27 de enero de 2012

¿Hacia el caos sistémico?

Jaime Pastor Verdú------- Un reciente Informe del Foro sobre Riesgos Globales presentado ante el Foro Económico de Davos que se reúne estos últimos días de enero, anuncia un panorama muy sombrío del mundo para los próximos 10 años. En ese documento se detectan 50 riesgos globales agrupados en 5 bloques -económicos, medioambientales, geopolíticos, sociales y tecnológicos- y subraya que los “centros de gravedad” (entendidos como los riesgos de mayor importancia sistémica) pueden estar en los desequilibrios fiscales crónicos, las consecuencias del aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero, el fracaso en la gobernanza global, el crecimiento insostenible de la población y los ataques cibernéticos. En el marco de esas tendencias subrayan sus temores de que se pueda generar una quiebra financiera sistémica, una crisis del suministro de agua y alimentos y una volatilidad extrema de los precios agrícolas y energéticos, sin excluir la repetición de catástrofes como las derivadas de los tsunamis y los “accidentes” nucleares (poniendo como ejemplo el de Fukushima de marzo pasado), con el posible “efecto dominó” de cada uno de ellos dada la interdependencia global. Pero lo que más destacan son las consecuencias geopolíticas que esa mezcla explosiva puede ir generando a escala global e internamente, ya que en ese contexto irá emergiendo “una nueva clase de Estados críticamente frágiles: países que fueron ricos en el pasado y que son víctimas de la ausencia de la ley y de levantamientos en la medida en que son capaces de cumplir sus obligaciones sociales y fiscales”. Por eso avisan de que “una sociedad que continúa sembrando las semillas de la distopía –por no ser capaz de gestionar el envejecimiento de su población, el desempleo juvenil, las crecientes desigualdades y los desequilibrios fiscales- puede esperar mayor agitación social e inestabilidad en los próximos años”. De las revueltas que han surgido frente a estas tendencias distópicas señalan dos aspectos “preocupantes”: “la creciente frustración de los ciudadanos con los poderes político y económico y la rapidez de la movilización pública a través de las tecnologías de conectividad”. Como suele ocurrir en estos Informes, no hay mención alguna a quiénes puedan ser los responsables de esta tendencia a la distopía –que más bien habría que denominar, con Geddes, “cacotopía” o utopía negativa, como reordaba recientemente José Manuel Naredo- y tampoco los términos “capitalismo” y “oligarquía financiera” aparecen una sola vez en el texto. En cuanto a sus propuestas, todo se queda en preguntas y modestas recomendaciones de gestión de las múltiples crisis a quienes se reúnen en Davos para que recuperen la “confianza” del mundo en ellos frente a la “incertidumbre”. Más allá de esa disonancia creciente entre los diagnósticos pesimistas (sin duda incompletos) que llegan “desde arriba” y la ausencia de propuestas terapéuticas efectivas que eviten que la metástasis del cáncer capitalista alcance definitivamente a todo el planeta, lo más relevante de informes como éste es la constatación de las enormes dificultades con que se encuentra este sistema para recuperar la (auto)“confianza” y la senda del “crecimiento económico”, dada su dependencia de su fracción financiera y especuladora a la búsqueda de nuevas burbujas. Todo esto es más patente allí donde ha tenido hasta ahora su “centro” histórico: ese Norte en quiebra en donde la categoría de “Estados frágiles” que hasta ahora se aplicaba a los países del Sur se está extendiendo rápidamente, especialmente en la periferia de la eurozona, aprovechando el chantaje de la crisis de la deuda y la “camisa de fuerza” de la disciplina presupuestaria constitucionalizada. Vemos, por tanto, que la receta del “shock sin terapia”, basada en más neoliberalismo, sirve sin duda a los intereses de esa fracción hegemónica del capitalismo financiarizado, pero el precio que se está pagando por ello es la entrada en un “decrecimiento caótico” (como ya predijo Ramón Fernández Durán) y, sobre todo, en una crisis de legitimidad de muchos Estados que hasta ahora habían logrado conciliar las necesidades de reproducción del capital con el logro de una “paz social” mediante el reconocimiento de ciertos derechos sociales y el funcionamiento de una “democracia” competitiva bipartidista. Frente a ese panorama, la esperanza en un cambio de rumbo sigue estando en que continúe la ola de rebeldía que tuvo su inicio en la “primavera árabe” de hace ya más de un año, siguió con el 15-M y llegó a extenderse a prácticamente todo el Norte el pasado 15 de octubre. Pero sabemos también que contra ella actúan los discursos del miedo al futuro, la resignación o el “sálvese quien pueda” entre los y las de abajo, todos ellos favorecidos por determinados actores políticos y sociales –incluidas las burocracias sindicales-,obstinados en una estrategia del “mal menor” que allana el camino a males mayores. Urge, por tanto, acompañar las movilizaciones con discursos –“sí se puede” resistir e ir construyendo mundo(s) alternativos-, propuestas –como la denuncia del chantaje del pago de la deuda la lucha por el reparto justo de la riqueza y de los trabajos y la reconversión ecológica de la economía- y viejas y nuevas formas de desobediencia civil –como, junto con la lucha contra los desahucios, ahora el incipiente “yo no pago”- que nos permitan seguir tomando las plazas, las calles...y los centros de trabajo.http://www.anticapitalistas.org/Hacia-el-caos-sistemico

