10 de mayo de 2012

Los españoles podrían acabar pagando el fichaje de Cristiano Ronaldo

Situación esperpéntica la que se puede vivir en los próximos días en torno a la figura de Cristiano Ronaldo y, especialmente, de Florentino Pérez. El presidente blanco aprovechó su buena posición y contactos para cerrar un polémico acuerdo con Caja Madrid, con un crédito de 76,5 millones en verano de 2009 para facilitar el fichaje de Cristiano Ronaldo, procedente del Manchester United. Una operación que generó muchas suspicacias y encontró a muchos detractores ya que la misma compañía bancaria había denegado el crédito a familias y empresas por aquellas fechas. Dicha caja, controlada en su momento por Esperanza Aguirre, que delegaba el poder por entonces en Miguel Blesa, se vio obligada meses después a privatizarse y unirse junto a otras cajas de ahorros para convertirse en Bankia, donde el exministro Rodrigo Rato asumió la presidencia. La bomba ha saltado en los últimos días cuando se ha conocido que Bankia deberá ser salvada con dinero público, al necesitar 10.000 millones de euros. Ello puede provocar que la sociedad española sea la que finalmente acabe costeando la mayor parte del fichaje de Cristiano por el Madrid, unos 76,5 millones de euros, tal y como destaca este jueves 'El 9 Esportiu' en su portada, donde denuncia que al delantero portugués "encima lo tendremos que pagar nosotros".http://www.sport.es/es/noticias/liga-bbva/los-espanoles-podrian-acabar-pagando-fichaje-cristiano-ronaldo-1767301

IU rechaza la nacionalización de Bankia porque supone “socializar las pérdidas” del “desastre de gestión”

Acusa al Gobierno de tratar de que todos los ciudadanos “apechuguen” y pide que los responsables paguen “la factura de la fiesta” El coordinador federal de Izquierda Unida, Cayo Lara, ha rechazado este jueves la decisión del Gobierno de tomar el control del 45% del capital de Bankia porque, a su parecer, con ello pretende que todos los ciudadanos “apechuguen” con el “gran fiasco que han organizado los responsables políticos que han tenido en sus manos el control y la gestión” de la entidad. En una entrevista en RNE, recogida por Europa Press, Lara ha explicado, no obstante, que será una vez que conozcan “todos los detalles” cuando opinen “de una manera más concreta” sobre lo ocurrido, si bien ha avanzado que, por lo que se ha dado a conocer, la decisión supone “una nacionalización parcial” y “una intervención sobre el Banco Financiero y de Ahorros (BFA) sobre el que Bankia tiene depositados los activos tóxicos y no sobre los buenos”. Por este motivo, el líder de IU ha rechazado la medida y ha defendido que “lo que hace falta es una nacionalización total” porque “no se trata de socializar las pérdidas y el desastre de gestión que han organizado algunos, con consentimiento de las autoridades tanto políticas como del Banco de España, que tenía la obligación de controlar”. “Entendemos que de lo que se trata es precisamente de garantizar con tranquilidad absoluta los ahorros, pero desde luego no socializar las pérdidas para el conjunto de los ciudadanos. Esas responsabilidades se tienen que buscar y alguien tiene que pagar la factura de la fiesta”, ha reclamado. HAY QUE CREAR UNA BANCA PÚBLICA. Así, ha manifestado que es el momento de que se “pongan en práctica” las medidas defendidas por IU, que pasan por crear una “banca pública” y por nacionalizar la entidad para “dar tranquilidad” a la sociedad. “Se trata de dar una salida social justa a la crisis”, ha defendido. Preguntado sobre si poner en práctica dicha medida de crear una banca pública no resultaría más costoso para el Estado, Lara ha aseverado que “lo que va a ser más caro es que tengan que apechugar todos los ciudadanos”. “Estamos hablando de la friolera de unos 180.000 millones de euros de lo que se conoce como activos tóxicos. Cuando conozcamos la realidad de la cuentas veremos de cuánto es el agujero”, ha advertido. “Eso si que sería un desastre para la economía española, y es totalmente injusto que lo tengan que apechugar los españoles que no han tenido nada que ver en esta toma de decisión ni son responsables de una situación que sí tiene responsables. Hasta ahora parece que no se ponen nombres concretos a los responsables”, ha denunciado.

