24 de marzo de 2013

El timo de la deuda

Manuel Martínez Llaneza / Mundo Obrero
En el año 1955, Tennessee Ernie Ford llevó al nº 1 de ventas en USA una canción de algunos años antes sobre la minería del carbón: Sixteen tons (Dieciséis toneladas); poco después, la versión de The Platters, con la voz del bajo Herbert, hizo época en todo el mundo. José Guardiola la grabó en castellano. Era la canción de un minero que habla de su dura vida en la mina. En la versión española, el estribillo acaba un poco ripiosamente con ...tu recompensa, pobre John, la tendrás/ cuando, hecho polvo, descansarás ya; la versión original dice, ...cada día más viejo y más endeudado/ San Pedro, no me llames porque no puedo ir/ debo mi alma al almacén de la empresa1.

Ahora y en el futuro

Belén Gopegui / Diagonal
Desde Cibeles vimos acercarse la columna de Sol, la luz atravesaba pancartas y velaba los cuerpos, todo era inminencia. Pisamos el asfalto que es nuestro, las distintas columnas confluyeron en Neptuno desbordándolo, hubo fotografías, orgullo. Luego, el regreso dejaba personas detenidas e inquietud, nos habíamos ido y las demandas permanecían, seguía la deuda intacta, no habíamos arrebatado siquiera un fuerte aun cuando fuera intermitente y movedizo, nada de lo privatizado nos había sido devuelto. Sin embargo, como una música interna la columna entrevista avanza en nuestro pecho y nos conduce al movimiento siguiente.