12 de marzo de 2012

Signos de un despertar de la clase obrera Alemana. La lucha de los trabajadores del Aeropuerto de Frankfurt

Chucho Kahl, RIO Alemania. Después de más de dos semanas en huelga y en medio de una campaña reaccionaria contra las legítimas demandas de los trabajadores -impulsada por la patronal y respaldada por el gobierno y la burocracia sindical del sindicato ver.di-DGB-, el Tribunal Laboral en Frankfurt ha prohibido la huelga de solidaridad de los Controladores Aéreos, aislando así la lucha de los trabajadores del Control Terrestre, lo que los deja no sólo en una situación complicada para lograr sus demandas, sino también pone en riesgo el empleo de los trabajadores que participan de la huelga y la existencia de su propio sindicato, ya que ahora la patronal envalentonada exige que sean los propios trabajadores los que paguen los costos de las pérdidas que ha provocado la huelga. Una huelga “pequeña”… El 16F, alrededor de doscientos trabajadores agrupados en el Sindicato de la Seguridad Aérea, GdF (sindicato independiente que no forma parte de la Confederación Sindical Alemana -DGB- y por lo tanto tampoco del sindicato del sector servicios ver.di al cual una mayoría de los trabajadores del Aeropuerto en Frankfurt están sindicalizados) dan inicio a una huelga por aumento salarial y mejoras en sus condiciones de trabajo. La respuesta de la patronal Fraport (principal explotador del aeropuerto de Frankfurt), fue ignorar las legítimas demandas de los trabajadores ofreciendo un aumento ridículo, muy por debajo de lo propuesto por la mediación de conciliación (mediación que impuso la misma patronal!). Frente a esto, la respuesta de los trabajadores fue redoblar la lucha y buscar la solidaridad del resto de sus compañeros, convocatoria que fue secundada por los Controladores Aéreos quienes se disponían a ir a la huelga de solidaridad el 28F, intento que fue detenido por el Tribunal Laboral de Frankfurt declarando improcedente una huelga en solidaridad, aceptando la denuncia promovida por Fraport y Lufthansa. Solo una resolución como esta podía detener una huelga que podía paralizar la actividad de uno de los aeropuertos más importantes de Europa, empujar y animar a la lucha a sus compañeros y, con ello, imponerle sus demandas a la patronal. Esta resolución sólo fue posible por la fuerte campaña anti-obrera que ha venido impulsando la patronal y el gobierno en contra de esta lucha, intentando ridiculizar sus demandas, tachándolas de “elevadas”, “irracionales”, a la vez que tacha al sindicato de “un pequeño grupo de egoístas con mucho poder” que habría que detener. Los medios de comunicación burgueses se hicieron eco de esta campaña -diarios, radio, TV y todo ello- mientras la burocracia sindical del DGB no sólo mantuvo un silencio cómplice sino que incluso se puso del lado de la patronal para atacar al sindicato GdF con el absurdo argumento de que así debilitan a los trabajadores. Sólo es posible entender la rabia con la que la patronal, el gobierno y la burocracia sindical actúan en contra de esta legítima lucha, por el rol estratégico que estos trabajadores juegan dentro del aeropuerto y al mismo tiempo porque, por medio de la lucha, cuestionan los mecanismos e instancias tradicionales que desde hace muchos años utiliza la patronal y el gobierno para dar salida a los conflictos laborales y donde las direcciones burocráticas tradicionales de la clase obrera alemana juegan un rol fundamental. … con profundo significado político! En medio de la crisis económica mundial, donde Alemania busca imponer sus intereses al resto de Europa, como lo vemos en Grecia, cuida férreamente mantener la tranquilidad en su propia casa, evitando a toda costa que los conflictos laborales y sociales se salgan de control y de los mecanismos tradicionales que ha utilizado para mantener controlada a la clase obrera. Para lograrlo, no escatima recursos, incluso si es necesario cuestionando la legitimidad de los sindicatos independientes y de su lucha, que obligados a aparecer más radicales que los tradicionales para