7 de julio de 2012

EL VICEPRESIDENTE DE LA ONU, EL SUIZO JEAN ZIEGLER, DICE QUE LA DEUDA ESPAÑOLA ES DELICTIVA E ILEGÍTIMA

Vivimos en un orden mundial criminal y caníbal, donde las pequeñas oligarquías del capital financiero deciden de forma legal quién va a morir de hambre y quién no. Por tanto, estos especuladores financieros deben ser juzgados y condenados, reeditando una especie de Tribunal de Núremberg”. Con esta aplastante contundencia despacha Jean Ziegler, vicepresidente del Consejo consultivo de Derechos Humanos de la ONU, su particular análisis del actual momento histórico. La dilatada trayectoria diplomática de este profesor emérito en la Universidad de Ginebra y comprometido analista internacional, que fue relator especial de la ONU para el Derecho a la Alimentación durante ocho años, impide que le tiemble la voz a la hora de señalar con el dedo inquisidor a los ‘culpables’ de la crisis sistémica. “No puede ser que en un planeta con los recursos agroalimentarios suficientes para alimentar al doble de la población mundial actual, haya casi una quinta parte de sus habitantes sufriendo infraalimentación”. En su último libro Destrucción Masiva. Geopolítica del hambre (Península), que Ziegler presentó ayer en Madrid, pone sobre la mesa una serie de cuestiones molestas de las que otros diplomáticos ni siquiera se atreven a hablar en los pasillos de la ONU. Unas críticas irreverentes que ya ventiló en otros trabajos como El hambre en el mundo, Los nuevos amos del mundo y aquellos que se le resisten, El imperio de la vergüenza o El odio a Occidente. “Hay que multiplicar rápidamente las fisuras en el muro capitalista para derrumbarlo y crear un nuevo orden mundial más justo“. Su receta para revertir esta situación es, si cabe, tan radical o más que su tesis sobre la generación de las desigualdades: “Ocupar masivamente los bancos, nacionalizarlos y confiscar las arrogantes riquezas robadas por los especuladores financieros”. Una extremista postura que lo lleva incluso a criticar la incapacidad de movimientos de la sociedad civil como el 15M en España u Occupy Wall Street en Estados Unidos. “Reconozco que son símbolos importantes y que han logrado la simpatía de la sociedad, pero todavía son insuficientes para quebrar la actual relación de fuerzas si no desembocan en una huelga general indefinida. Hay que darse cuenta de que en el orden mundial reina una violencia estructural que se debe combatir con una contraviolencia basada en la resistencia pacífica”. La migración de los grandes fondos especulativos a los mercados de materias primas, principalmente de la agroalimentación, la cual creció exponencialmente en el trienio 2005-2008 como explica Ziegler en su último libro, “es el origen de esta crisis genocida porque han disparado el precio de los alimentos básicos”. A pesar de la ‘destrucción masiva’ conceptualizada por Ziegler, el diplomático exhibe su característico optimismo de luchador a contracorriente y asegura que esta situación creará la conciencia social necesaria para “multiplicar rápidamente las fisuras en el muro capitalista, que acabarán derrumbándolo y creando un nuevo orden mundial”. La insurrección será por el hambre o no será. El primer paso, explica, es darse cuenta de que “los criminales financieros son el enemigo común de los europeos, de los africanos y del resto de la población que sufre de hambre y desempleo en el mundo. Unos oligarcas que monopolizan los beneficios y privatizan los servicios y recursos”. Para Ziegler, esta toma de conciencia será el advenimiento de una nueva forma de solidaridad internacional entre todos los pueblos, que posteriormente se transformará en un “frente de resistencia intercontinental”. “La lucha de clases es absolutamente inevitable porque no se puede mantener el sufrimiento de forma permanente”. Un convencimiento “total”, pero que se transforma en duda cuando se le pregunta por los riesgos y los pilares sobre los que se fundará este alzamiento popular. “Es un misterio, no puedo hablar de la revolución porque se trata de la libertad liberada en el hombre y los procesos revolucionarios son imposibles de prevenir porque tienen sus propias leyes y no son conocidas”. Lo que sí tiene claro Ziegler es que la insurrección, como ha ocurrido en la mayoría de estos procesos a lo largo de la historia, se producirá por el hambre. “La hambruna ya es una realidad en las banlieues parisinas y el pueblo español también está sufriendo la pobreza, como el resto de Europa”. En este contexto, indica, la lucha de clases es “absolutamente inevitable porque las oligarquías capitalistas no serán capaces de reeditar el genocidio americano de los indios, ya que es imposible matar a todo un país como España y hacerle aceptar permanentemente las cadenas”. “España no debería pagar su deuda porque es delictiva e ilegítima”. Las “cadenas” a las que retóricamente se refiere este diplomático de la ONU estarían impuestas por las políticas económicas de la austeridad, que califica como “absurdas y destructoras”. Los teóricos del