3 de febrero de 2012

"Las fuentes de la conducta soviética" . El mas famoso de los textos de la guerra fría, escrito por GeorgeKennan

Y esos son los antecedentes históricos. ¿Qué nos enseñan sobre la personalidad política del poder soviético tal como se lo conoce hoy en día? Nada de la ideología original ha sido descartado oficialmente. Continúa la creencia en la maldad básica del capitalismo, en lo inevitable de su destrucción, en la obligación del proletariado de ayudar a concretar esa destrucción y tomar el poder en sus propias manos. Pero se ha puesto especial énfasis en los conceptos que están relacionados más específicamente con el régimen soviético en sí: con su posición como único régimen socialista verdadero en un mundo oscuro y descarriado, y con las relaciones de poder dentro del propio régimen. El primero de estos conceptos es el del antagonismo innato entre el capitalismo y el socialismo. Hemos visto que este concepto se encuentra profundamente arraigado en las bases del poder soviético. Tiene implicancias de fondo en el comportamiento de Rusia como miembro de la sociedad internacional. Significa que Moscú nunca podrá suponer con sinceridad que existe una comunidad de objetivos entre la Unión Soviética y los poderes considerados capitalistas. Moscú deberá invariablemente dar por sentado que los objetivos del mundo capitalista son antagónicos al régimen soviético y, por lo tanto, también a los intereses de los pueblos bajo el dominio de este régimen. Si en alguna oportunidad el gobierno soviético estampa su firma en documentos que indicarían lo contrario, esto debe ser considerado una maniobra táctica permitida en el trato con el enemigo (que no tiene honor) y debe tomarse con espíritu caveat emptor. En esencia, el antagonismo permanece. Es un postulado. Y de él surgen muchos de los fenómenos que vemos como inquietantes en la conducta del Kremlin en asuntos de política exterior: el sigilo, la falta de franqueza, la duplicidad, el cauteloso recelo y la incompatibilidad básica de propósitos. Estos fenómenos van a permanecer, al menos en el futuro previsible. Puede haber variaciones de grado y de énfasis. Cuando los rusos quieran algo de nosotros, alguna de estas características de su política podrá ser relegada temporalmente a un segundo plano; y cuando esto ocurra, siempre habrá norteamericanos que aparecerán y anunciarán jubilosos que ‘los rusos han cambiado’, y algunos incluso intentarán atribuirse el mérito de haber logrado esos ‘cambios’. Pero no debemos dejarnos confundir por maniobras tácticas. Estas características de la política soviética, así como el postulado que les da origen, son parte de la esencia de la naturaleza interna del poder soviético, y estarán con nosotros, ya sea en primer o segundo plano, hasta que la naturaleza interna del poder soviético se modifique. Esto significa que por un largo tiempo más seguirá siendo difícil tratar con los rusos. Esto no quiere decir que deba considerarse que los rusos están siguiendo un programa de vida o muerte para destruir a nuestra sociedad en una fecha determinada. La teoría de la inevitabilidad de la caída del capitalismo tiene la afortunada connotación de que no hay apuro por lograrlo. Las fuerzas del progreso pueden tomarse su tiempo para preparar el golpe de gracia final. Mientras tanto, lo vital es que la ‘patria socialista’ -ese oasis de poder que el socialismo ha obtenido en la figura de la Unión Soviética- sea cuidada y defendida por todos los buenos comunistas en el país y en el extranjero, que se promocionen sus riquezas y se identifique y maldiga a sus enemigos. Promover en el extranjero proyectos revolucionarios prematuros y ‘aventureros’ que puedan complicar de alguna forma al poder soviético de cualquier manera constituiría un acto imperdonable e incluso contrarrevolucionario. La causa del socialismo es el apoyo y la promoción del poder soviético, tal como se lo define en Moscú. Esto nos lleva al segundo de los conceptos significativos para el panorama soviético contemporáneo: la infalibilidad del Kremlin. El concepto soviético de poder, que no permite la existencia de centros organizados fuera del Partido mismo, exige que el