20 de marzo de 2012

Vídeo.EL MEJOR DISCURSO DE LA HISTORIA (UN MENSAJE PARA TODA LA HUMANIDAD)

Alfonso Guerra declara que mandaría a la CEO a Laponia, ¿y a Zapatero, dónde?

Según todas las encuestas mal le vienen dadas al PSOE electoralmente. A la gente que ha dejado de votarles ya no les vale eso de que los otros son peores. Lo son cierto, pero entre otras cosas porque el PSOE le ha puesto en bandeja. La victoria del PP tiene que ver con el esquema de la Restauración en el que al PSOE le toca el papel de los liberales. También tiene mucho que ver con el pequeño detalle. A saber, el PP representa a un electorado que sabe o cree que algo puede ganar, mientras que el PSOE gobierna para los mismos señores, pero nunca ha representado a una base social profundamente hastiada de tanta mentira. Hay cierta desesperación en esas palabras de Alfonso Guerra sobre la CEOE. Ahora se acuerda de dos siglos de lucha obreras, unas luchas que habían enterrado en el altar de la postomodernidad, ese ungüento milagroso con el que iban a lograr cambiar tanto este país (de países) que no lo iba a conocer ni la madre que lo parió. No hay duda, lo que dice va a misa "Quieren instaurar en España el modelo de trabajo chino, recortar los derechos para los trabajadores", de todo lo que se diga, y mucho más. Pero eso ya venía dado por la propia política del PSOE. Su papel es el de la izquierda del PP, Con la particularidad que durante mucho tiempo han conseguido sin acritud y con buen talante, hacer tragar a los trabajadores píldoras que con la derecha la habrían escupido. Si hay alguien en el PSOE represente como pocos la profunda hipocresía del felipismo, ese es Alfonso Guerra. Este hombre que salió del gobierno después del todo el sucio asunto de su hermano Juan, que fue el hombre que mejor definió la esencia del felipismo con aquello de qué creía la derecha, ¿qué se iba a enriquecer ellos solos? Y al igual que cualquier vulgar burgués, Guerra ha sabido manejar el arte de decir hermosas palabras y de echar discursos más o menos radicales, al tiempo que ascendía en el negocio de la política. Guerra se despidió del gobierno el 12 de enero de 1991 su dimisión como vicepresidente del Gobierno, posiblemente un requisito por el que al año siguiente, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía le eximió de responsabilidad penal en el caso. Como despedida, al cáustico y polémico (un buen entertainment para animar el aburrido teatro de las Cortes) lo hizo nada menos que con una extensa cita de Bertrand Russell, aquel señor que rompió su longevo carné laborista porque su partido no denunciaba la guerra del Vietnam. En la nota de Guerra se podía leer lo siguiente: "Con mis deseos de paz", y en tres páginas incluye la reproducción íntegra del prólogo de las memoria de Russell, en el que este dice textualmente lo siguiente: "Para lo que he vivido. Tres pasiones simples pero abrumadoramente intensas han gobernado mi vida: el ansia de amor, la búsqueda del conocimiento y una insoportable piedad por el sufrimiento de la humanidad. Estas tres pasiones, como grandes vendavales, me han llevado de acá para allá por una ruta cambiante sobre un profundo océano de angustias hasta el borde mismo de la desesperación. He buscado el amor, primero éxtasis, porque comporta un éxtasis tan grande que a menudo hubiera sacrificado el resto de mi existencia por unas horas de este gozo. Lo he buscado, en segundo lugar, porque alivia la soledad, esa terrible soledad en que una conciencia trémula se asoma al borde del mundo para otear el frío e insondable abismo sin vida. Lo he buscado, finalmente, porque en la unión del amor he visto, en una miniatura mística, la visión anticipada del cielo que han imaginado santos y poetas. Esto era lo que buscaba, y, aunque pudiera parecer demasiado bueno para esta vida humana, esto es lo que -al fin- he hallado. Con igual pasión he buscado el conocimiento. He deseado entender el corazón de los hombres. He deseado saber por qué brillan las estrellas. Y he tratado de aprehender el poder pitagórico en virtud del cual el número domina al flujo. Algo de esto he logrado, aunque no mucho. El amor y el conocimiento, en la medida en que ambos eran posibles, me transportaban hacia el suelo. Pero siempre la piedad me hacía volver a la tierra. Resuena en mi corazón el eco de gritos de