11 de junio de 2012

Grecia nos salvará. Texto de la intervención Slavoj Zizek en la convención de Syriza.

En la foto--Slavoj Zizek y Alexis Tsipras--- Slavoj Zizek- Al final de su vida Sigmund Freud, el padre del psicoanálisis, hizo la famosa pregunta «¿qué quiere una mujer?», admitiendo su perplejidad frente al enigma de la sexualidad femenina. Similar perplejidad surge hoy: «¿Qué quiere Europa?» esta es la pregunta que vosotros, los griegos, estáis dirigiendo a Europa. Pero Europa no sabe lo que quiere. El modo en que los estados europeos y los medios de comunicación se refieren a lo que está pasando hoy en Grecia, creo que es el mejor indicador de la Europa que pretenden. Es la Europa neoliberal, la Europa de los estados aislacionistas. Los críticos acusan a Syriza de ser una amenaza para el euro, pero Syriza es, al contrario, la única posibilidad que tiene Europa. ¿Qué amenaza?. Vosotros estáis dando Europa la posibilidad de salir de su inercia y encontrar una nueva vía. En sus notas sobre la definición de cultura, el gran poeta conservador Thomas Eliot subrayó esos momentos en que la única elección es entre la herejía y la incredulidad, momentos en que el único modo de mantener la creencia, de mantener viva la religión, es desviarse drásticamente de la vía principal. Esto es lo que ocurre hoy en Europa. Solo una nueva herejía –representada en este momento por Syriza- puede salvar lo que merece la pena salvar de la herencia europea, la democracia, la confianza en las personas, la solidaridad igualitaria. La Europa que vencerá, si Syriza no gana, será una Europa con valores asiáticos y, naturalmente, estos valores no tienen nada que ver con Asia, sino con la voluntad actual y evidente del capitalismo contemporáneo de suspender la democracia. Se dice que Syriza no tiene suficiente experiencia para gobernar. Estoy de acuerdo, le falta experiencia sobre cómo llevar a la ruina un país, engañando y robando. No tenéis esa experiencia. Esto nos lleva al absurdo de la política europea: nos sermonea sobre pagar impuestos, oponiéndose al clientelismo griego al tiempo que pone todas sus esperanzas en la coalición de dos partidos que han llevado a Grecia a ese clientelismo. Christine Lagarde ha afirmado recientemente que tiene más simpatía por los pobres de Niger que por los griegos, y también ha aconsejado a los griegos que se ayuden a sí mismos pagando impuestos, que, como he podido comprobar hace pocos días, no deben pagar. Como todos los liberales humanitarios, ama a los pobres impotentes que se comportan como víctimas, evocando nuestra simpatía e inclinándonos a la caridad. Vuestro problema es que sí, sufrís, pero no sois víctimas pasivas: resistís, lucháis, no pedís comprensión ni caridad, reclamáis solidaridad activa. Demandáis y reivindicáis una movilización, apoyo para vuestra lucha. Se acusa a Syriza de promover utopías de izquierda, pero la utopía es el plan de austeridad impuesto por Bruselas. Todos saben que este plan es ficción, que el estado griego no podrá jamás pagar la deuda. ¿Por qué Bruselas impone estas medidas? Su propósito no es salvar a Grecia, sino salvar a los bancos europeos. Estas medidas no son presentadas como decisiones basadas en opciones políticas, sino como una necesidad impuesta por una lógica económica neutral. Como si dijéramos: si queremos estabilizar nuestra economía, nos tenemos que tragar esta píldora amarga. O, como dicen los proverbios tautológicos: no se puede gastar más de lo que se tiene. Los bancos americanos y los Estados Unidos llevan decenios demostrando que sí se puede gastar más. Para ilustrar el error de las medidas de austeridad, Paul Krugman las compara a menudo con la práctica medieval de las sangrías. Una metáfora pertinente, que pienso puede ser más extremada. Los médicos europeos, ignorando cómo funcionará el tratamiento, os están usando a vosotros los griegos como conejillo de indias, están desangrándoos, no a sus países. No hay sangrado para los bancos alemanes y franceses. Al contrario, están recibiendo grandes transfusiones. El buen sentido radical ¿Es realmente Syriza grupo de peligrosos extremistas? No, Syriza está aportando un pragmático buen sentido para abortar la confusión generada por otros. Los soñadores peligrosos son los que pretender imponer las medidas de austeridad. Los verdaderos soñadores son los que piensan que las cosas pueden seguir así, indefinidamente, haciendo algunos cambios cosméticos. Vosotros no sois soñadores: vosotros estáis despertando de un sueño que se está transformando en una pesadilla. Vosotros no estáis destruyendo nada, estáis reaccionando al modo en que el sistema está gradualmente destruyéndose a sí mismo. Todos conocemos la clásica escena de los dibujos animados de Tom y Jerry: el gato alcanza el precipicio y continúa caminando, ignorando que no hay suelo bajo sus píes. Solo cuando mira hacia abajo se da cuenta que cae al vacío. Esto es lo que estáis haciendo: estáis diciendo a los que están en el poder, «¡eh, mira hacia abajo!» y se caen. La mapa político de Grecia está claro. En el centro hay un solo partido, con dos alas, derecha e izquierda, Pasok y Nueva Democracia. Es, como la Cola, Coca o Pepsi, una elección que no lo es. El verdadero nombre de este partido, si se meten Pasok y Nd en el mismo saco, debería ser