garantizar su subsistencia, van más allá de lo que acostumbran a hacer estos últimos. Y para ello cuentan, desde luego, no sólo con el respaldo de la patronal, sino de la burocracia sindical de las grandes confederaciones, espantadas de ser presionadas por izquierda. En medio de un relativo auge económico y una disminución relativa de la tasa de desempleo, lo que vienen a plantear huelgas como la de los trabajadores del aeropuerto de Frankfurt, los transportistas en Berlín (donde la burocracia ya negoció un aumento del 1,73% anual, por debajo del 2,3% de la inflación) y esta semana las huelgas del sector público por aumento salarial, es que los trabajadores no han sacado ningún provecho del “nuevo milagro alemán”: los salarios están estancados desde hace unos diez años, la precarización laboral y el coste de la vida siguen en aumento, la tercerización avanza, la creación de “miniempleos” se mantiene. Esta situación demuestra crudamente que la posibilidad de este “auge” económico solo ha sido posible golpeando a la clase obrera y, para lograrlo, han contado (y cuentan) con el aval de la burocracia sindical, su fiel aliado. Sin embargo, la situación puede cambiar abruptamente pues las mismas medidas antiobreras que han venido aplicando los representantes políticos de la burguesía están modificando las relaciones entre trabajo y capital. Estamos hablando de un nuevo mundo laboral que al mismo tiempo se encuentra en su mayoría por fuera del control de las viejas direcciones de la clase obrera alemana y en muchos casos sin sindicalización. Hasta ahora solo hemos visto algunas luchas que muestran en pequeño esta tendencia, como fue la experiencia de los trabajadores tercerizados del Hospital de la Charité en Berlín que con una huelga de cerca de cien días lograron imponer un contrato colectivo y mejores condiciones como la del resto de sus compañeros. La lucha de los trabajadores del control terrestre de Frankfurt y la oposición de la patronal y los sindicatos mayoritarios excede inmediatamente el plano gremial para convertirse en un hecho político de suma importancia, pues no sólo cuestiona la política antiobrera de la patronal y el gobierno y sus tribunales sino que a la vez cuestiona la política de conciliación y paz social de la burocracia sindical de las confederaciones sindicales alemanas. Incluso más, porque de triunfar los trabajadores del Aeropuerto de Frankfurt, y de ahí la importancia de que triunfe, sería una señal para el conjunto de los trabajadores para salir a luchar por recuperar lo perdido y no por las migajas que le impone la burocracia sindical. Desde RIO luchamos por llenar de solidaridad esta lucha más allá de los propios límites de su dirección y de abrir el debate sobre la necesidad de recuperar nuestras organizaciones echando a la burocracia sindical, poniéndolas bajo democracia directa para luchar por mejores salarios, trabajo genuino y de calidad, en la perspectiva de construir una sociedad distinta, una sociedad socialista. http://www.ft-ci.org/article.php3?id_article=5240

Decenas de miles de personas se manifiestan en más de 60 ciudades contra la reforma laboral

La afluencia de ciudadanos, más de 500.000 personas, según los sindicatos, llegó a provocar que la cabecera, en la que marchaban Toxo y Méndez, retrasara su llegada a la Puerta de Alcalá, dónde estaba situado el escenario desde el que se dirigieron a los manifestantes. Toxo ha asegurado durante su intervención que las concentraciones en otras 59 ciudades españolas ha logrado sacar a la calle a más de un millón y medio de personas. La manifestación ha arrancado a las 12.00 horas de la Plaza de Neptuno bajo el lema 'No a la reforma laboral inútil, ineficaz e injusta' y ha transcurrido en un ambiente de tranquilidad, acompañada de un tiempo soleado. Los manifestantes, en su mayoría con banderas de a los sindicatos convocantes, portaban pancartas con mensajes como 'Sin pan, sin paz' o 'Reforma laboral, violencia legal'. Otras apoyaban a los trabajadores griegos y, entre todas ellas, destacaba una situada sobre un camión, en la que