dolor. Niños hambrientos, víctimas torturada por opresores, ancianos desvalidos, carga odiosa para sus hijos, y todo un mundo de soledad, pobreza y dolor convierten en una burla lo que debería ser la existencia humana. Deseo ardientemente aliviar el mal, pero no puedo, yo también sufro. Ésta ha sido mi vida. La he hallado digna de vivirse, y con gusto volvería a vivirla si se me ofreciese la oportunidad". No sé ni me importan los amores del señorito Alfonso, aunque mucho me temo que alguien así no ha debido conocer muchos arrebatos, en cuanto al conocimiento, mejor no hablar. Nadie recuerda el título de sus libros publicados porque son suyos, porque es alguien importante, y no he tenido valor de asomarme a sus memorias Cuando el tiempo nos alcanza. Memorias 1940-1982 (2005) y Dejando atrás los vientos. Memorias 1982-1991 (2006), ambos publicados por la editorial Espasa. Por supuesto, la editorial estaba al tanto que el PSOE sería generoso (en mi habitual husmeo por las bibliotecas públicas he podido percibir la fuerte presencia de autores y plumas afines). Además, no me creería ni la fecha de nacimiento. En cuanto a la indignación por la injusticia y la miseria, encuentro repugnante tanta falsedad. Alfonso ha sido testigo de actuaciones que habrían causado la mayor indignación en Lord Russell. La lista sería interminable, para valgan algunos ejemplos; vendieron al Frente Polisario para ponerse a los pies de nuestro amigo el rey de Maruecos, dieron la espalda a los palestino para apoyar el expansionismo y el “apartheid” sionista, aprovecharon el boicot que muchos países hicieron a la Sudáfrica del “apartheid” en los años ochenta para incrementar las ventas de armas al gobierno de Pretoria… Después de denunciar los aspectos más derechistas del gobierno de la UCD en aquello de la “moción de censura”, en unos tiempos en los que Alfonso Guerra se permitía proclamar en debates en “La Clave” que ellos iban a cambiar el “modelo productivo”, para una vez en el poder convertirse a la religión de la razón de Estado. Pero todo esto es sabido, y creo que es mucho más importante, primero reconocer que las glorias del felipismo fueron las miserias de la izquierda antifranquista arruinada especialmente por la política del PCE y el PSUC, que creyeron que después de pasar por el aro de la reforma, ellos ocuparían el lugar de una socialdemocracia dividida el exilio y el interior, un desastre. Pero sobre todo, lo que importa es que esta época ha pasado a la historia, el PSOE podrá seguir siendo alternativa de gobierno pero nunca más lo será de la misma manera. Ni los tiempos, ni la correlación de fuerza es la misma. No lo es por supuesto con la derecha, que ha sabido jugar sus cartas para volver a ser los dueños de las instituciones, pero también porque a su izquierda se está moviendo todo. No está descartado que sufra un desgaste como el de Papandreu, quizás no tan fuerte pero no muy distinto. Ya no hay paja para tanto pesebre, ni expectativas de una gestión más eficiente de lo que quedaba del “Estado del Bienestar”. Su descalabro electoral coincide con un repunte de la izquierda social, con el auge del 15 M, con una movilización sindical iniciada por los líderes sindicales que han firmado los acuerdos más penosos, y que temen a la gente y a la calle casi tanto como Felipe González, aquel señor que declaró que no aceptaría la presión de la calle hablando de una huelga general… El mismo señor que ha hecho de abogado de las mismas multinacionales que lo han convertido en el “compañero millonario”, en un ejemplo de todos aquellos que se quieren enriquecer de la política y que venden la marca registrada PSOE porque era la que les venía como un guante. Eran los que decían que ya habíamos llegado. Llegará un momento en que Alfonso Guerra no podrá decir cosas como las citadas sobre la CEOE sin que al menos una parte del público lo interpele. Porque si alguien cree que los de la CEOE se han molestado, es que es tonto de remate. Felipe no es un Largo Caballero, aquel reformista honesta, ni la UGT ni las juventudes socialistas son la de aquellos tiempos. O mucho me equivoco, peno en el POSE no habrá más giro a la izquierda…que no sea como verbal al estilo Guerra. http://www.anticapitalistas.org/Alfonso-Guerra-declara-que

Juicio oral contra Javier Krahe por su corto 'Cómo cocinar a un Cristo'

