23 de diciembre de 2012

Transformar la movilización en organización

Tribuna abierta / Noticias de Navarra (*)
Transformar, ese ha sido el lema de la X asamblea de IU que ha reunido del 14 al 16 de diciembre a 1.000 delegados/as y a cuatrocientos invitados/as.

Ha sido una asamblea abierta, participativa, en la que la militancia de IU ha compartido espacios y debates con movimientos y activistas sociales, sindicatos de clase, el mundo de la cultura, organizaciones amigas y aliadas de la izquierda, y en la que han estado también presentes muchos amigos de IU en el mundo (embajadores de Venezuela, Cuba, Ecuador, Palestina, RASD…). Una asamblea celebrada en un momento histórico, excepcional, de crisis económica, política e institucional.


Un tiempo al que hemos llegado con una IU reforzada, en el que estamos consiguiendo aumentar nuestra influencia y presencia social y política. Los hombres y mujeres de IU hemos estado y estamos en la lucha y en la movilización social, en la calle, en las huelgas generales, en la denuncia de los poderosos, de los especuladores, los de arriba, y al lado de las víctimas de la crisis. Hemos estado en las huelgas generales al lado de los sindicatos de clase y la mayoría social trabajadora, hemos denunciado y nos hemos movilizado contra el golpe neoliberal a la Constitución perpetrado en agosto de 2011 por el bipartidismo, por el PP y el PSOE.

El discurso político firme, la presencia en la lucha, en los conflictos, en la calle, junto a la apuesta por unir, sumar, converger con la izquierda, en la política, en el programa, en la acción, en la lucha social ha hecho que hoy IU sea un referente político y social mucho más fuerte, mucho más apoyado socialmente que cuando llegamos a la IX asamblea en 2008. Hemos demostrado voluntad y capacidad de trabar alianzas políticas y programáticas. Ahí están Izquierda Plural, Izquierda-Ezkerra, Izquierda Aragonesa, o Alternativa Gallega de Izquierdas. Suma y acuerdo desde el compromiso en la denuncia del neoliberalismo, desde la defensa de la democracia y las víctimas de la crisis capitalista.

Cada vez más gente, más trabajadores y ciudadanos nos miran, nos empiezan a escuchar, en un movimiento en dos direcciones, más gente se acerca a nosotros y nosotros tenemos la apuesta estratégica de converger con la gente.

Hoy se están erosionando las referencias políticas, culturales e institucionales que han tenido la hegemonía en España desde el fin del franquismo. Hoy en España, con 5 millones y medio de parados, 400.000 familias desahuciadas y una juventud abandonada a la precariedad, la pobreza o la emigración, el bipartidismo está en crisis, la monarquía está en crisis y la hegemonía neoliberal, pese a su fortaleza, se resiente. Éste es, en definitiva, el contexto social excepcional, histórico, en el que se ha desarrollado la X asamblea de IU. Una asamblea en la que IU ha afirmado que el capitalismo está en el origen de la crisis. Y que crisis es utilizada por el capitalismo para cerrar y consolidar un nuevo modelo de sociedad excluyente y limitada democráticamente.

Hemos defendido una salida social a la crisis, hemos planteado la ilegitimidad de una parte de la deuda pública, la vinculada a las ayudas a la Banca, y por ello rechazamos el pago de los más de 38.000 millones de euros por intereses de la deuda que se recogen en los presupuestos de 2013. Priorizamos la política de creación de empleo, el estímulo de la inversión pública, la defensa y desarrollo de los servicios sociales (educación, salud y dependencia, entre otros.) Proponemos una reforma fiscal progresiva, intensificar la lucha contra el fraude así como crear un sistema de Banca pública al servicio de las personas y no de los mercados financieros. Proponemos una planificación democrática de la economía con un nuevo modelo económico, social y ecológicamente sostenible. Proponemos una República federal, laica y solidaria que incorpore el derecho a decidir de los pueblos que la compongan. Una república con igualdad real entre mujeres y hombres, con separación efectiva entre Iglesias y Estado, y con una Ley Electoral que garantice la proporcionalidad real. Exigimos la paralización inmediata de los desahucios, la reconversión de las hipotecas en alquiler social y la creación de un parque público de viviendas que comience por los activos inmobiliarios procedentes del banco malo.

Las masivas movilizaciones sindicales y sociales contra las políticas neoliberales del Partido Popular, de UPN en Navarra, son expresión de la necesidad de pasar de la confrontación y la resistencia a la elaboración de una alternativa que organice la rebelión democrática de la mayoría social contra el orden neoliberal. La expresión de esa alternativa ha de ser un bloque social y político capaz de sumar a muchas personas, sectores y colectivos, que articule un programa político transformador y que esté dispuesto a gobernar desde el interés de la mayoría social trabajadora. Hemos de enfrentarnos con el modelo actual de UE, pactado por la socialdemocracia y los partidos conservadores europeos, no nos sirve, no es democrática. Es imprescindible su refundación para ponerla al servicio de las personas y no de los mercados. Exigimos el control democrático del Banco Central Europeo y la erradicación inmediata de los paraísos fiscales que existen en la propia Unión Europea.

En el Estado español tan solo funciona una democracia formal, cada vez más devaluada. Hay un agotamiento y un vaciamiento del contenido social y democrático de la Constitución del 78. IU no quiere ser una izquierda subalterna ni una izquierda solamente resistente. Queremos cambiar las cosas y disputar el poder a los mercados. La salida social de la crisis no puede realizarse a través de un pacto social, un gran gobierno de coalición o en un pacto legislativo. Sostenemos que para hacerlo tenemos que organizar la rebelión social con muchos y muchas, con la mayoría social trabajadora, con activistas sociales, colectivos de la izquierda y millones de personas. Con suma y convergencia social, con organización, podemos construir el referente político de la rebelión social y democrática. Para ello es necesario un proceso de acumulación de fuerzas políticas, sociales y sindicales que culmine en un proceso constituyente con la máxima implicación de la mayoría social trabajadora. Un proceso que consiga dotar de derechos sociales y políticos efectivos a la ciudadanía, que desarrolle una legalidad republicana, que confiera el pueblo la capacidad real de decidir y que determine una política económica y social al servicio de la mayoría.

El capitalismo ha fracasado, todo el sistema económico, social y cultural está en crisis. Si no queremos vivir en un país sin derechos sociales, laborales y democráticos hay que rebelarse. Tenemos alternativas y determinación para construir con muchas otras personas y colectivos un presente y un futuro diferente para quienes hoy sufren el paro, los desahucios, la pérdida de derechos. Éste es el reto. El compromiso de IU es organizar esta rebelión y hacerlo en el horizonte de avanzar hacia la construcción de un modelo diferente de sociedad, de construir el socialismo en este siglo XXI.

(*) José Miguel Nuin, Maite Mola, Marisa de Simón, Juan Carlos Esparza, Laura Jiménez, Miguel Bermejo y Paco Jiménez