15 de enero de 2013

Grecia. Debatir sobre el futuro




APO, DEA, Kokkino, corrientes de izquierda dentro de Syriza
Del 30 de noviembre al 2 de diciembre, la Coalición de la Izquierda Radical, conocida como SYRIZA, ha celebrado una conferencia nacional como primera etapa de la transformación de esta coalición en una formación política más unificada. SYRIZA fue formada en 2004 como alianza electoral que unía organizaciones de la izquierda radical -reúne ahora a más de una docena de grupos. Pero desde su impresionante éxito cuando casi ganó las elecciones nacionales en la pasada primavera, las filas de SYRIZA han aumentado con la llegada de numerosos miembros que no están afiliados a ninguno de los grupos de que se compone la coalición.
El impacto de masas de SYRIZA se ha basado en su rechazo al programa de austeridad defendido por los dos principales partidos de Grecia, el PASOK de centro izquierda y Nueva Democracia de centro derecha. En el lado opuesto, SYRIZA ha tomado posición a favor de la anulación inmediata de los dos Memorandos -acuerdos firmados entre el gobierno griego y la “Troika” compuesta de la Unión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional que exigen recortes salvajes en los presupuestos, privatizaciones y leyes contra los trabajadores a cambio de un reflotamiento del sistema financiero de Grecia.
La conferencia ha estado precedida por una discusión, entre los grupos miembros y en las secciones locales, de un proyecto de declaración propuesto por el Secretariado de SYRIZA (que es la dirección de ésta). Publicamos aquí una contribución a ese debate de preconferencia; ésta ha sido presentada por seis miembros del Secretariado de SYRIZA, representando a tres organizaciones del ala izquierda de la coalición: la Izquierda Internacionalista Obrera (DEA), Kokkino (“Rojo”) y el Grupo Política Anticapitalista (APO).
El proyecto de declaración publicado por el secretariado de SYRIZA para la discusión en las secciones sobre el proyecto unitario de la izquierda radical plantea importantes cuestiones políticas en un período crítico.
Puesto que vemos el proceso de transformación de SYRIZA en una entidad política unificada como principalmente un proceso de construcción de una unidad política entre una amplia parte de la izquierda, concentraremos nuestra contribución sobre las cuestiones políticas y programáticas en el proyecto de declaración. Esto no significa que subestimemos las cuestiones ligadas a la orientación ideológica y estratégica. Al contrario, por numerosas razones, consideramos el compromiso explícito de SYRIZA a favor de una estrategia anticapitalista/socialista como muy apreciable.
Pero pensamos que es evidente que las distinciones y las diferencias ideológicas entre las diversas corrientes y tradiciones que coexisten en SYRIZA continuarán existiendo durante un cierto tiempo, en particular alrededor de las cuestiones ligadas a la realización del socialismo. Mientras la unidad política siga siendo fuerte, creemos que esas diferencias continuarán sirviendo como una aportación positiva y no como una fuente de problemas para SYRIZA.
Creemos que entre todas las cuestiones planteadas en el proyecto de documento, los miembros y las secciones de SYRIZA deberían concentrar su atención en las siguientes:
1. ¿Insistimos en tomar posición a favor de un “gobierno de la izquierda”, o hay otras posibilidades para SYRIZA, dada la crisis que mina al gobierno de coalición?
El proyecto de declaración afirma que el objetivo principal de SYRIZA debería ser un gobierno de izquierda con “raíces en un amplio frente de fuerzas sociales y políticas”. Para lograr este objetivo, el documento declara que: a) “Insistimos en la necesidad de acción común y en un frente unido de la izquierda”; b) “Estamos comprometidos con todas nuestras fuerzas en el esfuerzo por construir un movimiento social poderoso y un movimiento político de masas”; y c) “Debemos reforzar y ampliar SYRIZA”.
Esta posición es correcta. Debería ser defendida y reafirmada en la Conferencia Nacional. Esta posición ha sido puesta en cuestión, con otras formulaciones propuestas para los objetivos de SYRIZA, como:
“Un gobierno de las fuerzas anti-Memorándum”: esta propuesta disimula un apoyo a un gobierno de coalición con los Griegos Independientes, el partido dirigido por Panos Kammenos [nota del traductor: se trata de una escisión del principal partido de derechas, Nueva Democracia, que se opone al Memorándum, pero desde una perspectiva nacionalista].
