20 de marzo de 2013

Qué pasa en Chipre y por qué

Qué pasa en Chipre y por quéPDFImprimirE-mail
Imperio Unión Europea
Escrito por Juan Torres López   
Miércoles, 20 de Marzo de 2013 00:00
La mayoría de la gente se ha quedado muy sorprendida cuando se ha dado a conocer que la Troika (la Comisión Europa, el Banco Central Europeo y el FMI) acaba de dar un préstamo a Chipre a condición, además de privatizar servicios públicos y recortar gastos, de establecer un impuesto sobre los depósitos bancarios del 9,9% (como si las oferta de un supermercado se tratase) para los de más de 100.000 euros y del 6,75% para los de menos.

Cuando los chipriotas salieron corriendo a los cajeros automáticos para sacar su dinero se encontraron con que la cantidad correspondiente a ese impuesto no la podían sacar, se había establecido un corralito bajo la forma de simple y pura incautación. Y, como siempre suelen suceder estas cosas, sin que haya habido de por medio una decisión del Parlamento que es en donde se supone que radica la soberanía popular que debe acordar las grandes decisiones en las sociedades que se llaman democráticas.
Chipre es una de las economía más pequeñas de la Unión Europea (sus depósitos bancarios representan más o menos el 0,2% de los totales) y un país escasamente conocido por los europeos, si no es por su tradicional oferta turística. Pero ahora conviene saber algo más de él porque igual resulta que lo que ha pasado allí vuelve a suceder dentro de poco en las economías más grandes de Europa.

Los marxistas ante la crisis capitalista: la hegemonía



Los marxistas ante la crisis capitalista: la hegemonía
Diego Farpón
Rebelión


Mantener una posición propiamente marxista no ha sido nunca fácil. Las desviaciones izquierdistas y derechistas han sido una constante a lo largo de la historia.

Pese a siglo y medio de estudio ,experiencias y experimentos socialistas, parece no ser tiempo suficiente para haber desarrollado una línea que nos lleve a una postura marxista, pues está ausente de parte del Movimiento Comunista Español.

Podemos encontrar desde aquellos que de forma sincera piensan que habría que hacer cuanto fuese necesario para que no gobierne el PP a aquellos que renuncian a las instituciones o tienen una visión limitada de la conquista de la hegemonía, la revolución y la construcción del socialismo. Ninguno mantiene una posición marxista.

Vayamos por partes: es necesaria una formación marxista que haga de los/as comunistas de España militantes con conciencia crítica, que les aparte del seguidismo y les convierta en militantes de la revolución, en militantes capaces de hacer el análisis correcto para poder situar las reivindicaciones y formas de lucha adecuadas.

Sin embargo, y pese a que los distintos Partidos Comunistas y sus Juventudes desarrollen distintos planes de formación, coincidan más o menos, lo cierto es que no se estudia en profundidad a Marx, y eso hace que aquellos que se reclaman del comunismo y del marxismo-leninismo no mantengan, en la mayoría de las cuestiones, posturas marxistas ni leninistas. La formación es fiel reflejo, en unos casos más, en otros menos, de la situación de los Partidos Comunistas.

La Alegría que viene


La Alegría que viene

LAALEGRIAQUEAntonio Romero Ruiz
Presidente de Honor del PCA- Ex Parlamentario de IU
Coordinador de la Red de Municipios y Cargos Públicos por la III República y Escritor
A MODO DE PRESENTACIÓN.-
El modelo alumbrado por la transición y representado por la Constitución de 1978 está agotado. La fractura y el divorcio con la sociedad española de hoy es un hecho, la deriva hacia una Monarquía sostenida con un bipartidismo instalado a lomos de una Ley Electoral fraudulenta e injusta y una corrupción que infecta desde la corona y el partido del Gobierno a las instituciones del Estado, incluyendo Concejales Delegados de Urbanismo de Ayuntamientos remotos ha dado la puntilla a este régimen.
La brutal crisis económica y social acelera su caída con más rapidez de la que se está construyendo la alternativa, por tanto el proceso constituyente es una necesidad para España, aquí y ahora y debe ser un proceso portador de la esperanza, de una esperanza asentada en pilares fuertes que garanticen la vida en solidaridad, en igualdad, en transparencia, en democracia real.
Este es el primer objetivo del proceso constituyente, no defraudar ni frustrar las esperanzas de la ciudadanía en las nuevas instituciones y en las nuevas relaciones económicas, sociales y culturales.
Al mismo tiempo, el proceso constituyente se erige como la respuesta legítima y proporcional al golpe de los mercados y de la corrupción a los intereses generales.
La dictadura de los mercados, la especulación financiera, la manipulación informativa, la represión policial nos dibuja un escenario en el que el recorte de las libertades y la instauración de un autoritarismo fascista de los nuevos tiempos constituye la amenaza real de las fuerzas de la derecha política y económica, con estos dos objetivos centrales hemos de construir y tejer una nueva arquitectura institucional y democrática.