1 de febrero de 2012

El nuevo plan de guerra con China del Pentágono

El 7 de septiembre, el Vicepresidente estadounidense Joseph Biden, publicó en varios diarios un artículo con su firma acerca de la visita que acababa de realizar a China. Bajo el titulo “China´s Rise Isn’t Our Demise” (El crecimiento de China no es nuestra muerte), el Vicepresidente descartaba las preocupaciones de sus compatriotas por el extraordinario desarrollo de China, y exponía las razones por las qué piensa de forma distinta y apuesta por relaciones normales. Sin embargo, Stephen Glain, afamado periodista y escritor norteamericano con 25 años de experiencia como corresponsal de varios medios de EE.UU. en Asia y Medio Oriente valora que con “la reducción de los compromisos en Irak y Afganistán -sus objetivos declarados en Asia-, Washington no busca tanto retirar las fuerzas del Golfo Pérsico como prepararse para una guerra perspectiva contra China”. En un artículo publicado a mediados de agosto con título The Pentagon's new China War Plan (El nuevo plan de guerra con China del Pentágono), Glain cita fuentes especializadas en temas de la defensa que afirman que el Pentágono busca adaptar el concepto de Batalla Aire-Mar a un enfrentamiento con China. La publicación “Dentro del Pentágono” había dado a conocer antes que un reducido grupo de oficiales de Marina de EE.UU. conocido como el “China Integration Team” estaba adaptando las tácticas de la Batalla Aire Mar a un conflicto potencial con China. La batalla Aire Mar, desarrollada en los años 90 y codificada en un memorándum clasificado en 2009, es una fórmula para adaptar el poder militar estadounidense a las exigencias de una potencial respuesta a las “amenazas en el Pacífico Occidental y el Golfo Pérsico” (forma codificada de aludir a China e Irán). Complementa la Guía para la planificación de la Defensa de 1992, una especie de libro blanco del Gobierno llamado a impedir el surgimiento de cualquier "competidor del mismo nivel" que pudiera desafiar el dominio global estadounidense. Esta Guía constituye un mandamiento del Pentágono para el control de lo que los planificadores de la defensa llaman "global commons", eufemismo que identifica las arterias del comercio internacional: vías marítimas, puentes en tierra y corredores aéreos. Para Washington, si una potencia extranjera le disputa el dominio sobre estos “global commons” es como si le declarase la guerra y, según criterio del Pentágono, exactamente eso es lo que China está haciendo en el mar de China meridional. En este espíritu, el General Jim Amos, comandante general del Cuerpo de Marines desde octubre de 2010, declaró a fines de mayo que las guerras en el Golfo Pérsico estaban negando a Washington los recursos que necesita para enfrentar a una China cada vez más agresiva. Este afirmación convirtió al General Amos en el primer líder militar de EE.UU. que se refiriera públicamente a los planes de su servicio para después de la retirada de Afganistán. La movilización estadounidense en Asia que responde a un estudio realizado en la primavera de 2001 por el Pentágono bajo el nombre de “Asia 2015” que identifica a China como competidor persistente de EE.UU. inclinado al aventurerismo militar en el exterior. Tres años después de este estudio, el gobierno de EEUU hizo público un plan llamado a crear una cadena de bases en Asia Central y en el Medio Oriente, maniobra evidente de contención dirigida a Beijing como lo fue también el acuerdo de cooperación en energía nuclear con India suscrito en 2008. Se conoce que el Pentágono desarrolla hace varios años planes para convertir a Guam en su centro principal en el Pacífico, iniciativa tan vasta que John Pike, uno de los principales expertos occidentales en políticas de defensa, espaciales y de inteligencia, director de la organización Global Security que él mismo fundó en 2000, ha especulado que Washington se propone “dirigir el planeta desde Guam y Diego García a partir de 2015”. A diferencia de los aliados de Estados Unidos en Asia y Europa, dice Glain, China no es propensa a compartir obligaciones de seguridad nacional con una potencia extranjera, mucho menos en el mar de China meridional, donde Beijing no identifica a Washington como socio estratégico, sino como amenaza directa. Glain cita tensas situaciones en las relaciones bilaterales en las que Estados Unidos, lejos de contribuir con una diplomacia discreta a la solución de los asuntos, adopta posiciones extremas. Hay que esperar que haya en Washington sensatez suficiente para comprender que su mayor acreedor, China, no es un país del tercer mundo como tantos que, desde que concluyó la Guerra Fría, Estados Unidos y la OTAN han bombardeado y ocupado casi con impunidad.http://www.argenpress.info/2011/09/la-nueva-guerra-del-pentagono-vs-china.html