Esta propuesta intenta tomar en cuenta tanto la necesidad que tiene SYRIZA de encontrar aliados como la cuestión que podría plantearse en cuanto a la forma de realizar una mayoría parlamentaria en las próximas elecciones. Pero, haciéndolo de esta forma, crea serios problemas para la orientación política y estratégica de SYRIZA. El partido de Kammenos, a pesar de su retórica anti-Memorándum, sigue siendo una fuerza neoliberal. Sigue siendo un partido de derechas y podría servir de pilar para una alternativa nacionalista y pro-guerra para el capitalismo griego como forma de enfrentarse a la crisis.
“Un gobierno de salvación social (o nacional)”: SYRIZA pasó este ensayo con éxito entre las elecciones de mayo y de junio [Nota del traductor: cuando SYRIZA aguantó la enorme presión para que se sumara a un gobierno de coalición con los partidos políticos burguesas a fin de poner fin a la “inestabilidad”]. Debe resistir frente a la misma presión hoy, incluso frente a la amenaza de un atasco económico y de una grave crisis financiera.
Un gobierno de coalición con un abanico de fuerzas políticas burguesas (¿y quizá incluso con un partido de derechas?) serviría únicamente para reestabilizar el establishment, cualquiera que fuera la forma que tomara. Un gobierno así estaría en oposición con los objetivos de la izquierda y estaría contra los intereses de los trabajadores y de la juventud.
Incluso presentada de la forma más seductora -por ejemplo, bajo forma de gobierno de “urgencia”, con “una tarea y un mandato específicos”, es imposible ignorar los problemas que crearía. Nadie debería olvidar la experiencia negativa de 1989 [Nota del traductor: cuando partidos de izquierda entraron en un gobierno de coalición con la derecha, y más tarde en un gobierno de “unidad nacional”- una traición cometida con la excusa de que el nuevo gobierno tendría “la tarea y el mandato específicos” de tratar un escándalo importante de corrupción].
2. La promesa de vencer la austeridad
SYRIZA está ahora comprometida explícitamente en favor de una anulación unilateral de los Memorandos y todas las leyes de austeridad por un “gobierno de la izquierda”. Esta posición ha sido reiterada en el parlamento por Alexis Tsipras.
SYRIZA debe combinar esta posición con un apoyo a las reivindicaciones del pueblo en lucha, que giren alrededor de la restauración de los salarios y de las pensiones, de la protección de las escuelas y de los hospitales públicos y de la anulación de las tentativas de deshacer las leyes del trabajo. Estas reivindicaciones deben ser las primeras prioridades para SYRIZA, defendidas por todos los medios necesarios.
Comprendemos las dificultades financieras a las que un gobierno de izquierdas hará frente y -en consecuencia- el tiempo y el esfuerzo que será necesario para concentrarse sobre este frente. En el programa electoral de SYRIZA, tenemos un esbozo de nuestra respuesta a esta cuestión -con la promesa de anular inmediatamente los recortes para los trabajadores que tienen los salarios y pensiones más bajos y anular gradualmente los recortes hasta los niveles medios de salario y de pensión.
Esta posición es muy diferente de las expresadas por algunos dirigentes que hablan de “congelar” los salarios y las pensiones a su nivel actual y que se comprometen solo a prometer que no habrá más medidas de austeridad. Son posiciones políticas totalmente diferentes y SYRIZA no debe presentar ambigüedades.
3. Los recursos necesarios para financiar las medidas populares de un gobierno de izquierdas.
Es el argumento más serio planteado por nuestros enemigos. La respuesta de SYRIZA debe ser construida sobre el compromiso más claro sobre tres posiciones:
a) la detención inmediata de los pagos y la anulación inmediata de la deuda.
Con muchos otros compañeros y compañeras, sostenemos la política de una detención inmediata y unilateral del pago de los intereses y de la anulación de la deuda.
SYRIZA ha optado por un planteamiento más “complejo” pero igualmente contradictorio, que permanece abierto a algunas interpretaciones peligrosas, entre las cuales está una auditoría de la deuda, la anulación de una gran parte de ésta (pero no de su totalidad), una moratoria sobre el pago de la deuda, un retraso voluntario de los plazos de pago negociado con los acreedores y, en fin, una devolución del resto de la deuda en mejores períodos económicos sobre la base de “una cláusula de tasa de crecimiento”. Todas estas medidas dejan la gestión general de las cuestiones ligadas a la deuda a nivel europeo.