algo así como NMCED, Nuevo Movimiento Helénico Contra la Democracia. Naturalmente este gran partido dice estar a favor de la democracia, pero yo digo que será a favor de una democracia descafeinada, como el café sin cafeína, la cerveza sin alcohol, el helado sin azúcar. Hablan de democracia, pero de una democracia donde en vez de hacer una elección, la gente se limita a confirmar lo que los expertos dicen lo que hay que hace. ¿Buscan un diálogo democrático? Sí, pero como los últimos diálogos de Platón, en los que un niño habla todo el tiempo y otro solo dice de vez en cuando, «¡por Zeus, así es!» Luego está la elección. Vosotros, Syriza, el auténtico milagro, movimiento de izquierda radical, que ha salido de la cómoda posición de resistencia marginal y se ha dispuesto valerosamente a tomar el poder. Este es el motivo por el cual debéis ser castigados. Este es el porqué de un reciente artículo escrito por Bill Freyja en la revista Forbes bajo el título «Darle a Grecia lo que se merece: comunismo». Cito: «Lo que el mundo necesita, no lo olvidemos, es un ejemplo contemporáneo del comunismo en acción. ¿Qué mejor candidato que Grecia? Échesela de la Unión europea, interrúmpase el flujo libre de euros y devuélvasele al viejo dracma. Después, ved que ocurre durante una generación». En otras palabras, Grecia debería ser castigada de modo ejemplar para acabar de una vez por todas con la tentación de una solución radical de izquierda a la crisis. Sé que la misión de Syriza es casi imposible. Syriza es la extrema izquierda, es la voz pragmática de la razón, que contrasta con la loca ideología del mercado. Syriza necesitará de la formidable combinación de principios políticos y pragmatismo sin compromiso democrático, además de la capacidad de actuar rápidamente y sin miramientos cuando sea necesario. Para que Syriza tenga una oportunidad, incluso una mínima oportunidad de éxito, será necesaria una solidaridad pan-europea. Cambiar Grecia Pienso que vosotros, aquí en Grecia, debéis evitar el nacionalismo fácil, todos esos discursos acerca de que Alemania quiere volver a ocupar Grecia, destruirla y cosas así. Vuestra primera tarea es la de cambiar las cosas aquí. Syriza deberá hacer el trabajo que otros tenían que haber hecho. El trabajo de construcción de un estado mejor, moderno: un etado eficiente. Deberéis hacer un trabajo de recuperación del aparato estatal del clientelismo. Es un trabajo duro, exento de entusiasmo: lento, duro, tedioso. Vuestros críticos pseudo-radicales dicen que la situación no está todavía madura para un cambio social. Que si tomáis el poder ahora, no haréis más que ayudar al sistema, haciéndolo más eficiente. Si he comprendido bien, esto es lo que el KKE, el partido de quienes todavía viven porque se olvidan de morir, está diciendo. Es cierto que vuestra élite política ha demostrado su incapacidad para gobernar, pero no hay nunca un momento exacto en que la situación sea la completamente idónea para el cambio. Si esperáis ese momento, el momento idóneo no llegará jamás. Nunca se interviene en el momento exactamente adecuado. Por tanto, estáis ante una elección: o esperáis cómodamente y veis cómo se desintegra vuestra sociedad, como proponen algunos otros partidos de izquierda, o intervenís heroicamente, plenamente conscientes de la dificultad de la situación. Syriza ha hecho la elección adecuada. Pienso que vuestros críticos os odian porque, en su interior, saben que tenéis el valor de ser libres y actuar como personas libres. Cuando se mira a los ojos, la gente comprende, al menos por un instante, que se le está ofreciendo su libertad. Estáis atreviéndoos a hacer lo que ellos sueñan hacer. En este instante, son libres. Son uno con vosotros. Pero solo es un momento. Vuelve el miedo y os odiarán otra vez, porque tienen miedo de su libertad. ¿Cuál es entonces la elección que, vosotros los griegos, habréis de afrontar el 17 de junio? Debéis tener en cuenta la paradoja que sostiene la libertad de voto en las sociedades democráticas: sois libres de elegir, a condición de que hagáis la elección correcta. Porque cuando la elección es errónea, por ejemplo cuando Irlanda votó contra la constitución europea, esa elección es tratada como un error. Entonces repiten la votación, para que las personas alumbren la decisión adecuada. Por esto el establishment europeo está prensa del pánico. Piensan que quizá no merecéis vuestra libertad, porque existe el peligro de que hagáis la elección equivocada. Café sin leche En Ninoska de Ernst Lubitsch aparece una broma maravillosa: el protagonista entra en una cafetería y pide un café sin crema. El camarero responde «lo siento, se nos ha acabado la crema, solo tenemos leche. ¿Quiere un café sin leche?» En ambos casos se tomará solo el café, pero pienso que la broma es acertada. También la negación es importante. Un café sin crema no es lo mismo que un café sin leche. Vosotros os encontráis hoy en la misma difícil situación. Tenéis austeridad, pero ¿tenéis el café de la austeridad sin crema o sin leche? Aquí es donde el establishment europeo hace trampas. Se está comportando como si tuvierais el café de la austeridad sin crema. Es decir, los frutos de vuestro esfuerzo no solo beneficiarán a los bancos europeos: os están ofreciendo también un café sin leche. Vosotros seréis los