13 de enero de 2013

GRECIA .¿A dónde va Syriza?



PANOS PETROU
La coalición de la izquierda radical Syriza, tuvo un gran eco, en Grecia y a nivel internacional, cuando la primavera pasada estuvo a punto de alcanzar la victoria electoral en dos ocasiones. Syriza se presentaba como una alternativa a la drástica austeridad defendida por los estamentos políticos y económicos griegos, alineados con los dirigentes europeos.
A principios de mes, Syriza celebró una Conferencia Nacional como primer paso hacia la constitución de un partido unificado. Actualmente Syriza está compuesta por una coalición de una docena de organizaciones políticas (desde los socialistas revolucionarios hasta los reformistas radicales) y muchas personas que no forman parte de ninguna de ellas se han adherido la coalición, sobre todo después de las elecciones. La organización más importante de la coalición es Synaspismos, que constituye el núcleo fundamental de la dirección de Syriza y cuenta en sus filas con Alexis Tsipras, presidente del grupo parlamentario de Syriza (71 diputados y diputadas).

Panos Petrou es dirigente de la organización anticapitalista Izquierda Revolucionaria de Trabajadores (DEA), uno de los grupos fundadores de Syriza en 2004. En este artículo nos informa de lo que ocurrió en la Conferencia y el debate política que existe en Syriza sobre su futuro y la alternativa política que ha de defender
. Socialist Worker (USA)]

Syriza celebró su primera Conferencia Nacional entre el 30 de noviembre y el 2 de diciembre de 2012. Esta conferencia fue el primer paso de un proceso que concluirá con un congreso de fundación durante la primavera de 2013 en el que Syriza decidirá transformarse en partido político.
Los previos de la Conferencia
La preparación de la Conferencia se hizo en base a asambleas locales que constituyeron las secciones locales, reclutaron nuevos miembros y organizaron la discusión política. Actualmente Syriza cuenta con 500 secciones y más de 30 000 adherentes en todo el país.
Estos adherentes eligieron 3 000 representantes a la Conferencia Nacional que, por su parte, eligió una nueva dirección. Lo más positivo de la Conferencia fue que se dio un importante paso hacia la transformación de Syriza en una organización de masas, dando voz y reconociendo derechos democráticos para los miles de afiliados sin partido que constituyen la mayoría de Syriza.
Evidentemente, ni la Conferencia ni su proceso de organización han sido perfectos. Han habido tanto debilidades objetivas, propias de un proceso que tiende a transformar una coalición relativamente pequeña en una organización de masas, como cuestiones políticas problemáticas.
Un ejemplo fue la decisión de autorizar el registro de nuevos adherentes con derecho a voto hasta el mismo día de la elección de delegados. Numerosas secciones locales protestaron por ello, defendiendo la idea de que para poder participar en las votaciones los miembros de Syriza debían haber sido activos con anterioridad.
Otro, el proyecto de declaración. Era muy importante disponer de un documento político para alimentar la discusión en las secciones. Pero el proyecto solo fue publicado un poco antes de la Conferencia, por lo que ha habido poco tiempo para realizar un debate de fondo.
El proyecto de declaración y el debate político sobre el porvenir de Syriza
El proyecto de declaración era lo que sugiere su nombre: un proyecto que ha de servir para animar el debate político hasta el congreso de fundación de Syriza.
Este proyecto recogía todas las opiniones que existían en el seno de Syriza; era vago y ambiguo. Lo cual era previsible dado el nivel de acuerdo entre los diferentes componentes de Syriza. Pero existen razones importantes y urgentes para clarificar determinados problemas.
Uno de ellos tiene que ver con la caracterización del periodo actual. El actual gobierno de coalición se enfrenta a problemas serios y, si se convocaran elecciones, Syriza podría situarse a la cabeza de un gobierno antes del congreso de fundación que se celebrará en primavera.
Otros problemas urgentes a los que nos vemos confrontados, dada la situación extremadamente dura que padecemos, son cuestiones de vida o muerte, tanto para Syriza como para la izquierda en su conjunto y para los trabajadores. Por lo tanto es preciso ser categóricos en determinadas opciones cruciales que podrían presentarse a corto plazo.
La tercera, tiene que ver con la posición adoptada recientemente por determinados miembros dirigentes de Synaspismos. En la medida que Syriza se acerca a la posibilidad de ganar las elecciones y formar gobierno, las presiones para afinar las orientaciones de la coalición en un sentido más "realista" aumentan.
Durante la conferencia hubo numerosas signos mostrando que elementos de la dirección de Synaspismos quieren plantear un giro en la política de Syriza. Estos dirigentes van más allá de las ambigüedades del proyecto de declaración. En sus apariciones públicas y en las entrevistas que conceden, interpretan el acuerdo de base que unifica Syriza de una forma que modera su orientación e incluso la contradice.
