11 de noviembre de 2012

Operaciones de maquillaje con el problema de las hipotecas


Óscar Chaves (Diagonal)

Debido a sus condiciones restrictivas, iniciativas como el Código de Buenas Prácticas bancarias promovido por el Gobierno del PP o la moratoria hipotecaria a cargo del Instituto de Crédito Oficial del Ejecutivo de Zapatero se han demostrado inútiles ante el incremento incesante de ejecuciones hipotecarias por impagos bancarios.

La sociedad ha tenido que llegar a los 526 desahucios diarios (según datos del Consejo General del Poder Judicial del segundo trimestre de 2012) y encajar más de 350.000 expulsiones forzosas desde el inicio de la crisis para que los dos grandes partidos se sienten a negociar medidas que pongan freno a un problema que despierta una auténtica alarma social.

El drama ha adquirido tales dimensiones y la presión ciudadana, articulada en torno a movimientos como el 15M y las plataformas de afectados por la hipoteca, es tan insistente que nadie duda de que en los próximos días el Gobierno de Mariano Rajoy promoverá iniciativas destinadas a paliar esta situación. Para ello contará con el PSOE, partido que desde hace días desarrolla su particular campaña contra los desahucios, a pesar de que, tal y como indicó su portavoz en el Congreso, Soraya Rodríguez, “lamentamos no haber actuado antes, no haber puesto en marcha cuando estábamos gobernando un cambio legislativo que hubiera impedido la situación terrible que hoy viven muchos españoles".

Ni lo hizo el Gobierno de Zapatero ni lo ha hecho hasta la fecha el Ejecutivo del PP. De hecho, ningún gobierno se ha atrevido a reformar en profundidad la Ley Hipotecaria, una norma que data de 1909 y que regula, en beneficio de las entidades financieras, los procedimientos de desahucio. En las dos últimas legislaturas, las de la crisis, los gobiernos del PP y el PSOE se han limitado a introducir pequeños cambios en la norma o a poner en marcha medidas como el Código de Buenas Prácticas de la banca, meras “operaciones de maquillaje” sin apenas repercusión para los hogares, según la valoración de las plataformas de afectados. Con semejantes precedentes, a nadie extraña que los damnificados desconfíen de las buenas intenciones de los “partidos del régimen”, máxime cuando no les han tenido en cuenta para estudiar las medidas a adoptar.

Aunque el Ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, insista en subrayar que aún es pronto para valorar la eficacia del “Código de Buenas Prácticas para la reestructuración viable de las deudas con garantía hipotecaria sobre la vivienda habitual”, y otros miembros de su Gobierno se empeñen en negar la mayor, lo cierto es que hasta la fecha ha tenido un alcance que roza el ridículo. Como ya pronosticó la PAH cuando fue aprobado, el pasado mes de marzo, sus condiciones son tan restrictivas que muy pocos hogares han podido o podrán beneficiarse. Según los colectivos de afectados, apenas un 4% de las familias puede acogerse al código, aunque otras fuentes como la Fundación de Estudios de Economía Aplicada rebajan aún más este porcentaje.

El carácter restrictivo de esta norma, que además es de adscripción voluntaria para los bancos, no solo ha sido criticado por las plataformas de afectados, la oposición política y los movimientos sociales. También lo ha hecho, y de manera contundente, la Defensora del Pueblo, el Consejo General del Poder Judicial y hasta el propio Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la ONU .Y es que para acogerse al Código el hogar hipotecado no solo ha de tener a todos sus miembros desempleados. El contrato hipotecario debe carecer de avalistas solventes y el valor de la vivienda no puede ser superior a los 200.000 euros para las grandes ciudades y 120.000 euros para poblaciones con menos de cien mil habitantes. Los inmuebles que ya han sido subastados quedan también fuera de la aplicación de la medida. Pero aunque el hogar cumpla todos los requisitos, este sólo tendrá derecho a exigir la dación en pago, aunque caballo de batalla de las PAH, si la cuota resultante de una reestructuración en la que se amplía el plazo hasta 40 años y se abre un período de carencia en la amortización de cuatro años, sigue siendo superior al 60% de los ingresos de todos los miembros de la familia. Recordemos que en un hecho sin precedentes, a los pocos días de la aprobación del Real Decreto que recoge el código, 84 entidades financieras, la gran mayoría de las existentes en España, asumieron su contenido.

