7 de enero de 2012

El despido en Venezuela es muy difícil y si se produce, son 105 días por año trabajado, si 105, como en España ¿No?

El despido en Venezuela es muy difícil y si se produce, son 105 días por año trabajado, si 105, como en España ¿No? Cada proceso de construcción social, en cambio hacia el Socialismo, tiene sus características. Cada pueblo su forma de entender la vida. Llegar a Caracas en Navidad y pensar en la ex RDA o ex URSS es pegarse un patinazo. Los belenes están hasta en los cuarteles. No hay edificio oficial del gobierno del “tirano”, sin sus belenes y árboles navideños. En las estaciones del metro de Moscú, perdón de Caracas, resuenan villancicos e incluso han habido conciertos de los educandos del magnífico – esto muy en serio – Sistema Venezolano de Orquestas. Han deleitado. En Venezuela, el director de orquesta sinfónico Gustavo Dudamel, es un ídolo de masas. Caso único en el mundo. El Bulevar Sabana Grande, atestado de comercios ¡¡Privados!! en los que se vende de todo, todo lo que a un consumista europeo pudiera apetecer, está intransitable. Por cierto, las tiendas, están llenas de bañadores y biquinis, porque los trabajadores y trabajadoras venezolanos con trabajo – las cifras de paro en Diciembre 2011, eran del 6’5% – Como decíamos, -los venezolanos con trabajos decentes,- se toman las vacaciones “Decembrinas” y no hay nada que le guste más a este pueblo que la playa, por cierto, viendo sus hermosas playas caribeñas se entiende. Pues bien, no hay comercio privado, ni público, en el que quepa un alfiler. Tanto es así, que el “dictador” ha hecho un llamamiento al ahorro -no, no lo ha impuesto, lo ha pedido, aconsejado- pues en Navidad se cobra la paga extra, que es superior en cuantía proporcionalmente a la española. Hablando de esto, el despido en Venezuela es muy difícil y si se produce, son 105 días por año trabajado, si 105, como en España ¿No?, Ah, si es baja voluntaria, son 45 días por año. Escuchen esto los sindicatos españoles y algún sindicalista que por esos lares habla pestes de esta castro-dictadura, -como la derecha y el socioliberalismo europeo-, de este Proceso. Por cierto, el 70% del PIB Venezolano es privado. Si privado. Hay otro caso que llama la atención y es que hay periódicos privados como “El Universal”, “El Nacional” o “El Carabobeño” entre otros, que pasan por la derecha a “La Razón” e incluso a “El País”, y están siempre fustigando al “dictador” y su Gobierno. Por cierto hay un canal de televisión, hablando de “El País”, que es propiedad de Carlos Slim, un gran accionista de PRISA que es amigo de Felipe González, que está todo el día metiéndose con el “tirano” y deseando que el cáncer, acabe con su vida de una vez ¡¡Y el “dictador” lo consiente!! Es la caraba. Villancicos, belenes, biquinis, playas caribeñas, globovisión… Pero qué es esto, si la gente oye rap en la calle, lleva gorras y atuendos raperos y camisetas palabra de honor, ah y encima, vaqueros, ellos y ellas, distintos, claro. Los jóvenes no van vestidos de pioneros y las chicas no llevan un lacito rojo en el pelo. En fin, hasta abundan las camisetas del Barça. Qué lástima. Qué dictadura estalinista más cutre. ¿Dónde se ve el socialismo? Pues en tonterías, como miles y miles de viviendas públicas dignas, que se entregan a los y las habitantes de los ranchitos y zonas de chabolismo -100.000 este año-. Pensiones no contributivas; pensiones por hijos a madres solteras o que ganan el sueldo mínimo. Fábricas públicas de muchos productos incluidos vehículos, ordenadores y teléfonos, además de agro-alimentarias, con la marca “Hecho en Socialismo”, escrito en blanco, sobre un corazón rojo. En las granjas socializadas, fruto de ocupaciones o expropiaciones. En la refinería más grande del mundo, en Puerto Cabello, o en la nacionalizada -realmente- empresa petrolera PDVSA, incluso en los muy ricos cafés “La Fama de América”, hechos en socialismo. En la educación gratuita y en una magnífica red sanitaria gratuita para la gente de los barrios. Esas tonterías, son las que hacen ver que aquí se está inventando algo muy serio. Se está tratando