22 de febrero de 2013

Sindicatos y parados desbordan al Parlamento navarro con sus críticas

Martxelo Díaz (Gara)
Mientras el Parlamento navarro celebraba ayer un pleno monográfico sobre el desempleo, en el exterior, sindicatos (ELA, LAB, ESK, STEE-EILAS, CGT y CNT), las asambleas de parados y colectivos sociales se movilizaban para reclamar un reparto justo del trabajo y de la riqueza.


El objetivo inicial era rodear el edificio del Parlamento, pero la Delegación del Gobierno español prohibió esta convocatoria de Herri Ekimena. Por ello, se organizó una concentración ruidosa media hora antes del comienzo de la sesión para que los parlamentarios tuvieran que escuchar su malestar al entrar a la Cámara.

 Posteriormente, los congregados decidieron rodear el edificio del Parlamento mientras coreaban consignas como «Contra el paro, lucha obrera» y seguían haciendo ruido con silbatos, cacerolas y megáfonos.

La Policía Foral cargó con porras y lanzó pelotas de goma contra los manifestantes, que, sin embargo, lograron dar la vuelta al Parlamento.

La protesta también se trasladó al interior de la Cámara, donde un grupo de integrantes de la Asamblea de Parados que se encontraba en la tribuna de invitados desplegó pancartas y coreó consignas como «El próximo parado, un parlamentario».

El presidente de la Cámara, Alberto Catalán, ordenó a la Policía Foral que los desalojase. Los parados llamaron sinvergüenzas a los miembros del Gobierno y al secretario general de UGT-Navarra, Juan Goyén, que también se encontraba en la tribuna de invitados. Catalán se encaró con uno de los integrantes de la Asamblea de Parados, recriminándole que recurrieran al insulto y reclamándoles respeto institucional al Parlamento. Los parados, previamente, entregaron en el registro un diploma en el que, irónicamente, se reconocía la labor del Gobierno navarro para alcanzar los 55.000 parados en el herrialde.

El coordinador de ELA en Nafarroa, Mitxel Lakuntza, criticó que el Parlamento debatiera ayer de manera extraordinaria la situación de desempleo, «cuando creemos que es algo que debe abordarse día a día».

Asimismo, denunció «la política de diálogo social, que significa favorecer los intereses de la patronal, UGT y CCOO» y lamentó que «se ahonde en una política de recortes, que supone más desempleo».

Igor Arroyo, de LAB, destacó que los 55.000 parados «demuestran el fracaso de un modelo que ha imperado en Navarra, donde UPN, PP y PSN han malgastado el dinero en época de crecimiento en obras innecesarios y corruptelas. No falta dinero, sobran ladrones».

Israel González, de la Asamblea de Parados de Iruñerria, reclamó medidas que permitan volver a trabajar a los 55.000 desempleados.


UPN anuncia más recortes y fondos para el Canal y el TAV
La vicepresidenta Lourdes Goicoechea destacó que el Gobierno navarro continuará priorizando la contención del déficit presupuestario, lo que avanza que se llevarán a cabo más recortes antisociales. Asimismo, añadió que se continuarán destinando fondos a macroinfraestructuras cuestionadas como el Canal de Navarra o el TAV, además de apoyar a Volkswagen.

Roberto Jiménez (PSN) abogó por «un gran acuerdo social y político para la reactivación de la economía y la creación de empleo».

Bakartxo Ruiz (Bildu) subrayó el fracaso de los planes de empleo y Moderna, y del modelo de concertación sindical con UGT y CCOO, y reivindicó un marco de relaciones propio para Nafarroa con competencias para poner en marcha una política propia y la recuperación de herramientas de financiación pública, mientras que Patxi Zabaleta (Aralar-NaBai) acusó a UPN de llevar a cabo una política excluyente y destacó que Nafarroa tiene el mayor incremento de paro en los últimos meses. «El paro es una tortura social en Navarra», destacó el portavoz de I-E, José Miguel Nuin, que culpó a las medidas neoliberales de la actual situación. M.D