Olga Rodríguez : “Los derechos no caen del cielo, hay que exigirlos”

Olga Rodríguez ha desarrollado buena parte de su carrera profesional en la Cadena SER y en Cuatro, así como colaboraciones con El País. Ha trabajado en Afganistán, Estados Unidos, Egipto, Irak, Israel, Jordania, Kosovo, Líbano, México, Siria, Territorios Ocupados Palestinos y Yemen, entre otros países. Fue reportera en Bagdad durante toda la invasión de Irak de 2003, desde donde aportó sus crónicas radiofónicas diarias para la Cadena SER, en las que relató con la fase de bombardeos, la caída de Sadam Hussein, el caos generalizado ante la ausencia de mando, los saqueos, el incendio de la Biblioteca de Bagdad, el desmembramiento de la sociedad iraquí y la ineficacia e impasibilidad del Ejército estadounidense. Olga Rodríguez en el Hotel Palestine de Bagdad, durante la invasión de Irak en 2003. Estuvo alojada en el Hotel Palestine de Bagdad, desde donde presenció el ataque estadounidense a dicho hotel que acabó con la vida del cámara español José Couso y del periodista ucraniano Taras Protsyuk. Desde entonces, junto con otros compañeros de profesión, ha trabajado activamente en busca de una investigación independiente en torno al asesinato de Couso. Como testigo directo de lo ocurrido, declaró en dos ocasiones en la Audiencia Nacional, junto con los periodistas Jon Sistiaga y Carlos Hernández. En esta entrevista concedida a En lucha, Olga Rodríguez nos habla de su nuevo libro Yo muero hoy. Las revueltas en el mundo árabe y de la situación actual de las revoluciones árabes. Explícanos algo de tu nuevo libro. Pretende acercarse a la experiencia vital de las revoluciones árabes a través de algunas personas que han participado en ellas. A su vez, intento enmarcar las revueltas en un contexto histórico más amplio. Me centro en seis países: Egipto, Túnez, Libia, Siria, Bahrein y Yemen, donde los movimientos han tenido más fuerza y claras repercusiones. Lo que se desprende del mismo es que las revueltas no surgieron por generación espontánea. Detrás de ellas hay en muchos casos una larga lucha del activismo clandestino, de los movimientos obreros y de las agrupaciones que llevan años trabajando por la libertad y la justicia social. La constancia de unos pocos sentó las bases y creó los cauces para canalizar el hartazgo de la mayoría. Has pasado mucho tiempo en Egipto. ¿Cómo ves la situación actual de la Revolución Egipcia? La mecha de la revolución sigue viva. Este mayo va a ser muy activo. Ya hay más de 150 sindicatos independientes, cuando hace poco más de un año sólo había tres. Hay varias sentencias judiciales firmes que han ordenado la renacionalización de empresas privatizadas. Se han creado redes sociales sólidas. Egipto es clave en la región, es la piedra angular de Oriente Medio. Un Egipto verdaderamente libre modificaría los equilibrios de poder en la zona y sentaría las bases para una Palestina libre. Por eso hay demasiados actores regionales e internacionales que pretenden secuestrar la Revolución Egipcia, reconduciéndola a favor de sus propios intereses. El Ejército egipcio —que recibe 1.300 millones de dólares anuales de Washington desde la firma de la paz con Israel— ha reprimido brutalmente algunas protestas. Nadie dijo que sería fácil. La libertad no cae del cielo, se conquista, y en eso están los y las activistas egipcias. Como mujer que ha ejercido de periodista en los países árabes, ¿cómo has vivido el problema del sexismo allá, en comparación con el Estado español? El sexismo no es un problema ligado a una cultura o raza determinada, a pesar de que ciertas lecturas paternalistas y colonialistas occidentales así lo expresen, en una posición que fomenta claramente estigmas y prejuicios. No suelo tener problemas en los países árabes porque soy una mujer extranjera, y, por lo tanto, no dependo de aquellas estructuras, pero evidentemente el sexismo allí es un problema muy grave. Alguna gente de la izquierda europea acusa a la oposición siria de servir a intereses occidentales. ¿Cómo lo ves tú? Todos sabemos que la CIA y los países occidentales conspiran, pero no deberíamos olvidar que los pueblos a veces también conspiran. Negar el carácter genuino de las revueltas sirias —o de las árabes en general— es, desde mi punto de vista, dar la espalda a toda aquella gente que se está jugando incluso la vida. Al margen de los imperialismos y de los pulsos entre las grandes potencias, en Siria hay personas luchando por su libertad. Quienes consideran que toda la población está manipulada por actores extranjeros occidentales menosprecian al pueblo sirio y aceptan un esquema de pensamiento basado en la máxima “el enemigo de mi enemigo es mi amigo”. Creo que la existencia de intereses extranjeros en la cuestión siria no puede pasar por alto la brutalidad del régimen. Además, una cosa es la voz de la oposición en el exilio, con algunos elementos vinculados a intereses occidentales, y otra es la oposición interna, sobre el terreno, que sigue mostrándose contraria a una intervención militar extranjera. Estar en contra del régimen de Assad no significa estar a favor de la injerencia extranjera ni del imperialismo occidental. Pero lamentablemente hay ciertos sectores de la izquierda europea que no lo han entendido. ¿Qué podemos aprender en Europa de las revoluciones árabes? Las revoluciones árabes ya han inspirado a otras sociedades. Recuerdo que el 15 de mayo de 2011 me telefoneó uno de los poco más de treinta indignados que estaban decididos a pasar la noche en la Puerta del Sol, y me preguntó: “¿Cómo se organizaron en la plaza Tahrir de El Cairo?”. Evidentemente las revoluciones árabes estaban muy presentes en ellos. Del mismo modo, el movimiento Occupy de Estados Unidos destaca en su propia página web, como una de sus principales características, la influencia de “las tácticas revolucionarias de la primavera árabe”. Podemos aprender que los derechos no caen del cielo, hay que exigirlos, y para ello hay que tomar las calles y resistir, como hicieron los egipcios cuando las fuerzas de seguridad comenzaron a atacarles: en vez de huir, permanecieron en la plaza, unidos. Podemos aprender sobre todo de la segunda fase de sus revoluciones, menos mediática pero sin embargo mucho más importante, en la que los activistas son conscientes de la necesidad de organización y de estructuras para impulsar acciones menos espontáneas, más coordinadas.http://www.enlucha.org/site/?q=node/17215 ---------- Yo muero hoy. Las revueltas en el mundo árabe Olga Rodríguez. Editorial Debate.

