19 de enero de 2013

Manifiesto a favor de una Ley de Memoria Histórica en Navarra


Es público y notorio que en Navarra, uno de los lugares donde se gestó el golpe militar contra la República democráticamente constituida, no se desarrolló en 1936 enfrentamiento bélico alguno, y, sin embargo, 3.452 personas fueron asesinadas por sus ideas de forma sistemática.

Los familiares debieron sumar al drama de la pérdida de un ser querido, toda la injusticia derivada de una guerra y la dictadura impuesta: el dolor y la situación de incertidumbre ante las personas desaparecidas, la disgregación de los núcleos familiares por las penas de cárcel y destierro, las secuelas síquicas, la penuria económica (muchos sufrieron el expolio de sus propiedades), y el horror cotidiano de las afrentas públicas (cortes de pelo y paseos...), los agravios e insultos (lanzados desde todas las instancias oficiales y medios de comunicación de la dictadura o, en algunos casos, desde los púlpitos de las iglesias, y continuados en la calle al amparo de estas entidades), la persecución brutal del Euskera, la marginación social y la indefensión más completa.


Ninguna de las instituciones de Navarra implicadas en el golpe militar o en la dictadura reconocieron sus gravísimos actos ni pidieron perdón públicamente. Tampoco lo ha hecho hasta la fecha la jerarquía de la Iglesia católica.

En bastantes lugares del mundo al concluir las dictaduras o períodos nefastos del pasado y cargados de crímenes políticos se crean “comisiones de la verdad” para que haya una catarsis que permita restablecer la verdad, reparar con justicia a las personas y cerrar las heridas del pasado.

En nuestra querida tierra un velo de silencio ha cubierto estos acontecimientos, a pesar de afectar directamente a varias decenas de miles de ciudadanas y ciudadanos navarros que en la intimidad y no sin temor transmiten de generación en generación aquella horrible tragedia.

Por eso creemos que ya llego la hora de apoyar todas las reivindicaciones de los familiares de los asesinados. Porque es nuestra obligación moral y humana cerrar este episodio tan triste de nuestra historia.
Por eso hacemos un llamamiento al Parlamento de Navarra para que actúe y apruebe una ley de memoria histórica que colme las aspiraciones de los familiares de las víctimas.

Ahora el Parlamento tiene la obligación moral de arropar con una ley a una gran parte de la sociedad Navarra que durante 76 años han estado marcados. Las Asociaciones de Memoria Histórica han hecho un gran trabajo, y el Parlamento tiene que culminarlo, aprobando una ley que de una vez por todas desentierre el silencio, para la Justicia, la Verdad y la Reparación de las víctimas vea la luz..

Así pues, nunca más y para nadie aquellos horrores.

Petición creada por la Asociación de Familiares de Fusilados de Navarra dirigida al Parlamento de Navarra. Apoya con tu firma en: https://www.change.org/es/peticiones/parlamento-de-navarra-apoyo-a-una-ley-de-memoria-hist%C3%B3rica-en-navarra?utm_campaign=share_button_action_box&utm_medium=facebook&utm_source=share_petition