10 de junio de 2012

CCOO y UGT creen que el rescate confirma que la reforma más urgente de este país era la del sistema financiero

CCOO y UGT han hecho público un comunicado en el que, tras conocer la decisión del Eurogrupo -a petición del Gobierno de Rajoy- de conceder un préstamo al Estado español para el rescate del sistema financiero, se ratifican en la exigencia del movimiento sindical de que la primera reforma que necesitaba este país no era la laboral sino la del sistema financiero. CCOO y UGT advierten que lo ocurrido no deriva de una iniciativa voluntaria del Ejecutivo de Rajoy, sino que obedece a una imposición de las autoridades europeas. Ambos sindicatos consideran, por otro lado, que el rescate del sistema financiero español demuestra, tanto la incapacidad de nuestros gobernantes de impulsar una verdadera reforma de las entidades financieras españolas, como la ausencia de una estrategia concertada y ambiciosa para afrontar la salida de la crisis económica por la que atraviesa España. Una salida que no será posible si paralelamente el Gobierno español no activa una reforma fiscal orientada a dotar al Estado de los recursos necesarios para desarrollar las políticas públicas, la reactivación económica y la cohesión social. UGT y CCOO denuncia igualmente la pésima pedagogía política ante la ciudadanía que supone disponer de ingentes recursos económicos para hacer frente al saneamiento y rescate del sistema financiero español, y la nula voluntad de la Unión Europea y del Gobierno de Mariano Rajoy de buscar y luchar por financiación y recursos para garantizar el Estado de bienestar y la atención de las personas que peor lo están pasando. CCOO y UGT creen oportuno preguntarse si el préstamo derivado del rescate pasa a engordar la deuda del Estado español, cómo va a poder devolverlo y de dónde va a sacar la liquidez necesaria. Por ello, es imprescindible la máxima transparencia y toda la información a la sociedad española del proceso a seguir y de sus posibles consecuencias sociales. Al mismo tiempo UGT y CCOO consideran que deben exigirse responsabilidades a aquellos que nos han llevado a esta situación y que están eludiendo sistemáticamente dar explicaciones a la sociedad española. CCOO y UGT alertan sobre el impacto que las medidas de saneamiento de las entidades financieras pueden tener en el empleo del sector. "Pelearemos decididamente para que la mala gestión de algunos directivos de bancos y cajas y la incapacidad de las autoridades políticas no acaben pagándola, una vez más, los trabajadores y trabajadoras de estas entidades", concluyen ambos sindicatos. Por último, UGT y CCOO lamentan nuevamente que, dada la trascendencia de las medidas adoptadas, el Gobierno no haya convocado a los agentes sociales y que no haya sido el propio Presidente quien haya dado explicaciones a la ciudadanía española.