que no os beneficiaréis de vuestros sacrificios y dificultades. En el sur del Peloponeso hay mujeres que son las encargadas de llorar en los funerales, de hacer un espectáculo para los parientes del difunto. No hay nada de primitivo en esto. Nosotros, en nuestras sociedades desarrolladas, hacemos exactamente lo mismo. Pensad en este maravilloso invento, quizá la mejor contribución de América a la cultura mundial: las risas enlatadas. Las risas que forman parte de la banda sonora de los programas de televisión. Vuelves a casa cansado, enciendes la tv en uno de estos estúpidos programas tipo Cheers o Friends. Te sientas y la tv ríe también por ti. Desgraciadamente, funciona. Así es como los que detentan el poder, el establishment europeo, quiere ver no solo a los griegos sino a todos nosotros: mirando a la pantalla y observando cómo sueñan los otros, cómo lloran, cómo lloran. Hay una anécdota, apócrifa pero maravillosa, sobre el intercambio de telegramas entre el cuartel general del ejército alemán y el austriaco durante la primera guerra mundial. Los alemanes envían un mensaje a los austriacos: «Desde nuestro frente vemos la situación grave pero no catastrófica». Los austriacos responden: «Desde el nuestro, la situación es catastrófica, pero no grave». Esta es la diferencia entre Syriza y los otros: para ellos la situación es catastrófica pero no grave, las cosas pueden seguir como hasta ahora, mientras que para Syriza la situación es grave, pero no es catastrófica y por eso el valor y la esperanza deben sustituir al miedo. Por tanto tenéis delante, por decirlo con el título de una vieja canción de los Beatles, una long and winding road. Cuando hace años la guerra fría amenazaba con estallar, John Lennon escribió una canción, all we are saying is give peace a chance. Hoy, quiero escuchar una nueva canción en toda Europa, «todo lo que estamos diciendo es dar una oportunidad a Grecia». La revolución en la propia casa Consentidme una referencia a una de las grandes, quizá la más grande, de las tragedias clásicas, Antígona: no combatir batallas que no sean las tuyas. En mi idea de Antígona, tenemos a Antígona y a Creonte. Son de la clase dirigente. Un poco como Pasok y Nueva Democracia. En mi versión de Antígona, mientras los dos miembros de las familias reales están combatiendo entre ellos, amenazando con enviar a la ruina al estado, me gustaría ver al coro, las voces de las personas, salir de su estúpido rol de acompañamiento sentencioso, apoderarse de la escena, constituir un comité público de poder popular, arrestarlos, a Creonte y Antígona, y dar vida al poder del pueblo. Permitidme ahora acabar con una nota personal. Odio a la izquierda tradicional, intelectual, que ama la revolución, pero la revolución que tiene lugar en algún sitio lejano. Así era de joven: cuanto más lejos, mejor, Vietnam, Cuba, todavía hoy, Venezuela. Pero vosotros estáis aquí y os admiro. No tenéis miedo a involucraos en una situación desesperada, sabiendo qué las probabilidades están en vuestra contra. Por esto os admiro. Hay también un oportunismo de principio, el oportunismo de los principios. Cuando se dice que la situación está perdida, que no podemos hacer nada, porque significaría traicionar nuestros principios, esta parece ser una posición coherente, pero en realidad es una forma extrema de oportunismo. Precisamente Syriza es un evento único de esa izquierda -en contradicción con lo que hace habitualmente la izquierda extraparlamentaria, que se preocupa más de la violación de los derechos humanos de cualquier criminal que de los millares de seres humanos que mueren- que ha encontrado el valor de hacer algo. Publicado en Rebelión. Traducido por Nemoniente. Fuente de la traducción: https://n-1.cc/pg/blog/read/1347543/grecia-nos-salvar

No es el fin del mundo, pero sí el de nuestras familias

@Roberto Centeno--- ¡Cien mil millones! Después de cuatro años de mentiras y ocultación al por mayor, después de 40.000 millones de dinero público despilfarrado, después de 135.000 millones de avales del Tesoro, después de una deuda con el BCE de 250.000 millones que habrá que devolver en poco más de dos años (¿cómo se hace eso con la economía en caída libre?), después de dos reformas del sistema financiero en tres meses, después de todo eso, digo, la banca más sólida de la galaxia necesita 100.000 millones de rescate europeo más la conversión en capital de la deuda subordinada, unos 50.000 millones aproximadamente, 150.000 millones en total. Y eso puede no ser todo. España en bancarrota, un destrozo casi inimaginable que han realizado solo 20 personas en “colaboración” con 14 barones autonómicos. Todo ello gracias al grave incumplimiento de las obligaciones del gobernador del Banco de España y su lacayo Aríztegui, que saldrán forrados del BdE en lugar de esposados a cambio de su silencio respecto a los detalles de las relaciones inconfesables cajas/casta política/promotores corruptos. Son infinidad las consecuencias de este desastre anunciado, pero empiezo por las más obvias. La primera es que deslegitima totalmente el sistema político corrupto hasta la médula y la perversión de las instituciones que impusieron los padres de la Transición. ¡Ojalá, como en Grecia, esto suponga el hundimiento de los dos grandes partidos políticos que nos han llevado