liderazgo del Partido sea en teoría el único depositario de la verdad. Porque si la verdad se hallara también en otro lugar, se justificaría su expresión en actividades organizadas. Pero es esto precisamente lo que el Kremlin no puede y no va a permitir. Por lo tanto, los líderes del Partido Comunista siempre tienen razón, y siempre la han tenido desde que en 1929 Stalin formalizó su poder personal al anunciar que las decisiones del Politburó se tomaban en forma unánime. La disciplina de hierro del Partido Comunista descansa sobre el principio de infalibilidad. De hecho, ambos conceptos son mutuamente dependientes. La disciplina perfecta requiere que se reconozca la infalibilidad. La infalibilidad requiere la observancia de la disciplina. Y ambos conceptos en conjunto logran determinar el behaviorismo del aparato de poder soviético en su totalidad. Pero su efecto no puede ser comprendido si no se toma en cuenta un tercer factor: el hecho de que los líderes puedan, según su libre albedrío, proponer con fines tácticos cualquier tesis que sirva a la causa en ese momento y requerir su aceptación leal e incondicional por parte de los miembros del movimiento en su conjunto. Esto significa que la verdad no es una constante sino que prácticamente la crean, en realidad, los líderes soviéticos mismos. Puede cambiar semana a semana, mes a mes. No es absoluta e inalterable; no surge de la realidad objetiva. Es tan solo la manifestación más reciente de la sabiduría de aquellos en quienes se supone se encuentra la sabiduría suprema, porque representan la lógica de la historia. Estos factores producen un efecto acumulativo que da a todo el aparato subordinado del poder soviético una tenacidad firme y una orientación inmutable. Esta orientación puede ser cambiada a voluntad por el Kremlin pero no por otro poder. Una vez que se ha elegido una línea partidaria determinada sobre un tema de política de actualidad, toda la maquinaria del gobierno soviético, incluido el mecanismo diplomático, sigue inexorablemente el camino prescripto, como si fuera un persistente autito a cuerda que avanza en la dirección señalada y se detiene sólo cuando se encuentra con alguna fuerza irrebatible. Los individuos que componen esta maquinaria no responden a ningún argumento o razón proveniente de fuentes externas. Su entrenamiento les ha enseñado a desconfiar de la elocuente persuasión del mundo exterior y a desestimarla. Al igual que el perro blanco frente al fonógrafo, estos individuos sólo oyen la ‘voz del amo’. Y si se desea que abandonen el último propósito que se les había asignado, debe ser el amo quien dé la orden. Por eso el representante extranjero no puede esperar que sus palabras tengan efecto sobre ellos. A lo sumo, puede esperar que ellos las transmitan a quienes están al mando, quienes pueden modificar la línea partidaria. Pero probablemente tampoco ellos varíen su posición ante cualquier lógica normal en las palabras del representante de la burguesía. Dado que no se puede apelar a objetivos comunes, tampoco se puede apelar a enfoques mentales en común. Por esto, los hechos valen más que las palabras en los ojos del Kremlin; y las palabras tienen más peso cuando reflejan hechos de validez indiscutible, o cuando encuentran sostén en ellos. Pero hemos visto que el Kremlin no sufre una compulsión ideológica que lo obligue a lograr sus objetivos rápidamente. Al igual que la Iglesia, trata con conceptos ideológicos que tiene validez en el largo plazo, y puede permitirse ser paciente. No tiene derecho a arriesgar los logros reales de la revolución por las vanas baratijas del futuro. Las enseñanzas del propio Lenin exigen gran cautela y flexibilidad en el intento por lograr los objetivos comunistas. Una vez más, estos preceptos se ven fortalecidos por las enseñanzas de la historia rusa: siglos de oscuras batallas entre fuerzas nómades que peleaban por la extensión de una vasta planicie sin fortificar. Aquí la cautela, la prudencia, la flexibilidad y el engaño son cualidades valiosas y su valor es naturalmente apreciado por el pensamiento ruso u oriental. Por lo tanto el Kremlin no siente compunción por retroceder frente a una fuerza superior. Y al no