se podía leer: 'El 29-M tod@s a la huelga general'. Además, durante la marcha se han escuchado pitos y petardos, así como cánticos contra la reforma laboral: 'Hace falta ya una reforma empresarial' o 'Huelga general'. Los lemas más combativos los lanzaron los miembros del Colectivo de Jóvenes Comunistas (CJC), quienes llegaron a decir que 'Si esto no se arregla, guerra, guerra, guerra'. Tampoco han faltado en la marcha las camiseta verdes a favor de la educación pública o las banderas violetas y verdes de la Izquierda Anticapitalista'. Asimismo, a la manifestación han acudido el coordinador general de IU, Cayo Lara, y la portavoz socialista en el Congreso de los Diputados, Soraya Rodríguez. Como en la última movilización, miembros del Bloke Krítiko del 15-M y de CGT han increpado a su paso a los líderes sindicales al grito de 'No nos representan'. LA REFORMA LABORAL COSTARA UN MILLON DE PARADOS Tras la llegada de los líderes sindicales al escenario de la Puerta de Alcalá, los asistentes han mantenido un minuto de silencio en memoria de las víctimas del 11-M, después de que en los últimos días se acusara a los sindicatos de falta de sensibilidad por convocar manifestaciones el mismo día que se conmemora el octavo aniversario de los atentados de Atocha. A continuación, el secretario general de UGT, Cándido Méndez, que ha agradecido la asistencia "pacífica" a la manifestación y el respeto al minuto de silencio, ha resaltado el buen seguimiento de la manifestación. "Aquí hay mucha gente", ha repetido hasta en tres ocasiones. "Este es un acto más hacia la huelga general del 29-M, si Rajoy no la remedia. Estamos aquí porque el Gobierno no da ninguna solución", ha gritado a través de la megafonía, para, a renglón seguido, acusar al Ejecutivo de "hacer un ajuste de cuentas con los derechos de los trabajdores". Si bien, Méndez ha subido aún más el tono para asegurar que "la reforma laboral va a costar un millón más de parados". Según ha asegurado, la reforma laboral "ha dado a los empresarios no el contrato único, sino el despido único" y provocará que "la única y primera respuesta a la crisis en las empresas sea el despido puro y duro". 1,5 MILLONES DE MANIFESTANTES EN TODA ESPAÑA Por su parte, el secretario general de CC.OO, ha asegurado que "más de 1,5 millones de personas se han echado a la calle para que se acabe con esta tropelía que pretende instaurar un estado de excepción en las relaciones laborales". "¿Dónde están los impuestos a las empresas, la lucha contra el fraude, la reforma fiscal que necesita España? ¿Dónde está la reforma financiera que vuelva a poner el crédito a disposición de la economía?"; ha preguntado durante su intervención. Además, Toxo ha negado que el Gobierno haya mantenido hasta 32 reuniones sobre la reforma laboral con los sindicatos, como dijo el pasado viernes la vicepresidenta primera del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría. "¿Con quién? ¿Con CEOE? Porque desde luego con los sindicatos no, porque diálogo no es decir 'estamos esperando recibir propuesta'", ha afirmado, para añadir que "el Gobierno cree que desde la legitimidad de las urnas tiene patente de corso para imponer lo que sea, cuando sea y como sea". Por su parte, el secretario general de UGT de Madrid, José Ricardo Martínez, ha asegurado que la reforma laboral es "la mayor agresión a los trabajadores de la democracia", a lo que ha añadido que los sindicatos no se fían de los empresarios: "Procuren no amenazar a los trabajadores que vayan a la huelga el 29 de marzo, porque estaremos vigilando en las empresas". El secretario general de CC.OO. de Madrid, Javier López, ha asegurado que la huelga general del 29-M es "un signo de voluntad de diálogo". "Preferimos el diálogo, pero si los desprecian lo deben saber", ha añadido para apostillar que "los sindicatos serán duros, firmes y contundentes en la deforma de las personas". Diario de Noticias Finalmente, como es habitual, tras los discursos de los secretarios generales de CC.OO. Y UGT, la manifestación ha terminado con 'La Internacinal' sonando de fondo.