10 de octubre de 2012

Una insólita isla socialista resiste la crisis en España

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Una insólita isla socialista resiste la crisis en España

Sábado, agosto 11, 2012, 12:30

Juan Manuel Sánchez Gordillo, alcalde de Marinaleda, ha acaparado las portadas de los últimos días tras haber liderado una “expropiación forzosa” de alimentos en varios supermercados junto a sus compañeros del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) para entregárselos a los más necesitados.





Juan Manuel Sánchez Gordillo, alcalde de Marinaleda, ha acaparado las portadas de los últimos días tras haber liderado una “expropiación forzosa” de alimentos en varios supermercados junto a sus compañeros del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) para entregárselos a los más necesitados.



Juan Manuel Sánchez Gordillo, quien ha acaparado las portadas de los últimos días tras haber liderado una “expropiación forzosa” de alimentos en varios supermercados junto a sus compañeros del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) para entregárselos a los más necesitados, es sin duda un dirigente singular dentro de la clase política española.



Heterodoxo entre los heterodoxos, sus últimas acciones han recibido críticas incluso desde sus propias filas en Izquierda Unida, donde su organización, el Colectivo Unidad de los Trabajadores- Bloque Andaluz de Izquierdas, está integrado desde 1986.



Junto a su eterno compañero de lucha jornalera, Diego Cañamero, Sánchez Gordillo ha sido un histórico dirigente del Sindicato de Obreros del Campo (SOC), columna vertebral del actual SAT. Además, desde 1979 es alcalde de Marinaleda, una pequeña localidad sevillana donde durante los últimos 40 años la izquierda ha tenido una hegemonía absoluta. El apoyo y compromiso de los vecinos del pueblo ha permitido poner en marcha un verdadero experimento político y económico, una suerte de isla socialista en mitad del campo andaluz.



Enemiga eterna de los terratenientes y la derecha, la Marinaleda roja ha caminado por la historia de España desde la Transición, pasando por la entrada en Europa y el fin del referente del comunismo con la caída de la Unión Soviética, hasta el siglo XXI. Finalmente, llegó la crisis económica y esta población andaluza ha tenido la oportunidad de probar si su particular utopía en 25 kilómetros cuadrados es realmente una alternativa frente a los mercados. Su tasa de paro actual es del 0%. Trabajo



Una buena parte de los habitantes están empleados en la Cooperativa Humar – Marinaleda S.C.A, creada por los propios jornaleros tras años de lucha. Durante mucho, los campesinos estuvieron ocupando las tierras de Humoso, donde hoy está la cooperativa, y cada vez que lo hacían eran desalojados por la Guardia Civil. Finalmente, en 1992 consiguieron su objetivo: “la tierra para el que la trabaja” y la finca pasó a su propiedad. En su web aclaran que su “objetivo no es el beneficio privado, sino la creación de empleo mediante la venta de productos hortícolas saludables y de calidad”.



Todos los sueldos en la cooperativo son iguales: unos 1.200 euros al mes En sus campos se producen habas, alcachofas, pimientos del piquillo, pimientos morrones y aceite de oliva virgen extra, controlados por los mismos trabajadores en todas las fases de producción. Las tierras, situadas en la Vega del Genil, son propiedad de “toda la comunidad” y además cuentan con una fábrica de conservas, una almazara, invernaderos, instalaciones de ganadería y una tienda. El salario de todos los trabajadores, sin importar cuál sea su puesto, es de 47 euros por jornada, seis días por semana, a razón de 1.128 euros al mes por 35 horas semanales.



En las temporadas altas, en la cooperativa llegan a trabajar alrededor de 400 personas y como mínimo hay unas cien. Pero cada puesto de trabajo no es propiedad de un vecino en concreto, sino que se van rotando para que todos puedan cobrar algo, siguiendo la máxima de “trabajar menos para trabajar todos”. Además, también hay gente que trabaja en pequeñas parcelas de su propiedad. El resto de la economía la ocupan sectores básicos del medio rural, como tiendas, servicios básicos y deportes. Prácticamente todos en el pueblo cobran lo mismo que un jornalero, alrededor de 1.200 euros al mes.



En una entrevista concedida a Público el mes pasado, el propio Gordillo explicaba cómo está afectando la crisis a Marinaleda. “Se nota un poco en los precios de los productos agrícolas y en la financiación. Tenemos problemas de liquidez pero estamos vendiendo bien los productos”.