Pero, a partir del “primer día en el poder” emergerá un dilema crucial para SYRIZA: ¿un gobierno de izquierdas continuará pagando a los usureros locales e internacionales? Si continuamos los pagos, que ascienden hoy a más de 11 millardos de euros cada año, esto sangrará los fondos públicos y conducirá, cada año, a la necesidad de imponer un nuevo “paquete” de austeridad.
Continuar pagando a los acreedores es prácticamente imposible - representa más del 50% de los gastos públicos anuales- sin ayuda financiera extranjera. Puesto que sabemos que la Troika no continuará financiando a un gobierno de izquierdas que ponga fin a la austeridad, la opción que debemos tomar -poner fin a los pagos- es inevitable. Pero debe ser hecha con una claridad que active a las fuerzas sociales para apoyar esta acción, a la vez que neutraliza las fuerzas sociales hostiles.
b) Impuestos al capital y a la riqueza
El proyecto de declaración propone de forma correcta medidas impositivas para la riqueza acumulada. Pero oscurece la cuestión crucial que es la referida a los impuestos a las grandes empresas. La posición defendida por SYRIZA durante las elecciones -una tasa de imposición del 45% sobre los beneficios debe ser reafirmada o reemplazada por otra propuesta del mismo nivel de concreción.
Contrariamente a lo que hemos oído por parte de los medios, centenares de grandes empresas han hecho beneficios significativos durante la crisis. Incluso el FMI y el UE argumentan ahora que es imposible tratar los problemas fiscales de los estados mientras el capital continúe beneficiándose de una “inmunidad” fiscal. Naturalmente, tal política de imposición sobre el capital debe ser combinada con medidas de control de la economía, a fin de suprimir la huida de los capitales o una rebelión fiscal de las empresas.
Esta medida, como el fin del pago de la deuda, es igualmente inevitable y debe ser hecha directamente. De esta forma, mostraremos que vemos el carácter de un gobierno de izquierdas como simplemente “transitorio” y como una etapa hacia el socialismo.
c) Nacionalización de los bancos y de las empresas públicas privatizadas, bajo el control democrático y público de los trabajadores.
Es el tercer aspecto de la procurar una seguridad no solo de los recursos financieros sino también de las herramientas necesarias para sostener y defender una política popular favorable a los trabajadores. Es otro compromiso electoral de SYRIZA que debe ser reafirmado y planteado de forma consistente.
Debemos insistir sobre la ejecución de nuestro programa de nacionalización -primero y sobre todo de los bancos, pero también de las empresas públicas que han sido privatizadas y de las que estén en curso de privatización en estos momentos. Este programa debe ser efectuado sin pagar compensación a los grandes accionistas y desafiando, si fuera necesario, las reglas y la regulación del mercado, los tratados europeos sobre el libre cambio y la competencia, etc.
Si se tiene en cuenta el hundimiento económico y social provocado por la política de los Memorandos y también la falta de fondos públicos que SYRIZA heredará de los gobiernos de los Memorandos, ni una sola nacionalización, si debe ser efectuada comprando acciones de los accionistas, será posible. Un gobierno de izquierdas no podrá ya ejercer una política en favor de los trabajadores o resistir a los ataques de las fuerzas capitalistas si no se plantea inmediatamente un programa de nacionalizaciones masivas.
4. Enfrentarse al chantaje de la Unión Europea.
Durante el período preelectoral formulamos la posición de “Ni un solo sacrificio por el euro”.
Esto significaba que un gobierno de izquierdas: a) rechazaría la austeridad salvaje exigida por la UE como medio para salvar la zona euro; b) llevaría a nivel europeo esta negativa a someterse a la austeridad, colocando sus esperanzas en el apoyo activo del movimiento de los trabajadores y de la izquierda internacional; y c) se negaría a identificarse a esa fracción de dirigentes europeos (como François Hollande, Mariano Rajoy, Mario Monti, etc) que pueden apoyar políticas más flexibles sobre la deuda, pero que insisten en programas de austeridad a fin de tratar la crisis de la zona euro.
Hoy, la erupción de las luchas en Europa del Sur y la popularidad de nuestra posición entre las demás fuerzas de izquierda nos exigen mantener el eslogan de “Ni un solo sacrificio por el euro” y hacer de él una parte de la acción política cotidiana como característica unificadora mínima de SYRIZA.