Las medidas de Zapatero

El segundo Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, por su parte, aprobó dos iniciativas con similares resultados: el Real Decreto-Ley 8/2011, de 1 de julio, de medidas de apoyo a los deudores hipotecarios, y, dos años antes, la Línea ICO-Moratoria Hipotecaria. La primera, fruto en buena medida de la presión originada por campañas como Stop Desahucios del 15M y la PAH, aunque no logró frenar el aumento de las ejecuciones hipotecarias ha servido para suavizar ligeramente la situación de las personas que son expulsadas de sus casas. La norma elevó el valor mínimo de adjudicación del inmueble hipotecado en subasta del 50% al 60%, de tal forma que en la actualidad el 40% corresponde al deudor, aunque ya haya sido desahuciado. La arbitrariedad de estos porcentajes, única en Europa, es uno de los aspectos más criticados de la normativa sobre ejecuciones hipotecarias en España. El Real Decreto también elevaba el mínimo inembargable de los deudores que han perdido su vivienda habitual hasta el 50% del salario mínimo interprofesional y un 30% adicional por cada familiar que convive en el hogar y que no percibe ingresos superiores a dicho salario mínimo.

Al igual que ha sucedido con el Código de Buenas Prácticas Bancarias, la llamada Línea ICO-Moratoria Hipotecaria, para la que se aprobó una partida de 6.000 millones de euros, fracasó rotundamente por sus restrictivas condiciones. De hecho, solo permitía el aplazamiento durante dos años de cuotas de hasta 500 euros en préstamos inferiores a 170.000 euros. Pasados esos dos años, se debía retomar el pago de los 12.000 euros máximos aplazables por hipoteca junto con las cuotas del crédito hipotecario, lo que en la práctica redundaba en un aumento de la carga financiera global de los deudores. El hecho de que en nueve meses de aplicación de esta línea ICO sólo se aplazaron 11.796 hipotecas da muestra del corto alcance de la medida.

#14N: desmontando argumentos para no hacer huelga


Tomalosbarrios.net

“No hago huelga porque no me lo puedo permitir”
El sistema económico busca la bajada continua de salarios para conseguir ampliar su margen de beneficios.  Si te quedas en casa estas ayudando a que  las empresas piensen que tienen barra libre para empeorar tu situación.
Si a pesar de todo vas a tu puesto de trabajo tienes otros medios de ejercitar tu derecho a huelga. Puedes hacer huelga de celo, hacer exclusivamente lo que marca tu contrato y hacer tareas más lentamente.

 “La huelga no servirá para nada”, “Con las huelgas no se consigue nada”
Lo que tienes ahora no se ha conseguido por generación espontanea. Desde el Siglo XIX las trabajadoras, mediante la lucha, han conseguido que tu disfrutes de una jornada de ocho horas, vacaciones pagadas y el derecho a bajas por enfermedad.
La sanidad y educación pública, que poco a poco se esta desmantelando, fue conseguida peleando en la calle y con ello conseguimos durante un tiempo  mantener a raya a las élites que ahora parecen invencibles.

“Estoy en paro, no puedo hacer huelga” 
Cuando hablamos de huelga  pensamos automáticamente en no ir a trabajar. Aunque esta es la forma de huelga tradicional hay otros métodos para apoyar la huelga laboral. No consumas el dia de la huelga, compra antes lo que necesites, y reduce al mínimo tu consumo de electricidad.
Parece que no es importante pero si tu no vas a comprar las empresas no tendrán actividad. Ayudaras a las trabajadoras que han ido a trabajar  condicionadas  a realizar huelga sin consecuencias.

