10 de marzo de 2013

El PP manipula la televisión pública y censura la privada

Mauricio Valiente (Mundo Obrero)
El pasado 21 de febrero Izquierda Unida reclamó explicaciones en el pleno de la Asamblea de Madrid al Gobierno regional del PP por el cierre de los canales Hispan TV y Press TV. Con anterioridad, la diputada de IU en el Congreso, Ascensión de las Heras, ya había denunciado estos hechos en una pregunta al Gobierno de Mariano Rajoy.

La orden de cesar en la prestación del servicio de TDT fue emitida por la Comunidad de Madrid el 14 de enero, atendiendo solícita el requerimiento del Ministerio de Industria. Según las explicaciones de Salvador Victoria, consejero de Presidencia y Justicia de la Comunidad de Madrid, el mismo que ha comparado las manifestaciones de las mareas ciudadanas con el golpe de estado del 23-F, la clausura de estos canales se debe a un informe europeo en aplicación de las sanciones impuestas al régimen iraní por su programa nuclear y las violaciones a los derechos humanos.

Sin embargo, es público y notorio el papel que han jugado los reclamos del lobby sionista en los Estados Unidos. David Harris, director ejecutivo del Comité Judío Americano, emitió hace unas semanas un comunicado celebrando la iniciativa del Gobierno español y dando a entender que la había inspirado. “Este es un hito en los esfuerzos generalizados para contener al desafiante régimen de Teherán”, afirmó. Precisó que llevaba meses “siguiendo de cerca” este asunto del que había “discutido con los amigos en españa”. Harris se entrevistó a principios de octubre, en Madrid, con el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo.

¡Nos podemos imaginar qué escandalera mediática hubieran montado los liberales biempensantes y los defensores de la libertad de expresión si una actuación similar hubiera sucedido en Ecuador o Venezuela! Asombra el silencio de periódicos con El País tan solícitos defensores en otras ocasiones de la libertad de mercado y de expresión.

En el fondo, lo que ha pretendido el PP, no es defender los derechos humanos en Irán como es evidente, sino acallar los pocos espacios críticos que escapan a su control. El problema real que sufre España, y la Comunidad de Madrid en particular, es la falta de pluralidad en los medios de comunicación. Tenemos más canales que nunca pero con unos contenidos cada vez más uniformes, con una aberrante proliferación de programas basura, de provocaciones al consumismo irracional y de incitación al juego (muy acorde, por cierto, con la ludopatía del modelo de capitalismo que pretende imponer el PP en la Comunidad de Madrid con Eurovegas).

Lo que el PP ha buscado con este cierre es poner una mordaza a las escasas voces críticas con sus políticas de recortes en los medios de comunicación, ya que habían encontrado en este canal una pequeña espita para expresarse.

Desde que la TDT existe hay más canales que nunca, pero menos pluralismo y menos libertad de expresión en la televisión. Con un problema añadido, en especial en la Comunidad de Madrid. Esperanza Aguirre y sus acólitos han dado tanto espacio a la ultraderecha mediática que ahora tiene el poder de marcarle la agenda al Gobierno. Justo cuando Intereconomía critica a Hispan TV, el PP se apresura a cerrar este canal.

Si tanto les interesaran los derechos humanos como dicen, deberían dejar de fomentar inversiones de las reaccionarias monarquías petroleras de Oriente Medio o, por poner un ejemplo de quienes detentan el mayor poder en los medios de comunicación, decirles a sus patrones de los Estados Unidos que Guantánamo es una vergüenza y un ignominioso símbolo de tortura.

Si tanto les preocupara el fanatismo integrista deberían dar ejemplo y dejar de fomentar la homofobia y la segregación en las aulas como vienen haciendo de forma implacable en la Comunidad de Madrid, y comprometerse, de una vez por todas, con la separación de la Iglesia y el Estado en nuestro país.

Desde Izquierda Unida y el PCE conocemos bien a los que luchan por la democracia, los derechos humanos y la justicia social en Irán. Hemos participado muchas veces en las manifestaciones para denunciar las masacres y el oscurantismo. Por eso mismo, no vamos a recibir lecciones de nadie y le podemos asegurar al PP, con la conciencia bien tranquila, que los iraníes no necesitan de su burda censura, ni de intervenciones militares ni de su hipocresía. Lo que necesitan es solidaridad y que su voz se escuche, y para eso seguiremos luchando contra la censura y las armas de manipulación masiva de los que detentan el poder absoluto social y mediático, y quieren seguir haciéndolo con total impunidad.