5. Reafirmar el carácter verdaderamente antirracista de la política de SYRIZA
El proyecto de declaración minimiza el compromiso de oponerse al racismo por parte de la gran mayoría de las fuerzas en SYRIZA. Este compromiso, que nuestros enemigos utilizan contra nosotros, era claro para el pueblo durante las elecciones, cuando nos propulsaron al 27% de los votos.
Afirmar la necesidad de anular “Dublin 2” [ndt: un tratado que obliga a Grecia a que permanezcan en su territorio todos los inmigrantes que entran en la UE por su territorio y a no permitirles viajar hacia otros estados de la UE] -lo que sería un avance democrático importante que permitiría a los inmigrantes adquirir documentos de viaje a fin de abandonar Grecia- no es suficiente. Esta posición es mencionada en el programa del partido de extrema derecha LAOS e incluso en el programa de Amanecer Dorado, el partido neonazi.
La cuestión crucial para SYRIZA es su posición en favor de la igualdad de derechos que hay que asegurar a todos los inmigrantes que deseen permanecer en Grecia. No debería haber ningún retroceso en esta posición. Sobre esta base, SYRIZA debería insistir en tres puntos principales:
a) el problema no son los inmigrantes sino el racismo.
Si aceptamos que la inmigración es un problema, incluso si nos prometemos “resolverlo de una forma sensible y humanitaria”, habremos hecho ya la primera y crucial concesión a la presión del racismo.
b) Estamos en oposición total a las políticas nacionales y europeas de control de las fronteras.
Estamos contra los cazadores de cabezas, FRONTEX, la transformación de los guardacostas en una fuerza militar contra los inmigrantes y contra barreras y campos de minas a lo largo de las costas.
c) Estamos a favor de la legalización para todos los inmigrantes que deseen permanecer en el país.
La historia de SYRIZA muestra que es la política radical la que funciona, incluso en las elecciones, y no el ajuste a las presiones que se ejercen sobre nosotros o el deslizamiento hacia direcciones conservadoras.
6. ¿Qué tipo de “ampliación” para SYRIZA?
Hemos comenzado nuestra contribución a partir de la posición que afirma que el llamamiento a un gobierno de izquierdas está basado en una política de unidad de la izquierda, con iniciativas sistemáticas de SYRIZA hacia el Partido Comunista, ANTARSYA y otras fuerzas de izquierda. Es este tipo de “ampliación” el que continuaremos apoyando como primera prioridad.
Este compromiso no debería cambiar a causa de las respuestas negativas dadas por las direcciones de otras fuerzas políticas. Por ejemplo, cuanto más la dirección del Partido Comunista se desliza hacia el aislamiento y su posición clara pero única de que una victoria de la clase de los trabajadores es imposible en el momento actual, más debe insistir SYRIZA, seriamente y de forma responsable, en iniciativas en dirección de una acción común.
Este compromiso no está en contradicción con el hecho de dirigirse a grandes partes de la base social de la socialdemocracia. Al contrario, la insistencia en las luchas, en la política radical y en la presentación de proposiciones políticas alternativas claras está destinada a atraer a miles y miles de personas de las clases populares que pusieron sus esperanzas en la socialdemocracia en el pasado.
El 27% de votos a SYRIZA ha sido el resultado de su desarrollo histórico y de su actitud global durante todo un período, y no el resultado de algunos abandonos de personalidades conocidas del PASOK.
En la situación actual, con la desintegración del PASOK, creemos que SYRIZA debe ser agresivo y audaz cuando se dirija a la base del PASOK para ganarla pero que debe igualmente prestar mucha atención cuando acepta a miembros de alto nivel del PASOK. Creemos que los agrupamientos o los individuos que han ocupado responsabilidades gubernamentales o papeles políticos centrales en el PASOK en el pasado no tienen ningún lugar en las secciones o las listas electorales de SYRIZA.
19-12-2012
Antonis Davanellos, miembro del secretariado de SYRIZA, DEA
Panos Kosmas, miembro del secretariado de SYRIZA, Kokkino
Sotiris Martalis, miembro del secretariado de SYRIZA, DEA
Vasilis Papakostas, miembro del secretariado de SYRIZA, Kokkino
Petros Psareas, miembro del secretariado de SYRIZA, APO
Giorgos Sapounas, miembro del secretariado de SYRIZA, APO

Traducido por Alberto Nadal para Izquierda Anticapitalista