neoliberalismo, añade, “nos han hecho creer que hoy en día la austeridad es la única política posible, pero sólo se aplica a la clase trabajadora y nunca a los banqueros. Estas políticas tienen un límite objetivo y no van a resolver los problemas”.”Hollande y Obama deben formar una alianza en favor de las políticas económicas del crecimiento”. En contraposición a estas recetas neoliberales, Ziegler defiende unas políticas centradas en el crecimiento. Esta es la única esperanza que deposita en los representantes políticos, aunque matiza que de forma “extremadamente leve”. Sus protagonistas no podrían ser otros que François Hollande y Barack Obama. “Ambos deben formar una alianza por el crecimiento basada en la inversión pública, el incremento del salario mínimo, las prestaciones sociales, la búsqueda del pleno empleo y la lucha contra la desindustrialización”. Para el vicepresidente del consejo consultivo de Derechos Humanos de la ONU estas políticas no son la solución final si no van acompañadas de un despertar de la sociedad civil y, sobre todo, del impago de la deuda. “Los dirigentes españoles deben hacer lo mismo que ha hecho Rafael Correa en Ecuador, es decir, negarse a pagar la deuda, cuya amortización ya es altísima, porque es odiosa e ilegítima. Esto es, se ha creado, en gran parte, por la delincuencia financiera y la corrupción política, sin materializarse en inversiones reales”. Una perspectiva que lo lleva incluso a cometer el atrevimiento de recomendar a los españoles que objeten en la declaración de la renta al porcentaje del gasto dedicado a la deuda pública. Una campaña lanzada desde el 15M que califica de “necesaria, inteligente y eficaz”. Todos estos elementos en su conjunto, unidos a la inflación, podrán acabar con las “deudas injustas”. Refundar la ONU para instaurar un nuevo orden mundial. La Organización de las Naciones Unidas debe tener un papel central en el futuro escenario mundial. Como explica Ziegler, la ONU se fundó con el objetivo principal de defender el interés general de los pueblos y promulgar los principios recogidos en la Carta de los Derechos Humanos. Sin embargo, “los mercenarios han pervertido su papel y destruido su credibilidad moral”. Entre ellos, no duda en señalar al exsecretario general Ban Ki-moon o al presidente del consejo de selección de los relatores, el hondureño Roberto Flores, “quien apoyó el golpe de Estado en su país en 2009”.”Los mercenarios han pervertido el papel de la ONU y destruido su credibilidad moral” Para Ziegler, la refundación de esta organización pasa por imprimirle “mucha más democracia” eliminando el poder de veto de las naciones integrantes del Consejo de Seguridad, limpiándola de “golpistas” y eliminando las prebendas del FMI y el BM. El neoliberalismo delictivo, concluye el diplomático, “se cura con política”. FUENTE: http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2012/05/23/el-vicepresidente-de-la-onu-que-quiere-ocupar-y-nacionalizar–la-banca-98503/

Valderas: "Defenderemos el Estatuto y no permitiremos que Andalucía sea una comunidad de segunda"

El Coordinador General de IU LV-cA y vicepresidente, Diego Valderas, ha subrayado que Andalucía no va a ser una Comunidad de segunda categoría, ni en el plano de la financiación ni de las competencias que tienen las entidades locales y ha recordado el respaldo por “unanimidad” que los grupos políticos representados en el Parlamento andaluz dieron al Estatuto y en este sentido ha señalado que “no permitiré ningún retroceso en el desarrollo del mismo” además de interpretar que esta circunstancia le hace pensar que esta será “una reclamación común” de todos. Valderas ha realizado estas declaraciones en Granada, donde ha mantenido sendos encuentros institucionales con el alcalde, José Torres Hurtado, y el presidente de la Diputación Provincial, Sebastian Pérez, en el marco de la ronda de encuentros con representantes de las instituciones locales. Asimismo, ha asegurado que en la reunión que mantendrá con el ministro Montoro el próximo martes en Madrid, a la que también asistirán el viceconsejero del departamento, Jose Manuel Pérez Tapia y el director general de Administración Local, Antonio Maillo, le recordará al ministro “que los ayuntamientos también son Estado” y que no pude haber un paso atrás en la financiación y en las competencias de las entidades locales. Igualmente insistirá, como ya le ha sido trasladado al ministro en la carta que la vicepresidencia le remitió el pasado día 29, que convoque ”cuanto antes” la Conferencia Sectorial para Asuntos Locales, ya que dado el reconocimiento que esta órgano ha recibido como instrumento de relación multilateral y articulación política, es el marco adecuado para debatir cualquier cambio que afecte a los ayuntamientos. El vicepresidente, a preguntas de los medios de comunicación, también ha comentado que de entrada rechaza la supresión de mancomunidaes y consorcios planteda por el Gobierno central y que cualquier decisión que se tome en este sentido tiene que pasar por el diálogo.

