17 de noviembre de 2012

'Rojos': veinte historias de víctimas del franquismo

Público
Más de veinte testimonios de represaliados alicantinos por el franquismo se reúnen en Rojos, un documental promovido por la Asociación de Víctimas 17 de Noviembre, que se estrena este fin de semana en Orihuela (Alicante).

Los Rojos son, en palabras de la productora del documental y secretaria del colectivo, Amparo Pérez, quienes combatieron al franquismo en la Guerra Civil y durante la posguerra, y entre ellos se cuentan "guerrilleros, maestros republicanos, prisioneros de los campos de concentración, exiliados y brigadistas". El reportaje es un resumen de una serie más amplia de documentales en los que también se rinde homenaje al poeta Miguel Hernández como una víctima más y, aunque se centra en Orihuela, la ciudad de Alicante también ocupa un lugar destacado en el metraje como "el último reducto republicano".

De hecho, en 1939 zarpó del puerto de esta ciudad el carguero inglés Stanbrook, con el que partieron los últimos exiliados republicanos rumbo a Orán (Argelia). En este barco, con apenas cuatro años de edad, viajaba Helia González junto a su familia, quien recuerda que la misma tarde en que su padre, el republicano Nazario González Monteagudo, "llegó del frente, nos fuimos para el Stanbrook". "Recuerdo que el capitán me cogió en brazos para cruzar la pasarela y subir al barco. Era un hombre que parecía que estaba en todas partes, no se separaba de todos nosotros ni un momento", ha apuntado antes de añadir que al llegar a la costa argelina lo primero que recuerda es "el olor del pan recién hecho".

En el Stanbrook viajaba también José Escudero Bernícola, un abogado oriolano que había sido gobernador civil de la República en Salamanca, Zamora y Granada, y a quien perseguían los franquistas. Su nieto, el escritor Paco Escudero, participa en el documental leyendo una carta en la que su abuelo describe la travesía hasta llegar al puerto de Orán.

Según afirma Amparo Pérez, en Rojos predomina la parte emocional de los relatos personales. Ha insistido en que se ha intentado "dar una visión positiva" de las historias de los protagonistas ya que "algunos de ellos se mostraban agradecidos por las experiencias que les había tocado vivir, por lo que habían aprendido" mientras que "otros se sorprendían de haber sobrevivido a los campos de concentración". Además, "los que se exiliaron siempre fueron optimistas porque valoraban que haber salido del país era una suerte enorme", ha agregado la realizadora.