2 de enero de 2012

Garinoain plantó cara al fascismo español

En las elecciones municipales de este pequeño pueblo de Nafarroa de apenas 500 habitantes, Garinoain, situado mas o menos en el centro de Nafarroa no se presentó nadie, situación que fué aprovechada por los fascistas de DNE ( Derecha Navarra Española, formación de extrema derecha )y de Alternativa Española, partido del conocido fascista Blas piñar, para presentar candidatura y como no habia otra, de esta maniobra, lograron la alcaldia del pueblo. El problema es que no son del pueblo, nadie les conoce de nada y además son fascistas y en el pueblo de Garionoain, no se quiere el fascismo. El pueblo ya ha dicho por activa y por pasiva que no les desean, que se marchen y que varios vecinos de la locvalidad estan dispuestos a asumir la responsabilidad de la alcaldía. Cualquier cosa menos ser gobernados por paracaidistas fascistas. El pasado día, se celebró la investidura y más de 200 personas, vecin@s del pueblo, se concentraron frente al ayuntamiento para hacer saber a esta gentuza, que no son bienvenidos en Garinoain. La plaza del Ayuntamiento de Garinoain amaneció decorada con crespones negros y con pancartas que rezaban «Contra los especuladores políticos», «No nos representáis» y «No queremos a los amigos de los proxenetas» -esta última, en alusión al pacto de la formación ultracatólica DNE con España 2000, partido político cuyo líder es el representante legal de los propietarios de clubes de alterne del Estado español, José Luis Roberto-. Los vecinos acudieron vestidos de negro y recibieron el respaldo de parlamentarios de Izquierda-Ezkerra y de Bittor Rubio, de Bildu, así como de alcaldes de localidades cercanas del valle de Orbaibar. Vicuña, un elemento fascista que es quien debia, recogr el cargo de alcalde, visto lo visto, ni se presentó, alegando, que "le dolia el estomago" y que estaba en un centro de salud. Ahora se abre otro plazo legal para ver que ocurre y quien es, quien definitivamente, se erige, como alcalde de Garionoain. La plaza permaneció custodiada por la Policía Foral, que desplegó a decenas de agentes. Además de las pancartas, el Ayuntamiento lució un enorme crespón negro, y en árboles y farolas colgaban esquelas anunciando la defunción de Garinoain. DNE había anunciado que, durante la investidura, harían sonar el himno de España, pero finalmente nadie salió al balcón. Ni siquiera para quitar la pancarta. Nieves Ciprés, presidenta del partido, se marchó tras el fallido pleno sin apenas hacer declaraciones, a pesar de la considerable presencia de medios de comunicación. Aseguró que Vicuña decidió no asistir «porque estaba muy fastidiado». Un rato después, escoltados por policías y aprovechando que los vecinos ya se habían retirado, miembros de DNE regresaron para quitar la gran pancarta en la que se les preguntaba «Qué parte del `no' no entendéis».Si algo ha quedado claro y muy claro es que allí no se quiere a estos fascistas. La Haine

Diputados que cobran un extra de 1.800 euros al mes para alojamiento pese a tener casa en Madrid

Todo diputado de una circunscripción fuera de Madrid tiene derecho a una ayuda mensual de 1.823,86 euros que se reduce a 870,56 euros para los representantes electos por la capital. Según establece el reglamento del Congreso de los Diputados, con este complemento “los parlamentarios deben de afrontar los gastos de alojamiento y manutención en la capital que origine la actividad de la Cámara”. Este complemento no está sujeto a IRPF. Pero si se echa una vistazo a las declaraciones de renta y patrimonio que desde hace unos meses se cuelgan en la web del Congreso, se puede comprobar que son muchos los diputados que tienen casa en Madrid pero que tienen derecho a esta ayuda por representar a otra circunscripción. Hasta ahora solo Toni Cantó, diputado de UPyD por Valencia, ha anunciado públicamente su intención de donar parte de esta ayuda (1.000 euros) a una ONG de esta región. "Tengo casa en Madrid, sería un timo que cobrara las dietas que me corresponden por pernoctar en Madrid en un hotel", ha manifestado. Fuentes parlamentarias consultadas por lainformacion.com aseguran que aunque no se tiene constancia de que otros diputados hayan renunciado a esta dieta, podría haberlos ya que sus señorías no tienen que