El 15 de diciembre de 2004 el programa Lo + plus de Canal Plus emitió algunas imágenes del vídeo realizado por el cantautor Javier Krahe y Enrique Seseña en los años 70 titulado Cómo cocinar un crucifijo. El crucifijo era troceado, untado con mantequilla y metido en un horno, "saliendo al tercer día en su punto". Aquella emisión desató la furia del Centro Jurídico Tomás Moro, una organización que, según se puede leer en su página web, "tiene como fines la defensa de la dignidad de la persona, de la familia y de los derechos humanos, y en especial la protección del derecho a la vida del nasciturus y del embrión humano". Esta organización presentó entonces una querella criminal por escarnio de las creencias religiosas. Casi seis años después el Juzgado de Instrucción nº 3 de Colmenar Viejo, en un auto con fecha 12 de mayo, acuerda la apertura de juicio oral contra Krahe y contra la productora del programa, por un delito contra los sentimientos religiosos recogidos en el artículo 521.1 del Código Penal. La acusación solicita una fianza de 192.000 euros a Javier Krahe, y de 144.000 euros a Montserrat Fernández Villa, la entonces directora del espacio. Aunque en una primera instancia ese mismo juzgado de Colmenar viejo sobreseyó la causa en 2007, el Centro Jurídico Tomás Moro recurrió a la Audiencia Provincial de Madrid dicho sobreseimiento y consiguió reabrir la causa. Según la Audiencia Provincial de Madrid, "la existencia de un escarnio de la creencia de la Resurrección que sostiene la religión católica puede ofender el sentimiento religioso de los fieles". Krahe: "Soy inocente" El Centro Jurídico Tomás Moro ha mostrado su satisfacción por lo que considera "un triunfo en defensa de la verdadera libertad religiosa": "En esta ocasión la justicia no podía dar carpetazo. Es la primera vez que se aplica en España el artículo 525 del código penal", asegura en una nota de prensa el centro. Por su parte, Krahe ha asegurado a Público que es inocente y que no tiene "nada que ver con este asunto". El cantautor, que no espera que el juicio se lleve a cabo antes de navidad, asegura que el vídeo fue rodado de manera privada y que nada tiene que ver con la posterior emisión del mismo. De hecho, la entonces directora del programa, Montserrat Fernández Villa, ha salido en defensa del artista asegurando que el vídeo ni siquiera se llegó a emitir. Según explica, las imágenes se proyectaron de fondo mientras Krahe simplemente contestaba a la última pregunta de los entrevistadores. Por ello, asegura no entender en ningún caso la implicación del cantante en este asunto.PUblico

El Juzgado de lo Penal número 8 de Madrid juzgará el próximo 28 de marzo al cantautor Javier Krahe y a la productora Motserrat Fernández por un delito de ofensas a los sentimientos religiosos por el corto 'Cómo cocinar un crucifijo'.

El 15 de diciembre de 2004 el programa 'Lo + plus' de Canal Plus emitió un vídeo promocional realizado por el cantautor Javier Krahe y Enrique Seseña en los años 70 titulado 'Cómo cocinar un crucifijo'. El crucifijo era troceado, untado con mantequilla y metido en un horno, 'saliendo al tercer día en su punto'. Tras ello, el Centro Jurídico Tomás Moro (CJTM) presentó una querella criminal por escarnio de las creencias religiosas, que correspondió al Juzgado de Instrucción número 3 de Colmenar Viejo. El CJTM acusa al cantautor y a la productora de un delito contra los sentimientos religiosos en virtud del artículo 521.1 del Código Penal. A Krahe y a Fernández se les impuso fianzas de 192.000 y de 144.000 respectivamente. http://www.insurgente.org/index.php?option=com_content&view=article&id=10915:vea-el-video-por-el-que-sera-juzgado-el-cantante-javier-krahe-el-proximo-dia-28&catid=139:estado-espanol&Itemid=557