tener que cumplir ningún plazo, no entra en pánico frente a esa necesidad de retroceder. Su acción política es un curso de agua fluido que avanza constantemente por donde le está permitido hacia un determinado objetivo. Su principal preocupación es asegurarse de llenar cada rincón y grieta existentes en la vasija del poder mundial. Pero si encuentra barreras insuperables en su camino, las acepta con filosofía y se adapta a ellas. Lo principal es que siempre debe haber presión, una presión continua e incesante, para lograr el objetivo deseado. No hay rastros en la sicología soviética de ningún sentimiento que indique que ese objetivo debe alcanzarse en un momento determinado. Estas consideraciones hacen que sea a la vez más fácil y más difícil tratar con la diplomacia soviética que con la de líderes agresivos como Napoleón y Hitler. Por un lado, la diplomacia soviética es más susceptible a la fuerza contraria, está más dispuesta a ceder en sectores individuales del frente diplomático cuando percibe que esa fuerza es demasiado potente, y es por lo tanto más racional en lo que respecta a la lógica y retórica del poder. Por otro lado, esta diplomacia no puede ser fácilmente derrotada o desalentada por una sola victoria de sus oponentes. Y la paciente persistencia que la anima implica que no se la puede contrarrestar en forma eficaz mediante actos esporádicos que representan caprichos momentáneos de la opinión democrática sino únicamente mediante políticas inteligentes en el largo plazo por parte de los adversarios de Rusia, políticas con un objetivo tan firme y de aplicación tan diversa y plena de recursos como las políticas de la Unión Soviética misma. En estas circunstancias está claro que el elemento principal de cualquier política de los Estados Unidos hacia la Unión Soviética debe ser la contención de las tendencias expansivas de Rusia en el largo plazo, una contención paciente y a la vez firme y atenta. Sin embargo, es importante notar que esa política no tiene ninguna relación con representaciones histriónicas: amenazas o intimidaciones o gestos superfluos de ‘rudeza’ externa. Aunque el Kremlin es básicamente flexible en su reacción ante las realidades políticas, no desdeña en lo más mínimo las consideraciones de prestigio. Como a casi cualquier otro gobierno, se lo puede colocar mediante gestos amenazadores y faltos de tacto en una posición en la que no pueda permitirse ceder aunque su sentido de realismo así se lo aconseje. Los líderes rusos son sagaces jueces de la sicología humana, y como tales son conscientes de que, si de asuntos políticos se trata, perder el control y la compostura nunca proporciona fortaleza. Son rápidos para explotar esas pruebas de debilidad. Por estas razones, es una condición sine qua non para lograr un trato exitoso con Rusia que el gobierno extranjero del que se trata permanezca en todo momento frío y sosegado y que sus requerimientos en temas de política rusa sean realizados de manera tal que dejen abierto el camino para un acuerdo que no dañe el prestigio ruso. [...] IV Está claro que Estados Unidos no puede suponer que, en un futuro previsible, gozará de intimidad política con el régimen soviético. Por el contrario, deberá continuar considerando a la Unión Soviética un rival y no un socio en el ámbito político. Tendrá que mantener sus expectativas: las políticas soviéticas no reflejarán ni un amor abstracto por la paz y la estabilidad ni una fe real en la posibilidad de una coexistencia permanente y feliz de los mundos socialista y capitalista, sino una presión cauta y persistente para destruir y debilitar cualquier influencia y poder rivales. Existen varios hechos en contraposición: que Rusia, en comparación con el mundo occidental en general, es todavía la parte más débil; que la política soviética es muy flexible y que es probable que la sociedad soviética contenga defectos que finalmente terminen por debilitar su propio potencial total. Estos hechos por sí solos justificarían que Estados Unidos implementara con una confianza razonable una política de contención firme, diseñada para que los rusos se encuentren con una fuerza inalterable que los contenga en cada punto donde