18 de febrero de 2012

Varios colectivos denuncian las inversiones en armamento del grupo Banca Cívica

Diferentes colectivos agrupados bajo el nombre de "Banca Cívica sin Armas" han denunciado hoy, con un acción realizada junto a la sucursal de Banca Cívica ubicada en la calle Chapitela de Pamplona, las inversiones en armamento de este grupo bancario. Aprovechando el carnaval, esta organización ha realizado una parodia de un "top manta armado", en la que varias personas, disfrazadas de banqueros han alertado a los viandantes sobre la relación del grupo Banca Cívica con la industria armamentística, mientras mostraban en el suelo una manta con diferentes armas. Esta acción, según ha explicado a Efe uno de los participantes, forma parte de una campaña a nivel internacional, denominada "Banca sin armas", que pretende que los bancos reconsideren los gastos que tienen en este tipo de industrias. En el caso de Banca Cívica han denunciado que, entre otras inversiones, a través de Oesia, tiene el 39,36 % de Tecnobit, una empresa de tecnología y adiestramiento militar y a través de Cajasol y de Liquidambar tiene el 5,1 y el 5 % de Amper S.A, empresa de electrónica de defensa que participa en proyectos militares. Esta información se recoge en el folleto informativo que han repartido entre los ciudadanos, en el que abogan por los recortes en armamento y se posicionan en contra de los recortes sociales. Asimismo instan a que cada uno decida lo que prefiere si un militar en Afganistán u once profesores de Secundaria, el despliegue de una avión de combate en Libia o 684 sanitarios interinos, un portaaviones o 50 hospitales, un tanque "leopard" o seis colegios. Integran "Banca Cívica sin Armas" el Movimiento de Objeción de Conciencia, los grupos de Iruñea contra las guerras y Setem, una federación que agrupa a organizaciones no gubernamentales de solidaridad internacional.EFE

Ante el Decreto-ley de medidas de reforma del mercado laboral de Rajoy ¡¡Huelga General, movilización sostenida y unidad de la clase trabajadora!!

El Real Decreto-ley 3/2012, de 10 de febrero, de medidas urgentes para la reforma del mercado laboral aprobado por el gobierno Rajoy representa el mayor recorte de derechos laborales realizado hasta ahora en el Estado español. Las nuevas medidas facilitan el despido individual, abaratando el mismo en todos los supuestos; permiten en la práctica contratos de un año sin indemnización; desregulan todas las condiciones laborales; avanzan en la vía del desmantelamiento del sector público y deterioran enormemente las condiciones laborales, dando prioridad a los convenios de empresa frente a los sectoriales y eliminando la “ultraactividad”, por la cual los convenios anteriores mantenían su vigencia en caso de que no existiera un nuevo acuerdo. Ante tal agresión a los derechos de la gente trabajadora hay que responder de manera contundente, mediante la lucha y una amplia unidad de acción. Las ilusiones sobre la posibilidad de cualquier tipo de acuerdo o de pacto con el gobierno y la patronal en las actuales circunstancias han de ser descartadas; sólo una movilización sostenida del conjunto de la clase trabajadora puede frenar a los políticos y banqueros, déspotas y prepotentes, que quieren llevarnos nuevamente a los inicios del capitalismo y quitarnos todo lo conseguido con tanto esfuerzo. Una de las primeras e importantes tareas en la lucha que hemos de emprender ha de ser la convocatoria de manera urgente de una HUELGA GENERAL, en la que el conjunto de la clase trabajadora y de la ciudadanía golpeada por la crisis y las medidas gubernamentales paralicen el país y expresen su firme protesta; para preparar la Huelga General será preciso constituir comités y órganos de base, que son los que pueden impulsarla con fuerza y garantizar que tras ella las direcciones sindicales no echen a perder sus resultados, tal como ocurrió con la HG del 29-S. Sabemos sin embargo que una Huelga General no es