De esta forma, “en términos generales, en la agricultura y en la alimentación se ha notado menos en la crisis. Lo que ocurre es que la gente que se había ido del campo para trabajar en la construcción está volviendo en demanda del empleo. Así que no sólo hay que mantener el empleo que existe sino que hay que incrementarlo. La agricultura ecológica da más empleo que la tradicional, eso es cierto. Claro que para salvarla de la situación de la crisis y del encarecimiento de los productos agrarios, estamos intentado un comercio horizontal, con un diálogo de cooperativa a cooperativa y estableciendo relaciones con otros países donde haya experiencias de este tipo”.



Vivienda

Frente al ‘boom inmobiliario’ y la especulación que se apoderó del ladrillo español durante las últimas décadas, Marinaleda decidió tirar precisamente por la dirección contraria. Allí es posible tener una casa en buenas condiciones, de 90 metros cuadrados y con terraza, por 15 euros al mes. La única condición es que, siguiendo la filosofía asamblearia y horizontal por la que guía todas sus actividades, cada persona debe ayudar a la construcción de su vivienda.



Con un suelo que ha conseguido alternando compra y expropiación, el Ayuntamiento ofrece un terreno y proporciona los materiales necesarios para la construcción de la vivienda, que realizan los propios inquilinos o bien éstos pagan a alguien que les reemplace. De esta forma, paga a albañiles profesionales para que asesoren a los vecinos y lleven a cabo las labores más complicadas. Además, como medida para fomentar la colaboración, los futuros vecinos no saben cuál de las viviendas que se edifican va a ser la suya en el futuro.



“Cuando trabajas construyendo la casa te pagan 800 euros al mes y la mitad del sueldo se reserva para ir pagando la casa”, relata Juan José Sancho, un vecino de Marinaleda que, pese a sus 21 años, forma parte del ‘grupo de acción’ del Ayuntamiento que se encarga, a través de la asamblea, de gestionar los asuntos públicos de la localidad. Según él, “esta medida se ha tomado para que no se pueda especular con la vivienda“.



Educación

“Tenemos todas las necesidades cubiertas y la gente se acomoda un poco” Donde antes una gran parte de los jornaleros apenas sabían escribir, hoy hay una guardería, una escuela y un instituto que tiene hasta cuarto de la ESO. Tanto la guardería como el colegio cuentan con un servicio de comedor que cuesta sólo 15 euros al mes. Sin embargo, según relata Sancho, “la tasa de fracaso escolar es un poco alta, porque la gente ve que tiene casa y trabajo asegurados y muchos no ven la necesidad de esforzarse en los estudios. Es uno de los puntos que tenemos que mejorar”.



El compromiso y la conciencia política entre los habitantes de Marinaleda es superior a la cualquier otro pueblo de la zona, y “es algo que también está muy presente entre los jóvenes”, según Sancho. “Aquí todos los jóvenes tienen ideas políticas. Sin embargo, nuestro compromiso queda muy lejos que el que tuvieron nuestros padres en su época, que lo dieron todo por tener esto”. A día de hoy “tenemos todas las necesidades cubiertas y la gente se acomoda un poco”.



Participación política

Los pilares fundamentales sobre los que se sustenta el modelo económico de Marinaleda son la igualdad y la participación del pueblo. Y estos principios se expanden a todos los ámbitos de la vida, también la política. Allí no existe la Policía y las decisiones políticas se toman en una asamblea en la que todos los vecinos están llamados a participar.



Por otra parte, “está el ‘grupo de acción’, que trata los temas urgentes más del día adía. No es un grupo de elegidos, son las personas que quieren unirse voluntariamente para repartirse tareas que son necesarias hacer por el pueblo”, explica Sancho. “Es un espacio muy heterogéneo, en el que estoy desde yo, que tengo 21 años, hasta el Sánchez Gordillo. Somos más o menos el mismo número de hombres y mujeres”. Sin embargo, una cosa tienen en común todos los que participan en él. Todos pertenecen “al movimiento” y, en su sitio como Marinaleda, “el partido (IU), el sindicato (SAT) y el Ayuntamiento son parte de un mismo todo. La asamblea decide y el partido y el sindicato hacen suya esa decisión y la aplican en el Ayuntamiento”.



En cuanto a los impuestos, “son muy bajos, los más bajos de toda la comarca”, según Sancho. Los presupuestos se eligen en plenos públicos y la gente en asamblea va aprobando cada partida que se realiza. Luego, se va haciendo barrio por barrio, pues cada uno cuenta con su propia asamblea de vecinos, y es ésta la que se decide en qué se invierte cada euro proveniente de la partido que ha destinado el ayuntamiento.