“Estoy en casa cuidando de mi familia, no puedo hacer huelga”
El hecho de que no te paguen no hace que tu trabajo no sea importante. No olvides que cuando estas cuidando a tu familia en casa estas supliendo las funciones que un estado de personas y para personas debería cubrir. Por eso sal a la calle. Reivindica tu trabajo y exige al gobierno que cumpla con lo que debe, que es cubrir las necesidades de las personas y ser un estado social como marca la constitución.

 ”La huelga tiene que ser indefinida, si no yo no la hago”.
Es improbable que una persona realmente dispuesta a secundar una huelga indefinida no estuviese dispuesta a secundar una huelga general de un día.

“Los trabajadores son libres de ir a trabajar un día de huelga”.
Este tipo de libertad esconde  coacciones y amenazas con las que las empresas tratan de impedir a sus trabajadoras ejercer su derecho a huelga.
Tenemos tan interiorizadas ciertas situaciones que vemos como algo normal el chantaje del que somos victimas acudiendo a nuestros puestos de trabajo por miedo y cuando hay miedo no hay libertad.

“El país no está para huelgas”.
Todo lo que esta sucediendo en España ya ha sucedido ante en otros países como Argentina o Chile.  Cada medida que realiza el gobierno para superar la crisis solo tiene como objetivo desmantelar los beneficios sociales y enriquecer a las élites financieras.  ¿ Crees que con ese pensamiento estas mirando por tu intereses?. Reflexiona

Tramposos banqueros


Igmacio Ramonet (Le Monde Diplomatique)
 
A aquellos ciudadanos que aún lo ignoraban, la crisis les está demostrando que los mercados financieros son los principales protagonistas del actual momento económico de Europa. Representan un cambio fundamental: el poder ha pasado de los políticos a los especuladores de Bolsa y a una cohorte de tramposos banqueros. 

Cada día, los mercados mueven sumas colosales. Por ejemplo, casi 7 billones de euros, sólo en deudas de los Estados de la eurozona, según el Banco Central Europeo. La decisión colectiva diaria de esos mercados puede ahora derrumbar Gobiernos, dictar políticas y someter a pueblos.

El drama, además, es que estos nuevos “amos del mundo” no sienten ninguna preocupación por el bien común. La solidaridad no es su problema. Menos aún la preservación del Estado de bienestar. La única racionalidad que los motiva es la codicia. Especuladores y banqueros, movidos por la avidez, llegan a comportarse como mafias, con mentalidad de aves de rapiña. Y con una impunidad casi total. 

Desde que, en 2008,  estalló la crisis –en gran parte causada por ellos–, ninguna reforma seria ha conseguido reglamentar los mercados, ni meter en vereda a los banqueros. Y a pesar de todas las críticas formuladas contra la “irracionalidad del sistema”, el comportamiento de muchos actores financieros sigue siendo igual de cínico.

Es evidente que los bancos representan un papel clave en el sistema económico. Y que sus actividades tradicionales –estimular el ahorro, dar crédito a las familias, financiar las empresas, impulsar el comercio– son constructivas. Pero desde la generalización, en los años 1990-2000, del modelo del “banco universal”, que añadió toda clase de actividades especulativas y de inversión, los riesgos para los ahorradores se han multiplicado así como los fraudes, los engaños y los escándalos.

Recordemos, por ejemplo, uno de los más desvergonzados, protagonizado por el poderoso banco de negocios estadounidense Goldman Sachs que hoy domina el universo financiero. En 2001, ayudó a Grecia a maquillar sus cuentas para que Atenas cumpliese los requisitos y pudiese ingresar en el euro, la moneda única europea. Pero en menos de siete años, aquella fullería se descubrió y la realidad estalló como una bomba. Consecuencia: “Casi un continente sumido en la crisis de la deuda; un país, Grecia, expoliado y de rodillas; recesión, despidos masivos, pérdida de poder adquisitivo para los trabajadores; reestructuraciones y sacrificios de los beneficios sociales; planes de ajuste y miseria” (1). 