suficiente, ésta ha de formar parte de un plan de movilización a medio y a largo plazo encaminado a dar una batalla sostenida, única que puede debilitar y hacer realmente daño al gobierno y a los poderes financieros y empresariales. El combate que vamos a emprender requiere de la confluencia de todos los sectores que ya se están movilizando contra los recortes en educación, en sanidad y de los derechos de las mujeres, así como también del movimiento 15-M. Estas mareas se han de unir para formar una gran ola que ahogue las políticas neoliberales y han de arrastrar a la acción a los sectores sociales y de la clase trabajadora que hasta ahora han permanecido pasivos. Nuestra lucha ha de buscar también confluir con la de la gente trabajadora de otros países, como Grecia, que ahora mismo se están movilizando o que pueden hacerlo en el futuro inmediato. Unidad del conjunto de la clase trabajadora, unidad de los sectores en lucha y unidad más allá de las fronteras, hacen falta para vencer la prepotencia, falta de escrúpulos y codicia de aquellos que se juzgan a sí mismos amos del mundo y que nos quieren hacer pagar la crisis con dureza extrema. Nuestras banderas reivindicativas han de ser medidas tales como la nacionalización de la banca bajo control social; el impago de la deuda ilegítima; una política fiscal progresiva que recaude de las grandes fortunas; y políticas de empleo, con garantía de derechos para todas, encaminadas a poner en marcha un nuevo modelo productivo que atienda a las necesidades sociales y que sea ecológicamente sostenible. Y esto se ha de aplicar no sólo en el Estado español, sino en toda Europa y en el orbe afectado por la crisis. Las fuerzas sindicales- entre las cuales CCOO y UGT tienen una gran responsabilidad -han de trabajar decididamente por la convocatoria de la Huelga General y por un plan de movilización sostenido. Sería un gravísimo error continuar buscando acuerdos y pactos imposibles o cambiar pequeños aspectos de una ley globalmente impresentable; las experiencias pasadas- como los efectos del Pacto Social y de la Reforma de la Ley de Régimen de Pensiones tras la HG del 29-S -deberían ser motivo suficiente para no tropezar ahora con la misma piedra. Antikapitalistak dará su apoyo decidido a las convocatorias ya realizadas para el domingo 19, esperando que sean un puente hacia la Huelga General y la movilización de largo aliento que necesitamos. Damos también apoyo a la huelga convocada por la gente trabajadora del Metro y de los TMB de Barcelona- para los días del 27 de marzo al 1 de abril -claro ejemplo de confluencia de luchas que por sus métodos de convocatoria, utilización de reivindicaciones sentidas por la ciudadanía y oportunidad en el momento de convocatoria puede convertirse en ejemplo a seguir. Antikapitalistakren deklarazioa 15 de febrero de 2012

Varios diputados con vivienda en Madrid cobran 1.800 euros extra para alojarse

Muchos de los parlamentarios no han renunciado a una ' paga extra' que no les corresponde. Todos aquellos diputados de una circunscripción de fuera de Madrid tienen derecho a una ayuda mensual de 1.823,86 euros para "afrontar los gastos de alojamiento y manutención en la capital que origina la actividad parlamentaria". No obstante, muchos parlamentarios con vivienda en Madrid siguen cobrando esta ayuda. Sólo un diputado de UPyD, Toni Cantó, ha renunciado públicamente a este ingreso destinándolo a una ONG. Esa ayuda mensual de 1.823,86 euros se reduce a 870,56 euros para los representantes electos por la capital. El reglamento de la cámara establece que tienen derecho a este ingreso "los parlamentarios deben de afrontar los gastos de alojamiento y manutención en la capital que origine la actividad de la Cámara". Este complemento no está sujeto a IRPF. No obstante, si se acuden a las declaraciones de renta y patrimonio que desde hace unos meses se cuelgan en la web del Congreso se puede ver que son muchos los diputados que tienen casa