19 de abril de 2012

Detenciones relacionadas con la Huelga General del 29M."Pretenden desviar el debate sobre las atroces consecuencias de la política económica y social que están aplicando PP, UPN y PSN"

Los convocantes de la rueda de prensa de hoy han señalado que detenciones como las que se han producido hoy en Iruñea "no tienen cabida en una sociedad democrática". Los convocantes de la rueda de prensa de hoy han señalado que detenciones como las que se han producido hoy en Iruñea "no tienen cabida en una sociedad democrática". "En cualquier lugar del mundo donde impera un mínimo sistema de libertades las autoridades policiales y judiciales envían citaciones judiciales para proceder a la toma de declaración de las personas acusadas de cometer hechos como estos. En el Estado Español se manda a la Policía a detener de forma violenta a la gente en sus domicilios, en sus puestos de trabajo o incluso se detiene a menores de edad en centros escolares", han señalado. Y es que un joven de 14 años ha sido detenido hoy cuando se encontraba en el colegio. "Estas actitudes evidencian una clara falta de cultura democrática por parte de los poderes públicos y hacen urgente un debate en profundidad sobre las medidas a tomar para que se respeten los derechos civiles y políticos más elementales de la ciudadanía. Es un escándalo que los responsables del expolio de millones de euros en la CAN o del cobro indebido de dietas no tengan que dar cuentas en ningún sitio por la pérdida que han causado al patrimonio de Navarra, y mientras la Policía se dedique a detener a menores de edad acusados de daños que, sumados todos juntos, son el chocolate del loro de todo lo que los políticos de PP, UPN y PSN han estafado a Navarra".http://www.ateakireki.com/

El Gobierno suspenderá Schengen para evitar "turismo violento" en la cumbre del BCE

El Gobierno anulará el tratado Schengen que permite la libre circulación de ciudadanos por los países de la Unión Europea durante la celebración en Barcelona de la cumbre del Banco Central Europeo (BCE) prevista para los días 2,3 y 4 de mayo, han confirmado a Europa Press fuentes del Ministerio del Interior. Estas mismas fuentes han explicado que esto supone restablecer los controles fronterizos, una medida que se adopta ante la previsión de la llegada a la ciudad condal de personas violentas y antisistemas que de manera organizada tendrían la intención de 'reventar' la cumbre, generando disturbios y destrozos como los que se han experimentado en Barcelona en las últimas concentraciones como la de la pasada huelga general del 29 de marzo. En concreto, las mismas fuentes consultadas han precisado que las fuerzas de seguridad tienen informes que apuntan a la llegada de elementos descontrolados, especialmente desde Italia y Grecia. El Departamento que dirige Jorge Fernández Díaz aún no ha decidido la fecha exacta en la que se anulará el espacio Schengen, pero la previsión es que la medida perdure cerca de una semana en torno a la celebración de la cumbre. PRIMERA VEZ DESDE 2004 Se trataría de la primera vez que España suspende el espacio Schengen desde el año 2004 cuando se adoptó esta misma medida con motivo del enlace Real de los Príncipes de Asturias en Madrid, tan sólo un mes después de los atentados del 11-M. Además de esta medida excepcional, la ciudad de Barcelona experimentará un aumento considerable de la seguridad en sus calles con un refuerzo de la presencia policial. El Ministerio del Interior y la Consejería de Seguridad de la Generalitat de Cataluña que dirige Felip Puig trabajarán de manera coordinada durante esos días. Durante la cumbre del BCE se espera la presencia en Barcelona de más de 20 personalidades extranjeras, entre ellos el presidente de este organismo, el italiano Mario Draghi, y el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordónez.http://www.europapress.es/nacional/noticia-gobierno-anulara-espacio-schengen-cumbre-bce-barcelona-evitar-llegada-elementos-violentos-20120419153459.html

Los desafíos de la nueva YPF

