9 de noviembre de 2013

La Conferencia del PSOE

Francisco Frutos
Este fin de semana se celebra una Conferencia sobre la que todos los dirigentes y militantes del partido que hablan de ella dicen que es muy importante para "modernizarse", recuperar su credibilidad de partido de izquierdas, y su apoyo social y electoral. Hay militantes y algún dirigente que incluso van más lejos: hablan de la necesidad de una profunda autocrítica de las políticas pasadas, especialmente de las que ha realizado el PSOE gobernando, de volver a sus orígenes de partido obrero de izquierdas y de renovar su  programa político y formas de funcionamiento. Por lo que veo desde fuera me parece que esta posición no es la mayoritaria en el conjunto del partido, o al menos en la parte dirigente que lo controla. 
Más bien parece que mayoritariamente la inclinación es a hacer un severo lavado de cara con algunas propuestas enfrentadas a algunas de las políticas actuales del PP, propuestas que habiéndolas podido poner en marcha progresivamente cuando gobernaban, no lo hicieron, con lo cual ahora no despiertan excesiva credibilidad. Como tampoco despierta mucho interés el debate sobre "primarias", como fórmula mágica para solucionar sus problemas internos, algo que interesa poco  a la ciudadanía cargada de problemas diarios.    
No soy nadie para dar consejos, y menos a un partido diferente al que milito, por ello me limito a unas breves reflexiones que serían exigencias de obligado cumplimiento por parte del PSOE para que su  Conferencia y futuro no fueran meros cambios superficiales de imagen y de retórica,"modernización" lo llamanpara reconquistar el gobierno y luego volver a hacer lo mismo de estos años pasados, por aquello de los imperativos reales, que no permiten hacer otras políticas que las que el sistema tolera.
 
  1ª reflexión.- Ante el fracaso del sistema, puesto en evidencia de forma rotunda con todo lo que sucede: situación de hambre y miseria de amplias zonas; aumento de la pobreza en general y de la riqueza de una minoría; especulación financiera frente al desarrollo de una economía al servicio de los pueblos; liquidación de derechos históricos conquistados en duras luchas sociales; destrucción ecológica; guerras de saqueo y dominio económico y territorial, que sustituyen a la paz y a la política, ¿piensa el PSOE hacer una crítica en profundidad y llegar a la conclusión de que debe haber un cambio de sistema, o bien continuará defendiendo el sistema capitalista como el único posible, con algunos retoques asistenciales?
 
  2ª reflexión.- En España, y en Europa, consecuente con lo anterior, ¿piensa participar en un proceso, tan largo como sea necesario, para contribuir a un cambio social que inicie la construcción de una democracia participativa orientada al socialismo, término todavía inscrito en sus siglas, y avanzar en serio hacia un estado federal y republicano? ¿Y en el mismo sentido, piensa defender la recuperación por la clase trabajadora de todos los derechos recortados, el sector público en los sectores fundamentales de la economía frente a la privatización, y mantener, fortalecer y mejorar los servicios públicos, en especial sanidad y educación ? 
 
  3ª reflexión.- Frente a sus concepciones belicistas, puestas sobradamente de relieve por Javier Solana, Secretario General de la OTAN,   mandando bombardear a la población civil en Serbia, o por Trinidad Jiménez y Carme Chacón en las guerras imperialistas de Libia y Siria, con la aquiescencia entusiasta de toda la dirección del partido, ¿piensa el PSOE abandonar la guerra como instrumento de intervención y defender la paz, la política y la soberanía de los pueblos, para la solución de los problemas ?
 
 No sería excesivo, pienso, que para poder empezar a tomar en serio, con precauciones, las solemnes palabras de algunos dirigentes del PSOE referentes a su "regeneración", empezaran por cosas elementales para una organización que se reclama de la izquierda, las que se apuntan en las tres reflexiones anteriores.