21 de febrero de 2012

El ex-presidente de la derecha catalana, Jordi Puyol dice: "es bueno que haya mayoría absoluta"

El ex presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, ha concedido una extensa entrevista a la revista ‘Vanity Fair’ en la que repasa diversos temas de la actualidad española, desde la situación política y económica a la relación de Cataluña y España, pasando por los casos de Iñaki Urdangarín o Francisco Camps. Preguntado por el nuevo Gobierno del Partido Popular, Pujol asegura que “Rajoy tiene que tener determinación” y afirma que “en este tiempo es bueno que haya mayoría absoluta”. El ex presidente catalán considera que “hay medidas, como el copago, que son difíciles porque las tomas y se te llena la calle de manifestantes” y aboga por mirar a Europa para seguir el ejemplo de otros países como Suecia donde “ya existe el copago” o Alemania, que “ha reformado las pensiones”. Por otro lado, Pujol se muestra favorable a otras opciones para sanear las cuentas estatales, como la aplicación de impuestos a las grandes fortunas. “Técnicamente no sería difícil, porque todo el mundo tiene que hacer su aportación fiscal en un momento de extrema dificultad”. El ex presidente considera al respecto que “no se puede herir la legítima sensibilidad de la gente, y esto no es demagogia”. “El Gobierno español ya no toma medidas desde 2010” Oficialmente retirado desde 2003, Jordi Pujol sigue acudiendo diariamente al despacho donde ha estado preparando sus memorias, y advierte de la pérdida de capacidad de decisión por parte del Gobierno español. “Desde mayo de 2010, las medidas las dictan Bruselas, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo, la señora Merkel, las agencias de rating…”, señala. Declarado europeísta, Pujol se muestra favorable al liderazgo franco-alemán (“¡No va a mandar Luxemburgo!”), pero considera que “Merkel lo hace bien, aunque seguramente le falta algún componente político e ideológico de discurso”, mientras que “Sarkozy tiene muchas cualidades pero le falla el carácter”. El ex presidente no pierde la ocasión para recordar que su pasión por Europa no era compartida por José María Aznar, que “se inclinó hacia EEUU y Gran Bretaña”. A este respecto, asegura que “de Europa, a Aznar solo le interesó el dinero que recibíamos, que fue muchísimo, que es muchísimo”. Las embajadas catalanas son “una necesidad” Preguntado por la difícil relación entre los recortes acometidos por el Gobierno de Artur Mas y el mantenimiento de las embajadas internacionales de Cataluña, Pujol rehúsa aceptar que se trate de un derroche. “La presencia de Cataluña en el mundo como Cataluña es una necesidad”, afirma, “pero eso se puede hacer con ostentación o sin ella”. El ex presidente tampoco deja pasar la ocasión de comentar los últimos escándalos judiciales que han involucrado a cargos públicos, y si bien señala que “la Justicia debe seguir su camino”, destaca que “hay demasiados casos de políticos ajusticiados que luego han resultado ser inocentes, y de eso no se recupera uno fácilmente”. Preguntado por el ‘caso Pretoria’, en el que están imputados sus colaboradores Lluís Prenafeta y Macià Alavedra, Pujol confía en que “no haya nada de nada”, y recuerda que ambos son “amigos” suyos. Menos explícito se muestra en los casos de Baltasar Garzón, “de eso no voy a hablar, en absoluto”, o de Iñaki Urdangarín, “creo que el Rey lo ha manejado bien”. Pujol afirma que aunque “lamenta mucho” que haya publicaciones sobre la vida privada del Rey, es difícil evitarlas porque “existe la libertad de prensa, que es un gran bien en democracia”. Aunque puntualiza que “a veces se utiliza mal”. Por último, el ex presidente se defiende de las acusaciones de ser poco romántico por haberse declarado a su mujer usando una chuleta en la que afirmaba que “en ocasiones”, Cataluña estaría por delante de su esposa y su familia: “El romanticismo afecta a mi mujer y a mi país. Y es propio de una persona que tiene entre manos algo importante que a veces eso pase por delante de sus intereses particulares y de los afectos”.http://www.elconfidencial.com/espana/2012/02/21/jordi-pujol-en-este-tiempo-es-bueno-que-haya-mayoria-absoluta-93016/

