16 de septiembre de 2013

La deshumanización del trabajador y el privilegio de tener derechos

La deshumanización del trabajador y el privilegio de tener derechos

Vin
El pasado jueves, un hombre de 61 años moría tras haberse prendido fuego a lo bonzo en la avenida de la Liberta de Murcia. Otro hombre desesperado que no vio otro final para su existencia que morir sufriendo de manera pública, metáfora de su existencia.
En la noticia de La Opinión de Murcia que contaba los hechos, se incluía un párrafo en el que narraba cómo una dependienta de Zara Home, referencia que después se eliminó, negaba una manta para que auxiliaran al hombre que ardía a escasos metros. La dependienta dijo que no podía hacerlo.
Puede que no lo hiciera porque se vio sorprendida por la petición y no acabó de comprender lo que sucedía o porque tenía asumido en su fuero interno que en verdad no podía dejar una manta que se iba a echar a perder. No sería justo juzgar a quien actúa en un momento de emergencia de manera equivocada.
El hecho es que la noticia recoge que la dependienta declaró que “no podía”, no sabemos las motivaciones que había tras esas palabras, sólo sus declaraciones. La dependienta se encontró ante la dicotomía de cumplir las reglas laborales o las humanas. A falta de tiempo para el análisis eligió las laborales.


La sociedad es un conjunto de reglas. Dependiendo el entorno en el que nos movemos estamos sujetos a distintas regulaciones que tenemos que cumplir para desarrollarnos como un ente aceptado dentro de los esquemas que esa sociedad nos marca como individuos. También el entorno laboral tiene unas reglas específicas de obligado cumplimiento para que mantengas ese puesto y puedas desarrollarte laboralmente.
Cuando existe un contexto laboral como el que vivimos en España el sometimiento a las reglas laborales somete a otras reglas de comportamiento social. El miedo a la perdida del empleo se antepone a otras cuestiones de carácter humanitario y se produce la deshumanización.
Individualismo y deshumanización
Frederik W.Taylor ideó en 1911 un proceso de producción industrial, posterior al fordismo, que eliminaba el control que el obrero podía tener en los procesos de producción. Se basaba en la plena mecanización de los procesos que el obrero tenía que realizar para aumentar la productividad.
Este proceso industrial limitaba las capacidades de los obreros para que se comportaran como meros instrumentos que no debían tener capacidad de movimiento, los aislaba y los convertía solamente en individuos disociados de sus compañeros. Charles Chaplin en su película Tiempos Modernos explicaba de manera brillante el proceso deshumanizador que este tipo de organización laboral ocasionaba en los obreros.
La organización laboral neoliberal busca estos parámetros que el taylorismo introdujo. Necesitan una organización laboral en la que prime la deshumanización y el individualismo. Lo contrario a lo que el concepto de lucha obrera propone; solidaridad y unión. Esta organización laboral y social es la que desde las grandes empresas, medios de comunicación y políticos conservadores intentan implantar aprovechando el miedo que provoca en la sociedad una crisis como la que se vive en la actualidad.
Este modelo organizacional se consigue de diversos modos y desde muchos frentes. La criminalización de los sindicatos y la promoción de los enfrentamientos entre trabajadores son sin duda el instrumento más utilizado para la consecución de estos fines.
Promoción del enfrentamiento entre trabajadores
En agosto de 2012, varios miembros del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) entraron en un supermercado para llevarse varios carritos de alimentos como protesta por la situación precaria de muchas familias en Andalucía. En el transcurso de la acción, una trabajadora del supermercado se interpuso para evitar que los miembros del sindicato se llevasen los alimentos. La trabajadora fue empujada y finalmente la acción pudo llevarse a cabo.
Uno de los elementos en lo que más se incidió en los medios conservadoresfue precisamente en esa acción de la cajera del Mercadona. La promoción del enfrentamiento entre iguales es necesaria para que no se extienda entre la clase trabajadora la unión y el pensamiento de que estas acciones son legítimas. Acciones que van al origen del problema y ponen en cuestión el statu quo del sistema.
Criminalización de los sindicatos
La mejor manera de fomentar el individualismo laboral es acabar con las organizaciones sindicales. Esto se produce con un ataque sistemático al sindicalismo escudándose enalgunos lamentables casos de corrupción y con el clasismo propio de la España conservadora que considera que el jamón sólo es para la burguesía y la aristocracia.