de hacer el tránsito hacia el Socialismo. También en la prohibición de desahuciar, los precios regulados y la abundante legislación social avanzada, que limitan muchos intereses de empresarios acaparadores o especuladores. Todo es perfecto. No. Hay fallos. Claro. Pero lo cierto es que la solidaridad y generosidad de Venezuela y su gobierno, con los pobres y los más débiles, incluidos los pobres de muchos estados latinoamericanos, es tan grande como las mentiras que los poderosos de este mundo lanzan contra la Revolución Bolivariana. En cualquier caso, la guinda es la existencia de Banca Pública y/o nacionalizada. Aquí hay al menos cinco bancos públicos y el Banco Central está sometido a la gestión política y, afortunadamente, no es “independiente” como en España y Europa, es decir ligado a la banca privada y a los intereses de los poderes financieros. El trabajo cultural, educativo y participativo que queda por hacer es aún grande. Aún así, en la “dictadura chavista” se está trabajando y mucho la creación de un poder popular y se está creando una nueva red de poder, los “Consejos Comunales”, que funcionan por barrios y que son abiertos. ¿Cuál es pues el componente de la oposición?¿Qué provoca tanto odia a Hugo Chávez por parte de la burguesía y la oligarquía? Hay varios factores que la alimentan. El primero el clasismo, el segundo el racismo -para un blanco de derechas Hugo Chávez es el negro Chávez.- En tercer lugar la gente que perdió los privilegios de la IV república- estamos en la V-. También la gran cantidad de rentistas e importadores, parásitos y especuladores muchos de ellos -que se repartieron entre ellos y los EE.UU la renta petrolera- , así como algunos de sus empleados, alineados con la oligarquía. También en ocasiones errores de gente vinculada a la burocracia del Proceso Revolucionario. No hay obra humana perfecta. Pero por lo menos aquí combaten el neoliberalismo, respetando la existencia de fuertes sectores empresariales. Por cierto hay empresarios sobre todo pequeños, que apoyan la revolución, puesto que en ella pueden trabajar y desarrollar su emprendimiento. Pero se habla, y cada vez más, de profundizar hacia un socialismo, abierto y democrático. Aquí, la seña de identidad más contundente es el antiimperialismo. Carlos Martínez es Politólogo, investigador de la Fundación CEPS, expresidente de Attac España Notas del remitente: 1-En 2011, a través de la Gran Misión Vivienda Venezuela se entregaron 144.061 viviendas, lo equivale al 96 % de la meta establecida para el año pasado (150mil). La nota de Martínez habla de 100mil probablemente porque esa era la cifra que tenía al redactarla. 2-Se entregaron VIVIENDAS y no las archiconocidas “soluciones habitacionales” que se ofrecieron en la cuarta república, cuando se pretendió aliviar el déficit habitacional con paredes desnudas y tapas de zinc como techo. 3-Las viviendas se entregaron amobladas: juego de sala, comedor, dormitorio y electrodomésticos de línea blanca y línea marrón. 4-El lema “Hecho en Socialismo”, escrito en blanco, sobre un corazón rojo, está en los productos lácteos, jugos y néctares de frutas de LÁCTEOS LOS ANDES, empresa emblemática de la Revolución Bolivariana.http://www.kaosenlared.net/america-latina/item/3133-desde-la-dictadura-castro-consumista-de-venezuela-cr%C3%B3nicas-cotidianas.html

Josep Fontana: «Por el bien del imperio. Una historia del mundo desde 1945»

El historiador Josep Fontana revisa la evolución de Occidente desde el final de la II Guerra Mundial en ‘Por el bien del imperio’ y concluye que esta crisis es consecuencia del neoliberalismo desatado hace 40 años. Hoy es un día importante para hacerse preguntas. ¿Por qué los derechos de los trabajadores se han quedado en ascuas en los últimos cuatro años? ¿Qué ha pasado en los últimos 50 años en el mundo? ¿Dónde ha quedado el reparto equitativo o la cohesión social? ¿Es esta crisis económica un hecho aislado o es la consecuencia de una actitud voraz sin freno ni reglas? ¿Cómo han conquistado la soberanía los más ricos? Es un día oportuno para lanzarle todas las cuestiones a la Historia, a la