Perder salario para seguir perdiendo empleo y credibilidad

Como viene siendo habitual, el Consejo Confederal ha aprobado el acuerdo con UGT y la patronal, a espaldas de la afiliación, sin ningún mecanismo de participación por parte de la misma. Una afiliación que lamentablemente nos hemos vuelto a enterar por la prensa. Como viene ocurriendo en las negociaciones de estos años, y tal como ocurrió con el regresivo y desmovilizador acuerdo de pensiones, el secretismo y la ausencia de debate entre la afiliación de CCOO, ha consolidado un modelo sindical burocrático en el que los afiliados somos meros espectadores de las negociaciones con la patronal y los gobiernos. Un duro ataque a los salarios Volvemos a decir que no hay responsabilidades compartidas en la crisis y que, por tanto, no hay razones para que la salida a la crisis se realice sobre las espaldas de los trabajadores. Los salarios ya vienen perdiendo participación en la renta nacional desde hace años. Su moderación e incluso retroceso son la principal causa del endeudamiento privado en este país. No se puede consentir que los salarios aparezcan como nueva moneda de cambio: A la pérdida de poder adquisitivo, que no “moderación salarial” como dice la dirección del sindicato, pues éstos subirán por debajo de la inflación, hay que añadir la subida del IRPF y otras que previsiblemente vendrán en Abril como aumentos en los recortes y tasas, pero también la subida del IVA, especialmente lesiva para las gentes trabajadoras. Vergonzoso el acuerdo firmado para que las excesivas subidas del petróleo no computen para calcular el IPC a la hora de subir los salarios. Las contrapartidas que se han hecho públicas son verdaderamente cantos de sirena, un escándalo que la dirección sindical defienda lo indefendible, ya que no hay mecanismos para controlar los precios y menos moderar los beneficios. Las contrapartidas encubiertas son mantener la actual estructura de la negociación colectiva a través de convenios sectoriales y provinciales (pero descafeinada al quedar muchas materias sujetas a descuelgue y al ámbito de negociación de empresa ). Un nuevo acuerdo sin movilización y debate, que de hecho vuelve a legitimar la imposible paz social (no respetada en ningún ámbito por una patronal envalentonada) no impedirá ni la reforma laboral del PP ni una nueva reforma de la Negociación Colectiva cuando lo crean conveniente frente a un desarme teórico, político y organizativo de la clase trabajadora a la que está colaborando nuestra dirección. Tropezar tres veces con la misma piedra Desde el 2009, la moderación salarial en las grandes empresas (en SEAT por ejemplo), no solo no ha servido para evitar la destrucción de empleo sino que ha propiciado la congelación y la bajada de salarios en las pequeñas y medianas empresas, profundizando a su vez la crisis. Desde el inicio de la crisis, el diálogo social sólo ha servido para aceptar sacrificios (pacto de pensiones) y favorecer la pasividad sindical y social, incluso fracturar a la clase, ya que el pacto de pensiones era muy lesivo para los jóvenes. Tenemos que recordar que el acuerdo de pensiones del 2011, en contra de los cantos de la dirección que afirmaba que iban a frenar los ataques, a pesar de los durísimos recortes aceptados por CC.OO, no impidió que el Gobierno de ZP intentara modificar la Negociación Colectiva. Fue la irrupción del 15-M y el propio agotamiento del Gobierno quienes lo impidieron. De retroceso en retroceso Este acuerdo ha recibido las significativas alabanzas del gobierno. Además deja carta blanca para que los convenios vigentes sean incumplidos por la patronal. Plantea un serio revés a la lucha contra los recortes en el sector público, ya que imposibilita enfrentar de manera unificada la lucha contra la austeridad en el sector público y en la empresa privada. Por último, nos desarma frente a las nuevas agresiones del Gobierno, ya que avala la política de austeridad del PP y su discurso de responsabilidades y costes compartidos de la crisis. Con este acuerdo la dirección de nuestro sindicato renuncia a encabezar la resistencia necesaria frente a lo que está por llegar. Significativo ha sido el silencio sindical ante las medidas adoptadas por el consejo de ministros del día 30-D. No nos representan Hay una guerra social declarada contra los trabajadores donde la afiliación de CCOO debe jugar un papel imprescindible. Toca organizarnos dentro del sindicato pero también tendiendo una mano con todos aquellos sectores que quieren luchar en este escenario. Con gentes de otras fuerzas sindicales rompiendo el estéril y cainita sectarismo sindical. Con gente no sindicada, algunas de ellas por razonables prejuicios sindicales pero que necesitan de nuestra experiencia y nuestra capacidad de organización. La dirección se ha convertido en una rémora y no nos representa. Necesitamos aunar esfuerzos en el día a día bajo otro discurso: Luchando contra los argumentos a favor del acuerdo, que lo amparan con el discurso de que estamos en una situación excepcional, donde hay que compartir los costes de la crisis equitativamente. Estos dirigentes , no representan a tod@s aquell@s, que se la están jugando en las empresas, ni a l@s jóvenes que pelean en las calles y plazas. Los militantes de CCOO nos tenemos que organizar con todos estos sectores y con la izquierda más combativa. Esta dirección se representan a sí misma, más preocupada por mantener la respetabilidad del estado y las instituciones y sus propios sillones. Necesitamos conocernos, reunirnos, debatir junt@s y tener prácticas que ayuden a avanzar a los y las trabajadoras con una línea más combativa. Éste es nuestro tiempo y empieza ahora. 30/01/2012 Sindicalistas de CC.OO. que forman parte de Izquierda Anticapitalista

