17 de julio de 2012

Aniversario del asesinato del Comandante Virgilio Laret Ruiz por los franquistas el 17/07/1936 por su lealtad a la República

Virgilio Laret Ruiz era natural de Iruña/Pamplona, fue el primer militar asesinado por su lealtad a La República. Los asesinatos del 17 de julio de 1936, historias del exterminio del Atalayón Leret se mantuvo firme a su juramento, como lo hiciera el asesinado general Romerales, comandante general de Melilla. Cuando la Guerra Civil, la Ley de Memoria Histórica y las reminiscencias de la década de los 40 recalan con fuerza en la opinión pública española, no es malo hacer recuerdo de aquellos días, sobre todo aquel día 17 de julio de 1.936, cuando en Melilla se presenta con toda ira el conflicto civil que ensombrecería a España durante tres largos años. Base de hidros del Atalayón, año 1.930 José Marqués hasta deja de dormir para enterarse con claridad de lo ocurrido en el Atalayón; Carlos Jiménez Villarejo habla, en una brillante entrevista realizada por Sara Sanz para Melilla Hoy, de “sublevación militar”; si el legionario Aniceto Carvajal tuviera la oportunidad de hablar -que no la tiene porque está muerto- explicaría más de un entresijo prebélico y Carlota Leret, desde Venezuela reivindica la muerte de su padre, el jefe de la Base de Hidros y la obra de su madre, la señora O´Neill, verdadera sufridora de la conspiración fascista. Carlos Jiménez Villarejo. Pero hay más testigos -los hubo- de aquella triste tarde del 17 de julio en la base de hidroaviones. Hasta hace pocos años ha tenido la oportunidad de vivir y contarlo Francisco Marín. Él era funcionario civil con destino en el Ministerio del Ejército y trabajador del Atalayón. Virgilio Leret Los Regulares -siempre fueron con los legionarios vanguardia de todas las batallas de la Guerra Civil- irrumpieron en el destacamento exigiendo a sus ocupantes lealtad para con el golpe de Estado contra la República. Carlota Leret O' Neill Dijo 'no' Es conocido que Virgilio Leret Ruiz dijo 'no' y con ello cavó su propia tumba, enterramiento, por cierto, aún desconocido. Francisco Marín dijo en su día que aquello era como un maremagnum de ignorancia. Los civiles del Atalayón no tenían pajolera idea de lo que ocurría; sólo se limitaban a ver, impávidos, a su capitán arrestado. Las cosas hay que dejarlas claras o al menos inteligibles. Jiménez Villarejo no tiene pelos en la lengua cuando Sara Sanz le pregunta por el 'bando republicano': “La República era un Estado democrático legítimo. El bando serían, en todo caso, los que traicionando su juramento, se levantaron en armas contra ese Estado”. Leret se mantuvo firme a su juramento, como lo hiciera el asesinado general Romerales, comandante general de Melilla. Y Leret desapareció. Pero Francisco Marín seguía con vida, la vida que se puede disfrutar a bordo de un camión militar destino al campo de fusilamiento de Rostrogordo. Él, como tantos compañeros, era carne de cañón por el mero hecho de haber trabajado muy cerca de Virgilio Leret. Pasó dos noches en el Fuerte de Rostrogordo, convertido en prisión para los demócratas que no habían traicionado a la Constitución. El ex-fiscal Anticorrupción dijo en Melilla que el acto de homenaje celebrado recientemente en el Fuerte -hoy complejo de ocio- hizo “justicia a quienes sufrieron por su lealtad a la República". Francisco Marín tuvo suerte. Un mando del Ejército sublevado que le conocía por sus buenos oficios en el destacamento del Atalayón le preguntó: "¿Paco, qué haces aquí?". Ni el mismísimo Paco lo sabía; sólo era consciente del plomo que se le venía a la barriga en cuestión de horas. El mando -un sargento- le salvo la vida, conmisericorde él. A Marín le cayeron sólo dos años de amarga e injusta cárcel. Pepe Marqués seguirá investigando, Carlota Leret seguirá clamando por un padre al que conoció poco, Jiménez Villarejo seguirá reivindicando el concepto de sublevación militar de julio del 36 y otros, mientras tanto, seguirán haciendo chascarrillos a costa de la matanza del Atalayón y otros tantos lugares. La memoria histórica. http://www.flickr.com/photos/etecemedios/2677207592/

¡Que se jodan!

Escrito por Lucas Leon Simon--- La cosa ha quedado bastante clara. Estamos donde estábamos. En 1789 y en 1936. Una minoría oligárquica, un conjunto de privilegiados que explotan, parasitan y viven a costa de una amplia mayoría y que están dispuestos a eternizarse en esta situación. Desde las falsas e ilegales mayorías. Desde las leyes injustas y desde los medios de desinformación de masas. O ellos o nosotros. Es la lucha de clases, idiotas. Esos niñatos engominados que con corbatas verde acuden al Congreso, esas muñecas peponas bronceadas con rayos uva, hijas de su franquista y corrupto padre y de su p…epera madre, que aplauden y jalean que se le recorte la prestación a los parados, que se suba el IVA a los servicios funerarios, que mandan a Cuba a los sindicalistas e insultan como vagos a los desempleados. O ellos o nosotros. Y pasaran meses, años, bienios o trienios, pero vamos a ser nosotros. ¡Que se jodan ellos! Si, que se jodan, cuando los veamos correr buscando un agujerillo por la Castellana o por el Paseo de Gracia, perseguidos como lo que son, malnacidos, delincuentes y vividores de lo ajeno. Lo vimos en la película Novecento y lo veremos en vivo. Pasará un tiempo, indefinido, pero pasará. Han disimulado su real ideología, sus principios y sus intenciones. Le llaman crisis a su monumental estafa, hablan como un microsurco rayado de la “herencia recibida”, pero su objetivo único era desposeer de derechos a los trabajadores, atracar a las clases populares para que paguen sus deudas privadas, las de sus bancos y las de sus burbujas inmobiliarias, los tributos que dejan de pagar con sus SICAVs, con sus amnistías fraudulentas y aplaudir e insultar desde sus casposas escaños de representantes de su merde. He aquí el trajín central del franquismo español, nunca enterrado, al que le “toca” una decena de veces la lotería con décimos que compran después del sorteo, que cobran dietas como diputados por Castellón cuando viven en una urbanización de lujo en el Madrid más facha, que no pueden mentir y robar más y que toda su ideología se guisa en un perol con tres condimentos: insolidaridad, reaccionarismo y fraude. Vivimos en su mismo caldo. Sus monarcas y sus iglesias, contemplan, intocables, como se pudren los demás. Una altanera destemplanza de representantes de no se sabe que. Una ministra italiana, de derechas, lloró, sincera y amargamente, cuando tuvo que anunciar unas medidas contra la población civil, otra, una vicepresidenta de una tómbola, hija de un generalote golpista y chapucero, sonreía, feliz, cuando se anunciaban las mismas medidas en su país. Hay, hasta distintas formas de ser de derechas. Y a nosotros nos han tocado las peores. O ellos o nosotros. Y seremos nosotros. Fuente. Blog de Lucas León Y se joderan, ellos.