26 de marzo de 2013

La destrucción de Guernica: “A los muertos les debemos solo la verdad”

La destrucción de Guernica: “A los muertos les debemos solo la verdad”
Ángel Viñas · · · · ·
24/03/13


En la primavera de 2012 la editorial Comares me pidió algunas sugerencias sobre libros clásicos en torno a la guerra civil que, por diversas razones, no fueran suficientemente conocidos o hubiesen totalmente desaparecido del mercado. Uno de los que se me ocurrió de inmediato fue el que se reedita ahora.
Su autor, Herbert Rutledge Southworth, fue uno de los más destacados desveladores del denso entramado de patrañas, tergiversaciones y falsas verdades que tendió el franquismo sobre la guerra civil. Ganó reconocimiento universal por la obra con que deshizo y pulverizó las manipulaciones que, con respecto a la destrucción de Guernica, mantuvo el régimen durante toda su trayectoria. Instalado en Francia, en primer lugar en París y luego en dos mansiones enormes aunque un tanto dilapidadas, en dos lugares de ensueño (una, en medio de la campiña, fue le Château de Roche cerca de Le Blanc, departamento de Indre, y la segunda una casona medieval en lo que suele afirmarse es uno de los más bellos pueblos franceses, Saint-Benoît-du-Sault), continuó trabajando hasta su fallecimiento en 1999, poco después de terminada una obra que le ocupó durante mucho tiempo: el desmontaje de la justificación franquista de la sublevación de 1936 para adelantarse a una presunta insurrección comunista. Se publicó a título póstumo bajo el título de El lavado de cerebro de Francisco FrancoConspiración y guerra civil.
Mi interés por el Guernica de Southworth tiene una larga historia. En abril de 1977 un grupo de historiadores nos reunimos en la villa foral en un simposio destinado a abordar la conmemoración del bombardeo mismo con testimonios de testigos presenciales en el cuadra­gésimo aniversario de la catástrofe. Aquel simposio se encuentra muy lejos tanto en el tiempo vital, menos en el tempo histórico. Entonces, hace treinta y cinco años, la transición política estaba en sus comienzos. Se divisaban, cierto es, señales innegables de apertura. El Partido Comunista, gran ogro del franquismo, acababa de ser legalizado, no sin cierta agitación entre los anquilosados mandos de las Fuerzas Armadas. Las primeras elecciones generales, con el pulso titánico subyacente entre reforma y ruptura, no estaban lejanas.

Democracia y escrache

Democracia y escrache


Opinión / Actualidad Política
Escrito por Carlos Paredes   
Martes, 26 de Marzo de 2013 00:00
 





No puedo menos que sorprenderme, casi echarme las manos la cabeza por el escándalo suscitado por nuestros diputados del Partido Popular (al parecer cada vez menos popular) en relación a la campaña llamada "Escrache" llevada a cabo por la PAH (Plataforma de afectados por la hipoteca), que agotadas la vías legales y de protesta, ha decidido llamar directamente a las puertas de aquellos que dicen ser nuestros representantes. Hoy más que nunca, gritaré desde estas líneas un sonoro "No nos representan" igual al que grité aquél 15 de Mayo de 2011 a los señores del PSOE que ostentaban por entonces el poder.
Y es que, si bien los cargos y sueldos que ostentan son de representación popular-me refiero a representación del pueblo, no de su partido- parece que sus hechos acompañan poco o nada a sus declaraciones de intenciones y promesas previas utilizadas para hacerse con el control de dichos cargos. 
¿Cómo pueden el Partido Popular y su aparato mediático acusar de violentos a los miembros de la PAH?
En el país de los más de 500 desahucios diarios es un milagro que aquellos que se ven en la calle con sus familias y una deuda de por vida no se hayan dado al crimen organizado. ¿Cuántas personas han quedado arrinconadas en la cuneta sin nada que perder?
Mientras el señor Pons denuncia a la PAH, hay personas colgándose de una cuerda, o tirándose por la ventana como consecuencia de la legislación que él mismo y sus acólitos de partido no quieren cambiar.
En una falsa democracia como la que vivimos, donde el voto dado es patente de corso y cheque en blanco para quien ocupa el poder, dicen nuestros "representantes" que es delito tocar la puerta de quien te dice representar, pero no lo es utilizar tu dinero para financiar a los mismos bancos que te quitan la casa por impago. Al parecer tampoco lo es apoderarse de tus ahorros (hablo de las preferentes), ni lo son las cláusulas suelo de las hipotecas. El delito, al parecer, es ser pobre y desahuciado, y querer hablar con quienes tienen el poder.