pedir permiso para qué hacer y qué no hacer con su sueldo. Diputados ahora ministros que lo han cobrado Lo cierto es que son muchos los que tienen derecho a este complemento de sueldo pese a tener casa en la capital, y en muchos casos se trata de la vivienda habitual. Empezando por el partido en el Gobierno, hay varios diputados que ahora son ministros que hasta ahora percibían esta ayuda. Por ahora, ninguno ha renunciado a ella. Por ejemplo, Cristóbal Montoro se presentó por la circunscripción de Sevilla, pero reside desde hace años en Madrid. En su declaración de bienes y patrimonio el ahora ministro de Hacienda y Administraciones Públicas no declara ninguna vivienda en la capital hispalense, pero sí dos en Madrid –una procedente de una herencia-, un adosado en la sierra de esta comunidad y el 50% de otra vivienda en Alicante. Jorge Fernández, ministro de Interior, es diputado por Barcelona y tiene derecho a los 1.800 euros de la dieta por alojamiento pese a que declara ser dueño del 50% de una vivienda unifamiliar en Barcelona y de otra en Madrid. Fátima Bañez, la responsable de la cartera de Trabajo, es diputada por Huelva pero tiene en gananciales una casa en Madrid, otra en la provincia a la que representa, más la participación en la herencia de varias casas también en Huelva. La ministra de Fomento, Ana Pastor, se presentó por la circunscripción de Pontevedra, donde tiene dos casas además de un piso en Madrid de 63 metros cuadrados. Algunos casos en el PSOE En las filas socialistas, su antecesor en el cargo –el también gallego José Blanco- también posee casa en Madrid, ciudad en la que reside. Pero tiene derecho a esta ayuda porque es diputado por Lugo. Blanco declara el 39% de un piso en Pontevedra y el 50% de una vivienda en Madrid adquirida en 2006. José María Barreda, ex presidente de Castilla La Mancha, posee un piso de 260 metros cuadrados en Madrid (que detalla que adquirió después de recibir una herencia) y un apartamento en Mallorca –ambos al 50% con su mujer- . Es diputado por Ciudad Real. El portavoz del Grupo Socialista en el Congreso, José Antonio Alonso, tiene un piso en Madrid pero percibe los 1.800 euros de gastos por alojamiento y manutención ya que se presenta por León. El mismo caso es el de su compañero Jesús Caldera, el que fuera ministro de Trabajo en la primera legislatura de Zapatero, que declara una casa que comparte con su mujer en Madrid. Caldera es diputado por Salamanca. Antonio Camacho, ex ministro de Interior, es diputado por Zamora pero también percibe esta generosa dieta pese a tener un piso en Madrid más el 50% de otro procedente de una herencia. La ex ministra de Exteriores, Trinidad Jiménez, es diputada por Málaga pero también declara un piso en la capital, donde reside, y ninguno en la provincia a la que representa. Estos son solo algunos ejemplos. Hay muchos más entre las filas del PSOE y el PP y algunas casos muy concretos en algunas formaciones nacionalistas. En cambio, entre los grupos de UPyD y de Izquierda Plural ( IU-ICV-Cha) no se da esta práctica si bien son aún muchos los diputados que aún no han presentado su declaración de bienes y rentas. http://noticias.lainformacion.com/espana/diputados-que-cobran-un-extra-de-1-800-euros-al-mes-para-alojamiento-pese-a-tener-casa-en-madrid_tEdwnnMPGcmXEQwL9xhay6/

Las ONGs del CAPITALISMO NEOLIBERAL

Las ONGD han alcanzado en la época actual una enorme importancia. No hay ningún país y casi ninguna actividad humana donde estas organizaciones no intervengan. Son, posiblemente, uno de los grandes poderes que interactúan en el proceso de la globalización. Están presentes en multitud de campos; desde la protección de derechos humanos, la defensa de la paz, el medio ambiente o la cooperación internacional. Esto les ha proporcionado una imagen pública que en ocasio­nes no se corresponde con la realidad. Su creciente importan­cia se da precisamente en situaciones en que estos derechos están en franco retroceso. Algunas organizaciones trabajan en la salvaguarda de la vida humana; pero son utilizadas de forma creciente por los ejércitos enfrentados. Otras impulsan la paz, pero promueven la "guerra humanitaria". Los bombardeos "humanitarios" han causado en Libia decenas de miles de muertos. La sociedad cree que son fuertes, poderosas, capaces