Medio ambiente

Siguiendo la doctrina de la coordinadora internacional Vía Campesina, en la cual está integrada el SAT, allí se trabaja la tierra “respetando el medio ambiente, practicando unaagricultura 100% ecológica“, como anuncia la cooperativa en su web.



“En la cooperativa siempre se ha tratado de fomentar la agricultura manual, para crear más puestos de trabajo y ser más respetuosos con el ecosistema”, explica Sancho. Además, relata, “se han eliminado los vertederos y todos los desperdicios se llevan a plantas de reciclaje”. El Ayuntamiente pretende ahora instalar su propio Punto Verde en el pueblo.



Luis Gimenez San Miguel



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¡No debemos, no pagamos!: semana de lucha contra la deuda y el poder financiero

¡No debemos, no pagamos!: semana de lucha contra la deuda y el poder financiero


– 8 octubre, 2012

Publicado en: EN ESPAÑA

Enric Llopis

Periodista.

Valencia.

La Plataforma Auditoría Ciudadana de la Deuda en el estado español ha convocado una semana de acciones contra la deuda y las instituciones financieras internacionales, que se suman a las anunciadas en todo el mundo entre los días 8 y 13 de octubre. Madrid, Barcelona, Valencia o Alicante acogerán actos informativos y reivindicativos en las calles y plazas, con el lema “¡No debemos! ¡No pagamos!”. Las actividades previstas pueden consultarse en la página Web www.auditoriaciudadana.net. Uno de los ejes de la semana de lucha es difundir alternativas al pago de la deuda, fundamentalmente las auditorías ciudadanas.



La deuda se ha convertido en la principal arma de dominación masiva de los poderes financieros para subyugar a las democracias europeas. ©Joan PicornellLos organizadores pretenden informar a la población de que, al igual que ocurrió en la década de los 80 con los pueblos de América Latina, África o Asia, la deuda se ha convertido en la principal arma de dominación masiva de los poderes financieros para subyugar a las democracias europeas. Recuerdan, asimismo, que desde la firma del Tratado de Maastrich para la adopción del euro, los tratados firmados por los gobiernos nacionales, como el Pacto del Euro o el Pacto de Estabilidad Financiera otorgan cada vez más competencias a organismos no electos por la ciudadanía, como la Comisión Europea o el Banco Central Europeo.



En España, por ejemplo, el año pasado se materializó una reforma constitucional para priorizar el pago de la deuda sin ningún tipo de consulta a la sociedad, añaden. Subrayan también que está preparándose ya “un nuevo golpe a nuestra precaria democracia, mediante el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), que nos someterá a los dictámenes del FMI y sus tristemente falsos planes de ajuste estructural, que arrasaron las economías de los países empobrecidos durante décadas” y añaden que “este robo de soberanía popular ha dejado claro que la democracia es incompatible con el capitalismo”, por lo que declaran que “la deuda es ilegítima, porque al igual que en los estados de la periferia, ha sido inducida por los poderes financieros para someter a la población a sus intereses privados”. Madrid es una de las ciudades en la que se desarrollarán actividades de información y denuncia la semana próxima; el lunes 8 de octubre tendrá lugar un taller de camisetas y pancartas en el Patio Maravillas; el martes, se proyectará la película “Deudocracia” con posterior debate, en el Mercado de la Cebada. Al día siguiente, se celebrará una velada poética en La Marabunta. Las acciones continuarán el jueves 11 de octubre con un debate en la Plaza del Carmen. Y a ellas se agregarán un Festival de Cortos sobre la deuda, el viernes, una manifestación con la consigna “¡No debemos! ¡No pagamos!” el sábado 13 y, para concluir, actividades lúdicas el domingo 14 en el Parque del Retiro:“Circo de la deuda”.



