10 de septiembre de 2013

“Los pobres no podemos estudiar. No quieren que nuestros hijos sean médicos o abogados”

“Los pobres no podemos estudiar. No quieren que nuestros hijos sean médicos o abogados”

OLIVIA CARBALLAR / Sevilla / 9 Sep 2013 3
Cañamero, junto a vecinas y niños de la corrala Utopía. // LAURA LEÓNCañamero, junto a vecinas y niños de la corrala Utopía. // LAURA LEÓN
Diego Cañamero lleva toda la noche sin dormir. Salió a las siete de la mañana de trabajar como camarero en una caseta de la feria de Arahal (Sevilla), se dio una ducha y cargó un coche, junto con sus compañeros del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT), con todo el material escolarexpropiado la semana pasada en un Carrefour. Destino: Corrala Utopía, el edificio ocupado hace más de un año por 36 familias sin recursos en Sevilla.
Los niños de la corrala, que llevan viviendo más de un año sin luz ni agua, se despertaron nerviosos. El sindicato ha distribuido el material en una treintena de mochilas: tres cuadernos en cada una, lápices, bolígrafos, regla, escuadra y cartabón, gomas de borrar, sacapuntas, tijeras, un estuche, un compás y un diccionario para los más mayores. “Somos los pobres los que tenemos que ayudarnos entre nosotros, los pobres a los pobres, porque nadie va a hacer nada por nosotros”, afirma Toñi Rodríguez, vecina de la corrala, sin estudios pero con un discurso que entiende todo el mundo. “Los pobres no podemos estudiar, porque no podemos pagar, porque no tenemos trabajo. No quieren que nuestros hijos sean médicos o abogados o arquitectos”, reflexiona.


Su hijo, Juan José, tiene 14 años. Está feliz. Con la ayuda de María, otra joven vecina de la corrala, ha conseguido recuperar tres asignaturas de las cuatro que le quedaron. En una casa de prestado sin luz ni agua para la que tienen aviso de desalojo el próximo noviembre. Comienza ahora 2º de ESO en un colegio público del barrio de Pino Montano. José Manuel, también de 14 años, escudriña el contenido de la mochila. Él pasará a 1º de ESO. Y Javi, que entrará en sexto de EGB, se ha colocado ya la cartera nueva en su espalda. Paradójicamente, se han quitado un gran peso de encima.
Esto no es asalto. El asalto lo da el Gobierno con los pensionistas, con los parados, con la reforma laboral. Lo da el Gobierno dándole a los bancos 200.000 millones y desahuciando a personas que no tienen absolutamente nada. Eso son los asaltos”, ha denunciado Cañamero, que defiende las acciones de su sindicato como simbólicas para denunciar las injusticias.
“En Andalucía hay dos millones de personas por debajo del umbral de la pobreza, un 36% de paro y tenemos más de un 60% de drama juvenil. Este drama humano es el que queremos denunciar cuando expropiamos artículos de primera necesidad en el Carrefour o en el Mercadona”, ha continuado. “Queremos seguir en este camino -a pesar de las multas y las detenciones- y lo importante sería unirnos todos para derribar la injusticia”. Cañamero ha anunciado que preparan marchas desde todos los puntos de España hasta Madrid para pedir la dimisión del Gobierno.