¿El egoísmo está en los genes?

La ideología neoliberal parte del prejuicio de que los individuos actúan sólo por su propio bienestar, afirma que el ser humano es egoísta por naturaleza. Es una idea muy antigua que se ha ido reformando hasta llegar a nuestros días a través de la biología y la teoría del gen egoísta. Según los economistas liberales, el sistema económico debe corresponderse con esta esencia de la condición humana. Dado que ellos entienden la sociedad como un conglomerado de diferentes individuos que luchan por su propia supervivencia, desean que las reglas de la economía contemplen, respeten y defiendan la iniciativa individual y egoísta intrínseca a la condición humana. Por este motivo el concepto “competencia” es uno de los pilares básicos de la ideología neoliberal. De hecho, el sistema de mercado que defienden, se define por la capacidad de garantizar la libre competencia en el ámbito económico, libre de obstáculos políticos, sindicales y ecológicos. A su entender, esta competencia entre las personas motiva a los individuos a superarse y a buscar lo mejor de ellos mismos. Y dicen a continuación que el mercado no sólo premia justamente a aquellos que más se han esforzado, sino que, paradójicamente, esta búsqueda de autosuperación individual hace progresar a toda la sociedad en su conjunto. Aseguran que la competencia genera un alud de descubrimientos científicos y aumenta la productividad de tal manera que el proceso, iniciado como una lucha egoísta entre individuos y empresas, acaba beneficiando a la mayoría de la población a través del crecimiento económico y el aumento del consumo. La mejor manera de refutar este último mito es observar la violencia y el sufrimiento que provoca la crisis del sistema de mercado. La competencia es enormemente caótica y destructiva, y la historia nos lo recuerda a menudo. Poner nuestras vidas en manos de un sistema que no entendemos, no prevemos y no controlamos es una elección política profundamente irracional por parte de la humanidad, una actitud casi suicida. Mientras los economistas oficiales y los políticos de turno nos intentan convencer de que el liberalismo es la mejor manera de salir de la crisis, la evidencia del desastre descubre la trampa. Lo único que pretende el neoliberalismo es mantener y aumentar los beneficios del 1%. Y es en esta dirección donde el discurso neoliberal de la supuesta condición egoísta del hombre juega un papel tremendamente útil para convencer al 99% de que la economía de mercado es la más natural y deseable para todos. Descubrimos así que la economía no es tanto una cuestión científica como ideológica. Y a la luz de los acontecimientos nos damos cuenta cómo la cultura mainstream y la mitología contemporánea refuerzan este engaño cuando nos invitan a pensar que nosotros, con mucho esfuerzo y trabajo, también podemos ser unos triunfadores. Por suerte o por desgracia, el sueño americano es un mito sin ningún fundamento estadístico. Woody Allen refleja perfectamente este hecho a la película Match Point, sólo puedes pertenecer al 1% si naces en una familia del 1% o si eres una persona con muchísima suerte y humanamente miserable. Sobre el mito de la condición egoísta son muchísimos los casos en que la realidad niega este prejuicio. Los voluntarios de las ONG o los propios activistas sociales, por poner sólo dos ejemplos, demuestran que la gente no sólo se esfuerza para sacar un provecho económico individual de sus acciones, también lo hace impulsada por el altruismo y el respeto hacia las demás personas. Si bien es cierto que no podemos negar la existencia de multitud de actitudes egoístas, lo que nos tenemos que preguntar realmente es cuánto hay de natural y cuánto de social a los impulsos y motivaciones que guían nuestras vidas. Si nos decantamos por el factor natural concluiremos que este egoísmo es imposible de cambiar, y probablemente no entenderemos nada de lo que está pasando. Pero si nos decantamos por el factor social, una hipótesis que se ajusta mucho más a la realidad, entenderemos que este egoísmo es sencillamente el producto de una situación material que nos empuja únicamente a mirar por nosotros mismos. El egoísmo es consecuencia y no causa del sistema de mercado; no es natural sino que se crea.Pere Duran---http://www.enlucha.org/site/?q=node/17214