Respecto a Barcelona, la Plataforma Auditoría Ciudadana ha organizado un partido de fútbol de carácter simbólico entre el 1% de la población que detenta los medios de riqueza frente al 99%, en Gran Vía/Paseo de Gracia de Barcelona. Los días 9, 10 y 11 de octubre están previstas charlas informativas sobre “De què va el deute?”(Ca n’Oriac de Sabadell), “Rescat i conseqüències del deute”(Sarriá Sant Gervasi en Barcelona) y “Com afecta el deute a les nostres vides” (Plaça del Rei de Barcelona). Los últimos actos de la semana consistirán en la conferencia titulada “Què podem fer al municipi?” (plaça de la Vila de Badalona) el día 12 y una manifestación el día 13 en la plaça de Catalunya. En el caso de Alicante, las actividades se centrarán en el reparto de material informativo durante toda la semana. La plataforma se desplazará para ello a puntos estratégicos de la ciudad, como centros de salud (el día 8); servicios de atención a desempleados (miércoles 10); institutos y Universidad de Alicante y el mercado de Carolinas. Las acciones contra la deuda concluirán el sábado 13, a las 18.00 horas, con una “cacerolada global” contra el rescate de la banca y las instituciones financieras internacionales. Por otra parte, la Plataforma Auditoría Ciudadana de Valencia se sumó a esta jornada de lucha global la semana pasada, con una conferencia en la Universitat impartida por María Lucía Fatorelli coordinadora desde el año 2000 de la Auditoría de la Deuda Brasileña, y Miriam Ayala, miembro del grupo que auditó la deuda de Ecuador en 2007. También en Valencia, la plataforma se sumará a la convocatoria de manifestación global contra la deuda el 13 de octubre. A las 17,00 tendrá lugar una marcha-cacerolada, que partirá de la plaza del 15-M (plaza del Ayuntamiento) hasta el municipio de Alaquàs, donde el grupo se agregará a los actos organizados por la Plataforma de Afectados por las Hipotecas (“Nadie sin techo”).



La semana que viene, además, está prevista la presentación en Castellón de una Plataforma Auditoría contra la Deuda. La semana de lucha contra la deuda se instauró en 2007, con motivo del Foro Social Mundial de Nairobi, para denunciar la injusticia que supone la deuda externa para los estados de la periferia, así como las políticas de sometimiento que en torno a la deuda han impulsado organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial. Este año, la Plataforma Auditoría Ciudadana tendrá un recuerdo especial para el expresidente de Burkina Faso, Thomas Sankara, al cumplirse el 75 aniversario de su asesinato. Conocido como el Che Guevara africano, impulsó durante su mandato (1983-1987) políticas contra el neocolonialismo, en particular, contra el dominio ejercido por Francia, la antigua metrópoli, y, asimismo, trató de evitar la ayuda exterior, y reducir tanto la “deuda odiosa” como la influencia del FMI y el Banco Mundial. Finalmente, Sankara fue asesinado tras un golpe de estado apoyado por Francia. Durante la semana de actos y movilizaciones, se explicarán alternativas al pago de la deuda. Una de las principales es la elaboración de auditorías ciudadana. Éstas parten del análisis del origen y composición de la deuda pública de un país con el fin de determinar si es “ilegítima” u “odiosa”. En caso de serlo, debería procederse a su anulación.



Entre el 8 y el 13 de octubre se realizarán acciones en todo el mundo contra la deuda y por las auditorías ciudadanasLa Plataforma considera que las auditorías representan un derecho democrático esencial, como es el derecho a la información pública, además de una apuesta decidida por la participación y movilización ciudadana en las cuestiones de estado; se trata, en definitiva, “de un instrumento de control de la transparencia y la conducta democrática de los poderes públicos”, afirman. El ejemplo más claro de la viabilidad de la iniciativa es la auditoría de la deuda de Ecuador, realizada entre los años 2007 y 2008 durante la presidencia de Rafael Correa. Esta iniciativa permitió al gobierno anular deudas ilegítimas y ahorrarse el pago de unos 300 millones de dólares durante 20 años. Estos recursos, en consecuencia, han podido dedicarse a la mejora de la sanidad pública, la educación y la creación de empleo. Otras iniciativas planteadas son la expropiación de bancos para transferirlos al sector público bajo control ciudadano; decretar una moratoria unilateral sobre el pago de la deuda mientras ser realiza una auditoría (con participación ciudadana) de los créditos públicos (de acuerdo a los resultados de esta auditoría, se deberá anular la deuda identificada como ilegítima). Instaurar una verdadera justicia global europea y una justa redistribución de la riqueza, además de prohibir los paraísos fiscales y gravar con dureza las transacciones financieras.



También se propone luchar contra el fraude fiscal masivo de las grandes empresas y los más ricos; disciplinar los mercados financieros, principalmente mediante la creación de un registro de propietarios de títulos y la prohibición de ventas al descubierto; reducir de modo notable el tiempo de trabajo para crear empleos, pero con aumento de salarios y pensiones; socializar las numerosas empresas y servicios privatizados en los últimos 30 años; y plantear una asamblea constituyente de los pueblos para otra unión europea, entre otras cuestiones. La Plataforma Auditoría Ciudadana está integrada por ciudadanos y ciudadanas particulares, asambleas del 15-M y distintas redes y organizaciones sociales. Los objetivos principales a partir de los que se constituye son demostrar la ilegitimidad de la deuda, denunciar a sus responsables y exigir el no pago de la deuda ilegítima.