a la ruina, y un cambio en la Ley electoral que ponga en su sitio a los partidos nacionalistas-chantajistas! La segunda, que un rescate de esta dimensión significa pura y simplemente que serán intervenidos la casi totalidad de entidades financieras del país. Solo el Santander, el BBVA y algún otro, quedarán al margen. Y la tercera, la más grave de todas, que aunque esto no es el fin del mundo, sí los es para más del 70% de las familias españolas, de sus hijos y de los hijos de sus hijos. Un país no puede vivir continuamente al borde del precipicio gobernado por mentirosos y corruptos. El responsable final de la devolución de este dinero será el Estado español, lo que plantea un problema de deuda que los mercados no van a dejar de valorar. Además, el problema de España es multidimensional, porque también hay que reducir el déficit, nacional y regional, a niveles aceptables… y todo a la vez. Por ello no tiene sentido alguno pedir ayuda para arreglar el problema de la banca, sin pedir simultáneamente un rescate de España y de las CCAA. Para JP Morgan, la ayuda que necesita España asciende a 350.000 millones de euros, bancos incluidos. En todo caso, la idea del Gobierno es justo la contraria: pedir una “ayuda” exclusivamente dirigida al sistema financiero, y con ello librarse de una intervención de España. Pero eso es una quimera, primero porque el rescate bancario producirá una contracción aún mayor del crecimiento (el FMI habla de un escenario catastrófico, caída del 4,1 % del PIB, y un millón de parados más). Segundo, porque la banca es quien sostiene España como la única compradora deuda, y ahora España se endeuda más aún para rescatar a la banca. En resumidas cuentas: o se rescata a los dos, o esto no se sostiene. Y tercero, para rizar el rizo del disparate nacional, Montoro, apoyado por Cospedal, piensa sacar hispabonos, es decir, dinero garantizado por el Tesoro para mantener a los despilfarradores y a los corruptos. De Guindos dice que no, que solo a las CCAA que cumplan… y no lo hace ninguna. Y mientras tanto, Rajoy se fuma un puro, cada vez es mas difícil y costoso colocara la deuda, el mismo escenario que obligó a Portugal, Grecia e Irlanda a solicitar el rescate. Por primera vez en dos siglos, los españoles vivirán peor que sus padres De momento y para poder compensar el desplome de los ingresos fiscales sin renunciar al despilfarro, Rajoy tomará en las próximas semanas las siguientes medidas, echándole la culpa a Europa, que la tiene sin duda por la irresponsabilidad del BCE de mantener una barra libre sin control alguno, y porque seguramente formarán parte del paquete de exigencias del préstamo: 1.- Subida del IVA, de los impuestos especiales y eliminación de deducciones fiscales como la vivienda (exprimir el limón como dicen los fiscalistas). Por supuesto, los ricos de verdad, vía SICAV, seguirán exentos de la mayoría de impuestos. 2.- Congelación primero y recorte después del sistema de pensiones, que en todo caso ya no se sostiene. Según los estudios actuariales realizados independientemente en la Universidad del País Vasco y en la Universidad de Valencia, las pensiones deben reducirse de media en un 40 %. 3.- Recorte, por diversos caminos, de las prestaciones por desempleo. 4.- Recorte de la remuneración a los funcionarios, vía nuevas rebajas salariales, ampliación de la congelación y límites a la promoción interna. 5.- Recorte de prestaciones en Sanidad y Educación, y nuevos incrementos del copago con su extensión a áreas como la farmacia, las urgencias y las estancias hospitalarias. Los eventuales se irán todos a la calle. 6.- Subidas brutales del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) y todo tipo de tasas municipales y multas. La mayoría de los españoles no ha querido ni quiere ver, no ha querido ni quiere oír, no ha querido ni quiere actuar. Y esto llámenlo como quieran, pero es el fin del mundo que habían conocido hasta ahora para más del 70% de las familias españolas. Desde mediados del s. XIX en España, si exceptuamos el paréntesis de la Guerra Civil, los hijos siempre han vivido mejor que sus padres, cada generación vivía mejor que la anterior y sus expectativas eran mejores. Esto fue exponencial en los años 50 y 60. Pues bien, esto se ha terminado y no sabemos por cuánto tiempo. Mi maestro el Profesor Velarde habla de un siglo. No sé si tanto, pero dos o tres generaciones seguro vivirán peor, con menos sueldos, con menos empleos, con menos ventajas sociales y con expectativas menores que sus padres. Y no solo eso. Esta casta política miserable ha llevado a España a niveles de posguerra -solo en Madrid, Cáritas tuvo que atender en 2011 a 118.000 personas–, ha llevado a 11,5 millones de persones a una situación de exclusión social, ha llevado a 2,2 millones de niños a la pobreza, una canallada casi inimaginable, tanto que según UNICEF solo nos superan Rumanía, Letonia y Bulgaria. Más de la mitad de la población ocupada es mileurista o incluso menos, y un 50% de jóvenes ni tiene trabajo ni esperanza de encontrarlo en un horizonte temporal razonable. ¿Y creen que les importa? Nada en absoluto. Ahí tienen a la alcaldesa de Madrid, un ejemplo entre mil, con 1.500 asesores con un sueldo de 46.000 euros, y 200 coches oficiales, que va a subirnos de nuevo el IBI y las tasas “fuerte