¿Vuelven los años 60 para los españoles? Más de 300.000 jóvenes españoles se han ido de España durante la crisis

Más de 300.000 españoles han dejado España desde 2008 ante la falta de horizonte laboral, según un comunicado del máximo ejecutivo de la Federación Nacional de Asociaciones de Consultoría, Servicios, Oficinas y Despachos (FENAC) y vicepresidente de la Comisión Laboral de CEOE, Francisco Aranda. Esta federación de pequeñas y medianas empresas de consultoría ha hecho público un análisis titulado 'Fenac alerta de la pérdida de jóvenes cualificados en España', lo cual ya se conoce como Generación JESP (jóvenes emigrantes sobradamente preparados)". En su comunicado asegura que ha analizado los últimos datos del servicio público de empleo y el censo en el exterior y su conclusión es que "cada vez más jóvenes españoles optan por emigrar a otros países en busca de una oportunidad laboral, en su mayoría, jóvenes altamente cualificados: ingenieros, arquitectos e informáticos, especialmente". De acuerdo con sus datos, "desde principios de 2008 hasta el cierre de 2011 se ha incrementado en un 25,6% el número de españoles mayores de edad residentes en el extranjero", lo que en cifras absolutas son "307.900 personas más en edad de trabajar". Actualmente hay 1,5 millones de españoles mayores de 18 años residiendo fuera de España. Para Francisco Aranda, vicepresidente de FENAC y presidente de Laboral de CEIM, "superando los cinco millones de parados en España y con la tasa de desempleo juvenil más alta de la Unión Europea, no es de extrañar que cada vez sean más los españoles que opten por buscar un desarrollo profesional fuera de nuestras fronteras". En opinión de Aranda, "se trata de la generación más formada de nuestra historia contemporánea a la que ahora no podemos corresponder con un empleo. Resulta que se han formado, como les dijimos, han acudido a la universidad, como les indicamos, pero en el momento de incorporarse al mercado de trabajo no tenemos oportunidades que ofrecerles, como sí les prometimos. Por lo tanto, estamos experimentando una peligrosa huida de conocimiento que obstaculizará nuestro desarrollo hacia una economía de valor añadido". Estas cifras esconden un drama personal, pero también "un grave freno a nuestro desarrollo futuro, en el sentido de que nuestros jóvenes, sobre todo los mejor formados, se están viendo obligados a marcharse al extranjero, con lo cual nos estamos descapitalizando de talento de cara al futuro", afirma el vicepresidente de las pymes consultoras. Aranda sostiene que "el origen de este movimiento emigratorio lo encontramos en la EPA del último trimestre de 2011, que deja al descubierto el hecho alarmante de que un millón y medio de licenciados hacen cola ante las oficinas del INEM y que prácticamente la mitad de los jóvenes está en el paro" y urge al Gobierno a afrontar la reforma laboral. El mayor éxodo, en Canarias Según un informe del grupo Adecco, el éxodo de jóvenes que emigran se produce en primer lugar en Canarias "ya que desde el inicio de la crisis ha visto como 37.086 de sus habitantes mayores de 18 años han abandonado las Islas para residir en otro país".http://www.elmundo.es/elmundo/2012/02/01/economia/1328098978.html Esa cifra supone un aumento del 51,5%. Le sigue Baleares, con un aumento del 44,4% y La Rioja, del 39,4%. Extremadura y Castilla-La Mancha,son las que han producido menos éxodo. Según Adecco, "los sectores más demandados para trabajar en el extranjero también han sido alterados como consecuencia de la coyuntura económica". Previamente a la crisis los puestos de trabajo que más cubrían los españoles en el extranjero estaban relacionados con la investigación, la medicina y la biología. En la actualidad, esta lista se ha ampliado considerablemente e incluye a los perfiles de ingenieros, arquitectos e informáticos, que han perdido su empleo, llevan tiempo sin encontrar una nueva ocupación o consideran que su trabajo será más valorado fuera de España".