Rescate: Se consuma el engaño

Juan Torres López, Catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Sevilla--- Primero los gobiernos les crearon las condiciones para que financiaran una burbuja de crédito sin precedentes y con la que han ganado docenas de miles de millones de euros. Dictaron leyes de suelo para que los promotores les pidieran préstamos que financiaran construcciones en todas las esquinas de España, que irían quedándose vacías y sin vender cada vez en mayor número. Aumentaron las facilidades fiscales para promover las ventas y desincentivaron el alquiler y el consumo colectivo de servicios de ocio o residencia. Solo de 2000 a 2007, los bancos multiplicaron el crédito total destinado a la actividad productiva por 3,1, el dirigido a la industria por 1,8, el de la construcción por 3,6 y por 9 el dirigido a la actividad inmobiliaria. Y eso que cada vez disponían de menos depósitos para generarlo: en 2000 la banca española recibía 1,43 euros en depósitos por cada euro que concedía a crédito, mientras que en 2007 solo 0,76 euros. No contentos con los beneficios que les daba el negocio inmobiliario que condenaba al monocultivo a la economía nacional, impusieron políticas de bajos ingresos y recortes salariales para que las familias y pequeños empresarios vivieran en el filo de la navaja y tuvieran que endeudarse hasta las cejas. Pero no contentos con obtener beneficios normales, los bancos utilizaron a sus tasadores para aumentar artificialmente los activos sobre los cuales iban a dar créditos, para así generar más deuda y cobrar comisiones más suculentas y recurrieron a todo tipo de prácticas comerciales predatorias para fomentar el consumo: manejaban a su antojo los índices de referencia, incluían la abusiva cláusula que autoriza al banco a vender el piso en subasta notarial si se produce el impago de la deuda, reclamaban importes elevadísimos por cuentas que creían canceladas, cobraban comisiones leoninas (más que en cualquier otro lugar de Europa) por cualquier cosa, giraban una y otra vez un recibo inatendido por el cliente generando múltiples gastos de reclamación por una misma deuda, embargaban saldos en cuentas corrientes sin respetar lo establecido en la ley... hasta cuatro folios me ocupa el listado de malas prácticas que han recopilado las asociaciones de usuarios, es imposible consignarlas todas aquí. Y eso, por no hablar de las estafas estrella, que han podido suponer un auténtico robo de entre 12.000 y 15.000 millones de euros, si no más, mediante las participaciones preferentes, las cláusulas suelo, etc. Mientras sucedía todo esto, las autoridades dejaron hacer, consintieron las tropelías bancarias y permitieron que se inflase la burbuja sin cesar, haciendo oídos sordos a todas las advertencias. El actual Ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, decía en 2003: "no existe una 'burbuja inmobiliaria' (...) el concepto de burbuja inmobiliaria es una especulación de la oposición que habla insensatamente de la economía de ladrillo y olvida que la construcción es un sector fundamental para la economía del país y en el que trabajan cerca de un millón de personas" (El Mundo 2 de octubre de 2003). Y el más tarde Ministro de Economía, Pedro Solbes, afirmaría que quienes auguraban el riesgo de recesión por esa causa "no saben nada de economía" (El País, 11 de febrero de 2008). Los dirigentes de uno y otro partido negaban lo que hiciera falta, por muy evidente que fuese para el resto de los españoles, con tal de dejar que los banqueros y los grandes empresarios de la construcción literalmente se forraran a costa de todos los españoles. El gobernador del Banco de España que había colocado el PP, Caruana, se pasaba por el arco del triunfo la denuncia de sus inspectores que en 2006 le señalaban formalmente que no se hacía nada frente a un endeudamiento creciente y muy peligroso de la banca española. Pero eso sí, no había declaración suya o más tarde de su sucesor, el socialista Férnandez, en la que no reclamasen moderación salarial y recortes de gasto social. Pero gracias a todo ello, los bancos españoles se convirtieron en los más rentables del universo, justo, eso sí, en la misma medida en que situaban a nuestra economía entre las más vulnerables. Cuando estalló la burbuja y ya no se iba a poder disimular lo que había pasado, el inmenso negocio que los bancos habían hecho a costa de la deuda, todos consintieron en disimular. Permitieron que los bancos declarasen en balance los activos dañados a precios de adquisición siendo cómplices así de un engaño descomunal que hirió de muerte la credibilidad de nuestra economía porque, por mucho que Zapatero dijese en septiembre de 2008 -como le dictaban Botín y compañía- que el sistema financiero español era "el más sólido del mundo", los inversores y prestamistas internacionales sabían lo que de verdad había hecho la banca española. Los dos grandes partidos, a los que se suman los de los nacionalistas de derechas de Cataluña y el País Vasco, colocaron en las cajas de ahorros a sus amigos y militantes y crearon una red de oligarquías provinciales que alentó la especulación, extendió la corrupción y que comenzó a llevar al desastre a la gran mayoría de las entidades, al convertirlas en clones de los bancos privados, sin tener capacidad real ni naturaleza legal para serlo. Y para facilitar la recuperación de los bancos mas grandes y dejarles a ellos todo el mercado consensuaron la ley de cajas que las llevaba a su bancarización forzada, para provocar cuanto antes su caída y el reforzamiento por esa vía de los bancos más grandes. Claro que, a cambio, esos mismos partidos han recibido cientos de millones de préstamos para ir ganando las elecciones, ahora uno luego otro, que no devuelven, y han podido colocar en sus consejos de administración, o en los de empresas participadas, a docenas de ex dirigentes o socios. Luego, cuando el sistema saltaba por los aires porque a los alemanes les consumía el ansia de cobrar los préstamos que con la misma compulsión habían dado a los bancos españoles, todos se concitaron para negar que iban a pedir un rescate. Diez días hace que lo negaba rotundo el presidente Rajoy: "no va a haber ningún rescate de la banca española" (EFE 28 de mayo). Y cuando lo han pedido, niegan lo que efectivamente han pedido: 100.000 millones de euros para entregar a la banca y que vamos a pagar todos los españoles. Niegan que vaya a tener efecto sobre el déficit y la prima de riesgo, cuando será el Estado quien tenga que devolverlo (¿cómo lo harían unas entidades que se capitalizan precisamente porque no tienen dinero?) y tratan de hacer creer que es algo positivo y una ayuda generosa: "Las noticias que traemos hoy son positivas", dijo el Ministro de Guindos cuando empezaba la rueda de prensa que dio ayer para anunciar el rescate. Nos han engañado a todos cuando dicen que van a rescatar a España cuando lo que van a hacer es hundirla para años. Nos han engañado los bancos, nos han engañado los gobiernos del PSOE y del PP. Nos han engañado los dirigentes europeos que están borrachos de ideología neoliberal y no se dan cuenta de que las medidas que toman llevan al desastre a los países que las aplican (¿o acaso es que está mejor la economía de Portugal, por no hablar de los ciudadanos portugueses, desde que fue "rescatada"?). Nos ha engañado el Fondo Monetario que se ha sacado de la manga un informe deprisa y corriendo solo para justificar la decisión ya tomada y en el que cifra las necesidades de financiación de la banca española en una horquilla que sitúa, nada más y nada menos, que entre 45.000 millones y 119.000 millones de euro. ¿En qué quedamos? Y nos engañarán esta tarde el presidente Rajoy y el Príncipe Felipe si es que definitivamente se han ido a ver el partido de fútbol cuando griten ¡España, España!, porque lo que están demostrando es lo contrario: España, los españoles de abajo, les importamos un pepino. Ellos y el resto de los políticos que han permitido lo que acabo de señalar, junto a los banqueros y los grandes beneficiarios de la burbuja y de la crisis, que tendrían que vivir 500 años más para disfrutar de todo lo que han ganado a costa de los españoles, son los responsables de este engaño descomunal. Hay que pedirles cuentas a todos y echarlos para siempre.Público