espera de un rebote de lucidez. Es fácil confiar en las capacidades de la Historia para aclarar el presente, si quien ilumina es Josep Fontana (Barcelona, 1931). Desde la primera página de Por el bien del imperio. Una historia del mundo desde 1945 (que acaba de publicar la editorial Pasado y Presente) su autor reconoce que la obra, a la que se ha dedicado en los últimos 15 años, tiene su origen en la frustración de no haber alcanzado un mundo mejor, en las falsas promesas que a sus 14 años, con la II Guerra Mundial finalizada, les habían lanzado. “Nos garantizaban, entre otras cosas, a todos los hombres de todos los países una existencia libre, sin miedo ni pobreza. Cuando se han cumplido ya 70 años de aquellas promesas, la frustración no puede ser mayor”, advierte este historiador maestro de historiadores, referencia esencial para entender el siglo XIX y, ahora, el XX. Seis décadas después, Alemania vuelve a dominar Europa, y Estados Unidos ve cómo China amenaza su hegemonía. ¿Por qué un historiador del siglo XIX analiza los acontecimientos de la segunda mitad del siglo XX e incluye, en este espectacular estudio de casi 1.300 páginas, la última hora de esta crisis económica? “Porque un historiador lo primero que tiene que hacer es estar abierto, y a mí me interesan muchas más cosas que el siglo XIX. Cuando empecé a escribir el libro, la enseñanza del mundo contemporáneo en la Universidad era escasísima y más bien pobre. Me pregunté qué había pasado para que lo que entonces prometía ser un futuro espléndido no haya cuajado”, cuenta a este periódico. Reconoce que la crisis de 2008 abrió los ojos a muchos, porque entendieron que “era un fenómeno de una dimensión mucho mayor”. Por eso añade que leer varios periódicos al día es necesario para entender el mundo que vives. “¿Cómo vas a entender el siglo XIX si no entiendes el mundo actual?”. “Desde los años setenta hemos vivido una involución, que rompió con la evolución iniciada con la crisis de los treinta”, dice. “Buena parte de las concesiones sociales se lograron por el miedo de los grupos dominantes a que un descontento popular masivo provocara una amenaza revolucionaria que derribase el sistema”, describe Fontana. “A partir de los años setenta, los ricos pierden el miedo. Y hoy, ¿a qué revolución van a temer los banqueros? Han perdido el miedo, y desencadenan el empobrecimiento global y el enriquecimiento de su grupo. Porque es una crisis desigual, que afecta sólo a los más pobres”, cuenta. Para demostrarlo señala a los beneficios alcanzados por grupos como Citigroup o el conglomerado de lujo LVMH (Louis Vuitton y Moët Hennessy). “Las clases dominantes han vivido siempre con fantasmas: los jacobinos, los carbonarios, los masones, los anarquistas, los comunistas. Temían unas fuerzas oscuras que medraban para un día cambiar el mundo y quitarles todo. Eran amenazas fantasmales, pero los miedos eran reales”, explica. Con esos miedos los trabajadores obtenían de los gobiernos concesiones, y las clases dominantes mantener el orden social. El primero en introducir medidas de seguros sociales en Europa fue, justamente, Bismarck, con el objetivo de calmar los ánimos. Siglo y medio de logros Así que, para el profesor, el factor que desencadena la fase crítica, que atraviesa en estos momentos el Estado del bienestar, es la pérdida del miedo de las clases dominantes a una revuelta popular. Hasta los setenta se vivió el impulso que “permitió el reparto equitativo de sus frutos y un cierto avance de libertades”. “El modelo construido en Europa como fruto de siglo y medio de luchas sociales era destruido. Ni siquiera el fascismo logró lo que ha conseguido el capitalismo”, sentencia. La prueba está en que “hay un momento en que la amenaza de una revolución subversiva del comunismo ya no existe y los poderosos entienden que ya no tienen amenazas”. Esas intimidaciones, para Fontana, han permitido transformar la sociedad europea desde la Revolución Francesa hasta los años setenta del siglo XX. Justamente, una de las ideas claves de la obra de una ambición inédita en la historiografía española es la creación del