de colaborar entre sí; la reali­dad nos enseña que con frecuencia son debiles, están frag­mentadas y compiten las unas contra las otras. Son, sin embargo, agentes privilegiados en el proceso de glo­balización. Su dimensión en algún caso es enorme, similar a la de algunos estados. Se han dotado de una burocracia y de un poder económico muy importante. Mueven en torno a 10.000.000 millones de dólares anuales, aunque eso no es nada comparado con el expolio de los países del Sur, estimado según diversas fuentes alrededor de los 160.000.000 millones de dóla­res anuales. Y no son una respuesta alternativa a la mun­dialización económica, puesto que en muchos casos se han convertido en una forma de extensión del modelo neoliberal. ¿Es lo de siempre? Organizaciones de ayuda mutua, que ahora conocemos co­mo ONGD, existen desde la formación de los grandes estados. Su objetivo no era reducir la pobreza sino mantener la presión social dentro de unos límites El feudalismo puso en manos de la Iglesia católica estas organizaciones de ayuda; apaciguaban situaciones de extrema iniquidad por un lado mientras eran un engranaje básico para la perpetuación de la explotación del campesinado. Progresivamente fueron apareciendo asociacio­nes de ayuda fuera del control de la Iglesia. Esta institución fue, durante siglos, lo más parecido a un estado. El desarrollo real­mente importante de estas organizaciones como asociaciones de ayuda mutua no cristalizó hasta que las relaciones de pro­ducción capitalista se convirtieron en las relaciones sociales dominantes. El surgimiento del proletariado como clase social, a la sombra de la primera revolución industrial, evidenció la necesidad de crear un proyecto alternativo de sociedad. Así nace el embrión de los sindicatos, que no eran otra cosa que organizaciones de ayuda mutua. El brutal capitalismo del siglo XIX y XX los combatió con ferocidad, mientras desarrollaba otros instrumentos paliativos como la Cruz Roja, Ejército de Salvación, Caritas... Al final de la Primera y sobre todo tras la Segunda Guerra Mundial, el sistema capitalista se vio obligado a negociar y pactar con las clases obreras formas de reparto de la riqueza'. El fantasma del comunismo soviético obligó a que ciertos aspectos de la vida social se convirtieran en derechos de las clases trabajadoras en el primer mundo. ¡¡ Hoy podemos ser solidarios corriendo maratones, comiendo caramelos de menta (Médicos Sin Fronteras), apadrinando niños (Intermón) o participando en la vuelta al mundo de vela (Educación sin Fronteras) ¡¡ Para los países pobres se inventó el argumento del desarro­llo, se les intentaba convencer de que el sistema económico que los había expoliado los habría de salvar ahora. Es de hecho una readaptación de antiguos mitos. A las poblaciones coloni­zadas se las "humanizó" primero utilizando el Evangelio, des­pués se las "civilizó" a punta de bayoneta cuando fue preciso y al final se las llevó al progreso a través de la esclavitud de los ingenios industriales. El siglo XX es el siglo de la gran explosión de unas organiza­ciones que comenzaron llamándose Organizaciones Interna­cionales No Gubernamentales, posteriormente (ONG) y final­mente (ONGD)2. En España, la guerra civil y la dictadura per­mitieron que el monopolio de la solidaridad estuviera exclusi­vamente en manos de la Iglesia Católica. Aparecen bajo . su amparo organismos como Intermón o Caritas, la imagen del "negrito" el día del Domund es una visión que todos tenemos clavada en la retina de nuestro recuerdo... En la actualidad las ONGD tienen en plantilla a millones de personas. Son por tanto un conjunto de organizaciones con un enorme poder político y mediático. En el último cuarto del siglo XX, el sistema capitalista se rein- venta como un conjunto de procesos que potenciarán su dominio unilateral del mundo. Aparecen la globalización y el Neoliberalismo como justificación ideológica. La derrota del modelo de "socialismo real" produce, como el mito de Cronos, que el "Estado social" se devore a sí mismo. Se inicia la recon­versión de los servicios sociales en mercancías; la transformación se hace más rápida en cuanto que los países ofrecen menores resistencias sociales, Iberoamé­rica y África fueron especialmen­te agredidos. Se produce enton­ces