Cayo Lara: "Estamos ante la mayor crisis-estafa desde la transición"

El coordinador general de IU, Cayo Lara, ha anunciado hoy que esta formación política presentará el próximo martes en el Congreso de los Diputados una nueva petición para que se cree una Comisión de Investigación sobre la banca. Cayo Lara, en una rueda de prensa en Ciudad Real, ha asegurado que lo que ha pasado en España "es muy gordo" para que no se cree esta Comisión de Investigación que, según ha recordado, ha sido rechazada ya en tres ocasiones por la Mesa del Congreso. El líder de IU ha indicado que él mismo presentará una proposición en el Congreso para pedir esta comisión, lo que, al menos, permitirá que haya un "mínimo debate" en el Congreso sobre la crisis del sector financiero. Lara ha asegurado: "estamos ante la mayor crisis-estafa que se ha producido en la sociedad española desde la transición democrática" y, por lo tanto, el clamor popular de la gente, ha dicho, "es que se conozca la verdad". En su opinión, la sociedad española tiene derecho a saber quiénes son los responsables de esta situación y qué es lo que ha pasado para que no se vuelva a repetir en el futuro. Además, "hay que depurar las responsabilidades políticas y penales que se puedan haber producido en todo este proceso", ha apuntado Lara, que ha abogado por que la investigación se extienda no sólo a los consejos de las entidades financieras y los ejecutivos de entidades financieras, sino también a los gobiernos anteriores y a los que tienen responsabilidades en CCAA y han tenido responsabilidad en la gestión de los recursos de los ciudadanos. "Hay que depurar las responsabilidades políticas y penales que se puedan haber producido" Para Cayo Lara, la Comisión de Investigación también debe analizar e investigar a los supervisores de las entidades financieras como el Banco de España, que "tenía que vigilar que no se produjeran operaciones temerarias por parte de las entidades bancarias y entidades de ahorro", ha dicho. Y además se ha mostrado partidario de investigar a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), que, según ha subrayado, también tenía responsabilidades en vigilar estas actividades. El diputado nacional de IU ha recordado que el Parlamento tiene la obligación de investigar si existen responsabilidades políticas, pero, al mismo tiempo, ver "si hay indicios laterales de criminalidad económica, de delitos económicos, y ponerlos en conocimiento de la justicia, para que ésta actúe". Por otro lado, el líder de IU se ha mostrado partidario de que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, no sólo comparezca ante los periodistas, sino también ante el Congreso de los Diputados.Público