La represión del estado

Por Albert Portillo.... ¿Cómo se enfrenta a las huelgas? ¿Cómo responde a los movimientos sociales? ¿Hasta dónde está dispuesta a llegar la clase dirigente? ¿Por qué el estado actúa como actúa? Empezamos por definir que es el estado capitalista. Como señalaba Bukharin este es en el fondo una “asociación de capitalistas”. Es decir, el estado se compone de la dirección política, el gobierno, que cambia cada “x” años y de la maquinaria estatal, o administración pública, que es permanente. La dirección política está formada por la clase política que rinde cuentas al capital (de aquí la “asociación de capitalistas”); De Guindos era presidente ejecutivo de Lehman Brothers, el Ministro de Defensa era consejero de una empresa armamentística, etc., y la maquinaria estatal está formada por las instituciones públicas y sus agentes. Dado que el estado tiene el monopolio de la violencia a través de dos instituciones, las fuerzas armadas y la policía reprime aquellos movimientos que amenazan el status quo. De entrada todo el aparato mediático que va desde el propio gobierno hasta los grandes medios de comunicación (prensa y televisión) descalifica y tergiversa aquello que hacen los movimientos de protesta. Las acciones de desobediencia civil son tildadas de terrorismo, un contenedor quemado es “kale borroka”, mientras que obvían y esconden descaradamente el terrorismo de estado en el interior y las barbaridades imperialistas en el extranjero. A continuación, cuando la intensidad de la protesta aumenta, cuando millones de personas hacen huelgas y ocupaciones luchando por sus derechos ponen en peligro el capital y las propiedades de la clase capitalista, entonces, el estado emplea la policía para asegurarse que las condiciones de reproducción de la explotación continúen inalteradas. Cuando el conseller Puig clamaba el día de la huelga general “orden y seguridad” y “hay que crear miedo, para que esto no se repita” mostraba la actitud de quien está dispuesto a emplear todos los medios (recordamos la utilización de gases lacrimógenos por primera vez en 16 años) para proteger la propiedad y el régimen económico capitalista. Si hasta ahora el estado del bienestar y la democracia liberal pretendían contentar la clase trabajadora con ayudas y representación, los recortes sociales en educación y sanidad y la legislación jurídica antisocial (que regala el despido y que en caso de conflicto resuelve a favor del empresario) están acabando con todas las formas de protesta institucionalizada. La única manera eficaz de defender nuestros derechos es con la movilización activa y combativa en la calle, en los barrios, en el trabajo... Y el estado responde con la represión, con el encarcelamiento injustificado de manifestantes, con disparos, agrediendo periodistas y reporteros que graban las palizas de la policia, etc. Pero, como explica Lenin, “el estado es el producto y la manifestación del carácter irreconciliable de las contradicciones de clase”. Los Mossos también sufren recortes salariales, los Mossos al estar organizados jerárquicamente también tienen divisiones de clase, de aquí que los sindicatos policiales (SPC, CAT y SME-CCOO) se movilicen contra el consejero Puig y salgan reacciones como los Mosso flautas o el pelotón 19 (19 sindicalistas que protestan allá donde va Artur Mas). Esto quiere decir que los Mossos no son una herramienta tan dócil como querría Puig y por eso ha creado la División de Asuntos Internos de los Mossos. Esta policía, de carácter político, se encarga de reprimir toda disidencia interna para que los Mossos sean una arma de represión obediente. Los medios de comunicación nos intentarán dividir con etiquetas, como “violentos”, “terroristas”, intentarán sembrar el engaño y la confusión y sobre la calle sufriremos las cargas policiales, las detenciones arbitrarías, las palizas por ser de izquierdas o por ser inmigrante, nos intentarán cegar con balas de goma llegando al extremo de la muerte, como en el caso del compañero vasco Iñigo Cabacas. Crearán un estado de miedo con su violencia y la consiguiente represión judicial (encarcelamiento, multas...). No debemos dejar que lo hagan, porque ni queremos policía ni la necesitamos para dirimir los asuntos de la sociedad.http://www.enlucha.org/site/?q=node/17221