en Madrid y aun así siguen siendo titulares de ese derecho. Sólo Toni Cantó, diputado de UPyD por Valencia, ha anunciado públicamente su intención de donar parte de esta ayuda (1.000 euros) a una ONG de esta región. "Tengo casa en Madrid, sería un timo que cobrara las dietas que me corresponden por pernoctar en Madrid en un hotel", ha manifestado. Desde LaInformación.com aseguran que no hay más diputados en esta situación que hayan renunciado públicamente a este ingreso. No obstante podrían haberlo hecho ya que se trata de una decisión personal. Ministros que lo han cobrado Muchos son los que cobran este ingreso pese a tener vivienda en Madrid, e incluso en algunos casos pese a que se trate de su residencia habitual. Empezando por el partido en el Gobierno, hay varios diputados que ahora son ministros que han percibido esta ayuda y no han renunciado a ella. Cristóbal Montoro, que se presentó por la circunscripción de Sevilla, pero reside desde hace años en Madrid. El ministro de Hacienda y Administraciones Públicas declara dos viviendas en Madrid -una procedente de una herencia-, un adosado en la sierra de esta comunidad y el 50% de otra vivienda en Alicante. Por otra parte, Jorge Fernández, ministro de Interior, es diputado por Barcelona y tiene derecho a los 1.800 euros de la dieta por alojamiento pese a que declara ser dueño del 50% de una vivienda unifamiliar en Barcelona y de otra en Madrid. La responsable de la cartera de Trabajo, Fátima Bañez, es diputada por Huelva pero tiene en gananciales una casa en Madrid y otra en la provincia a la que representa. La ministra de Fomento, Ana Pastor, se presentó por la circunscripción de Pontevedra, donde tiene dos casas además de un piso en Madrid de 63 metros cuadrados. El PSOE tampoco se libra Según informa Beatriz Toribio, el gobierno socialista tampoco se libra. El exministro de Fomento, José Blanco también posee casa en Madrid, ciudad en la que reside. Pero tiene derecho a esta ayuda porque es diputado por Lugo. José María Barreda, ex presidente de Castilla La Mancha y diputado por Ciudad Real, posee un piso de 260 metros cuadrados en Madrid y un apartamento en Mallorca ?ambos al 50% con su mujer- . El portavoz del Grupo Socialista en el Congreso, José Antonio Alonso, tiene un piso en Madrid pero percibe los 1.800 euros de gastos por alojamiento y manutención ya que se presenta por León. La lista de los que se presentan por una ciudad diferente a la Capital pero con residencia en la misma puede hacerse muy larga: Jesús Caldera, el que fue ministro de Trabajo en la primera legislatura de Zapatero; Camacho, exministro de Interior; la exministra de Exteriores, Trinidad Jiménez...http://ecodiario.eleconomista.es/politica/noticias/3641842/01/12/Varios-diputados-con-vivienda-en-Madrid-cobran-1800-euros-extra-para-alojarse.html

Grecia: por una primavera de esperanza

Por Oscar Simón. El Parlamento de Grecia ha “aprobado” el plan de ajuste impuesto por la Troika con 200 votos a favor y 74 en contra (en un parlamento de 300). El plan, una auténtica guerra contra el pueblo, pretende "ahorrar" 3300 millones, despidiendo a 15.000 trabajadoras de los servicios públicos, reduciendo el salario mínimo un 25% o privatizando las empresas públicas de energía o telefonía. La clase trabajadora griega, entendida en sentido amplio: personas con titulación universitaria que trabajan sin contrato, migrantes con y sin papeles, personal del sector público como el del Hospital autogestionado Kilkis, de la electricidad, del transporte, personas desocupadas, estudiantes... han paralizado el país durante 48 horas de huelga general y durante todo el fin de semana han ocupado las calles resistiendo la brutal represión de la policía. Para el lunes hay convocada una gran manifestación a las 17h y la lucha va a continuar, no en vano durante cerca de dos años el pueblo griego ha tirado por tierra muchos de los recortes que los sucesivos gobiernos, Nueva Democracia, PASOK y