Claudio Katz/Viento Sur--- La intervención de YPF y la introducción de una gestión estatal de la empresa son medidas necesarias para comenzar a revertir la depredación energética. Pero constituyen tan solo un punto de partida para recuperar los recursos petroleros. Durante una década, REPSOL lideró el vaciamiento de pozos, reservas e instalaciones pre-existentes. Extrajo lo máximo posible sin invertir y expatrió ganancias en forma escandalosa. Esta conducta no irritó a ninguno de los críticos neoliberales de la expropiación en curso. Ahora cuestionan la "violación orden jurídico", olvidando el total incumplimiento de los contratos por parte de la firma. Esta doble vara es congruente con su habitual aprobación de los atropellos contra los derechos de los asalariados o jubilados. Nunca extienden a estos sectores los principios de la seguridad jurídica. Falacias neoliberales Los derechistas están recreando los fantasmas del 2001-2005 y repiten los mismos argumentos que difundieron luego del default. Advierten contra las terribles consecuencias de "aislarse del mundo", omitiendo su récord de pronósticos fallidos. Algunos exculpan a REPSOL afirmando que sufrió un castigo de precios desfavorables. Pero silencian los sucesivos ajustes de los últimos años, la autorización para liquidar divisas en el exterior y el permiso para exportar a costa del auto-abastecimiento. Las objetadas retenciones móviles a las ventas externas fueron una tenue compensación del terrible drenaje que sufrió el país. Tampoco recuerdan que la falta de inversiones se remonta a los años 90, cuando el combustible era muy caro en dólares. Los voceros locales de REPSOL afirman que la expropiación ahuyentará las inversiones, que se necesitan para recomponer la producción. Pero el desarrollo petrolero de Argentina nunca provino de los capitales foráneos. Fue un resultado de la propiedad estatal del crudo y del equilibrio entre exploración y explotación de pozos, que se logró mediante un sistema integrado de extracción, refinación y comercialización. Este régimen fue demolido con la privatización y debería ser recompuesto para reconstruir el abastecimiento. Cualquier paso en esa dirección es visto por la derecha como una expresión de "populismo, caja o demagogia nacionalista". Pero con su sostén de la privatización ya demostraron cómo conciben el ideal opuesto de conductas republicanas, maduras y responsables. Los defensores más descarados de REPSOL alertan contra el inminente conflicto entre argentinos y españoles que suscitará la expropiación, como si la firma afectada fuera la representación del pueblo ibérico. En realidad es una empresa privada de dudosa propiedad hispana, puesto que el grueso de su capital se encuentra distribuido en varios centros financieros del mundo. Como se especializa, además, en localizar sociedades en paraísos fiscales, potencia la evasión impositiva que ha deteriorado las finanzas españolas, precipitando el brutal ajuste que padece ese país. REPSOL es naturalmente defendida por una monarquía y un gobierno reaccionario, que continúan desplegando soberbia neo-colonial con creciente despiste. La repetición local de esa diatriba es particularmente chocante. Como la firma recurrirá a sus aliados de Europa y el G-20 para generar un conflicto jurídico internacional, es imperioso que Argentina se retire del CIADI. Ese tribunal ya tiene preparado un fallo a favor de la petrolera. ¿Empresa mixta o estatal? Los principales problemas de la nueva YPF no se ubican en el flanco externo. Es evidente que el gobierno decidió la expropiación por necesidad y no por convicción. Estaba acuciado por la caída de la producción y la consiguiente obligación de financiar importaciones con los pocos recursos que tiene la Tesorería. Presionado por esas circunstancias introdujo un giro de 180 grados en su idilio previo con la empresa afectada. Negoció sin resultados un compromiso de mayor inversión y finalmente optó por el choque con sus viejos socios. La expropiación no forma parte de una estrategia prevista, ni obedece al gran caudal de votos logrado en los últimos