aparato económico de organizaciones empresariales que se aúnan para plantarle cara a la agitación. El presidente demócrata Jimmy Carter logra las primeras victorias para los ricos: evita la creación de una agencia de protección de los consumidores, “una de las cosas que más temen”, e impide que los sindicatos vivan con la independencia con la que hasta ese momento habían trabajado. “Los demócratas empiezan a recibir ayudas de los empresarios, hasta entonces recibían dinero sobre todo de los sindicatos”, explica. “Con Reagan llega el primer corte de impuestos y las primeras batallas contra los sindicatos. La señora Margaret Thatcher dará la batalla contra el sindicato de los mineros”, relata. Ahondando en la idea del control social, aclara que “el fascismo surgió en momentos en que parecía que la capacidad del capitalismo para seguir manteniendo el orden social interno estaba fallando”. Es decir, que aparece como una solución de urgencia ante el peligro de ruptura social. “Por decirlo de alguna manera: el New Deal de Roosevelt es una alternativa al fascismo”. ¿El miedo al fascismo dejó campo libre al capitalismo? “Sí, pero las cosas que ha conseguido lo ha hecho pactando”. Contra la resignación La Historia es una llamada a la acción, el despertar de las conciencias, tal y como la entiende Josep Fontana. Dice haberlo aprendido de Vicens Vives, quien creía que la Historia servía “para ayudar a que las cosas funcionaran”. En ese sentido, Fontana encuentra una segunda oportunidad para los historiadores en estos momentos de desorientación. “Habiendo fallado las certezas de los modelos con los que los economistas, como Greenspan, articulaban el futuro, hay que preguntarles a los historiadores qué es lo que ha ido mal para recomponer las certezas”. Avisa: esa función sólo sucederá si aceptan su función crítica, si no se dedican a “abastecer el orden establecido con legitimaciones, que es lo que ha hecho la historiografía académica”. Y se queja de la falta de responsabilidad de la ciencia: “Desde 1945 a esta parte, la historiografía se ha dedicado a convencer a la gente de que todo intento de cambiar las reglas sociales conduce al desastre, lo cual es una lección de resignación incomparable. Pero eso no es lo que la historia debe hacer, en algún momento debe mover hacia el cambio. Un gramo de sensatez puede ayudar a cambiar las cosas”. Ese gramo pasa por no crear falsas esperanzas para seguir caminando. Fontana prefiere hacer ver que la situación es irreversible para llamar al cambio. “Hay que combatir contra la hipnosis de la crisis, que induce a pensar que es un fenómeno de corto plazo, que se remediará. Pero esto ya dura más de 40 años y no tiene remedio fácil. ¡La ilusión de que siendo austeros va a pasar es un engaño! Cuando Esperanza Aguirre plantea que la educación no puede ser gratuita para todos mientras dure la crisis, no está pensando más que en el futuro la educación sólo la recibirá quien la pague. Las medidas de austeridad no lograrán que los cinco millones de parados de este país vayan a volver a encontrar ocupación”, aclara. Dibuja un panorama realmente duro para la generación que ahora tiene 20 y 30 años, “no tienen futuro”. La protesta es inevitable. Pero en estas condiciones hay diferencias: “No es como en Mayo del 68. Los que protestaban entonces se terminaron integrando en la sociedad. Los que protestan hoy no tienen posibilidad de integración”. Por supuesto, también tiene palabras para los movimientos, “plenamente justificados”, de indignación mundial. Aunque avisa de que estos movimientos no deben enquistarse en el ruido de los antiguos antisistema, porque “generarán miedo en la misma población”. “La única posibilidad de cambio en estos momentos está en ellos, sólo ellos pueden hacer que el sistema vuelva a negociar para permitir una situación un poco más justa, como la que hubo entre los años treinta y setenta, para volver al menos a unas condiciones civilizadas”, explica convencido. Una izquierda frustrada Empezamos a entender porqué nunca un libro de Historia fue tan actual. Él esperaba mucho más de la civilización occidental y