el desarrollo de las ONGD, de las que se pretende que sirvan de amortiguador social. Nace el Tercer Sector, donde las ONGDS actúan de intermediarias, entre los Estados y los países pobres. La premisa teórica es la no implicación en acciones dirigidas por los gobiernos; la realidad es otra: en el caso español menos del 15% de la inversión en cooperación proviene de fuentes no institucionales. La AECID (asociación española para el desa­rrollo y la cooperación) dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores, vehicula más del 80% de la cooperación española, definiendo según criterios político-empresariales las zonas de intervención y las cuantías de las subvenciones. Se está produciendo un efecto indeseable. A través del proceso de legitimación creado por los "medios de comunicación" se recuperan los aspectos más irracionales de la sociedad, como es el protagonismo de las diferentes confesiones religio­sas a través de sus acciones "solidarias". Aún está fijo en la reti­na de todos nosotros el desembarco, apoyado por los "ma­rines" del ejército estadounidense, de la Iglesia de Ciencio­logía, con John Travolta y Tom Cruise a la cabeza, en medio de la devastación de Haití. Sabemos la influencia de las diversas confesiones evangélicas en Guatemala, a las que se refirió el asesinado obispo Juan José Gerardi como "el opio del pueblo". No conocemos aldeita guatemalteca que no tenga asociado algún proyecto solidario promovido por alguna Iglesia evangé­lica, sin que ello modifique la situación de postración social del país. Continuamente se producen intentos de penetración de estas religiones, vía ONGD, en la zona de Chiapas para contra­rrestar la influencia de las organizaciones populares ligadas al ejército zapatista. Las organizaciones más reaccionarias del mundo musulmán utilizan también esta vía para asegurar la fidelidad política e ideológica. La realidad es que el proceso de legitimación de estas organizaciones está permitiendo la recu­peración de multitud de sectas. Cuando el estado abandona sus obligaciones, estas organizaciones cumplen un papel de subsidariedad como en la época medieval. En este caldo de cultivo los integrismos religiosos crecen y se extienden rápida­mente. Pero mientras más y más aumentan las ONGD por todo el planeta, más aumenta la exclusión y la pobreza tanto dentro de las sociedades del primer mundo como en las del tercero. La victoria ideológica del modelo neoliberal ha provocado la des­aparición de parte del mensaje emancipador y la extinción de proyectos sociales alternativos. Los movimientos políticos impli­cados en estos procesos de crea­ción de alternativas, cuando no han sido abducidos por el siste­ma, han sufrido un proceso de deslegitimización interna al marginarse de la militancia que les dio fuerza en el pasado. El militante de izquierdas caído en un marasmo ideológico este­rilizante reemplazó hace años la acción política por la acción social que prometían las ONGD, mimadas desde el primer momento por los poderes institucionales y los voceros de opi­nión. La solidaridad "naif" y "apolítica" que propugnaban era un fenómeno especialmente interesante para las clases domi­nantes. En países pobres algunos movimientos combativos mutaron en ONGD (guerrilla guatemalteca) para poder sobrevivir, en la misma medida que las antiguas clases explotadas se convertí­an en "grupos desechables". Se ampliaba así el marco y el campo de intervención de las organizaciones casi hasta el infi­nito. Un cambio de raíz La durísima crisis económica que se inició en el 2007 y que perdurará durante muchos años, cambiará de raíz los modelos y las formas de la cooperación. La reducción de los presupues­tos institucionales y las aportaciones pri­vadas vinculadas a la solidaridad van a re­presentar la desapa­rición de muchas ONGD pequeñas y medianas, al mismo tiempo que se pro­duce un fenómeno de simplificación del mercado de la solida­ridad. Sólo las ONGD poderosas podrán mantenerse a costa de la reducción de sus actividades y su sumisión, aún más, a los intereses guber­namentales o empre­sariales. Al mismo tiempo otras organi­zaciones alcanzaran un mayor impacto social, como los Bancos de Alimentos. El control de los Estados sobre las organizaciones no gubernamentales se hará pau­latinamente más intenso. La