comicios. La reconstrucción de YPF se encuentra ahora en manos de quienes participaron en su destrucción. Gran parte de la elite actual de funcionarios protagonizó el desguace menemista de la empresa y el remate de sus acciones. Su responsabilidad en el descalabro energético de los últimos ocho años es inocultable. De Vido [notas VS: ministro argentino de Planificación y actual interventor de YPF] es la antítesis de Mosconi [primer director de YPF en los años 20, defensor del monopolio estatal del petróleo]. Por su despacho pasaron todas las autorizaciones requeridas para convalidar el aniquilamiento de YPF. La iniciativa de expropiación es positiva, pero sus reales efectos dependerán de las próximas medidas. Una decisión clave se juega en el manejo de la indemnización. No se puede pagar por lo que es nuestro, ni premiar con mayores fondos a quienes descapitalizaron la empresa. Todavía hay que averiguar cuáles fueron las ganancias reales que acumuló REPSOL con la distribución de utilidades a costa de los activos energéticos y con la expansión internacional de la compañía, utilizando los recursos del subsuelo nacional. Antes de hablar de cualquier valuación de la empresa (por cotización bursátil, contable o patrimonial) hay ver los resultados de una auditoría, que esclarezca el estado de los pozos y de los daños ambientales. Si se utilizan los fondos del ANSES, las reservas del Banco Central o la emisión de nueva deuda para pagarle a REPSOL, se repetirá la vieja historia de un estado bobo que se hace cargo de las pérdidas ocasionadas por ex concesionarios. La nueva YPF es concebida como una sociedad anónima, siguiendo un modelo de empresa mixta muy distante de la vieja compañía íntegramente estatal. Esta decisión es errónea y conspira contra el proyecto de reconstrucción energética. No es casual que existan tantos ejemplos internacionales de manejo totalmente público de un recurso vital. Ese modelo de propiedad pública mantuvo la tasa de exploración requerida en el pasado para un país como Argentina, que tiene reservas limitadas y de costosa extracción. La necesidad de un largo proceso de inversión no es compatible con los idealizados esquemas de compañías mixtas, que ya fueron ensayados en la primera etapa de privatización de YPF. Un test próximo de los problemas que enfrenta este modelo, saldrá a flote cuando deba resolverse la situación del grupo Eskenazi. Esta familia quedó como socia minoritaria de la nueva YPF, luego de haber perpetrado un fraude superior a las tropelías cometidas por REPSOL. Compró su participación sin poner un solo peso, recurriendo a un crédito a pagar con la distribución de utilidades. Su permanencia está en duda, desde el momento que deberá cancelar ese préstamo con su propio dinero. Si se concreta su deserción: ¿Quién se hará cargo de ese paquete? ¿El estado mediante pérdidas adicionales? ¿O habrá una transferencia a otros "capitalistas amigos" (Bulgheroni, Cristóbal López, Lázaro Báez, Eurekian), que ya se quedaron con varias áreas sin realizar ninguna inversión? El peligro de la sociedad mixta no radica sólo en esos favoritismos. La fuerte presencia del capital privado dentro de la compañía exige operar con criterios de rentabilidad inmediata, que obstruyen la prioridad inversora. Este modelo induce, además, al aumento de los precios en boca de pozo por la presión por lograr mayores utilidades, generando un encarecimiento adicional del combustible. Gestión, legislación y propiedad El gobierno promete una administración profesional de la nueva YPF. Pero esta meta exige no sólo conocimientos técnicos, sino también gran independencia del lobby petrolero. Si las firmas privadas participan del directorio, aumentará el peligro de repetir los vicios del pasado (endeudamiento indebido de la compañía) o incurrir en nuevos desaciertos (uso de los recursos para financiar el bache de importaciones). Es evidente la trascendencia de definir cómo se administrará la compañía y ENARSA brinda un mal antecedente inmediato. Resulta imprescindible dotar a YPF de un genuino control