Es por ello por lo que determinadas fuerza de Syriza decidieron hacer público el debate interno para abrir la discusión sobre estas controvertidas cuestiones e invitar a los miembros de Syriza a estar atentos sobre la necesidad de defender la coalición frente a las potenciales presiones para que modere su orientación.
En los días previos a la Conferencia tres organizaciones del ala izquierda de Syriza, DEA (Izquierda Internacionalista de Trabajadores), KOKKINO (Rojo) y APO (Grupo político anticapitalista), publicaron una declaración conjunta haciendo hincapié en las cuestiones de fondo que deberían ser clarificadas en el debate.
También hubo otras contribuciones al debate. La Corriente de Izquierda de Synaspismos, la tendencia minoritaria más importante en el seno de Syriza, junto con el Agrupamiento de Izquierda, una tendencia más pequeña, publicó dos enmiendas al proyecto de declaración. La primera hacía referencia a la cuestión de la unidad de la izquierda, declarando explícitamente que nuestros aliados están a la izquierda: el Partido Comunista (KKE) y Antarsya. La segunda, se refería a la deuda y la zona euro; proponía afirmar de forma más clara el rechazo de Syriza a cualquier tipo de chantaje de la Unión Europea orientada a mantener las políticas de austeridad.
Las votaciones en la Conferencia
La dirección de Synaspismos trató de impedir la discusión política para evitar un debate abierto sobre estas controvertidas cuestiones. Por ello, las divergencias políticas en la Conferencia se expresaron, sobre todo, a la hora de elegir la nueva dirección.
Se presentaron dos candidaturas y cada delegado o delegada podía votar a una de estas dos candidaturas, o bien a un número limitado de candidatos de cada una de ellas.
Las y los delegados que representaban a la mayoría Synaspismos, que apoyaron a la dirección precedente y a Alexis Tsipras, hicieron alianza con representantes de otros componentes de Syriza: KOE (Organización Comunista de Grecia, maoista), AKOA (Izquierda por la renovación comunista y ecológica de orientación eurocomunista), ROZA (comunistas libertarios del Grupo de Izquierda Radical), y con grupos de antiguos miembros del PASOK que se acercaron a Syriza. Todas estas fuerzas se alinearon tras una "Lista Unitaria" y defendieron el proyecto de declaración tal como estaba, con la idea general de que Syriza marcha por el buen camino y que no existe ningún problema serio. Obtuvieron el 75% de los votos.
Por su parte, la Corriente de Izquierda y Convergencia de Izquierda formaron con DEA, KOKKINO y APO la "Plataforma de izquierda", obteniendo el 25% de votos.
La Plataforma de Izquierda se formó en base a un acuerdo sobre cuestiones importantes tales como:
  1. Syriza debe mantener su compromiso a favor de un "gobierno de izquierda" con llamamientos a la colaboración del Partido Comunista y Antarsya.
  2. No debe aceptar más que un "gobierno de izquierda" y debe descartar cualquier apoyo a una coalición gubernamental que incluya partidos burgueses.
  3. La coalición debe continuar defendiendo el cese inmediato del pago de la deuda y rechazar los sacrificios para salvar el euro.
  4. Syriza debe defender con todos los medios a su alcance el fin de las políticas de austeridad y situar por encima de cualquier respuesta "realista" destinada a satisfacer las necesidades del capitalismo el dar respuesta a las necesidades de los trabajadores.
La constitución de la Plataforma de Izquierda fue un acontecimiento importante en esta Conferencia, que reconoció el derecho a expresar puntos de vista diferentes en el seno de Syriza y a discutirlos abiertamente entre sus miembros, sus aliados y sus electores. Rechazando, de ese modo, las presiones que trataron de hacer callar las voces críticas en nombre de la "unidad": una trampa en la que, animados por buenas intenciones, cayeron muchos compañeros durante la conferencia.
Asimismo, la Plataforma de Izquierda envió un mensaje claro, anunciando que cualquier giro hacia la moderación o un revisión de la orientación actual de Syriza va a encontrar una fuerte oposición interna. Este mensaje iba dirigido a diferentes interlocutores: a los dirigentes de Syriza que quieren "ajustar" el programa de la coalición; a las clases dirigentes que tratan de domesticar Syriza; a los camaradas del Partido Comunista y Antarsya, para mostrarles que en Syriza existe una oposición de izquierdas fuerte y visible frente a cualquier intento de imprimir un giro a la derecha; una oposición que si se integraran en Syriza sería aún más fuerte.
Balance de la Conferencia
El 25% de votos obtenidos por la Plataforma de Izquierda constituye un punto de partida positivo para abrir un debate serio sobre el curso político de la coalición.