muestren señales de querer violar el interés de un mundo pacífico y estable. Pero en la actualidad las posibilidades que se le presentan a la política estadounidense de ninguna manera se limitan a mantenerse firme y esperar lo mejor. Estados Unidos puede, sin lugar a duda, influir mediante sus acciones en los acontecimientos internos tanto de Rusia como de todo el movimiento comunista internacional, que son los que, en gran medida, determinan la política rusa. Acá no se trata solamente de la modesta cantidad de actividad informativa que este gobierno pueda llevar a cabo en la Unión Soviética y en otros lugares, aunque eso también es importante. Se trata más bien de ver hasta qué punto Estados Unidos puede crear en los pueblos del mundo entero la impresión general de un país que sabe lo que quiere, que hace frente con éxito a los problemas domésticos y a las responsabilidades que conlleva ser una potencia mundial y que posee una fuerza espiritual capaz de mantenerse firme en medio de las principales corrientes ideológicas de la época. En tanto y en cuanto se pueda crear y mantener esa impresión, los objetivos del comunismo ruso parecerán estériles y quijotescos, las esperanzas y el entusiasmo de los partidarios de Moscú desaparecerán y las políticas exteriores del Kremlin cargarán un peso adicional. Porque la decrepitud paralizada del mundo capitalista es la piedra fundamental de la filosofía comunista. Incluso el hecho de que Estados Unidos no sufra la temprana depresión económica que los cuervos de la Plaza Roja predicen con complaciente confianza desde el término de las hostilidades tendría repercusiones profundas e importantes en todo el mundo comunista. Es por esto que las muestras de indecisión, falta de unidad y desintegración interna dentro de Estados Unidos tienen un efecto vigorizante en todo el movimiento comunista. Ante cada indicio de estas tendencias, un estremecimiento de esperanza y excitación recorre al mundo comunista, se nota una nueva desenvoltura en el andar de Moscú, nuevos grupos de partidarios extranjeros se suben a lo que solo pueden ver como el carro triunfal de la política internacional y la presión rusa aumenta en cada acontecimiento de la esfera internacional. Sería exagerado decir que el comportamiento norteamericano solo y sin ayuda podría tener poder de decisión sobre la vida y la muerte del movimiento comunista y provocar la caída anticipada del poder soviético en Rusia. Pero Estados Unidos puede aumentar considerablemente las presiones bajo las cuales debe operar la política soviética, puede imponer al Kremlin un grado mucho mayor de moderación y circunspección que el que ha debido mantener en los últimos años y puede, de esta manera, promover las tendencias que finalmente encontrarán expresión ya sea en la ruptura del poder soviético o en su ablandamiento gradual. Porque ningún movimiento místico y mesiánico -menos aún el del Kremlin- puede enfrentarse indefinidamente a la frustración sin terminar por adaptarse de una u otra manera a la lógica de ese estado de los hechos. Por lo tanto, en realidad la decisión recaerá en gran medida en Estados Unidos. El tema de las relaciones entre la Unión Soviética y Estados Unidos constituye en esencia una forma de poner a prueba el valor general de Estados Unidos como nación entre naciones. Para evitar su destrucción, Estados Unidos solo tiene que estar a la altura de sus mejores tradiciones y demostrar que es digno de preservarse como una gran nación. Con seguridad, nunca existió una prueba más justa de calidad nacional que ésta. A la luz de estas circunstancias, el observador concienzudo de las relaciones entre Rusia y Estados Unidos no encontrará motivo de queja en el desafío que el Kremlin presenta a la sociedad norteamericana. Más bien sentirá una cierta gratitud hacia la Providencia que, al enfrentar al pueblo norteamericano con este desafío implacable, ha hecho que su seguridad como nación dependa de que se mantenga unido y acepte las responsabilidades del liderazgo moral y político que claramente le asignara la historia. Traducción interna de cátedra. Traductora Ana Repetto. Residencia de traducción. IES "Lenguas Vivas". J.R: Fernandez.