nueva dinámica política de inter­vención de Occidente en otras zonas del planeta, está asociado a un nuevo neo-concepto: la guerra humanitaria. Este argu­mento está sirviendo para encubrir procesos de recolonización política. Libia, Iraq o Afganistán son ejemplos inmediatos. En este último país las tropas españolas desplazadas parecen, se­gún la propaganda oficial, "hermanitas del Santo Rosario". Sólo realizan« tareas de alcantarillado y arreglo de infraestructuras. Curiosamente en los numerosos episodios de enfrentamientos militares en los que intervienen las tropas españolas jamás se ha hecho ni un solo prisionero. Algo más que improbable en todo conflicto bélico. La guerra en este país asiático ha dejado imágenes para la reflexión; como la de aquella ONGD cuya mi­sión era potenciar el papel de la mujer afgana a través de la publicación de una revista tipo Hola en ¡¡¡ lengua inglesa!!! cuando más de la mitad de las mujeres afganas son analfabe­tas en su propio idioma. La guerra en Yugoslavia fue una de las primeras donde se uti­lizó el nuevo concepto de guerra humanitaria, jaleada por gran parte de la izquierda europea y española. A este episodio le sucedió la intervención en el Líbano, que pretendía desarmar a uno solo de los contendientes, Hamás. De nuevo los soldados españoles hacían uso de sus conocimientos y ejercían de maestros vocacionales, precisamente en una lengua que des­conocían. El ejemplo más brutal de la aplicación del nuevo concepto ha sido el de la protección de la población civil en la reciente guerra en Libia. El resultado en este último conflicto ha supuesto, según algunas fuentes, la muerte de 70.000 perso­nas, la mayor parte civiles producidas por las humanitarias bombas de la OTAN. La supuesta "buena imagen" de las ONGD está sirviendo a muchos gobiernos para encubrir auténticos genocidios colec tivos. La intervención del ejército norteamericano en Iraq fue acompañada del desembarco de decenas de ONGD encarga­das de la reconstrucción, entre las que se repartieron decenas de miles de millones de dólares (se habla de más 20.000) que se evaporaron rápidamente. Neoliberalismo y ONGD En torno a las ONGD se edifica una construcción ideológica extremadamente frágil y contradictoria. Por un lado han sido capaces en ocasiones de fijar y modificar las agendas de gran­des conferencias internacionales como la Cumbre de Seattle o de la OMC; al mismo tiempo, su pre­sencia en instituciones de dudosa tra­yectoria se hace cada vez más visible. Alrededor de estas organizaciones se ha creado un entramado de justifica­ciones morales en una sociedad que cuestiona cada vez más la militancia política. Los medios han creado un nuevo héroe moderno que sirve de justificación moral: el coo­perante solidario prototipo de virtudes morales y auténtico "Robin Hood" de la sociedad neoliberal. En realidad un técni­co de la cooperación a sueldo de una organización que recibe la mayor parte de su subvención del estado o de grandes mul­ tinacionales que de esta forma lavan su propia imagen en los países que explotan. Personajes como Bil Gates, que han creado auténticos monopolios de la in­formática y una de las mayores fortunas mundiales ha creado una fundación con un fondo superior a los 30.000 millones de dólares4; más presupuesto que muchos ministerios de sanidad de estados africanos juntos. Pa­ra justificar estas cifras se cons­truye alrededor de las ONGD toda una serie de justificaciones morales que las hacen especial­mente apreciables. En noviem­bre del 2009 un grupo de coope­rantes catalanes organizados por la ONGD "Barcelona solida­ria", fueron secuestrados en el desierto mauritano. Tras largas negociaciones con el grupo se­cuestrador fueron liberados. Su vuelta a España tuvo un gran impacto mediático. ¡Regresaban los héroes! Más de uno se preguntó con posterioridad qué hacía en Mauritania el director de una de las grandes infraes­tructuras viarias de Cataluña, la mujer del alcalde y un conjun­to de altos cargos de la función pública ejerciendo de camio­neros y Reyes Magos en pleno desierto transportando unas cuantas toneladas de yogurt. Tampoco supimos cuánto le ha­bía costado al erario público la liberación de este conjunto de "cooperantes postmodernos". La cuestión tuvo ramificaciones políticas; el gobierno