19 de febrero de 2012

Una experiencia de la izquierda antifranquista. La memoria del Partido del Trabajo de España (PTE)

El PTE fue el partido de la izquierda radical más implantado en el Estado español, el primero de la corriente maoísta en la que también participaban la ORT, OCE-BR, OICE en parte, así como otros grupos menores como el PCE (m-l), el único reconocido por China, sin olvidar el PCE (i), conocido como los “istas” o Línea Proletaria. Tanto este último como OCE-BR tuvieron su origen en el mismo grupo originario conocido como "Unidad". El PTE tomó este nombre en 1975 como producto de una imposición de Santiago Carrillo, que en 1975 no aceptaba que en la Junta Democrática ingresara otro partido comunista. Su secretario general Eladio García Castro dijo que lo de “internacional” tenía ascendencias “trotskistas”, un virus que llegaron a conocer tempranamente a través del inquieto Antonio Ruiz, alias “Trotskin”, reconocido líder obrero en Terrassa, más tarde militante de la LCR… Su surgimiento en la primavera de 1967 tiene lugar inicialmente en Barcelona, y se inscribe en un proceso diferente al que a finales de la década anterior produjo las Organización Frente: FLP, ESBA y FOC. Entre uno y otro hay un cambio en el sentir de la izquierda radical, en tanto que los “felipes” se inscribían en lo que entonces se llamaba la “nueva izquierda”, con una puesta al día de los debates que preocupan a la izquierda cultural, el grupo “Unidad” que dará lugar al PTE, lo hace en el ámbito de la cultura comunista de la resistencia, y su norte no son tanto los debates teóricos sino la creación de un partido fuerte en oposición a los “revisionistas”. Es un proceso paralelo al que se da en Francia con lo que vendrá a denominarse “gauchisme”; maoísta, trotskistas y anarquistas, por este orden de importancia, todos ellos con sus respectivas (y a veces mareantes) facciones y subfacciones en las que se reflejaba claramente el desconcierto de una generación. Lo que no se puede discutir es su enorme potencial. El hecho de que la referencia más cercana fuese la del PCE-PSUC, se explica porque éstos habían ganado la batalla de la recomposición (lo que no pudieron otras formaciones históricas como la CNT, que casi se deja la piel). Algo parecido fue lo que consiguió el PTE en el ámbito del “izquierdismo”, cierto que de una manera más relativa. Fue una fuerza militante entregada aunque con una formación teórica más bien primaria, y con reflejos sectarios (valga un detalle: los de mi barrio expulsaron a un militante por echarse una novia anarquista), y consiguió atraer a la ORT, el siguiente partido maoísta en cuanto a su influencia. La ORT contaba como el PTE con un sindicato propio, CSUT y SU respectivamente y una considerable audiencia. Sin embargo, la fusión entre ambos en 1979 fue el epílogo de una historia que comenzó al calor de la “gran revolución cultural proletaria” de Mao, y se cerró cuando la llamada “banda de los cuatro” fue destronada, y el maoísmo dejó de ser una corriente política internacional importante para quedar reducida a algunos núcleos, con un epílogo muy diversificado. Dicha desaparición reflejó la naturaleza de un PTE que por abajo –por la militancia- retomaba las mejores tradiciones militantes, pero que por arriba estaba gobernando por un grupo que compartía los defectos de una dirección burocrática. En este punto coinciden protagonistas de antaño como Isidoro Moreno, y la mayor parte de los testimonios actuales. Estos defectos se hicieron especialmente visibles tanto en la forma en que se llevó el proceso de unificación con la ORT, como en la fase final, cuando todo se desmanteló sin apenas debate, dejando a la militancia de base a los pies de los caballos. Luego la mayoría retrocedió hacia la privacidad, un sector de cuadros hizo su carrera en la administración. Fueron los casos de la aclamada líder de la Joven Guardia Roja, Pina López Gay que fue posteriormente “comisaria” del V Centenario del “Descubrimiento”, o de José María Sánchez Carreté que había liderado una fracción catalanista, el Bloc Cátala deis Treballadors (BCT), luego alto cargo que los convergentes utilizaban para atemperar a los rojos que no habían dejado de serlo; este reciclaje fue mucho más acentuado entre los que cuadros que provenían de la ORT. Otro sector se mantuvo en diversos frentes, por ejemplo en la solidaridad con el sandinismo, en tanto que los “istas” tuvieron inicialmente importancia