Súmate al cambio. La olla empieza a soltar vapor

Parece de justicia que las primeras cabezas abiertas de la crisis sean en Valencia, que los primeros puntos de sutura a manifestantes se cosan en el cuero cabelludo de valencianos. Tanto decir que esta comunidad es la Grecia de España por la situación de quiebra en que la han dejado años de corrupción y despilfarro, que lo esperable era que las primeras escenas atenienses se produjeran en las calles valencianas, aunque sea (por ahora) a pequeña escala. También es de justicia que las primeras cabezas abiertas sean de estudiantes, y cuánto más jóvenes, más acertado: son ellos, los hoy adolescentes, las mayores víctimas de la crisis y las políticas contra la crisis. Mientras sus padres tienen más o menos resuelta ya la pensión futura, y sus hermanos mayores todavía pueden aspirar al mileurismo, ellos sufrirán de inmediato el deterioro del sistema educativo, para el día de mañana ser arrojados a un mercado de trabajo salvaje, con ofertas de empleo irrenunciables en Laponia. Por supuesto, hay que condenar la violencia de estos muchachos. Porque lo suyo es violencia pura y dura, y merece jarabe de porra. Ya saben cómo va esto: cortar la calle es violencia; recortar el presupuesto educativo no es violencia; manifestarse sin autorización administrativa es violencia; hacer pagar a la comunidad educativa tu mala gestión de décadas no es violencia. Quien no quiera verlo, que siga con los ojos cerrados, que piense que lo de Valencia son sólo un puñado de alborotadores, juegos de adolescentes que encuentran diversión en correr delante de la policía. Otros en cambio vemos en el pequeño estallido valenciano un chorro brusco de vapor que sale de la olla a presión en que están convirtiendo este país, con cada vez más colectivos cabreados, cada vez más gente al límite de su paciencia, y cada vez más ciudadanos que, como en Grecia, ven con desesperación que su protesta pacífica es desoída. La temperatura de la calle está subiendo, y quien no lo vea y se entretenga en echar cuentas de manifestantes (como ayer Cospedal con las protestas del domingo pasado), acabará quemándose.Isaac Rosa en Kaosenlared