Raúl Camargo de Izquierda Anticapitalista. ´Tenemos muchas coincidencias con sectores críticos de IU´

Insurgente entrevista al portavoz de Izquierda Anticapitalista-Pepe Mejía--- ¿Qué valoración hace IA de la situación económica y social que estamos viviendo en el Estado español? Nos encontramos ante una gran estafa que consiste en convertir todas las deudas privadas que han contraído los bancos, las constructoras y las grandes empresas en deudas públicas, que debe pagar el conjunto de la población. Como la prioridad de pago, reconocida ya constitucionalmente tras la reforma de agosto de 2011, es para los intereses de la deuda el Gobierno de Rajoy tiene que hacer recorte tras recorte hasta que no quede casi nada del ya de por sí raquítico Estado del Bienestar. La cara más dura del capitalismo europeo está mostrándose ante los ojos de millones de trabajadores y trabajadoras del Estado que hasta ahora tenían idealizado todo lo que venía de la UE. Hoy es una evidencia que está unidad de países europeos solo se hizo para defender los intereses de los grandes capitales y asegurarles un mercado interno desregulado. En todo caso, desde la izquierda alternativa tenemos que defender un proyecto de integración europeo que tenga valores radicalmente opuestos a los que han seguido los diferentes Tratados y que ponga a los servicios públicos, los derechos sociales y ambientales siempre por encima de la especulación financiera y bancaria, que debería ser erradicada. No hay ya salidas nacionales: los grandes cambios en este mundo globalizado solo los vamos a poder imponer con proyectos continentales contrahegemónicos. Esta es una de las principales tareas hoy de la izquierda anticapitalista europea. ¿Qué diferencias ves entre este ejecutivo del PP y el anterior del PSOE? Existen diferencias en cuestiones relacionadas con los derechos civiles o con la política respecto a los medios de comunicación, pero en los grandes temas y, especialmente, en la política económica, comparten lo fundamental. El bipartidismo es una institución que ha funcionado en todas las democracias occidentales de forma más o menos similar. Durante la Transición, los poderes fácticos se encargaron de diseñar un modelo en el Estado español que respondiera a este patrón y, hasta ahora, les ha funcionado. El problema es que la alternancia se va agotando cuando las políticas difieren tan poco e, igual que ha ocurrido en Grecia, el sistema político puede quebrar. Para que esto pueda llegar a ocurrir sería imprescindible que emergiera un partido a la izquierda del PSOE que planteara políticas opuestas a este y que tuviera la suficiente credibilidad social y electoral que, lamentablemente, hoy no tiene IU pero tampoco el resto de la izquierda alternativa. Háblanos del papel de CCOO y UGT ante la debacle que atravesamos Las direcciones de los sindicatos mayoritarios han llevado a un callejón sin salida a sus organizaciones tras 20 años de concertación social. Tantos años de parálisis y de claudicación progresiva han llevado a que en la situación actual tengan poca audiencia entre capas importantes de la clase trabajadora. Además, buena parte de sus cuadros medios y de la generación que tiene que relevar a los actuales dirigentes están educados solo en las mesas de negociación y no en el conflicto social, que es lo que deberían estar preparando ahora. No obstante, es necesario hacer un trabajo con una orientación anticapitalistas aún dentro de estos sindicatos, ya que siguen agrupando a franjas importantes de la clase trabajadora que pueden experimentar una radicalización importante en esta etapa convulsa. El ejemplo de los mineros, organizados mayoritariamente en CCOO y UGT, así lo demuestra. ¿Hay espacios para un sindicalismo alternativo y unitario al margen de las dos centrales mayoritarias? Estoy convencido de que ese espacio existe pero para que llegue a cuajar tiene que ser, como dices en la pregunta, unitario. La dispersión actual y la competencia entre pequeños sindicatos combativos no está permitiendo de momento que exista una expresión, minoritaria pero con implantación sindical real en el conjunto del Estado, que presione de verdad por la izquierda a CCOO y UGT, con la excepción de Euskadi y Galiza, donde ELA y LAB y CIG son mayoritarios. Intentar levantar un referente