reconoce sentir que, de alguna manera, nos han estafado. “Yo vengo de una izquierda frustrada varias veces. Frustrada en este país con la Transición, porque cuando estábamos en la clandestinidad esperábamos mucho más que el tipo de pacto que luego se produjo”, dice. Entre las verdades dolorosas que sabemos gracias a él está la de que la Historia ni siquiera es un proceso continuo de progreso. La Historia tampoco puede ser usada con fines propagandísticos, señala. ¿El Diccionario Biográfico Español entra en esa categoría? “El Diccionario es una muestra de la incompetencia de quienes trataron de montar eso y de instituciones como la Academia. Lo que ha salido es una muestra de lo que esa casa puede dar: un disparate. Para empezar, el proyecto mismo es un disparate. Hoy no tiene ningún sentido hacer eso. No hace ninguna falta. Es como hacer una enciclopedia, ¿quién hace hoy una enciclopedia? Estamos en un mundo muy distinto”, y él lo sigue atentamente para analizarlo. Red Roja

Fallece uno de de los 8 miembros del comité que intentó salvar la URSS en 1991

El pasado día 30 de diciembre en Novomoskovsk fallecía de un ataque al corazón Vasily Starodubtsev, a la edad de 80 años. Con la muerte de Starodubtsev sólo quedan con vida tres de los ocho miembros del Comité de Emergencia, órgano que tomo el poder de la URSS por tres días con la intención de garantizar la supervivencia del poder soviético en agosto de 1991. Nacido en 1931, desde joven trabajó en un Koljós. Estudió una ingeniería mecánica que le valió para ser mecánico de aviones en el Ejército Rojo y más tarde mecánico en una mina. En 1966 cursó la especialidad de "economía y organización de la agricultura" y el año siguiente fue elegido Presidente del Koljós Lenin de Novomoskovsk. En 1986 fue elegido Presidente de la Unión de agricultores de la URSS (federación agraria del sindicato) y diputado de la Unión Soviética en 1989. Después del desabastecimiento creado por la ineptitud (o por la premeditación) de la camarilla de Gorbachov, después de que nacionalistas al servicio de occidente plantaran un pulso contra la URSS, después de que la RSS rusa aprobara leyes contrarias a las de la URSS, después de que los pueblos soviéticos expresaran democráticamente en referéndum su intención de mantener la URSS mientras Gorbachov y su camarilla hacía lo posible por desmantelarla, la supervivencia de la URSS pendía de un hilo. Era un momento crítico. Hartos de aguantar injusticias, hartos de ver como todo lo que había sido conseguido en más de 70 años de socialismo estaba a punto de ser desmantelado por una casta de dirigentes burócratas, un grupo de los mejores cuadros del PCUS dio un paso al frente. Hay momentos en la vida de un revolucionario en la que uno tiene que cumplir con su deber por muy difíciles que sean las circunstancias. Hay sucesos en los que un revolucionario no puede quedar impasible, donde cada persona queda fielmente retratada. La Unión Soviética estaba a la deriva, los cuadros revolucionarios del PCUS debían organizarse para evitar lo inevitable. El pueblo acudió en masa a despedir al que supo plantar cara a los burócratas La situación así lo exigía y el 19 de Agosto de 1991 (un día antes de que se firmase un nuevo tratado de la Unión, que suponía su desintegración en la práctica, sin respetar la voluntad del pueblo soviético) se declara el Estado de emergencia. Al frente de la URSS se ponía de forma provisional un Comité de Emergencia, ahí estaba Starodubtsev. La CIA se puso en marcha a favor de Gorbachov y Yeltsyn y el Comité de Emergencia fracasó 3 días después. Starodubtsev, así como el resto de componentes del Comité fueron purgados, encarcelados y acusados de traición. Posteriormente Starodubtsev fue gobernador de su Región (Tula), en las elecciones del 4 de diciembre había sido elegido diputado en la Duma por el Partido Comunista. Valga el ejemplo de este revolucionario que tuvo el valor de estar donde su conciencia revolucionaria le exigía. Descanse en Paz. Starodubtsev fue enterrado ayer 2 de enero, recibiendo el último adiós de sus camaradas Publicado por Cultura Bolchevique