El CIS no pregunta sobre la monarquía

Escrito por Arturo del Villar / UCR--- En el barómetro correspondiente al mes de mayo, elaborado por el Centro de Investigaciones Sociológicas, no se plantea ninguna pregunta sobre la monarquía. Es muy comprensible. En el barómetro correspondiente a octubre de 2011 la media de aceptación de la monarquía fue solamente del 4.89, mientras que un 21.6 aseguraba no tener ninguna confianza en la institución, el 63.7 confesaba que se la merecía escasa, y un 11.2 tenía mucha confianza. Si se hubiera preguntado ahora a los encuestados, después de las continuadas noticias sobre los escándalos financieros chanchulleados por una hija del rey y su marido, y tras la accidentada cacería elefantiásica protagonizada por el mismo rey y su barragana en Botsuana, podemos imaginar el resultado. Por eso el CIS prefiere no preguntar, puesto que la consigna de los dos partidos dinásticos alternantes en el Gobierno es preservar a la institución de todo desgaste. Una noble actitud, que los interfectos se esfuerzan en hacer imposible Seguramente por eso su majestad el rey católico nuestro señor, que Dios guarde, de visita en Chile, declaró a los informadores españoles que le acompañan en el viaje, todos ellos selectamente elegidos como periodistas cortesanos, cuando le preguntaron por la caótica situación del reino: "Yo siempre soy optimista." Tiene motivos, ya que los vasallos aguantamos todo lo que hace la casa irreal. Y así llevamos 36 años. Además, ha sido recibido con gran entusiasmo por el presidente de Chile, Sebastián Piñera, con el que presenta muchas afinidades. Posee la cuarta fortuna de Chile, lograda por unos procedimientos oscuros; se opuso a la detención del dictador Pinochet en Londres, y después presentó en el Senado un proyecto de ley para amnistiar a todos los cómplices de la dictadura. Como político ha llevado a cabo toda clase de irregularidades, que en ocasiones dificultaron su trayectoria hacia el poder supremo, por fin alcanzado por métodos muy impuros. En la actualidad se halla enfrentado a la opinión pública, que no pierde ocasión de demostrarle su rechazo, en especial a los estudiantes, con los que está en guerra desde abril de 2011, y a los que reprime con la dureza propia de su maestro. Otra represión feroz fue la ejercida contra los comuneros mapuches encarcelados. No escucha las peticiones para que sea reformada la Constitución chilena, aprobada en 1980 por un plebiscito sin validez durante la dictadura. El sucesor de Pinochet y el sucesor de Franco se han entendido a fondo, y han repetido todos los tópicos habituales entre el rey de España y los actuales jerifaltes multimillonarios de sus antiguas colonias ultramarinas. Así que el rey católico nuestro señor, que Dios guarde, tiene motivos sobrados para ser optimista.UCR

El Estado español es una losa insoportable para este país y un gran problema para Europa