en la solidaridad con los polisarios. Han pasado más de treinta años, y parecía como sí nadie quisiera hablar del asunto. Sin embargo, en los últimos tiempos se puede hablar de una recuperación en la que ha tenido mucho que ver la creación de la Asociación por la Memoria Histórica del Partido del Trabajo y de la Joven Guardia Roja (www.pte-jgre.com), que está detrás de varias ediciones. En especial quizás de este libro que significa un salto cualitativo por su amplitud, su enfoque apoyado en la documentación y en las fuentes orales. Se trata de una colectiva coordinada por José Luís Martín Ramos, Pan, Trabajo y Libertad. Historia del Partido del Trabajo de España (El Viejo Topo, Barcelona, 2011), que incluye trabajos de otros autores como Marta Campoy, Manel Gracia y Ramón Franqueza, todos ellos estudiosos y al mismo tiempo, antiguos militantes del partido. A lo largo de sus páginas se nos recuerdan algunos episodios claves comenzando por la lista de militantes muertos en manos de la policía franquista, y trata de ofrecer una visión de conjunto sobre una experiencia que todavía resulta cercana, y que se desarrolla en un tiempo largo y agitado, y en una organización que conoce diversas etapas, y sobre la cual queda casi todo por hacer, desde tal o cual capítulo nacional, regional o local hasta lo personal, singularmente a aquellos que tuvieron un mayor protagonismo como sería el caso de “Miguel”, alias de Manuel Valverde, el rostro del cisma del “provincial” del PSUC en 1967, pero que tempranamente, ya en 1970, encabezó con Ricard Clarés y otros, el grupo de los “istas”, mucho más minoritario y atraído por una cierta violencia justificada por referencias anticolonialistas. Se hace especial hincapié en la capacidad de convocatoria del PTE. Su arrastre de masas fue en la segunda mitad de los años setenta fue muy superior al que pudo lograr cualquier partido del sistema, y si no llegó al Parlamento como tal (lo hizo a través de ERC, que fue la que sacó todos los beneficios en una coalición en la que el PTE puso la mano de obra y ERC el cabeza de lista). El PTE fue quizás uno de partidos más perjudicados por la antidemocrática Ley d´Hont. No obstante, llegó contar con 889 cargos municipales y con 71 alcaldes, sobre todo en Andalucía donde le sobrevivió el SOC. La historia acaba abruptamente. La crisis final se inscribe en la que arrolló a toda la izquierda pero también en especial a los que creyeron encontrar en el pensamiento Mao Tse-Tung una especie de Biblia. El personal interesado tenía que buscar entre las librerías de segunda mano títulos como el inexcusable opúsculo de Carlos Trías Sagnier, ¿Qué son las organizaciones marxistas-leninistas? (La Gaya Ciencia, Barcelona, 1977), así como el estudio de José Manuel Roca, El proyecto radical. Auge y declive de la izquierda revolucionaria en España (1964-1992), pero sobre todo la investigación de Consuelo Laíz, La lucha final (ambos en Libros de la Catarata, Madrid, 1995). A título de curiosidad anotemos la existencia de una valiosa película Entre rojas (1995), dirigida por Azucena Rodríguez y protagonizada por Penélope Cruz, pero en la que destacan los trabajos de Cristina Marcos y María Pujalte. En fechas más recientes, el personal interesado en la historia de la izquierda radical (frustrada) tiene a su alcance trabajos como el artículo de José Antonio Errejón, El PTE, incluido en el “dossier” sobre “La izquierda contra el franquismo” de VIENTO SUR (nº 115/marzo 2011)… Una memoria alentada desde la entidad que trata de salvaguardar el legado es La lucha por la ruptura democrática en la Transición que reúne documentos, fotografías, y una serie de artículos: Transición y transiciones permanentes, por Ramón Adell Argilés; Los movimientos sociales, por Manel Gracia Luño; El Partido del Trabajo de España, por Amador Rivera Pavón; La prensa del partido, por Antonio Bocanegra Martínez; La represión en la transición, por Alfredo Grimaldos Feito… A pesar del desastre final, no creo que esta sea una historia perdida, de entrada porque algunas de las organizaciones puestas en pie por el PTE siguen funcionando, y porque una parte muy considerable de su militancia sigue en pie en actividades muy diversas. Al menos entre la antigua militancia que yo conozco –que no es poca-, no conozco ni uno solo que sigan “creyendo” en la “gran revolución cultural”, y no digamos en Stalin o Mao, dos personajes que dejaron frutos muy amargos, por no decir envenenados. Pepe Gutiérrez en Viento sur