‘En la URSS todos teníamos suficiente sol y pan’

"Tarde o temprano, la Unión Soviética volverá de nuevo. La historia a veces regresa nuevamente. En Francia, después de la victoria de la revolución burguesa fue la restauración de los Borbones. Pero fue sólo temporal. El actual régimen depredador en Rusia no durará mucho tiempo, caerá de todas las maneras. Un sistema justo debe regresar". Moscú, 28 ene. 2012, Tribuna Popular TP/N. Maksymchuk Traducido por A. Morada.- En la segunda quincena de diciembre en el canal ruso echaron un documental, un proyecto de Dmitri Kiselev llamado “URSS. El naufragio”. En los años 90 el nuevo gobierno nos prometía la abundancia. La recibimos en su totalidad. Me gustaría dar las gracias al autor de la película, por recordarnos que una vez fuimos personas que vivían en un país grande, donde nadie se señalaba con el dedo, tú eres ruso, pero tú no eres ruso. Todos teníamos suficiente sol y pan, todos éramos soviéticos. La nostalgia por la Unión Soviética no la sienten aquellos, a quienes les dio tiempo robar en la llamada perestroika y se bronceaban en las Islas Canarias y en Courchevel, e incluso es probable que no vivan en paz. Hoy en día están en las Islas Canarias, y en el futuro tal vez en la litera. Nos íbamos tranquilos a la cama y tranquilamente nos despertábamos por la mañana, sabiendo que el día de mañana habrá trabajo, que el día 10 del mes recibiremos la paga y el 25, un anticipo. No tuve que pagar por la escuela y la universidad, pero recibíamos una buena educación, con la cual podríamos encontrar fácilmente trabajo en el extranjero. Nos curaban de forma gratuita. En julio de 2010, murió de cáncer, mi prima. Era pensionista, no pudo encontrar 30.000 rublos para una operación, y ni siquiera daban garantía alguna. Estuvo acostada varios meses. Las dolorosas inyecciones también las tuvo que pagar. ¡He aquí los encantos del rico capitalismo! Antes de la caída de la URSS no nos asustaban con historias terribles en la radio y la televisión. Nosotros con alegría escuchábamos noticias de que en algún lugar introdujeron una nueva fábrica, alguien voló al espacio de nuevo. Hoy en día la crónica del día es: en algún lugar una casa incendiada para la tercera edad, en otro lugar un edificio se derrumbó, en otro un investigador fue asesinado, en otro un diputado… Vivimos detrás de puertas de hierro, temiendo a los vecinos. La moral se hundió por los suelos. El robo y el fraude se han convertido en un negocio. Los ladrones están en el poder. El asesinato ya no sorprende a nadie, se ha convertido en la norma de la vida. En los años 90 el nuevo gobierno nos prometía abundancia, criticando al gobierno soviético por las estanterías vacías. Recibimos abundancia en totalidad. La salchicha costaba en los años 80, 1 rublo con 40 céntimos, eran de té y carne; ahora la salchicha es de pudín de soya y papel higiénico y cuesta 200 rublos por kg. y está en las estanterías no porque ahora se hayan convertido en abundantes, sino debido a que muchos no tienen con qué comprarla. Los centavos ganados en el trabajo tampoco los dan a tiempo. Los retrasos en el salario de varios meses también se han convertido en norma. En los años 80 todos los trabajadores podían permitirse unas vacaciones para descansar en un viaje por la Unión, y, a veces completamente gratis. Ahora muy pocas personas van de viaje de vacaciones. El valor de la película reside también en que una vez más, vimos los rostros de aquellos que sin límite de sus propios intereses egoístas y por ambiciones, traicionaron nuestro país. Los vieron aquellos que nacieron en los años 90, y no los conocían. Fue triste y doloroso ver cómo la bandera soviética, la bandera, que era el emblema de los constructores, de aquellos que cultivaban el grano, era la de los creadores. Dolorosamente grabado en el alma de las palabras del presentador Kiseliov. Pero en sus palabras el acrónimo de la URSS suena como el desafío soviético, inspira optimismo y esperanza. Tarde o temprano, la Unión Soviética volverá de nuevo. La historia a veces regresa nuevamente. En Francia, después de la victoria de la revolución burguesa fue la restauración de los Borbones. Pero fue sólo temporal. El actual régimen depredador en Rusia no durará mucho tiempo, caerá de todas las maneras. Un sistema justo debe regresar. Fuente: Periódico “Sovietskaia Rossia” № 4 (13657) 19 de enero de 2012

¿Por qué decimos no a la Cantera de Magnesitas en Zilbeti?