Israel: una sociedad estructurada en el fanatismo y el odio

Frente a la tragedia reciente, donde unos 10 niños palestinos murieron en un accidente de tránsito, enorme cantidad de comentarios racistas y de odio, provenientes de israelíes, inundaron redes sociales, diarios y medios, celebrando la muerte de los niños palestinos. Para las personas normales y civilizadas, celebrar la muerte de niños (o cualquier ser humano), sería una grosera aberración. No obstante, para la sociedad israelí, esto es algo habitual. No es un hecho aislado, tampoco se trata de una minoría de fanáticos, jóvenes inadaptados o algo similar. Es el fiel reflejo de una sociedad, basada y estructurada en el fanatismo, la sicosis, la paranoia y el odio a los “gentiles”. Simplemente es el resultado del discurso y actuar de las autoridades políticas, sociales y morales de Israel. Hasta aquí, esto, no es más que una lamentable noticia policial, ni más ni menos. Sin embargo, frente a esta tragedia, una enorme cantidad de israelíes, a través de las redes sociales, diarios, comentarios en los medios, etc., celebraron la muerte de los niños palestinos. Varios defensores de Israel, minimizaron los comentarios, señalando que esto corresponde a una minoría. Lamentablemente, esto no es así, esto, corresponde a una importante mayoría y lo más triste, es el resultado de una permanente y sistemática campaña de racismo y de odio de los distintos gobiernos israelíes, autoridades políticas, militares, “morales” e incluso religiosas. Para las personas normales y civilizadas, celebrar la muerte de niños (o cualquier ser humano), sería una grosera aberración. No obstante, para la sociedad israelí, esto es algo habitual. No es un hecho aislado, tampoco se trata de una minoría de fanáticos, jóvenes inadaptados o algo similar. Es el fiel reflejo de una sociedad, basada y estructurada en el fanatismo, la sicosis, la paranoia y el odio a los “gentiles”. Simplemente es el resultado del discurso y actuar de las autoridades políticas, sociales y morales de Israel. Ejemplos de esto se puede observar todos los días. Bastaría con leer la prensa israelí o bien escuchar comentarios y discursos de los distintos actores de la política israelí, para verificar esta triste realidad. Solo a modo de ejemplo, los mensajes de odio y racismo frente a la tragedia carretera de los chico palestinos, también aparecieron en el mismo Facebook oficial del Premier israelí Netanyahu, con frases tan odiosas como, “solo son niños palestinos”, o “muerte a los árabes”, “tenemos que enviar varios camiones para completar la tarea”, entre muchos otros. (Haaretz 17-02-2012). Un ex ministro del Gobierno israelí, Rechavam Zeevy, pidió que se impusiese a los palestinos que viven en Israel y que tienen nacionalidad israelí “la obligación de llevar signos, carnés o marcas de color amarillo en la ropa, para que puedan distinguirse de los israelíes”. Esto es lo que hicieron los nazis en Alemania. Este mismo ministro explicó que la solución de Palestina “es expulsar a los palestinos de ella y de esta forma podrán ayudar a preservar la limpieza de la sangre judía”. El Gran Rabino Ovadia Yosef, que es el líder espiritual del partido Shas, uno de los mas importantes partidos de Israel y que forma la actual coalición gubernamental israelí, calificó a los árabes de “monos”. Y añadió posteriormente: “Los árabes son serpientes y Dios se arrepintió de haber creado a los árabes porque son serpientes”. En otra oportunidad, dijo: “Debemos exterminar a los árabes” y exigió al Gobierno israelí “atacar a los árabes con todo tipo de misiles, para que no quede ni uno”. Ningún responsable israelí remitió ninguna declaración de repulsa o condena por estas declaraciones racistas, antes bien el Gobierno israelí puso en práctica las exigencias de Ovadia Yosef y, de hecho, atacó a los árabes con misiles, utilizando contra ellos todo tipo de armas, entre ellas uranio empobrecido, fosforo blanco y aviones F-16. Un soldado israelí afirmó en la radio militar israelí, refiriéndose a los palestinos asesinados: “Los ataco —y los mato— como si estuviera bailando rock-and-roll”. Un Jefe del Gobierno israelí, en una arenga a sus soldados, les dijo: “¡No queremos que penséis, sino que actuéis!” El actual ministro de relaciones exteriores y hoy, es el verdadero gobernante de Israel, el moldavo, Avigdor Lieberman exigiólanzar bomba nuclear sobre Gaza. (4 de febrero al diario “Jerusalem Post). En 2002, defendió bombardear Teherán, y la presa egipcia de Aswan, y Beirut, y asesinar a Arafat y aplastar Cisjordania. “No dejar piedra sobre piedra... destruir todo”, reclamaba, incluidos objetivos civiles, como centros comerciales, bancos o gasolineras. Estos mensajes son escuchados a diario por niños y jóvenes israelíes Desde temprana edad, estos chicos son adoctrinados y educados bajo estas señales, cuyo resultado es lo que hoy se observa. No es extraño ver niños israelíes escribiendo mensajes en los misiles que son lanzados por sus militares, deseándoles éxitos y la máxima cantidad de víctimas. Tampoco es extraño, ver como colonos, paramilitares y los propios militares israelíes, que se jactan y se enorgullecen de agredir, torturar e incluso asesinar a palestinos. Camisetas con frases como “Una bala dos muertos”, refiriéndose a disparar a mujeres palestinas embarazadas, o como asesinar a chicos palestinos, son llevadas con orgullo por los militares. Estudiantes de la Escuela de Herzliya Hayovel, participando en un tiroteo en una base militar, en el que los objetivos eran figuras vestidas con la kuffiyeh palestina, (Diario israelí Haaretz 03-abril-2011), etc., son prácticas habituales y rutinarias. Un sondeo de marzo de 2010 de la Universidad de Tel Aviv estableció que un 49,5% de los estudiantes judíos israelíes de secundaria cree que los ciudadanos palestinos de Israel no debieran ser dignos de tener los mismos derechos que los judíos en Israel; un 56% que no debieran ser elegibles al Knesset (el parlamento israelí). Según un informe en enero de 2011 en el mayor periódico israelí Yediot Aharonot, maestros judíos en Israel señalaron que el racismo anti-árabe entre los estudiantes judíos alcanza niveles alarmantes, y que propugnaban que se matara a palestinos. Los maestros encontraron grafiti escrito en las paredes de las escuelas e incluso en papeles de examen que decían “Muerte a los árabes”. Según el informe, un estudiante en una escuela en Tel Aviv dijo a su maestro durante la clase que su sueño era llegar a ser soldado para poder exterminar a todos los árabes; varios estudiantes en su clase aplaudieron en su apoyo. Es, en gran medida, el resultado directo del plan de estudios racista de las escuelas israelíes con el que son adoctrinados regularmente los niños judíos. A pesar que la gran mayoría de la sociedad israelí son inmigrantes provenientes de lejanos países o regiones como Rusia, India, Etiopía, América Latina, Europa, etc., y a pesar que todos ellos saben que se encuentran viviendo en tierras y casas ajenas, cuyos verdaderos e históricos propietarios, han sido expulsaos y hoy son refugiados, sin embargo, el fanatismo, no les permite ver esta injusticia, y tampoco las atrocidades que sus militares llevan a cabo en contra de los palestinos. Todo lo contrario, ellos se sienten (o han sido convencidos) que son victimas de estos “terroristas” que pretenden su destrucción o eliminación. Esta sicosis o verdadera industria de la paranoia, es pilar fundamental de la política sionista que ha logrado mantener una férrea e implacable unión entre los distintos inmigrantes de orígenes, razas, etnias, idiosincrasias y nacionalidades que hoy forman esta sociedad. La sociedad o el estado de Israel, no castiga estas acciones, todo lo contrario, existe una especie de “premio social” a tales actitudes. De hecho, miles de palestinos han sido asesinados, decenas de miles heridos, enormes daños a propiedades y bienes palestinos, sin embargo, ni un solo israelí ha sido sancionado. Sin embargo, decenas de miles de palestinos pasaron por cárceles israelíes bajo diversas acusaciones. ¡Curiosamente, las victimas son palestinos y los castigados también! Esta extraña mezcla de fanatismo, sicosis y paranoias, tampoco les permite ver o escuchar las críticas de sectores y organismos humanitarios y de defensa de los derechos humanos, simplemente, son descalificados mediante burdas expresiones y muletillas como, “antisemitas” o “antijudíos”. Esto es suficiente para descalificar las criticas, denuncias o cual quiera opinión contraria al actuar del estado de Israel.WWW.palestinalibre.org