El escriba real es un ignorante o un mentiroso

Escrito por Arturo del Villar / UCR----- Es comprensible que los latinoamericanos se burlen de los españoles, cuando comprueban cómo algunos intentan recontarles su propia historia. Una vez más se ha demostrado con motivo de los absurdos festejos conmemorativos de la Constitución de Cádiz, una sucesión de mascaradas con trajes de época para que de nuevo los vasallos más vasallos griten "¡Vivan las caenas!", en su idioma demostrativo de la mayor incultura. Esta vez el grito se transformó en un gran aplauso que el suegro de Urdangarin agradeció con el mismo gesto que su antecesor Fernando VII el Felón cuando se vio obligado a jurar la Constitución después de haberla anulado. Abochorna escuchar las falsedades pronunciadas con este motivo. La Constitución de 1812 no fue la primera española, sino la segunda, elaborada como respuesta a la promulgada en 1808 en Bayona y jurada por el rey legítimo José I. No tiene nada de liberal, como realizada por una mayoría proporcional de clérigos, entre ellos seis obispos y tres inquisidores, por lo que su preocupación fundamental consistió en declarar religión oficial y a perpetuidad la romanista; hubo que esperar hasta el 9 de diciembre de 1931 para que España se dotase de una Constitución verdaderamente liberal. Y además apenas tuvo vigencia, ya que su promulgación el 19 de marzo de 1812 fue ilegal, atendiendo a lo dispuesto en sus artículos 142 y 171, según los cuales ese trámite correspondía al rey, ausente en Francia; pero cuando Fernando VII llegó a España el 4 de mayo de 1814 lo primero que hizo fue declararla nula, así que legalmente no entró en vigor hasta el 9 de marzo de 1820, cuando el heroico general Rafael de Riego le obligó a jurarla, hasta que el 1 de octubre de 1823 la perjuró, con lo cual su vigencia fue de tres años y siete meses en estricta legalidad dentro de aquella serie de ilegalidades borbónicas. La conquista no fue familiar Resulta grotesco que el suegro de Urdangarin haya enviado un mensaje radiofónico a toda Latinoamérica: sería muy útil conocer la audiencia que ha tenido. El escriba real, tan inoportuno como siempre, le ha hecho leer que "El espíritu de familia, alimentado por siglos de historia compartida y valores comunes, no ha dejado de crecer entre nosotros". La historia ha estado compartida a la fuerza, porque los españoles más incultos, incapaces y ambiciosos se lanzaron a la conquista de los nuevos territorios para enriquecerse, después de asesinar a millares indígenas y someter a su dominio a los supervivientes. No existió ningún espíritu de familia, porque no hay familiaridad entre el asesino y la víctima, entre el amo y el siervo. En las Cortes de Cádiz estuvieron presentes sesenta gachupines y chapetones, por aplicarles el nombre con el que eran conocidos en Latinoamérica los españoles desplazados a las colonias para enriquecerse. Los criollos, es decir, los hijos de españoles nacidos en Latinoamérica, habían comenzado ya las luchas para alcanzar la independencia, porque estaban padeciendo la misma tiranía que sus padres impusieron a los indígenas durante la conquista. Estaban hartos de la dominación borbónica, que los tenía sometidos a una situación de vasallos entregados al trabajo para que se lucrasen los dirigentes. Había cuatro virreinatos, otras cuatro capitanías generales diferentes, audiencias, intendencias, corregidurías mayores, alcaldías ordinarias, y otras instituciones encargadas de mantener sometidos a los indígenas, indios o blancos o mestizos, igual que a los esclavos negros, para recaudar dinero con destino al rey, aunque algo se quedaba por el camino. Salvajismo contra independentismo El deseo independentista se materializó durante el reinado de Carlos III, con los comuneros de Nueva Granada, derrotados y ajusticiados salvajemente. En 1780 se alzó contra el dominio borbónico Tupac Amaru en Perú, que al ser apresado sufrió tormento, se le cortó la lengua y después fue descuartizado. Todos los intentos independentistas terminaron de la misma forma, porque los gobernantes en nombre del rey de España eran partidarios de aterrorizar a los indígenas para que se mantuvieran sumisos. Se emplearon los mismos métodos inhumanos utilizados durante la conquista dos siglos antes. Pero cuando llegaron noticias a las colonias de los sucesos de 1808 en la metrópoli renació el afán independentista. Los criollos pretendían librarse de la autoridad real, sentida en forma de impuestos abusivos de los que ellos nunca se beneficiaban, porque iban a parar a España. Los indios y mestizos eran considerados seres inferiores carentes de derechos, y los negros habían sido llevados como esclavos. La colonización española es vergonzosa, aunque los historiadores regalistas la defiendan alegando que sus críticas adversas constituyen una "leyenda negra" urdida por los conspiradores extranjeros enemigos de España: es un discurso muy