como SUD-Solidaires de Francia (que agrupa a varios sindicatos alternativos en una confederación) sería un gran paso adelante. No creo que, de momento, esto esté cerca pero en cualquier caso debería ser una perspectiva a medio y largo plazo para toda la izquierda sindical consecuente. ¿Crees que –como dicen ellos mismos, PSOE/IU- Asturias y Andalucía están en estos momentos gobernadas por la izquierda? Más allá de las palabras, está claro que las políticas de izquierda real brillan por su ausencia hasta el momento en estas dos comunidades. En Asturies acaba de formar gobierno en solitario el PSOE, tras el rechazo de las bases de IU a seguir la orientación de la dirección que quería integrarse en él, y las primeras medidas anuncian recortes durísimos en educación con el despido de interinos. En Andalucía, el Gobierno PSOE-IU ha aprobado un plan de ajuste que rebaja el sueldo de los empleados públicos en más de un 5% y en un 10% el de los interinos, además de la reducción de numerosas ayudas sociales. No extraña que el PSOE haga esto pero que IU vote favorablemente, salvo las honrosas excepciones de Sánchez Gordillo y Marina Segura, es una incoherencia total con lo que defendieron durante la campaña, no solo de las elecciones andaluzas, sino también de las generales y con su discurso habitual en el Congreso de los Diputados. Justificar los recortes como el mal menor ante una posible intervención de la Junta por el Gobierno de Rajoy o aducir que IU ha podido maquillar la versión más dura del ajuste no son argumentos serios: subiendo una escala, es lo mismo que dijo Zapatero en 2010 cuando hizo el primer recorte de salarios públicos y congeló las pensiones: la UE me obliga, si no lo hago intervendrán el país, pero he salvado las partidas sociales. Cuando IU entró en el Gobierno andaluz ya sabía que iba a tener que hacer esta política. Lo que cabe preguntarse es por qué lo hizo. IA mantuvo varias conversaciones con IU de cara a las elecciones del pasado 20N, ¿por qué no fructificaron para ir en coalición con ellos, qué os separa? Nosotr@s les presentamos una Carta Abierta a la izquierda alternativa en donde expusimos públicamente nuestras condiciones para un acuerdo (se puede leer aquí http://www.anticapitalistas.org/Carta-abierta-a-la-izquierda,25636). Entre estas proponíamos medidas de urgencia social, como la defensa de la expropiación del sistema bancario y del energético, la elaboración de un programa para el cambio del sistema productivo hacia una sociedad sostenible ecológicamente o medidas como el establecimiento de un salario mínimo de 1200 euros o la instauración de la jornada laboral de 35 horas sin reducción de salario. Reclamamos también la independencia total de la candidatura con respecto a cualquier acuerdo a cualquier nivel con el PSOE u opciones socioliberales. Además, y no menos importante para nosotros/as, defendimos una batería de medidas contra la profesionalización de la política como la rotación de los electos cada 2 años, el control de salarios y la necesidad de que las candidaturas estuvieran encabezadas por activistas sociales o políticos que no llevaran toda la vida liberados. Por último, pedimos que la campaña no se financiara con un crédito del Banco Popular, sino con aportaciones militantes o subvenciones básicas, y que hubiera total transparencia sobre el papel de IU en determinadas Cajas de Ahorro, que como hemos visto después han supuesto grandes escándalos. Las reivindicaciones programáticas fueron asumidas por IU, salvo la de la ruptura de los acuerdos o el balance crítico de las experiencias de gobierno con el PSOE, aunque no se llegó a firmar nada, pero las referentes al nuevo modelo de partido o el crédito de los bancos fueron rechazadas de plano. Sabemos bien que estos eran aspectos fundamentales, con consecuencias inmediatas, que condicionan la credibilidad a largo plazo de cualquier candidatura y en donde tenemos diferencias importantes con IU. Somos partidos con formas de actuar diferentes y con tipos de militancia muy distintas. Los papeles lo aguantan todo pero donde de verdad se puede conocer si hay una apuesta real por otro tipo de política es en estos asuntos o en los relacionados con la independencia respecto al PSOE a todos los niveles. Hoy vemos que, unos meses después de las generales, IU