Vengan con trajes o con barras de hierro... paremos el fascismo

David Karvala--- El casi 18% del voto logrado por Marine Le Pen, candidata a las presidenciales francesas del Frente Nacional, es una muestra más de que el fascismo sigue siendo una amenaza en Europa. En el Estado español los fascistas sólo pueden soñar con un resultado así. El dirigente fascista con más posibilidades electorales, Josep Anglada, con su Plataforma per Catalunya (PxC), ha sufrido dos importantes fracasos: en 2010 se quedó fuera del Parlament catalán, y en 2011 no logró su anhelado escaño en el Congreso, bajando en votos tras una fuerte campaña del movimiento unitario contra la extrema derecha, Unitat Contra el Feixisme i el Racisme (UCFR). Ahora ese ciclo electoral ha terminado, pero no así la amenaza fascista. Quizá como reacción ante sus fracasos, quizá porque ahora les preocupa aún menos su imagen pública, los grupos fascistas están protagonizando cada vez más actos agresivos. Durante los últimos meses, ha habido ataques nazis serios, que han dejado a varias personas inconscientes y a otras graves. Por ejemplo: Toledo, el 18 de febrero; la Complutense de Madrid, el 9 de marzo; Barcelona, el 20 de marzo; Manresa, el 23 de marzo; Toledo otra vez a principios de abril; Granada, el 3 de abril… Estas agresiones forman parte de una trama fascista, que incluye a candidaturas electorales —la mayoría de ellas con poco éxito—, “centros sociales” fascistas, blogs nazis… El abanico es muy heterogéneo. Algunos sectores se confiesan nazis, o “nacional revolucionarios”; otros fingen ser demócratas. Algunos son abiertamente racistas; otros dicen que son ‘identitarios’ (no olvidemos que Anders Breivik también niega ser racista, presentándose como “identitario” nada menos que 150 veces en su manifiesto; la distinción les sirvió de poco a los más de 70 jóvenes que asesinó). Algunos promueven la islamofobia y dicen ser amigos del Estado israelí; otros son fieles al antisemitismo de Hitler y hasta se declaran defensores del pueblo palestino. Y finalmente, algunos se dedican más a la política electoral, buscando crecer mediante los votos; otros intentan extenderse a través de la acción directa, pegando carteles —y pegando a jóvenes de izquierdas o inmigrantes— en la calle. El crecimiento actual de esta última tendencia es muy preocupante, pero es esencial ver que —a pesar de sus aparentes contradicciones ideológicas, o de sus frecuentes negaciones de estar relacionadas— estas corrientes se mezclan y se refuerzan mutuamente. Josep Anglada, por ejemplo, concejal en Vic y líder de un partido que dice ser demócrata, mientras regresaba a su casa, borracho, tras la fiesta de su partido el pasado 22 de abril, atacó a puñetazos a un joven de origen magrebí, rompiéndole la nariz, e hirió a otro. Ésta se suma a la larga lista de agresiones racistas y fascistas que han protagonizado dirigentes de PxC, especialmente el propio Anglada. Han aparecido en el Estado español varios “centros sociales” que intentan imitar Casa Pound de Italia, con una pequeña diferencia. Mientras Casa Pound confiesa abiertamente su fascismo, las copias peninsulares, como Proyecto Impulso en Castelló, o Casal Tramuntana, más conocido como el Centro Social Nazi, en el barrio del Clot, en Barcelona, dicen ser inocentes proyectos sociales. Sin embargo, las negaciones de su relación con la extrema derecha las difunden… en páginas web que lucen, sin complejos, simbología nazi. El local del Clot, además, está impulsado por un concejal de PxC en L’Hospitalet, Alberto Sánchez. El responsable de relaciones internacionales de PxC, Enrique Ravello, tachado de “filonazi” incluso por un colaborador de Intereconomía, tenía que hablar al lado de dos fascistas italianos de Casa Pound en el acto inaugural del local barcelonés. El hecho de que no lo iban a tener fácil en Barcelona se vio cuando ese acto tuvo que anularse, ante la gran oposición que se levantó, antes incluso de saber su localización. Cuando trascendió que el centro nazi estaba en el barrio obrero del Clot, el núcleo local de UCFR se convirtió en un amplio y gran movimiento para exigir el cierre del centro nazi. Su campaña #ClotSenseNazis (Clot sin nazis), incluye a asociaciones vecinales, grupos excursionistas, la izquierda institucional y activistas del 15M. Ha superado con creces el modelo de antifascismo que se autolimita a la izquierda radical, y que a menudo se centra en el combate físico con los fascistas. En el pasado, quizá, no hubo otra alternativa. Ahora, las personas del Clot demuestran que es posible levantar un barrio entero contra los nazis, en un rechazo tan amplio que tarde o temprano no tendrán otra opción que irse. Entonces, sus sueños de captar a jóvenes para el fascismo mediante latas de cerveza e “inocentes” juegos de futbolín no se van a cumplir. La campaña en este barrio barcelonés debe inspirar a activistas del resto del Estado español a impulsar, allá donde haga falta, una oposición amplia y unitaria contra la extrema derecha, ya venga con traje o con barras de hierro.http://www.enlucha.org/site/?q=node/17205

IU se suma a la conmemoración del aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial y pide que se reflexione sobre el auge de la extrema derecha