Los árboles, como todas las plantas, absorben dióxido de carbono, con lo que contribuyen a la lucha contra el cambio climático. En general, la vegetación actúa como un "sumidero" de CO2. La Universidad de Sevilla ha realizado una investigación dirigida a averiguar la cuantía exacta de dióxido de carbono que cada árbol absorbe. Según Manuel Enrique Figueroa, catedrático de Ecología de la universidad hispalense, es la primera vez que se realiza un trabajo de este tipo en España. En su opinión, la vegetación es "un elemento muy importante" contra el cambio climático. Además, "es gratis, no requiere de sofisticadas tecnologías y tiene una gran capacidad de desarrollo en un país como España, muy arbolado y con muchos espacios protegidos". La investigación realizada pone de relieve la existencia de grandes diferencias en cuanto a la absorción de CO2 por parte de cada especie. Así, entre las forestales las más eficientes son el pino carrasco y el piñonero, que absorben 48.870 y 27.180 kilos de CO2 al año. En cambio, el alcornoque sólo absorbe 4.537 kilogramos. Dentro de las especies arbóreas habituales en las ciudades, la melia es la más eficiente. Así una calle con diez de estos árboles absorbería al día el CO2 emitido por 10.373 vehículos (cada uno libera 200 gramos por kilómetro recorrido). En cambio, la misma calle con acacias de tres espinas sólo absorbería el de 1.619 vehículos; con jacarandas, el de 1.405 y con olmos, el de 1.320. En el estudio se estima que un kilómetro cuadrado de bosque genera mil toneladas de oxígeno al año, que una hectárea arbolada urbana produce al día el oxígeno que consumen seis personas, o que un árbol de unos 20 años absorbe anualmente el CO2 emitido por un vehículo que recorre de 10.000 a 20.000 kilómetros. Para Figueroa hay que revalorizar las masas forestales, "no sólo por su función de preservación de la naturaleza, sino por su papel de sumideros naturales" de CO2.EFE

Suecia se opone a sanciones sobre Irán

El gobierno de Suecia se opone a la imposición de embargos sobre Teherán, ha señalado este jueves el consejero económico de la embajada sueca en Irán, Karl Leifland, mientras ha expresado su esperanza de que se estrechen las relaciones bilaterales. El diplomático sueco, en una reunión con las autoridades iraníes del sector de industrias, minas y comercio, ha reiterado la necesidad de cimentar, especialmente las relaciones comerciales y económicas, entre Irán y los países escandinavos, dada las oportunidades del país persa para realizar inversiones extranjeras, informa IRNA. Hamid Sadri, una de las autoridades iraníes presentes en la reunión, subrayó que algunos productos de Irán ya tienen la capacidad de competir con los europeos. En relación con los embargos de la Unión Europea (UE) contra Irán, Sadri sostuvo que el verdadero motivo de esas sanciones es que las potencias occidentales se esfuerzan para que Irán no se independice en el empleo de las tecnologías de vanguardia. Para terminar, el funcionario iraní agregó que la República Islámica, en una muestra de su buena fe, intenta mantener sus relaciones bilaterales con otros países en diferentes ámbitos y en un ambiente pacífico. El pasado 23 de enero, la UE impuso unilateralmente un “embargo gradual” a la compra de crudo iraní. Así mismo sancionó al Banco Central de Irán (BCI), la venta de diamantes, oros y otros metales preciosos a Irán. El 31 de diciembre de 2011, el presidente norteamericano, Barack Obama, firmó la Ley de Autorización de Defensa, que implica la prohibición de todas las transacciones bancarias con el BCI, así como imposición de multas y sanciones contra las entidades financieras, sean nacionales o extranjeras, que violen los embargos sobre Irán. Tanto los Veintisiete países europeos como EE.UU. fundamentan su decisión en el último informe emitido por el director general de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA), Yukiya Amano, en el que se acusa a Irán de desarrollar un programa nuclear con fines bélicos. Teherán ha rechazado ese documento calificándolo de “desequilibrado, no profesional, no constructivo y politizado”. Teherán siempre ha reiterado que el objetivo de su programa nuclear es cubrir la demanda eléctrica interna, así como aplicarlo en la investigación científica y médica.http://www.hispantv.com/detail.aspx?id=173447

La Audiencia Nacional no investigará la gran trama de corrupción de la monarquía española