social, popular y de los trabajadores. Pero el mayor problema radica en lo que sucederá con el 70% de la actividad petrolera que actualmente se desarrolla fuera de YPF. El gobierno no ha definido qué tipo de modificaciones se introducirán, en un sector regido por principios neoliberales de libre disponibilidad del crudo por parte de los concesionarios. La revisión de los contratos suscriptos con esas normas recién ha comenzado y en su gran mayoría afectó a pozos marginales. El proyecto de ley en curso no aclara qué ocurrirá con el marco legal que habilitó la atomización del sector y la proliferación de una gran variedad de gravosos convenios. Aquí se impone la inmediata recuperación de la atribución del Estado para controlar toda la comercialización interna y externa, fijando las condiciones y los precios de extracción y procesamiento. La propiedad provincial del subsuelo constituye otro impedimento para alcanzar esa meta. Mantiene el poder discrecional de los gobernadores para manejar un recurso de toda la nación. El compromiso de sindicatura común que se ha establecido con las provincias para el manejo de YPF, no se extiende al resto del sector y sólo pospone la necesidad de reintroducir la propiedad nacional. Marginar a las provincias no petroleras de la nueva conducción de YPF no contribuye a esa recomposición. Con la expropiación se abre un nuevo capítulo de historia petrolera. Hay condiciones nacionales e internacionales muy favorables para reconstruir nuestro cimiento energético, avanzando hacia una empresa totalmente pública. Sólo este esquema permitirá equilibrar los costos de extracción con los precios requeridos para el desarrollo industrial. Este manejo es indispensable para diversificar la matriz energética, reducir la dependencia de los hidrocarburos y evitar un mayor deterioro del medio ambiente. El logro de estos objetivos exige afectar los intereses capitalistas que hasta ahora protegió el gobierno y adoptar una actitud soberana frente a las presiones externas. La movilización popular con banderas propias es el gran instrumento para esta acción. 18/04/2012 Claudio Katz es profesor de UBA-CONICET y miembro de EDI (Economistas de Izquierda)

“El pueblo no tuvo nada ver con la Constitución de 1812”

Del Periódico CNT de Abril--- Conversamos con Félix Rodrigo, historiador y colaborador habitual de este periódico( CNT), con motivo de los actos conmemorativos del Bicentenario de la Constitución de 1812, conocida popularmente como “La Pepa”. Desde hace unos años, Félix mantiene una intensa actividad para denunciar ampliamente la misma a través de sus escritos (ver cnt nº 370), entrevistas y vídeos publicados sobre la cuestión. ¿Qué grupos sociales o políticos promovieron la Constitución? La Constitución de 1812 es obra del aparato de Estado en la forma que adoptaba en ese tiempo. Los dos grupos sociales que la promovieron e hicieron fueron el ejército y la Iglesia, seguidos de los altos funcionarios del Estado y los abogados. La composición sociológica de las Cortes gaditanas era esa, y ese fue también el bloque de fuerzas sociales promotor. ¿Cuáles son las claves de ésta, de cara a comprender nuestra historia contemporánea? La cuestión de más peso es que La Pepa, al reforzar mucho el aparato estatal y al dar un impulso decisivo al capitalismo (hasta el punto de que se puede decir que lo crea a partir de formas pre-capitalistas precedentes), choca frontalmente con las clases populares, que resisten la operación por muchas vías, por ejemplo, en la sangrienta guerra civil de 1821-23. La Constitución gaditana abre un tiempo de conflagración civil casi permanente entre el Estado y el pueblo, y entre el capitalismo ascendente y las clases trabajadoras, lo que va a llevar a la guerra de 1936-39, que es el episodio mayor, pero no el único, de dicha resistencia. Afirma que esta constitución liberal provocó una guerra civil permanente. ¿De qué forma esto fue así? Dicha conflagración adoptó muchas formas, y se mantuvo hasta la estabilización a sangre y fuego de la sociedad que hizo el