12 de diciembre de 2012

El PSOE vota a favor de la ILP contra la reforma laboral del gobierno Zapatero "por coherencia democrática", pero es rechazada gracias a los votos de PP

El PSOE vota a favor de la ILP contra la reforma laboral del gobierno Zapatero "por coherencia democrática", pero es rechazada gracias a los votos de PP


El PSOE ha votado a favor de la ILP pese a tratarse de una iniciativa promovida por los sindicatos en contra de la reforma laboral del gobierno Zapatero, justificando su voto porque el debate "no sólo tiene plena actualidad, sino incluso más que cuando inició su tramitación" y "por coherencia democrática". Por su parte, CIU se abstuvo en la votación de ayer.


España
César Pérez Navarro - Tercera Información / EP
12-12-2012




La Iniciativa Legislativa Popular (ILP) fue impulsada por los sindicatos UGT y CC.OO. la pasada legislatura contra la reforma laboral de José Luis Rodríguez Zapatero, reforma respondida por una huelga general el 29 de septiembre de 2010. Ahora, un año después de su entrega, se tramita al fin respaldada por cerca del doble de las firmas mínimas requeridas (un millón).





El 22 de Junio de 2010, el gobierno del PSOE convalidó en solitario su decreto de reforma laboral. Sus 168 diputados con la única abstención crítica del ex secretario general de CC.OO. y parlamentario por Madrid, Antonio Gutiérrez, votaron a favor mientras que PP, CiU, PNV y Coalición Canaria se abstuvieron. IU, ICV, BNG y NaBai votaron en contra.



Ahora, el PP sustituye su abstención anterior por el voto en contra de la tramitación y el PSOE vota a favor de la ILP contra la reforma que este mismo partido impulsó. Su portavoz de Empleo, Concha Gutiérrez, ha justificado el voto a favor de su grupo argumentando que el debate "no sólo tiene plena actualidad, sino incluso más que cuando inició su tramitación", añadiendo que "permitiría enmendar y pactar entre todos un nuevo marco de relaciones laborales respetuoso con el modelo constitucional, que restituya los derechos vulnerados, el justo equilibrio en las relaciones laborales y la autonomía de empresarios y sindicatos, y que favorezca vuelta al pacto social como vía más segura para ganar competitividad, crear empleo y salir de la crisis".



Más sorprendente ha sido la afirmación de que "el PSOE apoya la iniciativa por coherencia democrática, ya que la ILP es un mecanismo constitucional avalado por cientos de miles de firmas de ciudadanos" y "viene avalada por los sindicatos mayoritarios".



La reforma laboral del gobierno del PSOE rebajó drásticamente el precio del despido. El coste en los contratos fijos y despidos improcedentes se redujo en 8 días mientras que en los despidos colectivos se redujo la indemnización de 20 a 12 días. A pesar de ello, ahora, la portavoz de Empleo del PSOE asegura que su partido intentó con su reforma "invertir la tendencia al uso abusivo del despido como método de ajuste" entrando en evidente contradicción.



Por su parte, el portavoz del PP -Rafael Merino- ha defendido la actual reforma laboral que ahonda en el camino trazado por el anterior gobierno porque "está ayudando a mantener empleo" y porque "aborda muchas de las cuestiones que ya se plantean en la ILP, si bien en un sentido distinto". Los datos no respaldan sus afirmaciones, pues desde la llegada del gobierno Rajoy el paro se ha incrementado en cerca de 1 millón de personas.



Más acertado ha estado Merino al mencionar la "hipocresía política" del partido de Rubalcaba por defender una iniciativa contra una norma del PSOE, preguntando además por qué no aprobaron entonces esas medidas. "¿Cómo pueden estar todo el día criticando la reforma laboral, cogidos a la pancarta, y luego en su ámbito de trabajo aplicarla? ¿Cómo tienen la desfachatez política de caer en ese cinismo? Un poco de dignidad política".



El portavoz de Empleo de la Izquierda Plural (IU-ICV-CHA), Joan Coscubiela, ha lamentado la tardanza en tramitar la iniciativa y ha pedido cambios para evitar que una situación así se repita. A renglón seguido, ha defendido que "este país necesita reabrir el debate sobre el modelo de relaciones laborales", una oportunidad que presenta esta iniciativa.



Así, ha apuntado que las sucesivas reformas han conducido a los actuales problemas laborales. "Un error que se repite es una opción", ha dicho, diferenciando las reformas "socialistas" de las "populares" pero concluyendo que todas han buscado "desregular el mercado de trabajo para abordar las crisis económicas y luchar contra el paro estructural", y todas "han fracasado".



Tras criticar duramente la reforma de los ’populares’, Coscubiela se ha dirigido a los socialistas, a quienes ha recordado que su voto no puede ser un "cambio táctico" sino que deben mantener su "compromiso" con las reivindicaciones sindicales cuando vuelvan al Gobierno. "Si ha habido una recapacitación respecto a 2010 debe ser un compromiso a futuro, para que la izquierda tenga un modelo alternativo de relaciones laborales", . "Mucho morro", ha escrito el diputado de IU Ricardo Sixto en Twitter. "Qué cachondos —ha añadido Chesús Yuste, de la CHA—. Nos podríamos haber ahorrado aquella huelga".



Joan Tardá, de ERC, ha rechazado el "diseño de relaciones laborales" de los partidos mayoritarios ni tampoco la "hoja de ruta que sitúa a los trabajadores españoles entre los más pobres de la UE", tanto en salarios como en derechos laborales.



La portavoz del BNG, Olaia Fernández Davila, ha situado su voto a favor de la tramitación en línea con el rechazo de su grupo a las reformas laborales tanto del PSOE como del PP y ha subrayado que "la flexibilidad del mercado laboral ya era suficiente" en 2010 como para que no hicieran falta cambios.



El portavoz de Empleo del PNV, Emilio Olabarria, ha anunciado su voto a favor de la iniciativa, que abre la puerta a "un debate parlamentario mejor" del realizado hasta ahora en esta materia. Además, ha defendido la necesidad de "recuperar la negociación colectiva, prostituida no sólo por la reforma laboral del PP sino también por las dos anteriores del PSOE".



El portavoz económico de UPyD, Álvaro Anchuelo, ha puesto en valor que las firmas recogidas "reflejan una preocupación social importante", por lo que ha lamentado la "lentitud" en el procedimiento. No obstante, cree que ese retraso no quita vigencia a la ILP y, pese a no compartir el cien por ciento de la letra de la iniciativa, ha abogado por aceptar su tramitación. UPyD también entra en contradicción, pues equiparó recientemente el concepto de "referéndum" con "golpe de Estado" y rechazó someter a referéndum los recortes de Rajoy.



El portavoz de Empleo de CiU, Carles Campuzano, se ha congratulado de la oportunidad que ofrece la iniciativa para "mantener una nueva discusión sobre las condiciones del mercado de trabajo". CIU es -así- tan coherente como los partidos de izquierda que votaron contra la reforma, pero porque sigue sin posicionarse.



El secretario de Acción Sindical de CCOO, Ramón Górriz, ha criticado duramente que el Congreso de los Diputado rechazase ayer la ILP. "Es un desprecio hacia más de un millón de personas que firmaron la ILP (...) "Con esta decisión, el Parlamento no representa a los trabajadores, a la gente de la calle".



De las 66 ILP presentadas hasta la fecha sólo 9 han superado los trámites parlamentarios, resultando 8 rechazadas en el Congreso.