UGT y CCOO se movilizan en Iruña/Pamplona en contra de la reforma laboral del PP

Varios miles de personas se han manifestado hoy en Pamplona, convocadas por UGT y CCOO, para mostrar su rechazo a la reforma laboral "más agresiva, más inútil, más ineficaz y más injusta de la historia", una "tropelía" del PP contra los trabajadores, en palabras de sus secretarios generales. Unas 12.000 personas, según los organizadores, y alrededor de 3.000, según la Policía Municipal, han participado en esta manifestación, la primera gran protesta contra la reforma laboral que tiene lugar en Navarra, donde los sindicatos nacionalistas ELA, LAB, STEE-EILAS y ESK han registrado una convocatoria de huelga general para el 29 de marzo en contra de la reforma laboral. Organizaciones sindicales como Solidari, AFAPNA o SPE, organismos como el Consejo de la Juventud y la Coordinadora de Inmigrantes y partidos políticos como el PSN, I-E y el PCE han apoyado esta protesta que ha partido de la antigua estación de autobuses y tras recorrer el centro de la capital ha concluido en la plaza de Merindades, junto a la delegación del Gobierno en Navarra. Una pancarta, suscrita por UGT y CCOO, con el lema "No a la reforma laboral injusta con los trabajadores, ineficaz para la economía, inútil para el empleo", ha abierto la marcha, en la que también se han exhibido otras como "UGT por el empleo"; "La resignación no es una opción", de las Juventudes de CCOO o ¿Dónde están mis derechos? Jóvenes sí, marionetas no", de los jóvenes de UGT. Además miembros de MCA de UGT, tras una pancarta en la que se leía "Así no, no a la reforma laboral", han mostrado caricaturas de Mariano Rajoy, con el lema "se busca por mentiroso" y de María Dolores de Cospedal acompañada de "con tres sueldos y no me llega". Una representación del PCE han portado una pancarta en la que se leía "frente a la crisis la alternativa social anticapitalista" y miembros del grupo de desempleo del 15M han mostrado su apoyo crítico a esta convoctoria, ya que abogan por la unidad de acción y la desobediencia civil, con el lema "Reformas neoliberales, huelgas generales". Durante el recorrido, en el que la lluvia ha sido intermitente, los manifestantes han coreado consignas como "contra el paro lucha obrera", "no es una crisis es una estafa", "contra la reforma, caña, caña, caña" y en algún caso se ha llegado a aludir a la huelga general. Al término de la marcha, el secretario general de la UGT, Juan Goyen, ha pedido "firmeza" para parar una reforma "antidemocrática y anticonstituional" y ha sostenido que frente a esta reforma "solo cabe organización, unidad y lucha". Sus críticas al Ejecutivo de Mariano Rajoy, un gobierno que "miente a ritmo de récord mundial", se han hecho extensivas a la presidenta de Navarra, Yolanda Barcina, una "alumna aventajada a la hora de imitar a los personajes más reaccionarios del PP", que se ha apuntado a ese "discurso demencial". Por su parte, el secretario general de CCOO, José María Molinero, quien también ha subrayado que el PP ha mentido a la población con el "agravante de premeditación y alevosía", ha incidido en que la protesta de hoy tiene como objeto mostrar el "rechazo social a la tropelía que el PP está cometiendo con los trabajadores". En estos momentos, ha añadido, el reto que tienen por delante es el de contrarrestar el avance del pensamiento único y exclusivo y profundizar en la unidad de los trabajadores contra una reforma "diseñada por la CEOE desde posiciones rancias y conservadoras", una reforma que anula "muchos derechos laborales". Previamente en declaraciones a los periodistas, Molinero ha dicho que si tienen que ir a la huelga general irán pero "acumulando las fuerzas suficientes" como para tenerla "ganada de antemano". "No vamos a ir a una huelga general sin haber informado al conjunto de la sociedad trabajadora del calado y las consecuencias de la reforma", ha aseverado. Al respecto Juan Goyen, quien ha incidido en que es preciso salir a la calle para "decirle al Gobierno del PP que ya vale, que no se puede convertir a la empresa en un cortijo, ni al empresario en el señorito, ha comentado que están en "el inicio de la lucha", por lo que todavía no saben si se dan las condiciones para el llamamiento a una huelga general.Diario de NOticias.http://www.noticiasdenavarra.com/2012/02/19/economia/ugt-y-ccoo-se-movilizan-en-pamplona-en-contra-de-la-reforma-laboral-del-pp