17 de abril de 2013

Barcina, más cerca del banquillo



Barcina, más cerca del banquillo
MIRANDA TAMBIÉN SALIÓ DE SU DECLARACIÓN JUDICIAL PEOR DE COMO ENTRÓ POR SU INCAPACIDAD PARA JUSTIFICAR LAS DIETAS DE LA PERMANENTE DE CAN, SU LEGALIDAD Y LA FALTA DE CONTROL DEL GOBIERNO. TODOS LOS FOCOS SE CIERNEN AHORA SOBRE LA PRESIDENTA
Miércoles, 17 de Abril de 2013 - Actualizado a las 05:03h
Fuente: Diario de Noticias de Navarra
CONCLUYERON ayer las testificales de los tres miembros de la Comisión Permanente de la Junta de Entidades Fundadoras (JEF) de Can cuyas dietas opacas pueden juzgarse en Navarra. En otra demostración de descarada amnesia selectiva, el exvicepresidente Miranda coincidió con el expresidente Sanz y el alcalde Maya en dejar sin respuesta las preguntas relativas a quién convocaba las reuniones, quién decidía que fueran dobles y concatenadas, quién fijó cuánto se pagaba y quién daba las órdenes de pago. Con el indecente añadido de que todos los declarantes han reconocido que cobraron 2.680 euros en el caso del presidente de la Permanente y 1.717 los vocales por unas sesiones a las que acudían sin orden del día y cuyas actas carecían de contenido. Circunstancias escandalosas de las que ayer Miranda culpó al secretario de Can, Alberto Pascual, sobre el que vertió la responsabilidad de cualquier irregularidad. La segunda línea argumental del también exconsejero de Economía y Hacienda fue que correspondía al Banco de España la labor inspectora de la entidad financiera, que a su juicio se movía en una suerte de vacío legal pretendidamente exculpatorio pese a que los Estatutos de Can recogen que es en concreto al responsable económico del Gobierno a quien compete el control de la Caja.


 Un mero formulismo según Miranda, en la línea de lo expuesto por Sanz, y eso que esos estatutos de 1976 se renovaron en 2004, 2010 y 2012 sin que su literalidad sobre la labor inspectora del Ejecutivo en Can variara ni un ápice. Como tercer pilar de su comparecencia, y consciente de la gravedad de lo que admitió en su día, Miranda negó que las dietas de Can fueran un complemento de su salario, lo que la misma Yolanda Barcina acreditó subiéndose el sueldo un 33% al dejar de embolsarse las dádivas de la Caja cuando este diario dio cuenta de su indecente reparto. En conclusión, que ninguno de los tres declarantes ha justificado los cobros de la Permanente y la legalidad de su existencia durante trece meses, con lo que salen de los juzgados peor de como entraron. Una muy mala noticia para Barcina, que continúa en el punto de mira de una juez que ahora puede decretar nuevas testificales o directamente individualizar imputaciones, incluida la posible reclamación al Tribunal Supremo del procesamiento de la presidenta foral. Mientras, la ciudadanía sigue exigiendo Justicia.