repetido, que la dictadura fascista quiso propalar como una conjura secular continuada. El 15 de setiembre de 1808 fue depuesto el virrey de la Nueva España, iniciándose un período revolucionario alentado en 1810 por Hidalgo y Morelos, iniciadores de la convulsa historia de México. El 5 de julio de 1811 fueron proclamados los Estados Unidos de Venezuela, que promulgaron una Constitución, aunque la lucha por la independencia continuó hasta 1824. Fueron los pioneros libertadores. Modelos para la independencia Las colonias latinoamericanos no se inspiraron para nada en la Constitución de Cádiz. Sus modelos fueron la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano proclamada por la Revolución Francesa el 26 de agosto de 1789, y la Constitución de los Estados Unidos de Norteamérica de 1788, su vecino y antecesor en las guerras anticolonialistas. Por lo tanto, es una falsedad histórica absurda pretender que los constituyentes de Cádiz influyeron para nada en el ánimo de los latinoamericanos para sacudirse el yugo colonial borbónico. Resulta ridículo sobremanera comprobar el doble trato dado por los historiadores españoles regalistas a las guerras independentistas en la península y en América. El alzamiento contra los franceses defensores de la monarquía bonapartista está calificado como guerra de la independencia, merecedora de todos los elogios hacia los llamados patriotas, el jaleado heroico populacho partidario de recuperar el trono para los borbones autoritarios y entregados únicamente a la satisfacción de sus más bajos instintos primitivos. Por el contrario, explican que la guerra de la independencia latinoamericana fue consecuencia de una conjura masónica para debilitar a la católica España. En su opinión, la conquista fue modélica, se respetaron los derechos humanos de los indígenas, se trató dignamente a los negros capturados en África y vendidos como esclavos en América, y nunca se cargó con impuestos excesivos a los criollos. Patriotas frente a masones Me tocó en mala suerte estudiar como libro de texto un Compendio de historia de España escrito por Ciriaco Pérez Bustamante, académico de la Historia, catedrático de la Universidad de Madrid, rector magnífico de la Universidad Internacional de Santander, etc., publicado y reeditado muchas veces (al ser libro de texto se reimprimía cada nuevo curso) en Madrid por Ediciones Atlas, en el que se explica la independencia latinoamericana de esta manera en el capítulo LIII: Aquella gran unidad moral que poseía el Imperio español durante los siglos XVI y XVII se quiebra en el siglo XVIII. [...] Penetran en América elementos de disgregación –filosofía, masonería, propaganda del ideario subversivo de la Revolución francesa, todas las doctrinas demoledoras del racionalismo, el ejemplo de rebeldía de los Estados Unidos contra Inglaterra– y acaban por destruir su estructura unitaria. [...] Las logias se encargan de todo, y cuando las tropas expedicionarias acantonadas en Andalucía se disponen a salir [hacia América], una oportuna sublevación constitucional acaudillada por conspicuos masones, como el coronel Riego, preparada en el "Soberano Capítulo" y en el "Taller Sublime" de Cádiz, y financiada por los insurgentes ultramarinos, destruye las últimas esperanzas. [...] El venezolano Francisco de Miranda, viejo conspirador y masón de categoría, general de la Revolución francesa, fue uno de los más destacados directores del movimiento separatista. En aquella Logia se iniciaron otras figuras prominentes de la Revolución americana, como Bolívar y San Martín. Así se escribe la historia en España. Unos son patriotas defensores de la tradición católica española representada por el absolutismo real, y otros masones al servicio de intereses independistas reprobables. Esos libros lavan el cerebro de quienes respetan las palmas académicas. Menos mal que también hay algunos antiacadémicos y además antimonárquicos partidarios de la independencia de las colonias y de poner fin a los absolutismos del altar y el trono. Volviendo al mensaje radiado por el suegro de Urdangarin a Latinoamérica, es chusco que le haya hecho decir el escriba que "Nos hemos dotado de mecanismos de diálogo y cooperación", precisamente al rey absolutista que se cree todavía en tiempos del virreinato americano, por lo que el 10 de noviembre de 2007 en Santiago de Chile pretendió hacer callar al presidente de la República Bolivariana de Venezuela. Tuvo que escuchar una contundente respuesta: "No nos callamos porque somos libres." ¿A qué "mecanismos de diálogo" se refiere el escriba real? ¿Será al facilitado por los torturadores durante la conquista y las guerras de la independencia? ¿Será al de tratar de imponer la voluntad absolutista del rey neto al presidente elegido por el pueblo en una República que dejó de ser colonia hace dos siglos? ¿O será que nos cree a todos, en España y en Latinoamérica, tan vasallos que no podemos pensar?