franquismo. Además de la pugna civil ya mencionada tenemos la I guerra carlista, que en la base popular fue una oposición del pueblo a La Pepa, las micro-resistencias a los procesos de privatización del comunal y anulación de la autonomía del municipio, el movimiento cantonal, dirigido contra el centralismo, las luchas anti-tecnológicas (Alcoi, Barcelona, etc.), las acciones del naciente proletariado industrial, la gran rebelión popular del verano de 1783 contra la I República estatal y capitalista, que fue una verdadera revolución, con casi-desintegración del ejército, aplastada por los republicanos burgueses con Pi i Margall al frente, los alzamientos jornaleros en el sur, la oposición a la imposición del castellano en Euskal Herria, Cataluña y Galicia, la gran rebelión de 1909 en Cataluña, la fundación de CNT en 1910, las huelgas de los años 20 del siglo pasado, la resistencia al colonialismo español, las movilizaciones contra la II República y finalmente el gran choque de la guerra iniciada en 1936. La Pepa ha hecho correr, pues, ríos de sangre, porque encontró una oposición popular, ella y sus continuadoras, muy fuerte. ¿Qué grado de participación tuvo el pueblo en su gestación y elaboración? El pueblo no tuvo nada ver con la Constitución de 1812, nada. La hizo y promulgó un bloque de poder formado por las élites de entonces, en particular las del aparato estatal. Basta con leer sus 384 artículos, a menudo farragosos e insufribles, para comprender que las clases populares fueron sólo espectadoras, en el mejor caso, y víctimas, en el peor. Fue la Iglesia, que había proporcionado el 30% de los diputados de Cádiz, la que la impuso al pueblo en lo ideológico, aunque con poco éxito, al leerla en la misa dominical en cada parroquia, y al propagarla de muchas maneras. ¿Quienes se opusieron en aquel momento a la Constitución? En principio sólo hubo la oposición, en realidad meramente formal, del bando "afrancesado", o colaboracionista con Napoleón I. Pero esto no tuvo importancia. El problema de las élites españolas con La Pepa es que estaban convencidos de que ocasionaría un alzamiento popular, por eso Fernando VII la deroga en 1814, pues antes había que desarmar al pueblo, armado en la guerrilla contra los franceses. Hecho eso, se promulga en 1820, el pueblo espera un año a ver qué tal, y en 1821 se alza en armas, sobre todo en el mundo rural. Dada la combatividad popular, las clases mandantes se dividen sobre la estrategia a seguir, dura (liberales) o "blanda" (carlistas), pero unos y otros estaban de acuerdo en lo sustantivo, pues el ejercito era rabiosamente liberal, y el clero, por ejemplo, el cardenal primado de España en ese tiempo, Luis de Borbón, también. El bando "absolutista" no discrepaba sustantivamente de la Constitución de Cádiz, sólo de los procedimientos usados para imponerla y del ritmo e intensidad de los cambios a introducir. Franco es un heredero de La Pepa en todo lo importante menos en el parlamentarismo, una cuestión menor. Y hoy, ¿existe algún tipo de posicionamiento contrario a sus actos conmemorativos? Dado el lavado de cerebro que han padecido las gentes en esta cuestión, cuyo agente principal ha sido la izquierda, que es la fuerza principal del capital y el Estado hoy, lo que se da es un estado de confusión y la oposición no es grande, pero sí mayor de lo que yo esperaba. La mentiras del liberalismo, el progresismo y el izquierdismo empiezan a desmoronarse, y durante todo 2012 veremos en qué quedan. Para el capitalismo será bastante grave que la interpretación legitimadora de su existencia que realiza la izquierda y la derecha, con La Pepa como gran maravilla, se venga abajo, al menos en la mente de un sector de las clases populares. Eso facilitará la germinación de la idea de revolución anti-estatal y anticapitalita en las conciencias.I.Nistal / Periódico cnt Quienes se mantienen pasivos ante los fastos del Bicentenario mientras, por ejemplo, El Corte Inglés acaba en ocasiones sus cuñas propagandísticas con un "¡Viva La Pepa!" están contrayendo una grave responsabilidad.