y dolorosamente”, porque necesita 200 más… ¿Cómo Alemania y el BDE no intervienen a estos irresponsables? Si se hubieran acometido la reforma del sistema en 2008, hoy España estaría en vías de franca recuperación. Y, sin embargo, de las 20 personas que de la mano de los barones autonómicos han arruinado a esta nación, ninguna ha sido procesada y todas han recibido compensaciones multimillonarias. Y Mariano Rajoy, ante el aluvión de demandas presentadas en Bankia y con un Rato que ya se ha pedido tres consejos de lujo, ordena a la Fiscalía Anticorrupción que investigue el caso, lo que significa que todos los procedimientos abiertos en el tema, desde el 15-M a UPyD, pasando por los innumerables grupos de expoliados, quedan paralizados 4 ó 5 años en lo que se refiere a exigencia de responsabilidades. Es la misma trampa que en CCM, cuando la fiscalía, siguiendo órdenes del PSOE y del PP, investigó el tema y aún no ha dictado una resolución. Mientras tanto, el Sr. Moltó y sus compinches están de rositas. Impunidad para los malvados. Es la ley que la mafia política y económico-financiera impone a la judicatura. Si España hubiera sido intervenida hace una año, Rato y sus secuaces no hubieran perpetrado el expolio Bankia, ni el de la CAM, ni ningún otro. El despilfarro autonómico no hubiera podido continuar, y cientos de miles, tal vez un millón de empleados públicos nombrados a dedos, habrían sido despedidos. Ya se sabe, como nos enseña la Estructura Económica de España, que por cada puesto eliminado en el sector público se crean 2,8 puestos en el sector privado, lo que significa que en lugar de destruirse 700.000 empleos se habrían creado o estarían creando 1,8 millones de puestos de trabajo (2,8-1). Y el tiempo juega en nuestra contra. La pasada semana el Asian Times, el periódico económico con mas difusión en esa región, publicaba una carta abierta a la Canciller Merkel que titulaba “Deje caer a España”. Porque, explicaba, han mentido y continúan mintiendo masivamente, sobre la situación de las cuentas públicas, sobre el desastre ignoto de CCAA y ayuntamientos cuyas cifras son todas falsas, mientras la asignación de los recursos es absolutamente disparatada. Dicen que el dinero que se nos presta supone una carga de deuda y de intereses que España ya no puede asumir, condenará a la miseria y a la desesperación varias generaciones de españoles, una canallada que ni el Gobierno, ni Europa, tiene derecho a imponer a los españoles, pero que nos han impuesto. Muy pronto lo percibirán en sus propias casas, así que o salen a la calle a defenderse y a defender a sus hijos o dense por muertos.http://www.cotizalia.com/opinion/disparate-economico/2012/06/11/no-es-el-fin-del-mundo-pero-si-el-de-nuestras-familias-7126/

Uganda responde a Rajoy: “A nosotros no nos han tenido que rescatar”

Santiago Jiménez, colaborador de la Embajada de Uganda en España, responde a Rajoy: “A nosotros no nos han tenido que rescatar, ni hemos pedido ayuda al FMI. Hemos pasado de un 25% de inflacción a un 18% con una banca nacional africana y sin pedir ningún préstamos, cosa que no pueden decir otros países… como España”. Jiménez trasladará la frase de Rajoy al Gobierno de Uganda y afirma que “estaría bien una disculpa”. La frase que Mariano Rajoy envío a su ministro De Guindos -”aguanta, somos la cuarta potencia de Europa, España no es Uganda”- no ha sentado nada bien en el país africano. Uganda, república centroafricana de 32 millones de habitantes, no tiene embajada ni consulado en España. Por ello, su voz en nuestro país es Santiago Jiménez, colaborador del Gobierno ugandés en España. Jiménez califica la frase de Rajoy de “desafortunada, un error fruto de la desinformación”. Y es que Uganda, a pesar de estar a años luz de desarrollo de España, saca pecho con su estabilidad en los últimos años. El país ha logrado vivir en paz en casi todo su territorio en los últimos diez años, cuenta con un sistema democrático y ha reducido su inflacción en 7 puntos el año pasado. Uganda es un ejemplo de desarrollo y superación, más si la comparamos con sus países vecinos, Sudán, Congo o Ruanda. Por eso Jiménez responde sin titubeos a Rajoy. “A nosotros no nos han tenido que rescatar, ni hemos pedido ayuda al FMI. Hemos pasado de un 25% de inflacción a un 18% con una banca nacional africana y sin pedir ningún préstamos, cosa que no pueden decir otros países… como España”. Jiménez es consciente de las diferencias entre ambos países. “Es obvio. En Uganda hay corrupción, hay paro y déficit, pero Uganda está haciendo las cosas bien, es un ejemplo en África y utilizarla en frases como la de Rajoy es alimentar un estereotipo del que tratamos de huir”. Jiménez anuncia que trasladará la frase de Rajoy al Gobierno ugandés. “Está claro que ha sido un error, fruto de la desinformación, pero estaría bien una disculpa, un lo siento”, concluye.http://www.lamanchaobrera.es/?p=14698

Hasta la prensa burguesa internacional critica a Rajoy por vender el rescate a la banca como una victoria