Izquierda Unida quiere sumarse a la conmemoración del aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial en Europa y, con él, la derrota de los fascismos. El 9 de mayo se conmemora la firma del Armisticio que puso fin al conflicto bélico que asoló Europa durante casi seis años y que causó más de 50 millones de muertos en todo el mundo, de ellos al menos 20 millones de la extinta Unión Soviética (URSS). Para IU, la actual celebración del Día de Europa debe servir también para reflexionar sobre el auge de la extrema derecha en algunos países del Continente. Las democracias europeas no pueden permitirse el lujo de volver a cometer el error de no considerar ni tomar en serio este tipo de movimientos de ideologías enraizadas en convicciones profundamente antidemocráticas y contrarias al espíritu de consenso y convivencia que ha caracterizado a Europa desde el final de la contienda. Este día de conmemoración, símbolo de resistencia y motivo de celebración para los ciudadanos europeos, tiene en España un sabor agridulce debido a la activa colaboración y amistad del régimen franquista con los totalitarismos nazi y fascista, consecuencia del apoyo prestado por Hitler y Mussolini al bando franquista durante la contienda española. Así, mientras miles de republicanos y antifranquistas españoles luchaban y morían en los diferentes frentes contra el nazismo, el Gobierno de Franco aportaba al Ejército nazi el contingente español de la División Azul. Por todo ello, Izquierda Unida se suma a esta celebración y reivindica la memoria de los miles de españoles que ayudaron a derribar el nazismo y que murieron por una Europa más libre, social y democrática.Izquierda Unida Federal