Tolouse, un paseo por la capital del exilio español anarquista

Tolouse fue uno de los epicentros de la oposición contra el franquismo. Allí el anarquismo hispano arraigó. Y durante mucho tiempo el Movimiento Libertario tuvo su bastión fuerte en esta ciudad occitana. Toulouse es una de esas ciudades del sur de Francia que disfrutas en cada uno de sus rincones. Conocida como la Ciudad Rosa debido a la gran cantidad de edificios que alberga de ladrillo visto, hacen de Toulouse una ciudad que no es monumental ni especialmente bonita (desde un punto de vista exclusivamente turístico) aunque es agradable y habitable. Calles estrechas e irregulares en su casco histórico nos muestra un Toulouse medieval, centro de toda una zona donde los cátaros o albigenses protagonizaron junto al papado uno de los acontecimientos de guerras de religión más famoso de la historia (la ciudad de Albi está a algo más de 70 kilometros de la ciudad tolosiana). Una ciudad , capital de una zona, donde se hablan dos idiomas en su población: el francés y el occitano (los carteles de la ciudad están en ambos idiomas. Al igual que el metro que te avisa de las paradas en los dos idiomas). Pero la importancia de Toulouse radica también en otros aspectos de su historia. Una ciudad epicentro de la lucha contra el invasor nazi. A pesar de estar en la denominada Francia Libre, no podemos olvidar que la colaboración que el Petain hizo con Hitler fue más que evidente. Y que por la zona camparon a sus anchas los soldados de Hitler también. Ello motivó una fuerte resistencia del pueblo de Toulouse. La gran cantidad de población judía que albergaba la ciudad le hizo el blanco de las operaciones de exterminio de los nazis. Pero a cada paso que andas por Toulouse (como en casi todas las ciudades francesas) se recuerda la epopeya de un pueblo y de unos resistentes que hicieron frente al invasor. Placas y calles así lo recuerdan aun en la Ciudad Rosa. Así como un pequeño y didáctico Museo de la Resistencia y la Deportación, creado para mostrar a los alumnos de los distintos institutos de la zona lo que significó el nazismo. No perder la memoria es fundamental. Y en esa resistencia contra los nazis y contra los colaboracionistas franceses, los españoles tuvieron un papel fundamental. Y es que en Toulouse hay una parte importante de la historia de España. De la España desterrada. De la España del exilio. De la España que combatió por la libertad. De la España antifascista. Toulouse fue con diferencia la capital del exilio antifascista español. Fue la ciudad que albergó el mayor número de españoles exiliados por delante de otras como Montpellier, Perpiñán, París o Burdeos. La diáspora española, que se extendió por todo el mundo, hizo de Toulouse la capital del exilio español. Y los habitantes y la ciudad han sabido reconocer la contribución de sangre y la entrega abnegada que los exiliados españoles hicieron. Fue un exilio mayoritariamente anarquista y socialista, si bien hubo un puñado de comunistas. Y no hay que olvidar que el gobierno republicano en el exilio ubicó su sede durante un tiempo en la Ciudad Rosa. A la misma altura que las grandezas de la lucha heroíca del pueblo francés contra la invasión nazi está la participación de los españoles en Toulouse. Porque los anarquistas, los socialistas, los comunistas y los republicanos que se exiliaron allí participaron de esa resistencia. Uno de los destacados resistentes de aquellas jornadas de lucha contra los nazis y colaboracionistas fue Francisco Ponzán. Anarquista aragonés y maestro de profesión, Ponzán participó en el Consejo de Aragón durante la Guerra Civil. Tras la derrota se exilió a Francia y se instaló en Toulouse, donde continuó con la resistencia al fascismo. Allí dirigió una red de evasión de los campos de concentración y contra la deportación. Una vida apasionante la de Francisco Ponzán Vidal que Antonio Téllez nos plasmó en su obra La Red de Evasión del Grupo Ponzán. Anarquistas en la guerra secreta contra el franquismo y el nazismo (1936-1944). Ponzán fue detenido y encarcelado en la prisión de Saint-Michel. El día antes de la liberación fue entregado por los colaboracionistas a los nazis que lo fusilaron y lo quemaron junto con otros cincuenta y tres antifascistas en el bosque de Buzet. Francia reconoció la labor de Ponzán, así como Gran Bretaña y Estados Unidos. El Ayuntamiento de Toulouse dedicó una avenida a aquel que había salvado a unas 3000 personas de una muerte segura en los campos de exterminio de los nazis. En España todavía no se ha reconocido la valía de Francisco Ponzán y, como muchos otros, los documentos aun lo tratan como un bandido o lo