mauritano mostró su enojo al gobierno español, puesto que tuvo que poner en libertad a un peligroso terrorista de Al-Queda como moneda de cambio. Habría liberado el gobier­no español algún miembro de ETA, si esta organización hubiera secuestrado a un mauritano? Numerosas ONG se presentan como el paradigma de la independencia y la imparcialidad, mientras vemos cómo su dependencia de los Estados e instituciones públicas es cada vez mayor y su necesidad de obtener fondos de toda naturaleza alcanza niveles nunca vistos5. El recurso al impacto emocional para obtener mayores aportaciones económicas es una de las características esenciales de la nueva cooperación internacional. Hoy podemos ser solidarios corriendo maratones, comiendo caramelos de menta (Médicos Sin Fronteras), apa­drinando niños (Intermón) o participando en la vuelta al mundo de vela (Educación sin Fronteras). cooperación A pesar de todo hemos de reconocer que la cooperación internacional encierra un potencial social importante. Las ONGD son pre­sentadas como portadoras de nuevos valores solidarios: mien­tras vemos cómo mantienen vivas actuaciones meramente caritativas y asistenciales. Se nos mues­tra a las ONGD como agentes autóno­mos de los Estados al margen de la po­lítica oficial. Nada más lejos de la reali­dad. Numerosos dirigentes políticos, entre ellos la realeza europea, han he­cho de la solidaridad un medio de jus­tificación de su propio estatus; desde la reina Sofía, que tanto la vemos en África como en Iberoamérica visitando proyectos de solidaridad a cargo del erario público, como la fallecida "princesa del pueblo" Lady Di, vestida con casco y chaleco antifragmentación en su particular campaña contra las minas antipersona, pasando por la familia real mo­naguesca que no pierde acto benéfico o solidario que se precie: príncipes, eso sí, de uno de los mayores paraísos para la eva­sión fiscal y el lavado de activos procedentes de la prostitución y del tráfico de armas. Otros políticos han hecho de la coope­ración el trampolín imprescindible para alcanzar el sueño de ser diputados. El caso de José María Mendiluce es uno de los más sonados: su libro El amor armado se ha convertido en texto de cabecera de muchos aspirantes a cooperantes inter­nacionales. Otro caso en el Partido Socialista Obrero Español es Leire Pajín: hizo una carrera meteórica en la ONG filosocia­lista "Solidaridad Internacional", se convirtió posteriormente en Secretaria de Estado de la Cooperación, volvió a la ONG que había promovido, otorgándole de paso subvenciones multimi­llonarias (algunas malas lenguas dudan de su legalidad). En los últimos meses se ha destapado en la Comunidad Valenciana el penúltimo caso. Subvenciones muy importantes a ONGD, diri­gidas por conspicuos miembros del PP se invertían en la com­pra de coches de lujo para la Organización, viajes en Busines Class para los directivos y las familias, etc., a pesar de que los propios técnicos de la comunidad habían desechado los pro­yectos por errores técnicos y de justificación. El caso más para­dójico, a nivel internacional, posiblemente sea el de Bernard Kouchner, muy popular como dirigente de Médicos sin fronte­ras por su proyección mediática. Fue presentado por el Partido Socialista Francés como paladín de la nueva ciudadanía y mo­delo de virtudes ético-ciudadanas. Colaboró con los servicios secretos franceses. Propició la desastrosa intervención en So­malia que provocaría el enconamiento de la guerra civil y.dece­nas de miles de muertos. Realizó consultorías a favor de dictadores africanos por las que cobraba cifras astronómicas y acabó desarrollando la tesis de la guerra humanitaria e incor­porándose al gobierno derechista del señor Sarkozy. A estas organizaciones se las supone poseedoras de mayor sensibilidad que los Estados; pero al mismo tiempo son cada vez más fruto de parcelas de poder que el Estado se niega a eje­cutar. Produciéndose un factor perver­so: las ONGD al sustituir la acción de los gobiernos, promueven la reducción de los servicios sociales que el Estado debe controlar. Es evidente que una parte im­portante de la sociedad se organiza, para incidir en lo social, en estas organizacio­nes. También lo es que el tipo de coope­ración internacional más extendido es el de "cheque y talona­rio" que ayuda