¿HAY QUE IR A VALENCIA A DEFENDER LA DEMOCRACIA?

Viendo a la Iglesia moverse bajo palio verbal. Viendo a la patronal pretendiendo tratar a los trabajadores como esclavos. Viendo a la prensa reaccionaria actuar con maneras de prensa del movimiento. Viendo a los responsables de la policía llamar a los que ejercen el derecho constitucional a la huelga”enemigos”, no quedan muchas dudas de que hay gente que quiere suspender la Constitución de facto. En otros momentos de la historia tocó defender Madrid. Lo que está pasando en Valencia, si tiene éxito, va a intentar ser aplicado en la capital-ya están en ello-, y también en Andalucía, en Asturias, en las Castillas o en Extremadura. De manera que lo que está pasando allí nos está pasando a todos. ¿Dónde está el límite? ¿Hay dejar que la derecha siga pisoteando la Constitución que nunca quiso votar? Siempre han existido “zonas marrones” donde el Estado no ha actuado. Pero ahora, vista la actuación de la policía en Valencia y las amenazas de la delegada del Gobierno en Madrid, se trata del Estado convertido en un órgano de represión a favor del desmantelamiento del Estado social. ¿Van a volver a la disciplina de la dictadura? Nos estamos jugando la democracia. Aunque, noqueados, aún no nos atrevamos a verlo. ¿Desde dónde se defiende? La parlamentarización de los conflictos, con la que se pretendía gestionar los derechos ganados en las calles, ha agotado su capacidad transformadora. Toda organización se ajusta por su eslabón más débil. Sin presión ciudadana, ese eslabón son los trabajadores, los parados, los pensionistas, los inmigrantes, las mujeres. Los partidos democráticos parecen tener dificultades para bajar a la calle con su pueblo -algo que el PP no dudó en los últimos cuatro años de Zapatero- y parecen, bien prudentes, preferir quedarse con los gestores de la represión en ese sitio, el Parlamento, donde se está convirtiendo la legalidad en ilegalidad, el derecho a un trabajo digno en despido libre, el derecho a la educación en privatización de la enseñanza, el derecho a una vivienda digna en desahucios, el derecho a una pensión en ahorro forzado de por vida, el derecho a la salud, en un albur mercantilizado en un juego marcado cada vez más monopólico. Y el derecho constitucional a la manifestación en una ocasión para reprimir a cualquiera que haga valer su voz, sean adolescentes, invidentes, mujeres o ancianos, con tal de que protesten. Las últimas veces que nos quedamos en casa se quedaron ellos en las nuestras cuarenta años.JUAN CARLOS MONEDERO en Público