La Audiencia Nacional española confirmó ayer jueves que no investigará el desvío de fondos públicos al Instituto Nóos, organización que fue presidida por Iñaki Urdangarín, el yerno del Rey de España. La competencia para investigar el caso ya había sido rechazada por el juez Ismael Moreno, siguiendo el criterio del fiscal de que los hechos supuestamente delictivos “no constituían una estafa que pudiera afectar a la economía española”, lo que habría determinado la competencia de la Audiencia Nacional. Así, el tribunal considera que los hechos “no han causado grave repercusión en la seguridad del tráfico mercantil o en la economía nacional”, “no ha repercutido en nuestro sistema financiero, no ha afectado al mecanismo de cambio bursátil, ni en la cotización de nuestra moneda”. Ahora habrá que ver qué juez se atreve a poner el cascabel al gato. La hija del Rey también está implicada La investigación sobre la gran trama de corrupción en la que está involucrada la Monarquía española ha revelado como los socios del yerno del Rey se comunicaban e interactuaban para evadir impuestos endosando gastos personales a la empresa de Iñaki Urdangarín, Aizoon. Un conjunto de correos electrónicos muestran los movimientos de capital que Urdangarín realizó en 2008. Se ha filtrado que el Rey Juan Carlos ya tenía conocimiento de la trama desde el año 2006 pero no dijo nada, lo que en Derecho es considerado como un delito por encubrimiento. Además, las conversaciones via e-mail implican a la esposa de Urdangarín, la infanta Cristina. El uno de septiembre del año 2009, le responden: “SAR me ha encargado compras que no puedo justificar por gastos de Aizoon“, refiriéndose a Su Alteza Real la infanta Cristina, “Le doy los tickets a Marco, para que él me devuelva el dinero de la caja. ¿Ok?” A lo que Urdangarín le responde “Ok. Se lo gasta en algún regalo para mí no?”. Gran parte de todos esos correos remiten a la actividad de Aizoon, la empresa inmobiliaria en la que figuraba la infanta Cristina. La Casa Real ya conocía desde 2006 los “negocios” del yerno el Rey La Casa Real admitió en diciembre que conocía desde 2006 la trama corrupta del Instituto Nóos, con la que Urdangarín obtuvo 5,8 millones de euros de dinero público desviándolo a empresas de su propiedad. Fuentes de la institución explicaron que en 2006 ordenó al yerno del Rey “abandonar inmediatamente” el Instituto Nóos porque la asociación, cuyos estatutos la definen como altruista, “realizaba actividades que podían ser lucrativas”. “La fórmula de utilizar una asociación para contratos con administraciones era inadecuada”, resumen en Zarzuela a los seis días de que el Rey apartase a su yerno de la agenda oficial para desligarse de la trama de corrupción que afecta también a la hija del Rey y esposa de Iñaki Urdangarín, la infanta Cristina, directora ejecutiva de Aizoon SL, una de las empresas privadas donde se desviaba el dinero público. Pese a que la Casa Real española tenía conocimiento sobre el tema, Aizoon SL siguió haciendo negocios después de 2006. Fue ese año cuando la compañía de Urdangarín comenzó su relación con Mixta África SA, una inmobiliaria con sede en Barcelona que construye viviendas de lujo en el continente africano y en cuyo accionariado tienen un peso significativo miembros de la familia real saudí. Entre 2006 y 2009, Aizoon SL percibió 445.440 euros de Mixta África por asesoramientos inmobiliarios. Además de cobrarle por servicios Aizoon adquirió en 2007 acciones de Mixta África por 150.001 euros, y así lo ratifica el informe de Hacienda. Además de los procedentes de esa inmobiliaria, Aizoon recibió tras 2006 pagos anuales por importe global superior a medio millón. Pagó Motorpress Ibérica SA, a cuyo consejo perteneció Urdangarin hasta septiembre de 2009. En 2007, la compañía de los duques ingresó 117.197 euros procedentes de Seeliger y Conde SA, Altadis SA y Aceros Bergara SA, y recibió 26.000 euros más de cuatro particulares. Al año siguiente, Altadis (8.700) y Aceros Bergara (35.444) volvieron a pagar. Y, en 2009, Aizoon facturó, además de a Mixta África (55.680) y a Motorpress (101.500), a otras siete compañías que le reportaron ingresos totales por 146.160 euros. Uno de esos cobros (34.800 euros) tenía su origen en la elaboración de un informe para una empresa valenciana sobre la opción de organizar una gran fiesta multicultural. http://www.insurgente.org/index.php?option=com_content&view=article&id=10363:la-audiencia-nacional-no-investigara-la-gran-trama-de-corrupcion-de-la-monarquia-espanola&catid=139:estado-espanol&Itemid=557 Fuente: LibreRed.net