14 de enero de 2013

Campaña de apoyo a una Ley de Memoria Histórica en Navarra


Explicación campaña de apoyo a una Ley de Memoria Histórica en Navarra





La Asociación de Familiares de Fusilados de Navarra va a poner en marcha una campaña a favor de una Ley de Memoria Histórica en Navarra. Dentro de esa campaña realizaremos un pequeño vídeo para difundir a través de las redes sociales, convocaremos una charla con el forense Francisco Etxeberría y recogeremos firmas entre diferentes sectores de la sociedad Navarra.



La recogida de firmas se realizará en cuatro ámbitos: cultura, deportes, historiadores y alcaldes independientes. De cada uno de estos sectores se pide el apoyo a cinco personas.



Hace ya unos meses el Parlamento de Navarra puso en marcha una ponencia para analizar las peticiones de las asociaciones de familiares y expertos en memoria histórica. Después de meses de trabajo y muchas comparecencias es preciso presentar una ley, por eso ponemos en marcha ahora esta campaña.



Las principales demandas para una Ley de Memoria histórica son las siguientes:



1. Apoyo en la búsqueda de las personas desaparecidas. Aprobar un protocolo de exhumaciones y proteger las fosas comunes existentes.



2. Mantenimiento y cuidado por parte del Gobierno de Navarra del Parque de la Memoria ubicado en Sartaguda.



3. Preservar y señalizar los “lugares de la Memoria”, como el Fuerte de San Cristóbal o las obras realizadas por los esclavos del franquismo.



4. Poner en marcha junto con la UPNA el instituto navarro de la Memoria Histórica.



5. Retirada de los símbolos franquistas.







Con el objetivo de abordar este tema de forma urgente y con el fin de arropar a los familiares de los fusilados en sus peticiones os pedimos el apoyo al siguiente manifiesto:


Manifiesto a favor de una Ley de Memoria Histórica en Navarra




Es público y notorio que en Navarra, uno de los lugares donde se gestó el golpe militar contra la República democráticamente constituida, no se desarrolló en 1936 enfrentamiento bélico alguno, y, sin embargo, 3.452 personas fueron asesinadas por sus ideas de forma sistemática.

Los familiares debieron sumar al drama de la pérdida de un ser querido, toda la injusticia derivada de una guerra y la dictadura impuesta: el dolor y la situación de incertidumbre ante las personas desaparecidas, la disgregación de los núcleos familiares por las penas de cárcel y destierro, las secuelas síquicas, la penuria económica (muchos sufrieron el expolio de sus propiedades), y el horror cotidiano de las afrentas públicas (cortes de pelo y paseos...), los agravios e insultos (lanzados desde todas las instancias oficiales y medios de comunicación de la dictadura o, en algunos casos, desde los púlpitos de las iglesias, y continuados en la calle al amparo de estas entidades), la persecución brutal del Euskera, la marginación social y la indefensión más completa.



Ninguna de las instituciones de Navarra implicadas en el golpe militar o en la dictadura reconocieron sus gravísimos actos ni pidieron perdón públicamente. Tampoco lo ha hecho hasta la fecha la jerarquía de la Iglesia católica.



En bastantes lugares del mundo al concluir las dictaduras o períodos nefastos del pasado y cargados de crímenes políticos se crean “comisiones de la verdad” para que haya una catarsis que permita restablecer la verdad, reparar con justicia a las personas y cerrar las heridas del pasado.



En nuestra querida tierra un velo de silencio ha cubierto estos acontecimientos, a pesar de afectar directamente a varias decenas de miles de ciudadanas y ciudadanos navarros que en la intimidad y no sin temor transmiten de generación en generación aquella horrible tragedia.



Por eso creemos que ya llego la hora de apoyar todas las reivindicaciones de los familiares de los asesinados. Porque es nuestra obligación moral y humana cerrar este episodio tan triste de nuestra historia.

Por eso hacemos un llamamiento al Parlamento de Navarra para que actúe y apruebe una ley de memoria histórica que colme las aspiraciones de los familiares de las víctimas.

Ahora el Parlamento tiene la obligación moral de arropar con una ley a una gran parte de la sociedad Navarra que durante 76 años han estado marcados. Las Asociaciones de Memoria Histórica han hecho un gran trabajo, y el Parlamento tiene que culminarlo, aprobando una ley que de una vez por todas desentierre el silencio, para la Justicia, la Verdad y la Reparación de las víctimas vea la luz..



Así pues, nunca más y para nadie aquellos horrores.