Andalucía, con el apoyo de la dirección federal, está gobernando allí aplicando políticas contrarias a las que dijo que defendería. Tenemos muchas coincidencias con sectores críticos de IU, que me consta que especialmente en Andalucía están organizándose y van a plantar cara a la orientación de su dirección, y espero que podamos ir avanzando en acciones comunes, pero los acuerdos electorales sin bases sólidas que los sustenten la mayoría de las veces no suman y pueden acabar restando. ¿Qué aportación puede hacerse desde el trotskismo en la actual situación que padecemos? IA no se declara trotskista en sus Estatutos, aunque hay gente que sí tiene esa referencia y otra que no. En general, preferimos decir que queremos aprender de los aciertos y los errores de la historia del movimiento obrero y en esa historia las aportaciones de Trotsky, de Lenin, de Marx, Rosa Luxemburgo, Gramsci o el Ché nos parecen muy relevantes. IA forma parte de la IV Internacional y esta corriente internacional intenta aportar su modesto granito de arena para reconstruir un internacionalismo militante que ayude a la clase trabajadora mundial a instaurar un socialismo autogestionado, en paz con la naturaleza y en donde no exista ningún tipo de opresión por razón de raza, género u orientación sexual. ¿Por qué no acaba de cuajar un gran frente revolucionario a la izquierda de IU con posibilidades reales de obtener representación institucional? El peso de las organizaciones políticas de la izquierda radical es muy pequeño en el Estado español si lo comparamos con el que tienen en países como Francia o Grecia. Después de la Transición, muchas organizaciones de la extrema izquierda desaparecieron y las que aguantaron los duros 80, acabaron por hacerlo también en los primeros 90 por razones largas de explicar y en las que no puede detenerme ahora. Esa ausencia de referentes políticos a escala estatal a la izquierda del PCE y de IU han pesado mucho en las posibilidades de construcción de un frente de organizaciones anticapitalistas que le disputara el espacio político y electoral a IU. Nosotros/as hemos hecho algunos intentos, con resultado muy pequeños en general, que han demostrado que el espacio electoral es tremendamente reducido. Creo que para que este frente o como quiera llamarse tuviera una mínima credibilidad político-electoral haría falta una incorporación masiva de gente proveniente de movimientos sociales, del 15-M o del sindicalismo combativo que entendieran la necesidad de organizarse políticamente, además de sectores críticos de IU y de organizaciones de la izquierda revolucionaria. Tal y como evolucionan los acontecimientos no descarto que esta perspectiva puede hacerse real en no demasiado tiempo pero, de momento, es más un deseo que una realidad. Mientras tanto, creo que sigue siendo imprescindible construir organizaciones como IA, que acumulan varias generaciones militantes y son muy activas en el impulso de luchas sociales sin perder de vista la cuestión del poder político. Afganistán, Libia, Siria…¿no crees que la sombra de la OTAN y del imperialismo sigue siendo muy alargada? Efectivamente, el papel de la OTAN en Afganistán y Libia ha sido terrible y su único interés es servir de gendarme de los intereses del imperialismo americano y europeo. Nosotros siempre hemos estado contra la OTAN y en nuestro programa figura en un lugar destacado la exigencia de su disolución incondicional. Pero esto no debe llevarnos, como ha ocurrido lamentablemente entre sectores de la izquierda, a apoyar a regímenes despóticos como el de Gadafi en Libia o Assad en Siria. La rebelión de los pueblos contra tiranos de ese calibre está totalmente justificada y debe ser apoyada por la izquierda anticapitalista, aunque siempre hay que alertar contra los intentos de controlar estos procesos por parte del imperialismo, como finalmente ocurrió en Libia con el corrupto CNT. Seguir aplicando la lógica binaria del “enemigo de mi enemigo es mi amigo” es un error enorme dentro de la izquierda, que nos hace perder simpatías entre los sectores anticapitalistas y revolucionarios del mundo árabe. Debemos prestarle apoyo a los pueblos y no a sus gobernantes y, menos aún, cuando estos son dictadores hereditarios cuyos intereses de casta siempre estarán por encima de los de clase.

