16 de junio de 2013

Manifestación en Bilbao contra la impunidad del franquismo.

Gara

La demanda de verdad, justicia y reparación recorrió ayer Bilbo, en una protesta en la que se puso el acento en la necesidad de acabar con la impunidad de quienes reprimieron «a sangre y fuego» todo lo que sonara a disidencia, lucha por la libertad, justicia social y derechos individuales y colectivos. Otro acto reivindicó a «los esclavos del franquismo» obligados a construir la carretera Igal-Bidankoze.


Una gran ikurriña abrió la marcha convocada por la Plataforma Vasca contra los Crímenes del Franquismo ayer en Bilbo, con la que distintos colectivos pusieron de manifiesto la necesidad de romper con la impunidad que rodea aún aquellos crímenes. La protesta se produjo días antes de que se cumpla el 76º aniversario de la toma de Bilbo por las tropas fascistas.

Tras una pancarta con el lema «Frankismoaren zigorgabetasunari tolerantizarik ez» (“Tolerancia cero a la impunidad del franquismo”), centenares de personas participaron en la marcha que echó a andar en la Plaza de Moyúa y concluyó en la del Arriaga.
Banderas repubicanas, ikurriñas, banderolas de la CNT, ELA y Ezker Anitza, entre otras, pusieron color a la protesta, en la que se corearon lemas como «Egia, justizia, erreparazioa». También participaron integrantes de la plataforma Sos Bebés Robados, quienes también quisieron dejar sentado que no quieren que su causa «caiga en el olvido».
«Los cimientos del franquismo que asesinó a miles de ciudadanos y ciudadanas vascos por el mero hecho de defender al libertad de Euskal Herria no desaparecieron tras la muerte del dictador», denunció Sortu, que se sumó a la protesta.
Horas antes, entre Igal y Bidankoze, los 2.300 prisioneros obligados a construir la carretera entre los años 1939 y 1941 fueron homenajeados en un acto que se celebra anualmente. Además de denunciar aquellos hechos de hace casi 80 años, se reivindicaron los derechos actuales de los trabajadores.
En el acto intervino, entre otros, Luis Ortiz Alfau [en primer plano en la imagen superior], luchador y prisionero republicano, cautivo también en el campo de concentración de Gurs (en Bearne) y actual colaborador en el Banco de Alimentos de Bizkaia.
Participaron igualmente familiares de los antifranquistas que trabajaron como esclavos e integrantes de colectivos ligados a la recuperación de la memoria histórica como la asociación Amicale du Camp de Gurs, que trabaja en torno a los sucedido en ese campo de concentración, donde encerraron a miles de personas exiliadas -entre ellas varios vecinos de Erronkari,- o iniciativas como Berriz 1938 Gogoratzen o Kattin Txiki.