La política franquista del Partido Popular





Nuestra Memoria La ley de la memoria
Escrito por Carlos Jimenez Villarejo   
Martes, 26 de Marzo de 2013 00:00




Cuando la Juez argentina que instruye el proceso por los crímenes del franquismo, parece avanzar en su investigación, el Gobierno del Partido Popular avanza en sentido contrario. Es decir, mantiene y profundiza la eliminación de cualquier forma de aplicación de la Ley de la Memoria Histórica (LMH) de 2007.Y, en consecuencia, evita no solo cualquier medida que represente el conocimiento de dichos crímenes sino, lo que hoy es mas grave, el reconocimiento de los derechos de sus víctimas. Resulta arbitrario e injusto que un Gobierno formalmente democrático rechace la aplicación de una Ley vigente. Pero es una posición que, ya sabemos, explicita la vinculación del PP y su Gobierno con los desvalores de la dictadura franquista.

Pero, esa posición contrasta con iniciativas oficiales europeas que recientemente han sido conocidas. Ha pasado casi desapercibido que durante el mes de Febrero, autoridades alemanas, bajo la dirección del Fiscal de Dortmund Andreas Brendel, visitaron las ruinas del pueblo francés Oradour-sur-Glane- próximo a Limoges- que en 1944 fue atacado y destruido totalmente por una unidad militar de las SS, después de asesinar fríamente a sus 642 vecinos. El objetivo era recabar pruebas, 68 años después de la matanza, para la investigación judicial que está en curso en aquel país. El organismo que desde 1958 está actuando para conocer las circunstancias de ese y tantos crímenes es la Oficina Central de la Administración de Justicia para el esclarecimiento de los crímenes nacionalsocialistas, con sede en Ludwigsburg.
Ello es posible porque, a diferencia de los Gobiernos y, particularmente, del dislate jurídico cometido por el Tribunal Supremo español, en la República Federal de Alemania esos delitos, en tanto que Crímenes contra la Humanidad, no han prescrito y son plenamente perseguibles. Dicha función es la que debía haber asumido hace mucho tiempo en España la Fiscalía General del Estado, que siempre ha abdicado de sus responsabilidades en este ámbito. Ahora, vuelve a ser reclamada por la actual Plataforma por una Comisión de la Verdad.
Pero, en la dirección ya señalada, el Gobierno del PP continúa empeñado en la ocultación de la dictadura y, sobre todo, en el más absoluto desamparo de sus víctimas, pasadas y presentes.

Una salida republicana. Hacia un nuevo pacto constitucional

Una salida republicana. Hacia un nuevo pacto constitucional



Escrito por José Luis Pitarch / UCR   
Martes, 26 de Marzo de 2013 00:00
UCR




Conferencia a cargo de José Luis Pitarch, miembro de la UMD y presidente de la Asociación Estatal Unidad Cívica por la República impartida el pasado 21 de marzo en Oviedo, en  el Club de Prensa Asturiana del periódico "La Nueva España" .
Permítanme comenzar recordando mi emocionante anterior viaje a Asturias, concretamente a Mieres y Turón, hace algo más de dos años, para intervenir junto a Cayo Lara y Miguel A. Rodríguez en un doble y emocionante Homenaje: a Marcos Ana, el gran luchador antifranquista, el poeta y escritor que sufrió durante innumerables años las cárceles franquistas; y una ofrenda floral a los asesinados por la barbarie fascista y arrojados como alimañas muertas al "Pozu Fortuna" minero.