Sabía usted que la Iglesia Católica...(pinchar en la imagen)

Alegato a favor de Syriza

SLAVOJ ZIZEK-- Imaginad una escena de una película distópica que describiera nuestra sociedad en un futuro cercano. Vigilantes en uniforme patrullan en los centros de las ciudades medio desiertas acosando a inmigrantes, delincuentes y sin techo. Quienes caen en sus manos son maltratados. Lo que aparece como una imagen fantasiosa sacada de una película hollywoodiana es en realidad la Grecia de hoy. A la caída de la noche, matones vestidos de negro del movimiento neofascista y negacionista Amanecer Dorado -que ha obtenido el 7% de los votos en las últimas elecciones y el voto, se dice, de la mitad de los policías de Atenas -patrullan en las calles y apalean a todos los inmigrantes que encuentran en su camino: afganos, pakistaníes, argelinos. Esta es la forma en que Europa es defendida en esta primavera de 2012. El problema de la defensa de la civilización europea contra la “amenaza inmigrante” es que la ferocidad de la defensa amenaza más a la “civilización” que toda presencia de musulmanes. Con amigos encargados de su defensa como esos, Europa no tiene necesidad de enemigos. Hace un siglo, G.K. Chesterton definió en estos términos el callejón sin salida al que se ven confrontados quienes critican la religión: “los hombres que comienzan por combatir a la iglesia para conseguir la salvación de la libertad y de la humanidad acaban por abandonar la libertad y la humanidad para poder combatir a la Iglesia.. Los partidarios de la secularización no han destruido cosas divinas; sin embargo han destruido cosas seculares, si eso puede consolarles”. Son numerosos los liberales que quieren combatir el fundamentalismo antidemocrático con una ferocidad tal que acaban por tirar por la borda la libertad y la democracia si eso les permite combatir al terrorismo. Si los “terroristas” están dispuestos a destruir este mundo por amor a otro, nuestros combatientes de la causa antiterrorista están dispuestos a destruir la democracia debido a su odio del Otro musulmán. Algunos de ellos aman de tal forma la dignidad humana que están dispuestos a legalizar la tortura para defenderla. Hay ahí una inversión del proceso por el que los defensores fanáticos de la religión comienzan por atacar la cultura contemporánea secularizada y acaban por sacrificar sus propios valores religiosos en su voluntad de erradicar aspectos de esta secularización que odian. Pero los defensores antiinmigrantes de Grecia no son el principal peligro: son sencillamente el producto derivado de la verdadera amenaza, la política de austeridad que es la causa de las dificultades de Grecia. La próxima vuelta de las elecciones griegas tendrá lugar el 17 de junio. El establishment europeo nos advierte de que esas elecciones son cruciales: no solo es la suerte de Grecia sino quizá también la de Europa entera la que está en juego. Una salida, la buena según ellos, sería proseguir el doloroso pero necesario proceso de restablecimiento por medio de la austeridad. La alternativa, si el partido de “extrema izquierda” Syriza gana, sería un voto por el caos, por el fin del mundo (europeo) tal como le conocemos. Los profetas de la desgracia tienen razón pero no en el sentido en que lo pretenden. Los críticos de nuestras instituciones democráticas deploran que las elecciones no ofrezcan verdadera alternativa: en su lugar, lo que tenemos es una opción entre un partido de centro derecha y un partido de centro izquierda cuyos programas son prácticamente intercambiables. En Grecia, el 17 de junio habrá una verdadera alternativa: el establishment (PASOK y Nueva Democracia) de un lado, y Syriza del otro. Y como ocurre casi siempre cuando una verdadera elección es posible, el establishment tiene una crisis de pánico: el caos, la pobreza y la violencia vendrán, dicen, si se gana la mala opción. La simple posibilidad de una victoria de Syriza parece haber provocado sudores fríos en los mercados mundiales. La prosopopeya ideológica está en su punto culminante: los mercados hablan como si se tratara de personas, y expresan su “inquietud” por lo que puede ocurrir si las elecciones no llevan a la formación de un gobierno que disponga de un mandato que le permita proseguir la aplicación del programa de austeridad y de reforma estructural elaborado minuciosamente por la Unión Europea y el FMI. Los ciudadanos griegos, por su parte, no tienen casi el tiempo de inquietarse por tales perspectivas: tienen suficientes