El diario critica que "Rajoy se ha embarcado en una campaña para presentar el acuerdo como una victoria nacional, con España recibiendo un préstamo barato sin que los socios europeos pidieran nada a cambio, más allá de los pagos periódicos de intereses". La población tendrá que pasar décadas pagando una deuda para rescatar a las cajas de ahorros irresponsablesPor contra, el rotativo británico está convencido de que lejos de ser una línea de crédito bancaria que pagarán las entidades como dijo Rajoy, "los contribuyentes españoles al final tendrá que pagar por ello. En otras palabras, la población con la mayor tasa de desempleo en la UE tendrá que pasar décadas pagando una deuda contraída para rescatar a las cajas de ahorros irresponsables, a menudo dirigidas por gerentes inútiles". En su editorial, The Guardian avisa de que la situación financiera de España es "en algunas variables mejor que la francesa y muy parecida a la de Holanda". Para añadir que el rescate a la banca española hará a Portugal, Grecia e Irlanda pedir una renegociación de sus condiciones. El The Times afirma, de hecho, que los griegos hubieran querido el mismo acuerdo como el conseguido por los españoles. El Financial Times, que también lleva a España en portada, se ceba con la falta de carisma de Mariano Rajoy. Le reprocha que hiciera una rueda de prensa "apresurada", antes de ir a ver el fútbol y que haya lamentado no estar en la final de Roland Garros con Rafael Nadal. Las críticas se basan en que el rescate es para un experto consultado por dicho medio "el acontecimiento más significativo y alarmante en la crisis de la eurozona en los dos últimos años". El FT insiste en su tesis de que el rescate a la banca española "no resuelve otro problema estructural de España, que es la forma de estabilizar su deuda pública. En todo caso, hace que el problema empeore", volviendo a la idea de que "los españoles serán quienes paguen por los excesos y los errores de banqueros y políticos". El semanario The Economist destaca que Rajoy "cuando finalmente apareció ante la prensa al día siguiente, hizo repetidas referencias a "lo que pasó ayer", como si el rescate fuera un incidente embarazoso, que no debe ser mencionado por su nombre. Luego voló a Polonia para ver un poco de fútbol". Para esta prestigiosa publicación resulta "cómico" el esfuerzo de Rajoy para evitar mencionar la palabra rescate. "Una lección de humildad" En su editorial, el The New York Times, realiza un retrato de Mariano Rajoy en el que destaca que ascendió a la cumbre del partido "por mantener silencios ambiguos en momentos cruciales", una política que el diario no ve que case con "la encrucijada" que vive el país. El diario incide en la mala "comunicación" del Gobierno de Rajoy que habría lastrado su confianza, "hasta dejarla prácticamente a cero". España finalmente ha cogido el toro por los cuernosYa el domingo la prensa estadounidense destacaba que España "finalmente ha cogido el toro por los cuernos" al solicitar ayuda europea para recapitalizar la banca, y lo califica de "lección de humildad". "España finalmente ha cogido el toro por los cuernos, algo quedebería haber hecho hace mucho tiempo", señala el diario financiero The Wall Street Journal (WSJ) en su edición digital del domingo. El rotativo financiero señala que "el Gobierno de Mariano Rajoy siguió el mismo camino que su predecesor, desperdiciando valioso tiempo y credibilidad en una serie de planes de reestructuración a medio hacer que fracasaron a la hora de proveer capital fresco al sistema". Por su parte, The Washington Post subraya que la "lección de humildad, para un país de 47 millones que buscó eludir la vergüenza de un rescate durante meses, se produjo al enfrentar Madrid la creciente presión internacional para ceder y solicitar liquidez". Kaosenlared.http://www.kaosenlared.net/component/k2/item/21263-hasta-la-prensa-burguesa-internacional-critica-a-rajoy-por-vender-el-rescate-a-la-banca-como-una-victoria.html

Resolución PCE: Frente a un rescate inútil y dañino, rescatar a la gente y al sector público

Es inútil porque la banca española está quebrada. Si algún día los bancos y cajas pudieran recuperar el 50% de la deuda de promotores y constructores, por importe de 400.000 millones, que ya es una perspectiva optimista, los 100.000 millones de euros que parece que va a prestar “Europa” apenas bastarían para cubrir las pérdidas. Desde luego, no para restablecer el flujo del crédito a “familias y empresas” como gusta decir Guindos. Pero es más inútil aún porque con una economía en recesión y en la que la gente está intentando reducir su endeudamiento excesivo todas las recapitalizaciones equivalen a tirar el dinero a la alcantarilla. Que se lo pregunten a los clientes y empleados de Bankia o Caja Cívica que fueron extorsionados por sus entidades para que acudieran a las emisiones de capital del año pasado y que han perdido dos tercios de lo que pusieron. O a todas las personas que han sido engañadas con las preferentes y las subordinadas. La banca española se ha recapitalizado en 38.000 millones de euros entre 2008 y 2011 y no ha servido para nada. Sólo sobreviven aquellos cuyo negocio está fuera, como el Santander y el BBVA. Y, para más inri, el rescate sólo tiene una finalidad, proteger a toda la cadena que va desde los especuladores en terrenos hasta los grandes bancos internacionales (a los que bancos y cajas españolas deben 465.000 millones de euros), pasando por inmobiliarias, cajas, bancos españoles privados, para que no pierdan los beneficios ilegítimamente obtenidos con la especulación del ladrillo