8 de julio de 2013

La troika en España: visita de inspección


La troika en España: visita de inspección
JAVIER NAVASCUÉS  08/07/2013

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Hace poco menos de un año, el gobierno firmó el denominado Memorando de Entendimiento, que señaló el inicio de la intervención de la troika –BCE, Comisión Europea y FMI– en el sistema financiero español. El objetivo se puede denominar de muchas formas; saneamiento, reestructuración, reordenación, …como se quiera. Pero en síntesis consiste en asegurar que se pagan los cientos de miles de millones de euros que los bancos europeos prestaron a sus colegas españoles. Como el Estado español se había quedado exhausto tras las ayudas de ZP y el colapso de los impuestos, “Europa” ofreció crédito hasta 100.000 millones de euros para que el tinglado no se hundiera. A cambio de ese crédito –que por supuesto tendrá que devolver el Estado– impusieron su derecho a venir a supervisar periódicamente.

Así han venido los “hombres de negro” a ver de primera mano cómo va el cortijo. En el momento de redactar estas líneas todavía no se sabe el informe que presentarán ni qué consecuencias tendrá. Pero no es difícil aventurar por donde irá la cosa. Explicarán cómo ya se ha culminado el saqueo de las preferentes, y cómo los clientes y empleados que fueron extorsionados por Bankia y Caja Cínica para comprar acciones, han perdido lo que pusieron. En resumen, que después de haber esquilmado las posibilidades del Estado, ya se han exprimido los demás limones que quedaban en el cesto.


Una vez agotadas las vías a corto plazo, la solución se plantea en el largo. La pregunta de la troika, a la que deben responder los inspectores es la siguiente: dado el lamentable estado de los bancos españoles, ¿Cómo es posible que el gobierno haya usado sólo 40.000 millones de los 100.000 que se le ofrecen? Aquí entra en juego la SAREB, el famoso “banco malo”: una entidad que compra los créditos malos que tienen los bancos y los pisos, locales y terrenos que se han tenido que quedar al ejecutar las hipotecas. Los bancos, una vez eliminados de sus balances esos créditos dudosos, pueden ser recapitalizados sin riesgos. El “banco malo” va vendiendo esos activos y recuperando lo que pueda. Hasta ahora lo que se ha hecho es endilgar 50.000 millones de euros en pisos sin vender y terrenos a medio urbanizar a la SAREB, apenas la mitad de la basura inmobiliaria de los balances de los bancos, y esto siendo generosos. A cambio de esos pisos y terrenos, los bancos “zombie” nacionalizados han conseguido unos bonos garantizados por el Estado, con los que pueden acudir a la ventanilla del BCE para obtener dinero con el que pagar sus deudas. Una primera parte del problema, resuelta.

Veamos ahora la segunda parte. Los accionistas de la SAREB son el FROB, un 45%, y el resto los bancos “no rescatados”: Santander, Caixabank, Sabadell, Popular,… Estos están interesados en que los precios inmobiliarios no bajen demasiado pues les pondría a ellos en peligro. Los encargados de vender los inmuebles traspasados a la SAREB son, a su vez, los mismos bancos que los poseían anteriormente. Así ha saltado a los medios hace poco que Bankia subió un 30% el precio de venta de unos inmuebles que acababa de traspasar a la SAREB. ¿Cuánto ha pagado la SAREB por esos inmuebles para que se pida por ellos un 30% más de lo que Bankia estaba dispuesta a aceptar cuando eran suyos? Recordemos que a Bankia se le ha pagado con bonos garantizados por el Estado. Manteniendo los precios ganan todos, los “zombies” que se llevan los bonos y una comisión por la venta, y los “sanos” que evitan la zombificación.

Esta es la respuesta que los “hombres de negro” llevan de vuelta a la incógnita de por qué España ha usado sólo 40.000 millones de los 100.000 que se le ofrecieron. Los 50.000 millones que la SAREB ha emitido en bonos para rescatar a los “zombies” no son deuda pública en términos contables. Los 40.000 millones europeos sí lo son. Al final habrá que pagarlo todo y detrás está la garantía del Estado, pero de momento se gana tiempo. Y es que en algo se tiene que notar lo que Guindos aprendió en Lehman Brothers. Pero como en todo caso habrá que pagar y las perspectivas de recuperación –por mucho que se diga– son bastante mustias, ahí están las pensiones y el IVA super-reducido para poder dar otra vuelta de tuerca. Por último, genio y figura hasta la sepultura, dos anécdotas más: la presidenta de la SAREB se ha puesto un sueldo de 32.900 euros ¡mensuales! y, para celebrarlo, ha metido al “banco malo” en el capital de Realia y, si alguien no lo remedia, en el de Vallehermoso. No sé si esto irá en el informe de los “hombres de negro”.

Publicado en el Nº 261 de la edición impresa de Mundo Obrero junio 2013