razones de inquietud por su vida cotidiana, que se hunde en una miseria desconocida en Europa desde hace decenios. Tales profecías se demuestran autorrealizadoras, engendran el pánico y, por ello, provocan las consecuencias de las que se suponía nos iban a apartar. Si Syriza gana, el establishment europeo esperará que saquemos la dura lección de lo que ocurre cuando se intenta romper el círculo vicioso de la complicidad mutua entre la tecnocracia bruselense y el populismo antiinmigrantes. Por ello, en una de sus recientes entrevistas, Alexis Tsipras, el dirigente de Syriza, ha insistido en el hecho de que si Syriza gana, su primera prioridad será combatir el pánico: “el pueblo superará el miedo. No se doblegará, no cederá al chantaje”. Syriza está frente a una tarea casi imposible. Su voz no es la de la “locura” de la izquierda extrema sino la de la razón contra la locura de la ideología del mercado. En su voluntad de ganar, Syriza ha desterrado el miedo de la izquierda a tomar el poder; tiene la valentía de acabar con el caos causado por otro. Le será necesario para ello practicar una combinación extraordinaria de fidelidad a los principios y de pragmatismo, de compromiso democrático y de capacidad de actuar de forma rápida y determinada cuando sea necesario. Para tener una oportunidad mínima de éxito, tendrá necesidad de una manifestación paneuroepea de solidaridad: no solo de un comportamiento digno por parte de cualquier otro país europeo sino también de ideas más originales, como la de la promoción de un turismo de solidaridad este verano. En sus Notas hacia una definición de la cultura, T.S. Eliot subrayó que hay momentos en que la única alternativa posible está entre la herejía y la no creencia. En otros términos, la única forma de mantener una religión viva en una tal situación es realizar una escisión sectaria. Tal es la posición de Europa actualmente. Solo una nueva “herejía” -que Syriza representa en este momento- es capaz de salvar lo que merece ser salvado de la herencia europea: la democracia, la confianza en el pueblo, la solidaridad igualitaria, etc. La Europa que tendremos si Syriza es mantenida a raya será una “Europa de valores asiáticos”, que no tienen, por supuesto, nada que ver con Asia sino todo que ver con la tendencia del capitalismo contemporáneo a suspender la democracia. Aquí es donde reside la paradoja que está en el corazón de las “elecciones libres” de nuestras sociedades democráticas: se es libre de elegir a condición de tomar la buena opción. Es por lo que cuando la mala opción gana (como cuando Irlanda rechazó la constitución europea), se trata como un error, y el establishment exige inmediatamente la reiteración del proceso “democrático” para corregir el error. Cuando Georges Papandreu, entonces primer ministro, propuso un referéndum sobre el memorándum propuesto por la UE el pasado mes de noviembre, el referéndum como tal fue rechazado como mala opción. En los medios hay dos relatos principales a propósito de la crisis griega: el relato alemán-europeo -los griegos son irresponsables, perezosos, derrochadores, defraudadores, etc., tienen necesidad de ser controlados y de aprender la disciplina financiera- y el relato griego: nuestra soberanía nacional está amenazada por la tecnocracia neoliberal impuesta por Bruselas. Cuando se ha vuelto imposible ignorar la suerte del pueblo griego, ha aparecido un tercer relato: los griegos son ahora presentados como víctimas que necesitan ayuda humanitaria, como si una guerra o una catástrofe natural hubiera devastado el país. Aunque todos los relatos sean falsos, el tercero es el más repulsivo. Los griegos no son víctimas pasivas: están en guerra contra el establishment económico europeo, y de lo que tienen necesidad es de solidaridad en su lucha, pues esta lucha es también la nuestra. Grecia no es una excepción. Es uno de los principales terrenos en los que está puesto a prueba un nuevo modelo socioeconómico cuyo campo de aplicación es potencialmente ilimitado: una tecnocracia despolitizada en la que banqueros y demás expertos están autorizados a destruir la democracia. Salvando a Grecia de esos autodenominados salvadores, salvaremos también a Europa. 25/05/2012-- Artículo inicialmente publicado en el nº 11, vol. 34, de junio de 2012 de la London Review of Books.-- Traducido de la versión francesa publicada en http://www.contretemps.eu/fr/interventions/sauvez-nous-nos-sauveurs-plaidoyer-syriza-0---- Traducción: Faustino Eguberri para VIENTO SUR