de los últimos 10 años. El rescate es dañino El rescate es dañino porque al final la deuda la asume el sector público. De repente pasaremos a tener un 10% del PIB más de deuda pública lo que se traducirá en más intereses a pagar y, con la tónica del gobierno actual, más recortes. Además, a un tipo de interés del 3%, acaban de sumar tres décimas del PIB al déficit público. El rescate es dañino porque le va a dar el control a cualquiera sabe qué comité o grupo de ministros, banqueros y burócratas europeos sobre una parte muy importante del sistema financiero español. Nada menos que una gran parte de las antiguas Cajas de Ahorros. Lo que hasta ahora no habían conseguido, meter el pescuezo en el sistema financiero español, se lo acaba de regalar Rajoy. Y todo acabará privatizado y en manos de quién sabe. Y sobre todo, el rescate es dañino porque con un sector público más endeudado y una parte importante del sector financiero en manos extranjeras, las posibilidades de políticas que conduzcan a salir de la crisis se reducen aún más. Lo cual se traducirá en más paro, más recortes y más sufrimiento para la mayoría de la gente. Rescatar a la gente y al sector público El rescate que se necesita es el de la gente y del sector público. Eso requiere, en primer lugar, aliviar la carga de la deuda hipotecaria originada por la vivienda principal, hasta reducirla a un porcentaje asumible de la renta y, eventualmente, aplazándola para las personas en paro. Y en segundo lugar denunciar la deuda pública ilegítima, es decir aquella contraída a consecuencia del rescate a los bancos, de los intereses excesivos pagados por la deuda y, en general, de toda aquella deuda que no esté justificada por un desfase entre los ingresos públicos y los gastos de inversión y mantenimiento de los servicios públicos. Estas medidas imprescindibles deben recaer sobre los acreedores. En el caso de la deuda pública se puede excluir a los ahorradores particulares y empresas no financieras que apenas llegan al 3,5%. Evidentemente, la devaluación de la deuda y de las hipotecas recaerá especialmente sobre la banca, pero no hay ninguna necesidad de rescatarla sino, por el contrario, de crear una banca pública adecuada a las necesidades reales de la economía y la sociedad españolas. De hecho, habría además que nacionalizar al menos el suelo urbano. Junto a lo anterior es necesario un aumento de la capacidad fiscal del Estado, es decir, de los impuestos. Aparte de las medidas que tradicionalmente se plantean de la recuperación del impuesto sobre el patrimonio, de la fiscalidad de los ingresos de capital y de la lucha contra el fraude, debe considerarse el aumento de la tributación de las rentas más altas de forma progresiva empezando a partir de los superiores a 30.000 euros anuales, lo que no llega al 20% de los declarantes. La mitad de los asalariados y asalariadas reciben un salario inferior a 19.000 euros al año y el salario medio está en 22.500 euros. También debe evaluarse la implantación un impuesto sobre los activos financieros de las empresas (financieras y no financieras). Con estas medidas se puede financiar un plan de relanzamiento económico basado en la recuperación de los servicios públicos básicos y en un programa de empleo para todas las personas en paro. A partir de ahí, se puede hablar realmente de un rescate y enfrentar en mejores condiciones la reconversión del modelo productivo basada en las necesidades sociales, la recuperación del medio ambiente y el control democrático de la economía. ¿Qué no es políticamente posible? Pues tendrá que serlo porque lo que no es posible es salvar a la banca y a la gente a la vez.

¿Qué habéis hecho con mi país, cabrones?

por Rafael Calero Palma-- Y al final se produjo el rescate. De nada han servido todas las mentiras, todos los malabarismos léxicos, todos los recortes, todos los requetepagos. De nada han servido las mil y una privatizaciones. Y al final se produjo el rescate. De nada han servido todas las mentiras, todos los malabarismos léxicos, todos los recortes, todos los requetepagos. De nada han servido las mil y una privatizaciones. De nada ha servido que nos estén dando por el culo desde mayo de dos mil diez. De nada ha servido que el Ministro de Economía hable inglés (menudo soplapollas, el Ministro de Economía). De nada le ha servido al gobierno más reaccionario que ha tenido este país desde que gobernaban sus abuelos, tener la mayoría absoluta más absoluta del mundo mundial. De nada ha servido nada. Esta tarde los alemanes se están frotando las manos porque otros incautos han caído en sus garras. Griegos, portugueses, irlandeses, y ahora, los españolitos. Ha llegado nuestra hora. Ahora le toca el turno a España. Ah, España. Ese lugar al que Manolo Escobar lanzaba vivas con orgullo, ese lugar donde no hace ni una década se ataba a los perros con longaniza y enriquecerse era tan sencillo como chasquear los dedos. Ese lugar donde un peón albañil ganaba un sueldo más alto que el de un cirujano cardiovascular y cualquier chaval de dieciocho o diecinueve años podía conducir un Audi de siete kilos porque tenía un trabajo en la construcción. España. Con dos cojones. Un país donde ser Doctor en Filosofía y Letras estaba mal visto, porque aquí lo que molaba era trabajar en el sector de la construcción, y