a mitigar la mala conciencia del ciudadano occidental promoviendo indirectamente la apatía y el confor­mismo. A pesar de ello hemos de reconocer que la cooperación inter­nacional encierra un potencial social importante. Los do­nantes, los cooperantes, al descubrir las contradicciones ocul­tas, se están enfrentando ya a dilemas nuevos que de ninguna otra forma serían capaces de vislumbrar. Por eso la coopera­ción internacional sigue siendo un campo de lucha contra el neoliberalismo y la globalización capitalista. La pregunta sobre su necesidad no es baladí ni ociosa. Forma parte de los deba­tes centrales que encaran algunas de las organizaciones capa­ces de plantearse esta cuestión. Un tema que está por dirimir­se es si las ONG son sólo el sujeto y el objeto de la propia glo­balización al intervenir en las causas que la impulsan, o por el contrario sus potencialidades facilitan el avance y ascensión del modelo neoliberal •Notas EEUU creó una serie de organizaciones para la atención a los paí­ses devastados por la I y la II Guerra Mundiale como el CARE O WORLD VISION. Con el invento del Desarrollo viene de la mano el negocio de la Cooperación, que tan pingües beneficios materiales ha aportado a los países donantes. Además de garantizar la continuación de la supedita­ción económica de las sociedades periféricas o colonizadas contribu­ye a la exportación de modelos sociales. Nerín G. Blanc bo, busca negre pobre. La campana. Barcelona 2011. http: / /www.transparentemos. 5. Más del 80% de la cooperación internacional es vehiculada a tra­vés de la AECID (Ministerio de Asuntos exteriores) Eduardo Luque El Viejo Topo 287 / diciembre 2011 1 65

Otro ajuste es posible

Juan Laborda es un conocido economista del capitalismo. Por eso tiene tanto interés este artículo que hoy reproducimos aquí, por lo que dice y por quién lo dice. Hagan clic en "Leer más". La actual crisis económica ausculta algo trascendental que no se debate en los medios. Se trata del vacío intelectual y del escaso soporte empírico de muchas teorías macro y micro que se imparten en las universidades y se engullen como dogmas de fe. Tras ser economista y estratega jefe de varias entidades financieras, alguien ha tenido la ocurrencia de ponerme un blog; con él aspiro a irrumpir en los cafés, las facultades y las porfías entre enemigos reconciliables para evidenciar las carencias de las teorías dominantes. *** Para poder exigir sacrificios a la ciudadanía lo primero que hay que hacer es un buen diagnóstico de la actual crisis económica. La economía como ciencia social admite distintas interpretaciones, muy condicionadas por prejuicios ideológicos. Ni el anterior gobierno del PSOE ni el actual del PP, desde mi análisis, han entendido la naturaleza sistémica de la actual deriva económica. Por lo tanto sus recetas al final acaban fracasando y agudizando el problema, es decir, intensificando la recesión económica. Está dinámica no es específica de España, afecta a la mayoría de economías desarrolladas. Refleja en última instancia un vacio intelectual porque en realidad lo que ha quebrado es el soporte ideológico que alimentaba la dinámica económica, política y social de la clase dominante. Estos procesos se suelen dar en períodos históricos que coinciden con una ruptura del sistema dominante. Bajo este análisis, la crisis actual no puede ser superada mediante reformas, ajustes, o un mayor control de las operaciones financieras. Los vínculos entre economía y sociedad han saltado por los aires, y, al final, será necesario recomponer las instituciones sociales para que de nuevo estén al servicio de los ciudadanos. Fin del actual modelo económico El modelo económico dominante se ha agotado. En España las rentas del factor trabajo se encuentran en mínimos históricos en relación a las del capital, y, lo peor de todo, hoy en día trabajar no garantiza abandonar la pobreza y la exclusión social. Las familias y las empresas no financieras presentan unos niveles de deuda que en muchos casos no podrán devolver. El sistema financiero está zombi, presenta problemas de liquidez, solvencia, y financiación. La primera condición necesaria, aunque no suficiente, para que la economía española pueda en el medio plazo volver a crecer y generar empleo es que el poder público tome el