29 de mayo de 2013

El último Virrey del Reyno de Navarra









El acuerdo tácito logrado in extremis y entre bambalinas por el Urdidor Mayor de la Corte Castellana José Blanco y el Maestro de Ceremonias de la Corte Navarra Jaime Ignacio del Burgo para evitar una coalición de beaumonteses escindidos (socialistas) y agramonteses moderados (Nabai) , constituyó uno de los hitos del maquiavelismo político, convirtiendo de paso el Reyno de Navarra en un gigantesco escenario donde se representará una singular tragicomedia.
Coalición de beaumonteses auténticos (UPN y CDN): Tras el fallido gobierno de coalición agramontés-beaumontés, asistimos a la Constitución de un Gobierno beaumontés en minoría (UPN-CDN) que en la práctica funcionará como un Tripartito (UPN-CDN-PSN) , ejerciendo los socialistas (facción escindida de los beaumonteses por disputas de facerías y comunales en la Ribera y Zona Media) una oposición tan leal y constructiva que serán en realidad sus propuestas las que serán apoyadas por el poder en un espléndido ejercicio de ventriloquismo escénico. Como pago por su magnífica interpretación, recibirán del Maestro de Corella y futuro Virrey Miguel Sanz, todo tipo de cargos y prebendas políticas ( Presidencia de las Cortes de Navarra, Presidencia de las Cendeas de la Cuenca de Pamplona , Defensor del Pueblo y Embajador ante la Corte Castellana) , participando en el entreacto en una sistemática política de marginación de Nafarroa Bai (grupo agramontés tolerado por el Poder) en los pregones oficiales y en el quehacer político diario.
Autoproclamación de Miguel Sanz como Virrey de Navarra: Las ansias de poder del Maestro de Corella le llevaron a hacer añicos el hermanamiento entre los beaumonteses (UPN) y sus tradicionales aliados y fiadores en la Corte Castellana (PP) y autoproclamarse Virrey de Navarra, decisión que suscitó un inusual eco mediático en los mentideros y pregones de la capital del Reino de Castilla y desembocó en un traumático divorcio UPN-PP y una posterior disputa por la custodia de la heredera al trono navarro (Yolanda Barcina) , quien finalmente acabó en los brazos protectores de su nuevo Tutor ( Miguel Sanz) dada su minoría de edad.