si después de la selectividad, un buen estudiante no se matriculaba en Arquitectura, Ingeniería u otra rama directamente proporcional al dólar y al ladrillo, es que era tonto del culo, la criatura. España, el único país del mundo donde ibas a pedir un crédito al banco y salías con el doble de pasta, para que te compraras también los muebles, y el coche, y coño, ya puestos, cómo no te vas a pegar un viajecito al Caribe, colega, que tú te lo mereces. Todo eso y más pasaba en esta España que, por mucho que se empeñen algunos, sigue siendo de charanga y pandereta, aunque ahora la televisión se vea en tdt, y todo el mundo tenga un teléfono móvil en el bolsillo, aunque la mayoría no pueda leer las instrucciones, porque, sencillamente, no saben leer. Por desgracia, esta es la España que nos ha tocado en suerte, la que gana mundiales y eurocopas pero sigue siendo cutre elevada a la enésima potencia. Un país donde el Ministro de Educación y Cultura es el más tonto de la clase (otro soplapollas de mucho cuidado) y recorta la inversión en investigación científica pero no lo escuchamos decir nada en contra de los sueldos astronómicos de los futbolistas. Esta España donde campan a sus anchas los políticos más imbéciles, ladrones, corruptos, vagos e impresentables que podamos imaginar. Esta España donde un tío que no sabe ni dónde tiene la cara sea el Rey y se vaya a cazar elefantes y viva, nunca mejor dicho, a cuerpo de rey, mientras millones de compatriotas no tienen ni para comer a diario. Y punto. Esta España donde se roba, se malversa, se engaña, se estafa, se hunde a los bancos, a las empresas y no pasa nada porque, ladies and gentlemen, esto es España.Kaosenlared

Urdangarin cada vez más cerca de la cárcel

Escrito por Melchor Saiz-Pardo.---- Anticorrupción ve ya muy difícil aplicar atenuantes a yerno del monarca. El duque, que insiste en culpar a los demás y no colaborar, se juega la cárcel si se prueba la evasión fiscal, y los últimos informes revelan que la hubo. Iñaki Urdangarin, la Fiscalía Anticorrupción y el juez José Castro esperan que se reparta la última carta de la partida del caso Nóos. Es una mano en la que el yerno del rey se juega la cárcel si se confirman las acusaciones de evasión y/o blanqueo de capitales. El naipe que falta tiene forma de pieza secreta en la que se incluyen comisiones rogatorias sobre paraísos fiscales e informes de Hacienda. Pero en realidad, todo es una pose. Al menos en la Fiscalía y la Agencia Tributaria ya saben que la carta que el crupier está a punto de dar al duque, desde luego, no es un as. Porque los informes ya apuntan que, al menos por tres vías diferentes, Urdangarin, primero con su socio y luego por libre, sacó de España centenares de miles de euros. El marido de Cristina de Borbón tiene desde hace meses muy complicado, no imposible, eludir una condena de menos de dos años de cárcel con la que evitaría entrar en prisión, pues no tiene antecedentes penales. La aplicación de una atenuante era a ojos del juez y los fiscales el único as que podía guardar Urdangarin durante la declaración en el juzgado para lograr una condena benévola y no pisar la cárcel. Eso sí, para lograr esa escalera de color no servían los faroles, era indispensable que el expresidente del Instituto Nóos se aviniese a colaborar. Que se acogiese a la figura del «arrepentimiento espontáneo» y lo pusiera fácil a las acusaciones para bajar el listón de sus peticiones de pena. Sin embargo, esa hipótesis se esfumó en febrero, cuando Urdangarin compareció ante Castro. Aquel 25 de febrero, lejos de tirar de la manta, se vistió de tahúr, lo negó todo y culpó de todas las irregularidades a su antiguo socio, Diego Torres. A estas alturas de la instrucción, afirman en la Fiscalía Anticorrupción, solo podría aplicarse una «leve atenuante», y si hay un golpe de efecto «tremendo», una confesión de último minuto sobre un aspecto de envergadura que permitiera a la justicia dar pasos de gigante en sus pesquisas. Con ese «ínfimo» descuento, al abogado de Urdangarin no le salen las cuentas para sacar airoso a su cliente de esta difícil partida. Y eso que intuye que las cartas van a ser aún mucho peores a cuenta del dinero en el extranjero. La Fiscalía tiene intención de sentarlo en el banquillo por cuatro delitos, por el momento. A saber: malversación, fraude a la Administración, falsedad documental y prevaricación. Excepto este último, el resto conllevarían cárcel para Urdangarin (entre cuatro y once años). Con ese arco, explican fuentes judiciales, cabe la aplicación de eximentes, sobre todo en la medida en que Urdangarin y Torres accediesen a «reparar el daño causado» o «disminuir sus efectos» poniendo sobre el tapete todas las fichas; esto es, el total del dinero que se llevaron de las Administraciones más, según fija la ley, un tercio de lo malversado. Pero con la «más que probable» inminente acusación por defraudación fiscal todo se va a complicar, hasta el punto de hacer casi imposible pedir una pena que permita eludir la cárcel. La Fiscalía cree tener indicios de poder probar el fraude a Hacienda desde el 2006 (lo anterior habría prescrito) no ya desde Nóos, que el yerno del rey abandonó en el 2006, sino a través de la fundación de niños discapacitados y de otras empresas. ------------- Fuente: La Voz de Galicia