El paro alcanza en Navarra las 42.500 personas, el 13,82% de la población activa

Con respecto al trimestre anterior, el número de desempleados ha aumentado en unos 6.300, lo que supone un porcentaje del 17,38, que se eleva al 19,06 por ciento con respecto al mismo periodo del año 2010, según la encuesta de población activa (EPA), difundida hoy por el Instituto Nacional de Estadística. En la Comunidad Foral, trabajaban a finales del cuarto trimestre del año pasado 265.300 personas, unos 8.600 menos que el trimestre anterior, lo que supone un 3,14 por ciento. En Navarra, hay 21.900 hombres y 20.600 mujeres en situación de paro. A finales del pasado año, Navarra contaba con 514.700 personas mayores de 16 años, un 0,16 por ciento más que en el tercer trimestre de 2011, y un 0,24 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior. En el conjunto de España, el número de desempleados aumentó en 295.300 personas en el cuarto trimestre de 2011 hasta alcanzar los 5.273.600 y la tasa de paro se situó en el 22,85 % al cierre del año, la tasa de paro es la mayor desde el primer trimestre de 1995, cuando llegó al 23,49 %. Según la encuesta de población activa (EPA), en el cuarto trimestre la ocupación disminuyó en 348.700 personas hasta situar el número de ocupados al final de 2011 en 17.807.500 y la tasa de actividad retrocedió hasta el 59,94 %. El número de hogares con todos sus activos en paro fue de 1.575.000, 149.800 más que en el trimestre anterior, mientras que aquellos en los que todos sus integrantes están ocupados bajó en 212.300, hasta los 8.846.100- Diario de Noticias

5.273.600 personas están desempleadas según la EPA. El paro subió en 577.000 personas en 2011 respecto a 2010 y supone el 22,85% de la población activa