condenan al ostracismo. Pero esa victoria sobre el nazismo permitió que Toulouse fuese uno de los epicentros de la oposición contra el franquismo. Allí el anarquismo hispano arraigó. Y durante mucho tiempo el Movimiento Libertario tuvo su bastión fuerte en esta ciudad occitana. Así, muy cerca de la estación de trenes, en el número 4 de la Rue Belfort se instaló la sede la CNT. En un barrio cosmopolita los anarcosindicalistas tuvieron su centro de actuación, que el exilio libertario ha mantenido hasta hace apenas unos años. Allí, durante muchísimo tiempo, se editaron los periódicos del exilio confederal. El último periódico que salió de allí fue CeNiT, órgano de la Regional Exterior de la CNT cuando está volvió a recuperar su legalidad en España. Un edificio con una entrada de una antigua brasserie era la sede de la CNT y de los libertarios españoles. No fue la única sede. Antes de la Rue Belfort estuvieron instalados en la Bourse du Travail, entre la Place Saint-Sernin y la Rue Merly. Allí, en octubre de 1944 se celebró uno de los Plenos más importantes del Movimiento Libertario en el exilio Otro centro emblemático del Movimiento Libertario español se situó en la Rue de l´Etoile. Allí, en el número 14, se fundó en 1959 el Ateneo Español. Si bien fue impulsado por los anarconsindicalistas, sus puertas se abrieron a todas las organizaciones del exilio para convertirse en un centro de debate y de oposición a la dictadura franquista. Hoy el Ateneo está desaparecido. De entre las zonas públicas que los libertarios más utilizaron habría que destacar la Place Wilson, pues alrededor de la misma se instalaban tenderetes y puntos de propaganda donde se podía encontrar los periódico CNT o Ruta. Algo que hacían también los otros partidos y sindicatos en exilio. También en cines como "Les Nouveautés", en el Boulevard Carnot, acogió conferencias y mítines. Pero en esa línea quizá habría que destacar la importancia de la Place Dupuy, en La Halle aux Grains, donde cada 19 de julio el Movimiento Libertario recordaba el triunfo de la Revolución española y el aplastamiento de los militares rebeldes contra la República en Barcelona y en distintos lugares de España. Un acontecimiento que se extendió en el tiempo hasta no hace muchas fechas. Destaquemos por último que en la Rue du Cimetière Saint-Cyprien número 63, está la tumba de Federica Montseny. Federica vivió en Toulouse y, a pesar de la muerte de Franco y las largas estancias que pasó en España desde 1977, no dejó de vivir allí. Y en la Ciudad Rosa falleció el 14 de enero de 1994. La actividad de Federica Montseny en Toulouse es ampliamente reconocida. Son muchos más los lugares emblemáticos del exilio español, no solo libertario. Por ejemplo en la Place du Capitole (plaza del Ayuntamiento) se celebraron numerosas manifestaciones de exilio. Muy cerca de allí, en la Rue de Taur número 69 fue donde instaló su sede el PSOE y la UGT. Allí los socialistas albergaron un cine que hoy es la Cinemateca de Toulouse. Los catalanistas también tu vieron su hueco y en la Rive Gauche (ribera izquierda) del río Garona, en la Rue de Novars número 7, todavía se mantiene el Casal Catalá (muy cerca del Quai de l´Exil republicaine espagnol). También en la Rue Pargaminières se celebraron importantes comicios de los socialistas españoles, así como en muchos de los sitios antes citados, también lo hicieron comunistas y los republicanos. La excepción es que estos dos últimos tuvieron otros lugares donde desarrollaron más sus actividades. El exilio comunista se centró sobre todo en los países del Este europeo y en Latinoamérica, así como el epicentro de los republicanos fue México y algunas zonas de Francia. Esos lugares, esas plazas públicas, esos centros de reunión y manifestación son parte de la historia de España. De una historia proscrita por la oficialidad. Perseguida por cuarenta años de franquismo y silenciada por casi otros tantos de democracia. Nuestra misión es recordar y recuperar la historia de lo que sucedió. Caminando por esas calles, recorriendo los lugares de ese exilio empatizas con los que entonces luchaban por un mundo mejor. Toulouse lo ha sabido reconocer. Y por ello, muy cerca de la actual Casa de España (uno de los pocos centros que quedan del exilio republicano), en la Avenue de Minimes número 85, a la entrada del Jardín de Claude Nougaró se encuentra una obra de Joan Jordá que se llama "Monumento al exilio español".Mauricio Basterra / Periódico cnt Sirva esto como un pequeño reconocimiento para demostrar que una parte de la historia del España esta a unos cientos de kilometros de la frontera francesa, en una hermosa ciudad que se llama Toulouse.