Si alguien se pregunta qué es en este momento el Estado español, no tiene más que ojear lo publicado esta semana para hacerse una idea. Aunque, realmente, con leer el periódico de hoy es suficiente. Crisis galopante, un rescate bancario de proporciones astronómicas, críticas internacionales relacionadas con la práctica de la tortura y un nuevo intento de pucherazo electoral. Esto es lo que ofrece, a 10 de junio de 2012, un estado que ha pasado de ser un freno para las aspiraciones democráticas de Euskal Herria y otras naciones sin estado, a postularse como uno de los principales problemas para la Unión Europea y el futuro del euro. Si desde su constitución como estado ha sido una losa para este país, con el tiempo ha logrado que en Europa y buena parte del resto del mundo -que se lo pregunten a Barack Obama y sus aspiraciones- empiecen a verlo también como un lastre. El balance debe ser descorazonador para quien aún tiene alma de imperio. Sumido en una profunda crisis económico-financiera, a Madrid no le ha quedado más remedio que rendirse a la evidencia y dejar que el Eurogrupo rubricara ayer el rescate -entiéndase como un eufemismo- a la banca española. La quiebra y posterior nacionalización de Bankia, y la pésima gestión del Ejecutivo de Mariano Rajoy en este asunto, fueron el desencadenante de una serie de acontecimientos que han acabado con la videoconferencia de los ministros de Economía de la zona euro, con Christine Lagarde, directora gerente del FMI, como supervisora. Acordaron un rescate de hasta 100.000 millones de euros. Para una economía en recesión y con una cuarta parte de la población activa en paro, las condiciones que acompañarán al préstamo a la banca pueden crear una situación social extrema. Al Estado no le resultará fácil afrontar una deuda de esta magnitud y las consecuencias las sufrirán los de siempre. Después de insistir por activa y por pasiva en que no habría rescate -el mismo viernes por la tarde desde Moncloa se rechazaba esta posibilidad-, el ministro de Economía, Luis de Guindos, fue el encargado de anunciar la intervención del sistema financiero español. Y sus palabras rozaron el esperpento. «No es un rescate, es un apoyo financiero», dijo el exresponsable de Lehman Brothers, en una intervención que si sirvió para algo, fue para profundizar en la imagen de zozobra que transmite el Gobierno del PP. Decir que lo que ayer aprobó el Eurogrupo «es un préstamo en condiciones muy favorables, mejores que las del mercado», es tratar de engañar, con poca convicción y menos fortuna, a la sociedad. De hecho, la falta de credibilidad es uno de los principales problemas del Estado. Las diferentes cifras en torno al déficit le pusieron en evidencia ante Bruselas hace unos meses, aunque en esta materia, la gestión interna de la crisis ha sido aún más escandalosa. Desde que Zapatero negara que existiera siquiera tal crisis, hablando de desaceleración, hasta la negativa de Rajoy de que se fuera a intervenir a la banca, pasando por los «brotes verdes» o las afirmaciones de que la culpa era de Grecia, estos cuatro años han sido una sucesión de mentiras. Da igual quien gobierne, ya no les cree nadie. Y, justa o injustamente, no les creen por ser españoles. Déficit democrático En la comunidad internacional tienen razones para desconfiar del Estado español y, en concreto, de un Gobierno del PP. Hace ocho años, el Gabinete de José María Aznar logró con sus mentiras que la ONU aprobara una resolución contra ETA por los atentados del 11M. En esa institución conocen bien cómo se las gasta Madrid. Y precisamente, de Naciones Unidas ha llegado la última crítica a las autoridades españolas por su actuación en materia de derechos humanos, en este caso, por no haber hecho una investigación pronta y eficaz de la denuncia de torturas del vecino de Berango Orkatz Gallastegi. Horas antes de que se conociera el informe, una cualificada delegación de Amnistía Internacional comparecía en Gasteiz para reprobar al Ejecutivo de Lakua y al propio Estado. La gestión que están haciendo de la oportunidad histórica abierta en Euskal Herria no la entiende nadie, y las críticas se suceden una tras otra. A pesar de ello, los mandatarios españoles no pierden ocasión de demostrar que no solo hacen agua en materia económica. Sus convicciones democráticas son incluso más deficitarias que sus cuentas. El jueves, un grupo de expertos en Derecho electoral se reunía para estudiar la posibilidad de que personas que no residen en este país puedan votar en los comicios que se celebren aquí. En principio, era una iniciativa destinada a las personas que presuntamente se habrían marchado por la actividad armada de ETA, aunque las cifras de las que se hablaba no tenían ningún rigor; pero la conclusión de los expertos fue todavía más surrealista: a su juicio, todo aquel que ha residido durante un tiempo en los cuatro herrialdes de Hego Euskal Herria debería poder votar. Un auténtico pucherazo que el PP ha mostrado toda su intención de llevar a cabo. A este pueblo no le queda más remedio que rescatarse a sí mismo.GARA

ELA Y CIG denuncian a Aznar, Rajoy y Zapatero ante el Tribunal Supremo por permitir el "saqueo" de España

El sindicato vasco ELA y el gallego CIG han denunciado por prevaricación ante el Tribunal Supremo al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y a sus predecesores, José Luis Rodríguez Zapatero y José María Aznar, al considerarlos responsables, junto a otros cargos, "del mayor saqueo" de España. En su denuncia también figuran los ministros de Economía desde la época de Aznar hasta el presente (Rodrigo Rato, Pedro Solbes, Elena Salgado y Luis de Guindos), el gobernador saliente del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, y su antecesor al frente del organismo supervisor, Jaime Caruana. Según ha comunicado a los medios antes de presentar la denuncia el secretario general de ELA, Adolfo Muñoz, estas personas son responsables "por acción o por omisión" de haber consentido el control del Estado por parte del poder financiero. Muñoz apunta la financiación de los partidos como una de las causas de la "condescendencia" con el poder financiero Muñoz añade que la concentración de capital por el poder financiero deriva en el "control de la política, de los medios de comunicación y en un embobamiento social fabricado para que estas cosas pasen sin que haya contestación social en las calles" y que, para frenar esta situación, la calle es un espacio que tiene que ser "ocupado democráticamente". También indica que una de las causas que explican la "condescendencia" de la clase política con el poder financiero es la financiación de los partidos, que se nutren de créditos de las entidades bancarias que luego son condonados. Por su parte, el secretario general de la Confederación Intersindical Galega (CIG), Xesús Seixo, subraya a los medios que "hay que exigir que realmente vayan a la cárcel los culpables de la crisis económica". En su opinión, el poder judicial utiliza una vara de medir diferente cuando se trata de delitos económicos y de exigir responsabilidades a quien ocupa cargos políticos y económicos. Además, señala ante los medios que el billón de euros que se entregó a los bancos europeos no sirvió para que fluyera el crédito, por lo que demanda la creación de una banca pública para que el dinero llegue a las pequeñas y medianas empresas. Publico