20 de febrero de 2013

Inquietud en alcaldes navarros por las consecuencias de la reforma local del PP


Inquietud en alcaldes navarros por las consecuencias de la reforma local del PP

CONSIDERAN QUE EL PROYECTO ES CENTRALISTA Y PRETENDE RECORTAR LA AUTONOMÍA LOCAL
Muchos temen que tras la idea de racionalizar servicios para ahorrar se esconde un claro intento de privatizarlos
DIARIO DE NOTICIAS - Martes, 19 de Febrero de 2013 - Actualizado a las 05:04h

La reforma de la Administración Local que avanzó el viernes el ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, ha llevado la inquietud, cuando no el rechazo directo, a muchos alcaldes navarros.
pamplona. Y no precisamente por la supuesta disminución de sus sueldos, una cuestión que consideran anecdótica porque en Navarra prácticamente ninguno llega a los nuevos topes que establecerá el Gobierno, sino porque en el trasfondo del anteproyecto de ley subyace un claro intento de centralización, de recortar la autonomía municipal y de arrebatar competencias y servicios a los municipios, previsiblemente para ponerlos en manos privadas.
El pretexto es el de siempre, "racionalizar" y "hacer sostenible" la administración local del Estado, es decir, recortar. El Gobierno de PP anuncia que su reforma supondrá un ahorro de 7.129 millones de euros, aunque no ha explicado de dónde sale esa cifra, más allá de atribuir la mayor parte, más de 5.500 millones, a "clarificación de competencias" y "eliminación de duplicidades".
Entre los temas más polémicos están la pérdida por los municipios de las competencias en sanidad, educación y servicios sociales en favor de las diputaciones, o en el caso de Navarra, del Gobierno; la dependencia de los interventores del Estado; la posibilidad de arrebatar a los municipios la prestación de los servicios que se considere que no llegan a un nivel de calidad determinado; o la situación en que quedarán las mancomunidades de servicios.



La práctica totalidad de los alcaldes consultados manifestaron su preocupación por las consecuencias que podría tener la reforma en sus respectivas localidades. En UPN son más tibios. El alcalde de Tudela, Luis Casado, considera adecuado que se defina a qué administración corresponde cada competencia, pero reclama financiación para las que sean municipales. También aboga por mantener las mancomunidades, como la de la Ribera, que con 22 pueblos y 100.000 habitantes, considera "fundamental" para gestionar determinados servicios. La alcaldesa de Estella, Begoña Ganuza, recuerda que su ciudad presta servicios a muchas localidades de la zona que cuestan miles de euros. Es curioso que desde Madrid se establezca que los municipios no pueden asumir competencias en materia de educación, cuando en Estella el Ejecutivo va a cerrar su escuela infantil . En la Zona Media, el alcalde regionalista de Olite, Fran Legaz, también cree "negativo" que se vean afectadas las mancomunidades porque "funcionan muy bien" y espera que la foralidad de Navarra "nos repercuta de forma positiva".
Más críticos son desde el PSN. El partido socialista a nivel estatal ha criticado duramente el anteproyecto del PP y en esa línea se manifiestan sus alcaldes navarros. Fernando Mendoza, de Arguedas, se pregunta "hasta qué punto vamos a poder asumir en Navarra al cien por cien el modelo de Administración Local que está intentando el PP con su mayoría absoluta". Especialmente crítico se muestra con la posibilidad de que los ayuntamientos pierdan las competencias en Bienestar Social "que se habían asumido desde lo local precisamente por la cercanía al ciudadano". Teme también que si determinados servicios se centralizan desde las diputaciones, las grandes empresas se hagan con ellos. Otro alcalde socialista, Jesús Lamberto (Larraga) abunda en la idea de que la reforma "supone la privatización y el desmantelamiento de los servicios públicos". Asegura que no es "ni la hora, ni el día ni el momento" de abordar esta reforma y que el Gobierno central debería tener otras prioridades "como afrontar el paro juvenil y los desahucios".
El parlamentario y alcalde de Berriozar, Xabi Lasa (Aralar-NaBai), ve dos peligros: "Abre la puerta a la privatización de los servicios municipales y, por otro lado, a la centralización y la pérdida de autonomía de los ayuntamientos". "Bajo la excusa de la sostenibilidad financiera, algo que se usa para todo, se puede bajar la calidad y además se quiere hacer pagar a la gente por lo que hasta ahora era público. Hay servicios deficitarios, evidentemente no puede dar beneficios un 0 a 3", señala Lasa. También considera que es una "agresión" a la autonomía municipal la alcaldesa de Bera, Marisol Taberna (Aralar), para quien el anteproyecto "desprende un gran desconocimiento de la realidad municipal" y pide que se escuche a los pequeños municipios y se consideren sus características. El primer edil de Lodosa, Pablo Azcona (LOIU), va también en la línea de la centralización y la privatización de servicios hasta ahora públicos. "Lo que más me preocupa es qué va a pasar con los servicios sociales, la sanidad y la educación porque, aunque no sé de qué manera, mucho me temo que afectará a cuestiones como la escuela de música o la escuela infantil".
Unai Lako, alcalde de Aoiz por Bildu, tiene claro que la palabra reforma equivale siempre a recorte. "Quitar, quitar y quitar, venga la reforma del Gobierno de Navarra o de Madrid. Reducir la financiación a los ayuntamientos, recortar los servicios y dejar sin fuerza a las entidades locales, que son las verdaderas conocedoras que la realidad de los pueblos y de sus habitantes", señala.
Para el alcalde de Aranguren, Manolo Romero (CPVA), "la primera impresión es que se quiere hacer algo muy general y cargar las culpas contra las entidades locales". Romero abunda también en la idea de la privatización de servicios y deja claro que "en temas como el de asuntos sociales es muy difícil que se haga el trabajo personalizado que hacemos los ayuntamientos. Eso va a ser una gran pérdida para la población". Y desde una pequeña localidad como Igúzquiza, su alcalde, Salvador Garín, no entiende que haya en marcha dos reformas, una en Navarra y otra en Madrid. En cualquier caso, considera que si se trata de ahorrar, "si alguien está acostumbrado a optimizar los recursos somos los ayuntamientos pequeños y los concejos".