el llamado de salvación nacional han intentado llevar adelante. Impuestos especiales sobre la electricidad que fueron retirados cuando los trabajadores y trabajadoras del sector cortaron el suministro a los barrios ricos, la gratuidad de los menús universitarios que fue mantenida gracias a las ocupaciones de universidades, la defensa del salario mínimo a 700€ que vuelve a ser rebajado en el papel y muchas otras luchas ganadas. De hecho el nivel de autoorganización y radicalización se ha ido incrementando a lo largo de los dos últimos años, no de manera lineal, con avances y retrocesos pero siempre tras cada huelga general yendo un paso más arriba. Existe un movimiento de los trabajadores y trabajadoras de la sanidad, que se están organizando para tomar el control de los centros sanitarios, cuyo ejemplo más avanzado es el hospital Kilkis1 ocupado y gestionado por el personal y que hace un llamamiento que aboga por extender el proceso a otros sectores y que acaba llamando a organizar “una resistencia universal obrera y popular de levantamiento, hasta la victoria final contra la elite económica y política que hoy oprime a nuestro país y al mundo entero”. O el caso de la plantilla del Periódico Eleftherotypia, el segundo diario más leído en Grecia que después de cerca de siete meses sin cobrar y de estar en huelga desde el 22 de diciembre han decidido sacar un nuevo diario llamado Los Trabajadores de Eleftherotypia. No es de extrañar que ante esta resistencia el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble exigiera por escrito el cumplimiento de los recortes o la salida de Grecia del sistema euro. De hecho Schäuble actuaba y actúa como guardián de los intereses de los bancos alemanes, principales damnificados ante una más que posible suspensión de pagos en el país heleno. Parece que la revolución egipcia ha cruzado el mediterráneo y ha llegado a Grecia (curiosamente como hace miles de años lo hizo la cultura del Nilo). Después de tres días de huelga general abrumadoramente mayoritaria, la dimisión de varios ministros y las movilizaciones masivas en las calles, la posibilidad de una huelga indefinida empieza a aparecer como algo plausible para la clase trabajadora griega. Las huelgas generales, no son lo que las burocracias sindicales dicen aquí hoy o incluso decían en Grecia, un día donde los que tienen trabajo paran y se manifiestan por la tarde. Las huelgas generales son algo mucho más profundo, donde las personas toman el control de sus vidas y deciden desobedecer al jefe y romper con lo establecido, las huelgas generales son días de solidaridad, donde el vecino, la compañera de trabajo dejan de ser ajenos extraños para compartir intereses colectivos, las huelgas generales son brechas de libertad dentro de un sistema explotador y autoritario, las huelgas generales son días donde se recupera el auténtico significado de la palabra libertad, que no es otro que poder tomar las riendas de nuestro destino colectivamente. Los hechos que están sucediendo en Egipto, Túnez, Siria, Grecia, Chile, el 15M, Occupy Wall Street con diferentes formas y sus muchas contradicciones están unidos entre sí. De alguna manera corresponden al grito de rebeldía mundial contra el sistema. La mejor manera que existe de reforzar estos procesos es luchar allí donde nos encontremos. Aquí en el Estado español tanto el gobierno de Mariano Rajoy, como los autonómicos, como los municipales, han declarado la guerra al pueblo. La respuesta por ahora es desigual, las burocracias de CCOO y UGT están atenazadas por años de pactismo, encarnados vergonzosamente en el acuerdo de negociación colectiva con la patronal. En Grecia hace dos años no era diferente, fue la radicalización de los y las participantes en las luchas parciales convocadas por los sindicatos mayoritarios, junto, porqué no decirlo, a una mayor fuerza de la izquierda anticapitalista y sindical la que llevó a una profundización y generalización de las luchas.