Para apreciar correctamente los resultados de la Conferencia, hay que tener en cuenta que el 75% de votos de la "Lista Unitaria" no constituye un bloque homogéneo. Si bien el objetivo de la Plataforma de Izquierda era dar expresión a la necesidad de un ala izquierda, eso no quiere decir que el conjunto de la mayoría que ha votado de forma diferente constituya el ala derecha de la coalición.
La Lista Unitaria integró un espectro de fuerzas muy amplio: desde los miembros más moderados de Synaspismos, que trabajan por "ajustar" el programa de Syriza en un sentido "realista", hasta camaradas de izquierda muy radicales que probablemente pensaron que la mejor forma de hacer avanzar Syriza era argumentar a favor de sus posiciones en el marco de la mayoría o bien porque priorizaron la necesidad de que la coalición apareciera "unida".
Además, algunos elementos de la mayoría intentaron apoyarse en la aspiración unitaria de la gente de base y en el ambiente optimista de la Conferencia para presentar a la Plataforma de Izquierda como "divisora", como gentes que quieren debatir por el simple gusto de debatir. Esto hizo más difícil el apoyo a la Plataforma de Izquierda por parte de muchos delegao, fuera cual fuera su nivel de acuerdo con ella.
Un ejemplo de ello es el voto de las enmiendas al proyecto de resolución presentadas por la Corriente de Izquierda y la Plataforma de Izquierda. Ambas fueron minoritarias, pero el número de votos que obtuvieron mostró que las ideas de la Plataforma no se limitan al 25% de Syriza. La enmienda referente al "gobierno de izquierda" y la que hablada de la necesidad de trabajar por la unidad con el KKE y Antarsya obtuvieron cerca del 40% de votos. Y eso, a pesar del ambiente creado hacia los "divisores" de la Plataforma de Izquierda.
Así pues, está claro que ni la Conferencia en su conjunto ni el 75% de los delegados que apoyaron la Lista Unitaria otorgaron un cheque en blanco a los dirigentes de Synaspismos para hacer evolucionar Syriza hacia la moderación. Al contrario, la mayoría de las intervenciones de los delegados iba hacia la izquierda.
Ello muestra la importancia de los esfuerzos de la Plataforma de Izquierda por poner al descubierto los grandes problemas que se van a plantear en el futuro próximo y a los que nos vamos ver confrontados. Así pues, el provenir de Syriza queda totalmente abierto.
Y ahora ¿qué?
La emergencia de la Plataforma de Izquierda y los esfuerzos de quienes la conforman para abrir el debate político han sentado un precedente importante. Ha impuesto algunas reglas elementales para el funcionamiento de una coalición más unificada. En particular, el derecho a criticar a la dirección de Syriza cuando sea necesario, así como expresar y defender las divergencias políticas que existan en la coalición de forma pública y organizada, a través de corrientes, bloques, listas de candidatos, etc. La Plataforma de Izquierda también sirvió para mostrar que en Syriza existe un contrapeso organizado de izquierda frente a las tentativas de hacerle girar hacia la derecha.
El debate sobre las decisiones que deberá tomar Syriza en el futuro próximo debe continuar a nivel local entre sus miembros. Y, lo que es más importante, será resuelto por la lucha de clases y el compromiso de los militantes de Syriza en su seno. Como se ha demostrado en numerosas ocasiones en el pasado, la vitalidad del movimiento de resistencia es nuestro principal aliado en el combate por el desarrollo de la línea política de Syriza.
Más allá de este factor externo, quienes sostenían la Plataforma de Izquierda necesitan definir una estrategia para su desarrollo. En la Conferencia se vio claramente que existen fuerzas, que superan ampliamente al apoyo obtenido por la Plataforma, para hacer frente a cualquier tentativa de moderar el programa de Syriza y de empujar a la coalición hacia la derecha.
Una de nuestras tareas más importantes es organizar estas fuerzas, comprometerlas en las luchas sociales y coordinarlas, dándoles una expresión política. Esta sería su contribución más importante con el fin de poner término a los sueños de los barones y de los media, que desearían que en el futuro Syriza girara hacia la moderación.
DEA, nuestra organización, combate por esos objetivos desde hace años y continuará haciéndolo con los camaradas que compartan nuestra contribución conjunta (con KOKKINO y APO), con quienes forman parte de la Plataforma de Izquierda y con quienes deseen luchar por una verdadera alternativa de clase a la crisis del capitalismo.
El camino que nos espera no será fácil, pero está claro que el porvenir de la izquierda y de la lucha de clases en Grecia dependerá en gran medida de la política que adopte Syriza. Nadie debería abstraerse de la batalla que existe en torno a ella.
19/12/2012
Traducción: VIENTO SUR