control de la mayoría del sistema bancario, reduciendo de manera notoria el tamaño de sus balances. La banca se ha convertido en un verdadero agujero negro que succiona la liquidez global sin garantizar en última instancia su solvencia. Se podría hacer mediante la nacionalización u otros métodos. Además será necesaria, de manera paralela, una reestructuración de la deuda privada. Imposición fiscal: ¿sociedades, grandes patrimonios? Las reformas tributarias de gobiernos populares y socialistas en el período 2003-2008 implicaron una pérdida potencial de recaudación por valor de 18.000 millones de euros, aproximadamente un 1,6% del PIB. Estas bajadas impositivas no generaron crecimiento económico, sino que incentivaron aún más las operaciones inmobiliarias, que cebaron el consumo e inversión vía endeudamientos privados descomunales. España, consecuencia de esas reformas tributarias se desarmó fiscalmente; recauda poco y mal y ello, en los tiempos que corren es gravísimo. Si se dispusiera de ingresos fiscales más acordes a los de nuestro entorno europeo, no sería necesario semejante proceso de contracción del gasto público, que además de reducir más el crecimiento económico, impide cualquier cambio o salto a otro modelo de crecimiento más equilibrado. Los aumentos de impuestos que se aprobaron en Consejo de Ministros de este viernes, y que no serán temporales, sólo se han centrado en el IRPF, tanto en los rendimientos del trabajo como del capital. Al no ir acompañados de un aumento del tipo efectivo de las grandes corporaciones, o de un gravamen a los grandes patrimonios, como en Francia, la cacareada progresividad no es tal. Afecta básicamente a la clase media, a la cual a su vez se le pide recortes salariales. La renta disponible de las familias, vía salarios e impuestos, caerá fuertemente, y por lo tanto no podrán reducir deuda. Blanco y en botella: el consumo privado se hundirá en 2012. Además de hacer frente al brutal fraude fiscal, que se aproxima a los 100.000 millones, se debería abordar una clara reforma en el impuesto de sociedades, donde las continuas exenciones y deducciones que los distintos lobbies conseguían de los diferentes gobiernos de turno se establecían para quedarse. Es necesario eliminar todas y cada una de esas deducciones, especialmente cuando las grandes empresas de este país apenas aportan un millón de trabajadores, y sus tipos impositivos reales en muchos casos no llegan ni al 10%. Salario mínimo, inversión en educación y bienestar A principios de 2010 tuve la oportunidad de escuchar a Mogens Lykketoft, ex Ministro de Finanzas y de Asuntos Exteriores de Dinamarca, un tipo cercano, campechano, de fiar. Explicaba en España el modelo danés de reforma laboral, quizás el más exitoso de todos. Lykketoft recalcó hasta la saciedad la importancia de en toda reforma laboral compensar a aquellos que más van a perder, los trabajadores, especialmente a los grupos de renta baja. ¿Cómo? Mediante un salario mínimo alto, 1500 euros, y una fuerte inversión pública en educación y bienestar. En el país nórdico el Estado juega un papel muy activo vía inversión en educación y bienestar. También en protección social: se otorgan ayudas públicas a las familias para promover las guarderías y las residencias de ancianos. En la España de Mariano Rajoy, como en la de Zapatero previamente, ni un atisbo de ello, ni están y ni se les espera. Contracción del gasto público y recesión económica Para completar el panorama tanto el gobierno actual como el anterior implementan un duro recorte de gastos. Ya no sólo son meros recortes salariales a funcionarios, o un nuevo frenazo en la inversión pública, sino que afectan a partidas tan sensibles como la investigación y desarrollo. La contracción del gasto público acelera la recesión. La reducción del déficit público se puede hacer cuando el sector privado está bien y tiene acceso al crédito. Pero el sector privado está mal, el dinero no corre y, si la cosa sigue igual, la crisis se resolverá como la japonesa de finales de los años ochenta: con una depresión de aúpa que se prolongará más de lo necesario. Ya no es descabellado, el PIB de nuestro país perfectamente podría caer en 2012 más de un 2%. Insurgente Fuente: http://www.vozpopuli.com/blog/juan-laborda/otro-ajuste-es-posible