Nafarroa quiebra y es rescatada por el Estado en un mismo día

La modificación del Convenio anunciada el lunes revela que Nafarroa ingresaba un tercio de sus ingresos de IVA de forma irregular. La Hacienda del Estado le reclamaba 1.500 millones de euros, pero el Estado ha decidido no dejarla caer: ha perdonado el 90% de su deuda y mantendrá ese suplemento de IVA. Según el Gobierno navarro, a cambio de nada. Las filtraciones del consejero Álvaro Miranda han desvelado la verdadera naturaleza del cambio en el Convenio Económico anunciado el lunes: Nafarroa ha quebrado y ha sido rescatada. El Gobierno español necesitará inyectarle dinero extra, que no le corresponde, para que el herrialde no colapse. Desde 1994, Nafarroa estaba cobrando el IVA a todos los coches de Volkswagen, pero este dinero difícilmente podía ser suyo, ya que entre el 92% y el 94% de los Polo que se fabrican en Landaben se exportan y están exentos. Sin embargo, el gobierno navarro cobraba por el cien por cien de los coches y era la Hacienda del Estado quien devolvía más del 90% de ese dinero. La fórmula bien pudiera ser legal, fruto de un agujero en un estado que tiene más de una hacienda pública, pero está claro que no es lógica: el Gobierno español no puede «devolver» un IVA que no ha cobrado. El IVA que recibe el Gobierno navarro por los Polo es un tercio de los ingresos totales por ese concepto. La detección de este error contable se produjo hace unos seis meses por parte de la Agencia Tributaria. Ayer, «Diario de Navarra» daba cuenta de la existencia de un «acta» de la Hacienda estatal en la que se exige al Gobierno navarro que se haga cargo de las devoluciones de IVA desde 2007, lo que supondría la friolera de 1.500 millones (el equivalente al gasto anual en Educación y Sanidad). Si esta deuda se sumara a la actual (2.446 millones), Nafarroa sería, de largo, la comunidad más endeudada del Estado español. Su deuda por habitante ascendería a 6.207 euros, muy por encima de la de los catalanes (5.541) o la de los valencianos (4.057). En resumidas cuentas, de un plumazo, Nafarroa perdía un tercio de sus ingresos por IVA y su deuda aumentaba en un 63% más hasta ser la más alta del Estado. Nafarroa había quebrado virtualmente al dispararse sus gastos y desplomarse los ingresos. Sin embargo, de una forma que suena a milagrosa, todo esto se solucionó por un precio ridículo. Tan ridículo que hace temer que haya alguna variable más en la ecuación. Una discreta negociación de UPN con el Gobierno ha servido no solo para que se perdone más del 90% de la deuda contraída con la Hacienda estatal, sino también para perpetuar el desfalco del IVA. Es decir, el Gobierno español seguirá devolviendo el IVA que ha cobrado la Hacienda navarra. El pacto tan solo tiene una coletilla que, sin más datos, parece algo absurda: la recaudación navarra a través del convenio con el Estado tendrá una caída neta de 25 millones hasta 2014 (cuando finaliza el actual acuerdo entre la Hacienda navarra y la estatal). Es más, de los 1.500 millones de deuda contraída con el Estado, Nafarroa tendrá que pagar únicamente cien y solo si una junta arbitral lo refrenda próximamente. En definitiva, con este acuerdo, Nafarroa mantiene una inyección económica de aproximadamente 245 millones anuales (los 260 millones anuales previstos del IVA de Volkswagen menos los 25 millones fijados en la revisión). Consecuencias y oscurantismo El principal problema que se deriva de esta quiebra fulminante y el rescate inmediato, es que ha puesto en evidencia que Nafarroa no tiene viabilidad con el actual marco de relaciones con el Estado español. El herrialde se ha convertido en adicto a este sobresueldo del IVA de VW y, por tanto, ha perdido de facto su autonomía fiscal. De la misma forma que un adolescente no puede sentirse independiente mientras necesita de la paga de los padres para subsistir, el Gobierno navarro no puede afirmar poseer autonomía fiscal mientras dependa de que el Estado sea quien asuma las devoluciones a su mayor empresa privada. Además, Madrid ha ganado un poder enorme sobre la autonomía foral, que es el del acreedor sobre el deudor. El escándalo no solo revela que Nafarroa tiene una dependencia con el Estado español, sino también con la multinacional alemana, que puede poner en jaque al Gobierno sin necesidad de marcharse. Basta con que VW decida exportar directamente desde Nafarroa a Alemania o a terceros países, para que deje de ingresar ese suplemento de IVA al que se ha hecho adicta. Todavía falta por esclarecer con qué ha negociado UPN para conseguir esta salida airosa de la quiebra. La idea que Nafarroa ha capeado una deuda de 1.500 millones de euros y que, además, ha conseguido mantener casi intacta una inyección de más de 200 millones de euros anuales a cambio de nada, resulta algo difícil de creer. El problema está en que, debido a la peculiar fórmula que tiene el Amejoramiento y el Convenio Económico puede que el contenido exacto de la negociación jamás se conozca. El Convenio Económico no tiene una figura legal fijada. No tiene rango de ley, ni de decreto, ni del ley orgánica. No es nada. En consecuencia, no está obligado a ser publicado ni en el Boletín Oficial de Navarra, ni tampoco el del Estado. El oscurantismo es absoluto y, por ahora, la única versión es el edulcorado comunicado que emitió el lunes el Gobierno navarro. Además, cabe la posibilidad de que esta quiebra de la Hacienda Navarra pueda utilizarse para minar la autonomía política de la que siempre se ha vanagloriado UPN. La debilidad económica ha estallado justo en el proceso de recentralización más importante desde que echó a andar el llamado estado de las autonomías. Nafarroa se enfrenta a esto desde una posición muy complicada, ya que su viabilidad está en manos del Gobierno de turno. Y, también, porque cada cinco años se enfrentará a la renovación del convenio y, con la renovación, al fin de ese complemento del IVA. Esta carta en la manga del Estado español que pone en una condición de inferioridad a la única comunidad sin estatuto de autonomía y, en consecuencia, a la única comunidad cuyo estatus no sostiene un referéndum. También cabe otra lectura, que es la de que Nafarroa ha contado desde 1994 con un suplemento extra de ingresos y que, después de 18 años, este dinero no se ha gestionado con la sensatez necesaria para hacer que su economía despegara, sino para aumentar su dependencia y, en el peor de los casos, puede suponer la defunción de la Hacienda navarra. Y nadie asume responsabilidades. Aritz INTXUSTA | IRUÑEA. Gara