De ahí la importancia de participar el 19 de febrero en las movilizaciones convocadas por CCOO y UGT, con un discurso diferente, por supuesto, pero no nos podemos permitir que la única elección para las miles de personas que quieren luchar sea seguir a Toxo y Méndez o quedarse en casa. Es necesario que vayamos más allá. Internacionalmente se están preparando el 12 y el 15 de mayo como dos jornadas mundiales, el 12 de manifestaciones masivas y el 15 huelgas y bloqueos. Reforzar estas fechas es imprescindible, si el capitalismo es global la lucha también debe serlo. Sin embargo, si durante los meses que van de aquí al 15 de mayo el movimiento de la indignación no es capaz de ampliar la base de personas activas con las que ahora cuenta no se va a poder avanzar tanto como sería necesario. En Barcelona se prepara una huelga del servicio público de bus y metro para los días que van del 27 de febrero al 1 de marzo. Esta huelga está tomando una dimensión social al ser apoyada por las asambleas del 15M de la ciudad y los alrededores, el movimiento estudiantil va llevar adelante una huelga el 29 de febrero y en Castilla-La mancha se prepara una huelga general del sector público para el mismo día. Participar colectivamente en estas movilizaciones puede suponer un fortalecimiento del movimiento 15M, al entrar en contacto con nuevos sectores y volver a ser visibles. Sin embargo si se quiere realmente que el 12 y 15 de mayo sean algo más que unos días de explosividad será necesario hacer algo más, de algún modo debemos de ser capaces de llevar a la gente que todavía no lucha (la mayoría) este calendario. En este sentido lo que pase más allá de las luchas de febrero va a ser clave. Nadie puede saber de dónde vendrá la chispa que encenderá el fuego. El día 23 de febrero de 1917 (8 de marzo en nuestro calendario) las mujeres trabajadoras de San Petersburgo se manifestaron contra la guerra y la carestía de la vida y estos hechos estuvieron en el origen de la revolución rusa. O vimos la inmolación de Mohamed Bouzizi en Túnez. Pero esto no quiere decir que no tengamos que investigar, que arriesgar. Podría ser un gran paso llamar a asambleas masivas una noche hacia mediados finales de marzo, ocupando las plazas, seguidos de una manifestación al día siguiente, manifestación contra los recortes y la subida de precios. En estas asambleas se podría hablar claramente de las fechas del 12 y 15 de mayo. No sería bueno intentar repetir el 15M del año pasado, pero sería de necios negar el papel de movilización y radicalización que jugaron y todavía juegan las asambleas colectivas en el imaginario de decenas de miles de personas. Durante estos meses hemos avanzado en la implantación local de las asambleas y esto es imprescindible, pero en este momento se hace perentorio avanzar en movilizaciones masivas, con formas más combativas, que permitan incluir y coordinar diferentes niveles de autonomía. Días o mejor incluso estrategias que permitan golpear juntos a todos los sectores en conflicto, estrategias que nos acerquen a ser el 99%. De ahí la importancia de extender y ganar las luchas de febrero, pero también de concebir el 12 y 15 de mayo como un proceso a construir desde la base. Habrá que llevarlo a los barrios, a los centros de trabajo, a las sectoriales, pero sobretodo tenemos que intentar abrir el proceso a la participación, que miles de personas lo tomen como algo propio, que sean artífices del mismo, no sólo los días señalados si no antes. De esta manera nos estaremos acercando a aquello que anhelamos una sociedad realmente democrática donde la gente sea dueña de su destino. Muchas personas nos reconocemos en las caras de los y las manifestantes de Grecia, de Egipto... son nuestros hermanos y hermanas, a algunas nos vienen a la mente aquellos versos de “agrupémonos todos en la lucha final” a otras no, pero todas sentimos la solidaridad más allá de como la racionalicemos. En 2011 vimos como la revolución llegaba a Túnez y Egipto, las luchas que tienen ahora lugar en Grecia y que continúan en estos países están prolongando esa primavera de esperanzas. Nada está escrito, podemos ganar y si no nos lanzamos ahora, cuándo. Óscar Simón es militante de En lluita.