primer ministro de Israel y ¡¡¡¡premio Nobel de la Paz!!!! Menahem Begin. La gran mayoría de sus 70.000 habitantes huyó aterrorizada ante el avance de los sionistas, que, casa por casa, completaban meticulosa y eficientemente su trabajo de limpieza étnica. Terminada la invasión, el Estado de Israel se dedicó a borrar las huellas palestinas, al igual que haría en otros tantos lugares.


El Gobierno israelí vende al exterior una postal idílica de sus creadores trabajando en entornos bucólicos que han sido restaurados primorosamente, en un intento deliberado de dar una imagen de normalidad y de asimiliación a la cultura occidental a la que tanto se jactan de pertenecer los israelíes. En la propia Ciudad Vieja de Jaffa viven aún 15.000 palestinos sometidos a un estado crónica de pobreza, una décima parte de los cuales sufre graves problemas de drogadicción. La estrategia sionista se apoya en la complicidad de grupos como Mayumaná. Aparte de haber cimentado su éxito sobre los restos del despojo palestino, salvo posicionamientos individuales, como grupo mantiene un mutismo obstinado y nada inocente sobre la política genocida que lleva a cabo el Estado de Israel, centrándose únicamente en sus espectáculos, como si fuera posible callar en un lugar donde las violaciones de los derechos humanos, asesinatos y torturas incluidos, son continuas y masivas. Mayumaná, como tantos otros, recurre así al argumento falaz de que no se debe mezclar arte y política, como si la vida se pudiera dividir en compartimentos estancos.

Son como esa "embajadora de la paz" llamada Noa, quien a la vez que actúa con una cantante palestina en Eurovisión como muestra de "entendimiento" no duda en justificar y alentar la matanza perpetrada en Gaza en diciembre y enero por el Ejército israelí, que se saldó con 1.400 muertos, la mayoría civiles.
El Estado israelí continúa vulnerando la legalidad internacional y los derechos de los palestinos, tanto a nivel
individual como colectivo: sigue la ilegal colonización del territorio palestino, se mantiene en pie el Muro del Apartheid que divide ciudades y familias y usurpa a dentelladas tierra que pertenece a los palestinos, se niega el derecho al retorno a cerca de cinco millones de refugiados, el goteo de asesinatos es continuo mientras sigue vive el recuerdo de la matanza de Gaza.
Ante la presencia de Mayumaná en el Baluarte de Iruñea, subrayamos la necesidad del boicot a Israel, tal y como lo demandan cientos de colectivos palestinos, hasta que no se respeten los derechos básicos de este pueblo oprimido. Asimismo, llamamos a participar en la concentración de protesta que se celebrará el día 29 a las 19:30 ante el Baluarte. Tal y como sucedió con el apartheid sudafricano, el boicot es una herramienta internacional para lograr la libertad del pueblo palestino y el respeto a los derechos humanos.