Honrando a Marcos Ana, lo hacíamos a la vez a aquella inmensa dignidad política, moral y jurídica que marcó una época de lucha por las libertades, por la dignidad de las españoles, entonces arrebatada por el infame césar marroquí y sus secuaces. Una lucha en la que, ¡ay!, estamos hoy de nuevo bajo una renovada y siniestra amenaza a la Democracia, cuando esa feroz hidra del gran dinero, el gran capital oligárquico-depredador, ejerce una nueva forma de terrorismo, el terrorismo financiero-bancario-especulador, que trata de aplastar nuestros derechos más irrenunciables, nuestra dignidad democrática; lo cual, apuntemos desde ya, es tanto como decir nuestra dignidad republicana. Pues tanto monta, monta tanto, usar una u otra palabra, Democracia o República, ya que demandar y luchar por una salida republicana a la actual parálisis de España es lo mismo que hacerlo por una salida democrática. Si el concepto "República" es universal, en España adquiere un papel especialmente vital, habida cuenta de nuestros terribles retrasos históricos y de las alianzas que hemos padecido entre el caciquismo, la Iglesia, el salvajismo capitalista, los militares antidemócratas y facciosos.

Ya es demasiada gangrena soportar una dinastía que, en los últimos dos siglos, ha afligido al pueblo español con monarcas como Carlos IV, quien compartía su esposa reina con el apuesto Godoy; Fernando VII (el asesino, por ahorcamiento seguido de decapitación, de Riego y de la Constitución de 1.812); la Isabel II de incontables amantes (permítanme referirme a uno de ellos, Enrique Puig Moltó, el bizarro capitán de Ingenieros valenciano, probabilísimo padre de Alfonso XII); o el golpista y putero Alfonso XIII. Ya es demasiado el sufrir al actual Jefe de Estado que, al asumir por dedazo de Franco (el genocida verdugo de la II República gracias a Mussolini y Hitler) la Jefatura del Estado el 22/11/75, dirigía a las Fuerzas Armadas un solemnísimo Mensaje ensalzando las Leyes Fundamentales de la dictadura, a las cuales llamaba "fiel reflejo de la voluntad de nuestro pueblo", ¡uf!, pues "se ha cumplido -–añadía-- lo que nuestro pueblo y sólo él desea". Y, de regalo, este ignominioso párrafo del mismo Mensaje del Rey franquista: "Expreso mi reconocimiento y gratitud a nuestro Generalísimo Franco, que nos ha dado un ejemplo único de amor a España y sentido de la responsabilidad". He aquí el manantial de donde manó la monarquía de Juan Carlos, hoy más que amortizado. Y ya ven su desembocadura o sumidero: Urdangarines, Corinnas combinadas con elefantes africanos, escándalo Nóos que resulta "escándalo Familia Real" --por el papel de la Infanta y por el papel de altos funcionarios de la Real Casa como García Revenga--. Por no hablar de una fortuna del Monarca de 300.00 millones de pesetas reunidos partiendo de cero... en tanto el pueblo padece espantosas necesidades.

Mientras, la propia Constitución de 1.978 ve escarnecidos puntos tan fundamentales de la misma como el derecho al trabajo, a una vivienda digna (¡ay las feroces "cláusulas de suelo y techo"), a una remuneración suficiente para el ciudadano y para su familia, a una distribución equitativa de la renta, a una política orientada al pleno empleo, a prestaciones sociales suficientes para el desempleo, etcétera. Particular náusea produce que el actual e inmoral Gobierno de sirvientes del citado capitalismo depredador e inhumano se esté pasando por donde no digan dueñas el Art.49 CE, que ordena a los poderes públicos "amparar especialmente" --repito, especialmente-- a los dependientes y discapacitados.

Mas ¿cómo cumple Su Majestad --para atajar estas canallas omisiones del Gobierno-- el papel que le exige el Art. 56 de "su" Constitución --hecha a su medida--, el papel o función de moderador y árbitro de las instituciones? ¿Modera también S.M. que una trama de delincuentes como la Gürtel pague los fastuosos cumpleaños de los hijos de la ministra Mato? ¿Qué hace el gran Árbitro y Moderador Borbón para atajar la corrupción que supura por mil puntos de las instituciones?