¿Qué sanciones recibieron los autores de tan nefasto engaño? Mario Draghi, ex vicepresidente de Goldman Sachs para Europa, al corriente por tanto del fraude, fue premiado con la presidencia del Banco Central Europeo (BCE)… Y Goldman Sachs cobró en recompensa, por el maquillaje de las cuentas, 600 millones de euros… Confirmando así un principio: en materia de grandes estafas organizadas por los bancos, la impunidad es la regla. 

Lo pueden confirmar los miles de ahorradores españoles que compraron acciones de Bankia el día en que esta entidad salió a Bolsa. Se sabía que no tenía ninguna credibilidad y que el valor de su acción, según las agencias de calificación, ya estaba a un paso del bono basura…

Los ahorradores confiaron en Rodrigo Rato, presidente entonces de Bankia y ex director general del Fondo Monetario Internacional (FMI), quien no dudó en afirmar el 2 de mayo de 2012 (cinco días antes de dimitir ante la presión de los mercados y poco antes de que el Estado tuviese que inyectar en la ­entidad 23.500 millones de euros para evitar su quiebra): “Estamos en una situación de mucha robustez desde el punto de vista de solvencia y también desde el punto de vista de liquidez” (2)… 

Cierto es que, menos de un año antes, en julio de 2011, Bankia había superado aparentemente las “pruebas de resistencia” realizadas por la European Banking Authority (EBA) a las 91 mayores entidades financieras de Europa. Bankia había obtenido un Core Tier I Capital (capital de máxima resistencia) del 5,4% (3), frente a un mínimo exigido del 5% en una situación de máximo estrés. Lo cual da una idea de la incompetencia e ineptitud de la EBA, organismo europeo encargado de garantizar la solidez de nuestros bancos…

Otras personas que pueden testimoniar sobre la desfachatez de los banqueros son las víctimas, en España, del “escándalo de las participaciones preferentes”. Un fraude que afecta a más de 700.000 ahorradores que han perdido sus economías. Se les hizo creer que adquirían algo parecido a un depósito a plazo fijo… Pero las participaciones preferentes son un producto financiero que no está cubierto por el fondo de garantía de los bancos. Éstos no están obligados –si no poseen liquidez– a devolver el capital inicial, ni los intereses generados.

Este timo también ha revelado que los ahorradores españoles víctimas de engaños bancarios no pueden contar con la protección del Banco de España o de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) (4). Ni, obviamente, con la del Gobierno que sigue ayudando masivamente a la banca mientras su política de recortes y austeridad castiga en permanencia a la ciudadanía. Para ayudar al sistema bancario español, Mariano Rajoy solicitó a la Unión Europea un crédito de hasta 100.000 millones de euros. Entretanto, los bancos españoles siguen favoreciendo la huida masiva de capitales… Se estima que, hasta septiembre pasado, 220 000 millones de euros se habían fugado oficialmente de España (5) … Una suma más de dos veces superior al crédito solicitado a Europa para salvar el sistema bancario español… 

Pero no terminan aquí los escándalos. Podríamos recordar que, estos últimos meses, los fraudes bancarios no han cesado. El banco HSBC fue acusado de blanquear el dinero de la droga y de los narcotraficantes mexicanos. El JP Morgan se lanzó a especulaciones desmedidas asumiendo inauditos riesgos que le acarrearon pérdidas de 7.500 millones de euros, arruinando a decenas de clientes. Igual le sucedió a Knight Capital que perdió más de 323 millones de euros en una sola noche a causa de un error de un programa informático de especulación automática por ordenador…

