3 de octubre de 2013

Defender la Universidad como herramienta de futuro

LAS CARRERAS UNIVERSITARIAS SE HAN ENCARECIDO UN 291% EN LOS ÚLTIMOS SEIS AÑOSDefender la Universidad como herramienta de futuroNo se trata ahora de construir sólo un movimiento crítico y alternativo desde siempre necesario en el seno de la Universidad, sino de frenar la destrucción de esta como servicio público de formación del conocimiento, la investigación y el desarrollo.

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La Declaración de Bolonia partía, entre otras aspiraciones, de ser un instrumento que fomentara la calidad de la institución universitaria y su metodología, e implementar una reforma que, necesaria en cuanto a inversión y mejora de objetivos sociales, no llevó en ningún caso estas metas en su hoja de ruta. Mientras, las voces críticas presagiaban en la creación del dueto grado/master una universidad más elitista, con titulaciones de primera y de segunda clase. Y la verdadera movilidad tan promulgada se ha materializado en el éxodo de nuestros investigadores e investigadoras. El debate económico -como el uso efectivo de recursos públicos y privados que afectan a equidad en el acceso a la universidad (García Laso, 2009)- no se ha abordado sino por las empresas y gobiernos vinculados a una participación en la privatización del servicio público mediante un aumento de la aportación de las familias en el coste de la formación universitaria.

Con la llegada de la crisis y con la necesidad del recorte como excusa, se ha ido acelerando este modelo que los neoliberales nos tenían reservado y las carreras universitarias se han encarecido un 291% según un estudio del Observatori del Sistema Universitari en los últimos seis años.

La calidad de la enseñanza y el empleo
Los recortes han destruido en el último año 5.976 empleos en la universidad pública, según datos del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas publicados en agosto. Desde enero de 2012 hay 4.221 docentes-investigadores menos (PDI) y 1.655 son los puestos que se han perdido en el colectivo del personal de administración y servicios (PAS).

Además de esta disminución de personal, las condiciones laborales y salariales se han visto mermadas a causa de las reformas y medidas de racionalización del gasto. Por poner un ejemplo de cómo puede verse afectada la calidad de la docencia por los recortes, el colectivo de profesores asociados ha visto reducido su salario hasta el punto de que en algunas universidades no son remuneradas sus vacaciones, y preparan, realizan y corrigen exámenes en periodos en los que no están recibiendo contraprestación alguna por su trabajo.

Los problemas de financiación y de las políticas de ajuste en las universidades españolas, que impiden la tasa de reposición e impiden la cobertura de más del 90% de las jubilaciones, son problemas que ahondan en el empobrecimiento de este servicio público.

Tasas y becas: la igualdad de acceso. Madrid como punta de lanza
El coste de los precios universitarios de las universidades públicas se ha encarecido en algunas comunidades autónomas que ya aplicaron subidas en primera matrícula cercanas a un 66,7% en 2012, como Cataluña o un 42% en Canarias, y con la última subida en algunas comunidades, la brecha de desigualdad en los precios es enorme. 30.000 estudiantes al borde de la expulsión por no poder hacer frente al pago de las tasas es la cifra que barajaron colectivos afectados en el pasado curso. Los nuevos precios sumados a las condiciones en el reglamento de becas de Wert del 2 de agosto pueden llevar a un grado de abandono de los estudios universitarios e imposibilidad de acceso a una cantidad que la Conferencia de Rectores cifró en 100.000, antes de fijar la nota de acceso a las ayudas, pero podría ser de unos 80.000.

La segunda subida consecutiva de las tasas universitarias, en la Comunidad de Madrid, esta vez de un 20% para el próximo curso 2013/2014, convierte a Madrid en la Comunidad más cara para estudiar un grado, y en el escaparate de lujo de la imposición de un modelo que está llevando a cabo el PP en las instituciones y que dejará fuera a las personas con menos recursos.

Callejones o salidas
No hay salida posible que no pase por derrotar las políticas del PP allá donde gobierna y retirada de la LOMCE. Y mientras tanto, la respuesta social de los colectivos afectados debe ser coordinada, solidaria y conjunta como un todo, y con el respaldo sindical y popular de la mareas. En este sentido, organizaciones sindicales, políticas y estudiantiles preparan marchas, paros y protestas para el otoño.

No se trata ahora de construir sólo un movimiento crítico y alternativo desde siempre necesario en el seno de la Universidad, se trata de frenar la destrucción de la universidad como servicio público de formación del conocimiento, la investigación y el desarrollo de un país, en cuya participación democrática y popular quepamos todos y todas. En la universidad y en el desarrollo científico residen nuestras herramientas para un futuro de transformación y progreso.


PROPUESTAS

Izquierda Unida de la Comunidad de Madrid ha trasladado propuestas a sus ayuntamientos que pasan por los siguientes puntos:

1. Rechazar la subida de tasas y la reducción de becas.

2. Mostrar solidaridad con el personal docente universitario y sus condiciones para una mejora y mantenimiento del empleo.

3. Demandar la creación de un Fondeo de Rescate para los estudiantes de las universidades públicas madrileñas. Recordemos que las becas no deberían ser un premio al mérito sino un mecanismo para el acceso en igualdad a partir de condiciones socioeconómicas desequilibradas, a pesar del ministro Wert y del planteamiento de su gobierno. El fondo de rescate no pretende ser la solución al problema, cuya premisa es devolver los precios públicos al menos a los de 2011, congelarlos y revisarlos a la baja, sino una medida con carácter de urgencia para evitar los abandonos de los más desfavorecidos. Varias iniciativas similares han surgido desde diferentes campus de toda España.

4. Trasladar esta moción a la Consejera de Educación de la Comunidad de Madrid y los Portavoces de los Grupos Parlamentarios de la Asamblea de Madrid.

Publicado en el Nº 264 de la edición impresa de Mundo Obrero septiembre 2013