Es una herida que no para de sangrar pese a los varios apóstitos que se ponen para contener la hemorragia. Aunque las catastróficas previsiones del Gobierno, adelantadas ayer por el ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, no se han cumplido —cifró el dato paro de en 5,4 millones—, el dato no deja de ser dramático: 5,27 millones de personas están desempleadas, según la Encuesta de Población Activa (EPA). El paro subió en 577.000 personas en 2011 respecto al año precedente y ya supone el 22,85% de la población activa. El dato marca su nivel más alto dentro de la serie histórica comparable, que se inició en 2001. Hay que remontarse a 1995 , cuando se situó en el 23,49%, para encontrar cifras tan elevadas de desempleo. El año 2011 marca ya el quinto consecutivo en el que se incrementa el número de desempleados. En 2007, el paro se incrementó en 117.000 personas; en 2008 subió en 1.280.300 desempleados; en 2009 en 1.118.600 personas y en 2010 se ha incrementado en 370.100 personas. El aumento de 2011 es el tercero más elevado en los últimos cinco años, periodo en el que la crisis se ha cebado con el mercado laboral español. Montoro previó ayer 5,4 millones de parados A esa cifra de casi 5,3 millones de desempleados se ha llegado después de que el paro se incrementara en el último trimestre de 2011 en 295.300 desempleados, un 5,9% más que en el tercer trimestre. Al igual que el repunte del paro en 2011 fue sensiblemente superior al de 2010, el número de empleos destruidos el año pasado duplicó con creces al del ejercicio precedente. Así, en 2011 se destruyeron 600.600 puestos de trabajo (-3,2%), frente a los 237.800 que se perdieron en 2010. En 2008, los empleos perdidos fueron algo más de 600.000. En 2011 se destruyeron 600.600 puestos de trabajo En el último trimestre de 2011, el número de ocupados se redujo en 348.700 personas (-1,92%), cerrándose el ejercicio con 17.807.500 ocupados. La cifra no bajaba de los 18 millones de personas en España desde el cuarto trimestre de 2004. En el último año, el número de asalariados disminuyó en 485.000 personas (-3,2%), de los que 95.900 tenían contrato temporal (-2,5%) y 389.100 tenían contrato indefinido (-3,4%). Son ya 1.575.000 hogares con todos sus miembros en paro Más datos para el pesimismo: el número de hogares con todos sus miembros en paro ascendió en 2011 hasta los 1.575.000, 149.800 hogares más que en el tercer trimestre (un 10,51% más) y 247.000 más que al cierre de 2010 (un 18,6% más). Con todo, hay 212.300 familias menos en esta situación con respecto al tercer trimestre de 2011 (el -2,34 %). Respecto al cierre de 2010, los hogares con todos los miembros ocupados descendieron en 374.600, lo que supone una caída del 4,06 %. Además, en España existen 4.384.400 hogares sin ningún miembro activo, 4.500 menos que en el tercer trimestre de 2011 y 91.600 más que al cierre de 2010. Los hogares con al menos un miembro activo suman un total de 13.009.900, un 0,21 % más que en el tercer trimestre de 2011 y un 0,39 % más que en 2010. El paro subió el pasado año en todas las comunidades autónomas, especialmente en La Rioja y Navarra, con porcentajes superiores al 19%, muy por encima de la media nacional, del 12,29%. Las comunidades que registraron tasas más bajas de paro fueron País Vasco, con 12,61 y Navarra, con 13,82, mientras que las que se apuntaron el peor dato figuran Andalucía (31,23), Canarias (30,93) y Extremadura (28,59). Más mujeres que varones en paro En el último trimestre de 2011 el crecimiento del desempleo afectó en mayor medida a los varones (166.100 parados más) que a las mujeres (129.200). Así, la tasa de paro masculina creció 1,42 puntos hasta el 22,46%, mientras que la femenina subió 1,22 puntos y se situó en el 23,32%. Por nacionalidad, entre los españoles hay 223.800 parados más, frente al aumento de 79.400 parados extranjeros. La tasa de paro de la población extranjera es del 34,82%, más de 14 puntos superior a la de los españoles. Por sectores, el desempleo bajó en la agricultura (42.300 parados menos) y en la construcción (2.900), y creció en la industria (29.100 más) y, sobre todo, en los servicios (124.500 más). Asimismo, el paro entre las personas que perdieron su empleo hace más de un año aumentó en 201.900 y disminuyó en 15.000 entre quienes buscan su primer trabajo.Diario Público