Pero el escándalo que más está irritando, a escala mundial, es el del Libor. ¿De qué se trata? La Asociación de Banqueros Británicos propone cada día un tipo interbancario llamado “London interbank offered rate” o  Libor por sus siglas en inglés. El cálculo de esa tasa lo realiza la agencia Reuters la cual, diariamente, pregunta a dieciséis grandes bancos a qué tipo de interés están obteniendo créditos. Y establece una media. Como es el tipo al que se prestan dinero los principales bancos entre ellos, el Libor se convierte en una referencia fundamental de todo el sistema financiero mundial. En particular, sirve para determinar, por ejemplo, los tipos de las hipotecas de las familias. En la zona euro, el equivalente del Libor se llama Euribor y se calcula sobre la base de la actividad de unos sesenta grandes bancos. En el mundo, el Libor influye sobre unos 350 billones de euros de créditos… Cualquier variación –por mínima que sea– de ese tipo puede tener una incidencia colosal.

¿En qué consistió el fraude? Varios bancos (de los que sirven de referencia para establecer el Libor) se concertaron entre ellos y decidieron mentir sobre sus tipos, manipulando de ese modo el Libor y todos los contratos derivados, o sea los créditos a los hogares y a las empresas. Y eso durante años.

Las investigaciones han demostrado que una decena de grandes bancos internacionales –Barclays, Citigroup, JP Morgan Chase, Bank of America, Deutsche Bank, HSBC, Crédit Suisse, UBS (Union des Banques Suisses), Société Générale, Crédit Agricole, Royal Bank of Scotland– se organizaron para manipular el Libor.

Este enorme escándalo demuestra que la delincuencia se halla en el corazón mismo de las finanzas internacionales. Y que, probablemente, millones de familias pagaron sus hipotecas a unas tasas indebidas. Muchas tuvieron que renunciar a sus viviendas. Otras fueron expulsadas de ellas por no poder pagar unos créditos artificialmente manipulados (6)… Una vez más, las autoridades encargadas de velar por el buen funcionamiento de los mercados hicieron la vista gorda. Nadie ha sido sancionado, aparte de cuatro compinches (7). Todos los bancos implicados siguen haciendo negocios.

¿Hasta cuándo las democracias podrán soportar esa impunidad? En 1932, en Estados Unidos, Ferdinand Pecora, un hijo de emigrantes italianos que llegó a ser fiscal de Nueva York, fue nombrado por el presidente Herbert Hoover para investigar la responsabilidad de los bancos en las causas de la crisis de 1929. Su informe fue abrumador. Propuso el término de “banksters” para calificar a los “banqueros gángsteres”. Sobre la base de ese informe, el presidente Franklin D. Roosevelt decidió proteger a los ciudadanos de los riesgos de la especulación. Sancionó a toda la banca imponiéndole el “Glass-Steagal Act” y estableciendo (hasta 1999) una incompatibilidad entre dos tipos de actividades: los bancos de  depósitos y los bancos de inversión. ¿Qué gobierno europeo de la zona euro tomará una decisión semejante? 


(1) Eduardo Febbro, “El gran truco que usó Goldman Sachs con Grecia”, Página 12, Buenos Aires, 13 de marzo de 2012.
(2) El País, Madrid, 2 de mayo de 2012.
(3) Basándose en ese deplorable informe, algunos ‘analistas’ afirmaban –¡hace apenas quince meses!–  que el sistema bancario español figuraba entre “los más sólidos del mundo”… He aquí, por ejemplo, lo que escribía un ‘diario de referencia’: “De hecho, los grandes bancos españoles superan holgadamente los requisitos de capital exigidos para resistir un hipotético deterioro extremo de la economía durante los próximos dos años” (El País, Madrid,15 de julio de 2011).
(4) Varias asociaciones han puesto a disposición de las víctimas su gabinete juridico. Consúltese, por ejemplo: la Asociación de Usuarios de Bancos, Seguros y Cajas de Ahorro (ADICAE) (adicae.net), y la Unión de Consumidores de España (www.uniondeconsumidores.info).
(5) Cinco días, Madrid, 21 de octubre de 2012.