Mientras, las huestes socialistas se habían convertido en árbitros de la contienda debido a la división de las huestes beaumontesas (recordemos que el Virrey Sanz condenó al ostracismo a las huestes beaumontesas lideradas por el respetado Infanzón de Torres de Elorz Juan Cruz Alli por usar en demasía el euskera), dedicándose a apoyar sin ningún tipo de complejos al Virrey Sanz en la aprobación de las Cuentas del Reyno.
Así, tras la celebración en la capital del Reyno de las Juntas Generales de las Huestes Socialistas, el candidato bendecido por la Corte Castellana , el Infanzón de Pitillas  Roberto Jiménez, logró una holgada mayoría sobre la variopinta y maltrecha oposición interna ( Socialistas Riberos Auténticos) y se dedicó a apoyar con lealtad sincera al Virrey Sanz , política que le acarreó  la pérdida de jirones de su primitivo ideario socialista y posteriores sinsabores matrimoniales.
Abdicación del último Virrey del Reyno de Navarra : El Virrey Sanz abdicó en las históricas Juntas Generales del Bando Beaumontés (2009) y proclamó a Barcina como heredera legítima al trono de Navarra y caudilla de los beaumonteses , dejándole como herencia las arcas forales esquilmadas, la Cámara de Usura de Navarra (CAN) encallada en un acantilado catalán (CaixaBank) a pesar de ser pilotada por el experto lobo de mar Enrique Goñi y recibiendo como pago “ por sus inestimables servicios en defensa de la integridad y gobernabilidad del Reyno de Navarra” la Presidencia de la Cámara de Carruajes de Navarra.
Mientras, la Princesa tuvo la desgracia de que el Mago de las Finanzas de la Corte Álvaro Miranda,sufriera un severo ataque de cataratas crematística que le impidió definitivamente realizar el conjuro mágico con el que conseguía año tras año el superávit de las arcas forales, por lo que desesperada por la Deuda contraída por su mentor el Virrey en su  autocrático reinado, se vio obligado a buscar un pretendiente entre las huestes socialistas que le pudiera aportar los denarios necesarios para sufragar sus campañas mediáticas contra los agramonteses.
El virrey ejerció como padrino de la Princesa y logró su objetivo de que su antiguo aliado el Infanzón de Pitillas llegara al poder tras su boda morganática con la princesa Barcina (matrimonio de la mano izquierda).
En la atalaya de su nueva posición, los nuevos Reyes se entregaron a la ardua tarea de rescatar de las exangües arcas forales los últimos maravedíes e invertirlos en la construcción de una nueva cañada que enlazara Castilla con Ultrapuertos (TAV), pero la falta de empatía y los continuos desaires a la nueva Reina en la fiestas de palacio forzó a la Señora a recurrir al Tribunal de Rota para lograr la disolución de su matrimonio, debiendo en adelante la Señora soportar con dignidad su soledad presupuestaria y los desaires parlamentarios del Tercer Brazo (pueblo llano) en las Cortes del Reyno.
Celebración de Juntas Generales del Partido Agramontés (UPN): La asunción de un poder absoluto por parte de Barcina tras las Juntas Generales del 2009 y su posterior abrazo con el defenestrado aliado castellano (PP) tras su divorcio con el Infanzón socialista, provocó la aparición de una corriente disidente en las huestes de la Ribera promovida y azuzada por el maquiavélico Sanz, partidarios del nombramiento como caudillo de los beaumonteses del respetado Infanzón de Corella Antonio Catalán.
En las Juntas Generales que se celebraron en la capital del Reyno tuvo lugar un intenso debate interno que a punto estuvo de haber acabado con la defenestración de la Princesa castellanizada Barcina , su obligado exilio a la Corte de Madrid y el regreso a la Corte navarra del antiguo Virrey Sanz como Presidente del Tribunal Supremo de la pureza ideológica Beaumontesa.
Sin embargo, la Señora ( tras sembrar el miedo escénico con la amenaza de elecciones anticipadas), consiguió las voluntades necesarias para lograr la mayoría simple ( 76 papeletas) y salió fortalecida como Caudilla única de las huestes beaumontesas, debiendo el Infanzón de Corella retirarse abatido a sus cuarteles de invierno (Presidencia del Parlamento) y esperar la ocasión propicia para defenestrar a la Princesa, ocasión que se le podría presentar antes de lo que imagina en forma de hada madrina vestida con toga judicial.
Mientras tanto, el olvidado caudillo de los beaumonteses centralistas del PP , el telemático Cervera ,regresó disfrazado de monje a la Capital del Reyno para recoger un tesoro escondido en una rendija de las murallas , pero fue apresado por los soldados de la Ciudadela al confundirlo con un espía agramontés y deberá demostrar su pureza de sangre beaumontesa en un folletín por entregas.
En la otra orilla ideológica, tras verse acorralado el bandolero agramontés montaraz ( papel asignado a ETA) en su guarida de Ultrapuertos, decidirá finalmente la entrega de las armas y su incorporación a la vida política en una nueva bandería agramontesa ( Sortu ), enseña que acabará aglutinando a la mayoría de los agramonteses moderados (Nafarroa Bai) y a los antiguos agramonteses levantiscos declarados fuera de la ley, ( Herri Batasuna), que vieron como eran detenidos y encarcelados sus miembros más relevantes y como se iba debilitando paulatinamente el eco de sus voces en el viejo Reyno.
 Recordar que la antigua Embajadora Plenipotenciaria de los Agramonteses Moderados ante la Corte Castellana Uxue Barcos fue llamada de urgencia a la capital del Reyno para abanderar los restos del naufragio de Nafarroa Bai con una nueva enseña (Geroa Bai), que no tardará en ser fagocitada por la nueva “estrella caníbal del firmamento agramontés” (Sortu).
Asistiríamos así a una sorprendente peripecia teatral en la que Sortu podría ser revestida como la segunda fuerza en las próximas elecciones a las Cortes de Navarra , dibujándose un hipotético escenario en que la Cámara quedaría dividida en dos bloques antagónicos e irreconciliables (Agramonteses y Beaumonteses), quedando IU ( bandería próxima a los agramonteses pero discrepante sobre las enseñas) como especie endémica.
Todo ello hipotecará el devenir político del viejo Reyno lastrado por la esquilmación de las arcas forales en el virreinato de Miguel Sanz , la drástica disminución en la recaudación de diezmos a un pueblo llano exhausto por las sucesivos levas y la inanición financiera que le supondrá la continuación de la cañada transfronteriza (TAV) , lo que hará imposible reeditar en la próxima década la frase de Shakespeare impresa en el escudo de armas del último Virrey de Navarra (Sanz) : "Navarre shall be the wonder of the world "(Navarra será el asombro del mundo)”.
GERMÁN GORRAIZ LOPEZ