1 de abril de 2013

Destruir Álava por cinco años de gas natural







EL FRACKING Y EL PELIGRO DE UNA NUEVA “FIEBRE DEL ORO” QUE PASARÁ FACTURADestruir Álava por cinco años de gas naturalEl espacio que abarca la zona de exploración ENARA coincide con el de uno de los acuíferos más importantes del País Vasco, el acuífero de las calizas de Subijana.

La era de la economía de los hidrocarburos está llegando a su fin. El petróleo y el gas natural se acaban, y el planeta tendrá que buscar otras fuentes energéticas para mantener los logros conseguidos durante esta era. Se habla continuamente de desarrollar las energías renovables, y de respetar el medio ambiente, pero los hidrocarburos se resisten a desaparecer.

Los pozos de petróleo superligero de Arabia Saudí y de otros países de la OPEP están llegando al final de su explotación, y los nuevos hallazgos de hidrocarburos son de petróleos pesados y extrapesados, o de gases no convencionales, con lo que su extracción y refinado son cada vez más caros, y países como España, que deben importar casi la totalidad de los hidrocarburos que consumen, tienen unos costes energéticos cada vez mayores y aumentos del déficit comercial.

España no quiere ser ajena a la carrera por explotar las últimas reservas de hidrocarburos, y la posible existencia de zonas de pizarra con burbujas de gas natural en la zona conocida como Cuenca Vasco-Cantábrica ha hecho que varias Comunidades Autónomas del norte peninsular –con excepciones como la de Cantabria, que ha rechazado el fracking- se lancen a construir pozos, en una nueva 'fiebre del oro' que puede tener consecuencias muy negativas para la sociedad.

"Tangentopoli" y la reforma de los ayuntamientos




"Tangentopoli" y la reforma de los ayuntamientos
JAVIER NAVASCUÉS 09/03/2013

Si la deuda de los Ayuntamientos fuera proporcional a su peso en el conjunto del gasto público, supondría unos 110 mil millones de euros; sin embargo, apenas llega a 36 mil. Sabemos que la situación financiera de los Ayuntamientos no es boyante pero desde luego, en términos de endeudamiento, no tiene color en comparación con la del resto de administraciones. Si en vez de la deuda miramos el déficit, el otro mantra de los tiempos modernos, veremos que éste apenas es la mitad de lo que le correspondería en función, una vez más, del peso que el gasto local tiene en el gasto público total. ¿A qué viene entonces la reforma de los Ayuntamientos? ¿Qué hay detrás de la cortina de humo de los sueldos de los alcaldes y los concejales liberados?

Sin lugar a dudas está la decisión de abrir nuevos espacios de negocio. La expropiación de los servicios sociales a los Ayuntamientos, no guarda ninguna lógica con la racionalidad de la gestión que obviamente requiere de la mayor proximidad posible pero posibilita que se puedan privatizar los mismos de manera más simple y directa. ¿Quién anda ahí? Eulen, Clece (ACS), Acciona Servicios, y otros que surgirán. Después de la oleada de privatizaciones de los servicios de aguas viene esta segunda ronda. Del mismo modo debe entenderse la desaparición de los Mercas y la privatización de los abastos: nuevas oportunidades para los grupos logísticos y de distribución. Ahora están más difíciles los megaproyectos y hay que cambiar el modelo productivo (de beneficios).

Es cierto que estamos ante una crisis de régimen, pero la salida no tiene que por qué ser necesariamente la Tercera que soñamos. Otros ya están preparando su propia salida. En estos momentos, de impugnación generalizada del sistema político, resulta que por aquí van a empezar las reformas del sistema institucional. Unas reformas que tienen un tufo que recuerda a la que se hizo en Italia con la excusa de “tangentopoli”. Aquí no hay Alianza Nacional pero hay UPyD; no hay Liga Norte, pero tenemos a CiU. Candidatos a Berlusconi no creo que falten, y “manos limpias”, tampoco. Y algún grupo mediático está ya preparando su Beppe Grillo, por si lo de los sobres de Bárcenas y el culebrón de Nóos se vuelven insoportables.

Juan de Borbón, pretendiente muy pudiente

Juan de Borbón, pretendiente muy pudiente


Monarquía La cuentas del rey
Escrito por Aeturo del Villar / UCR   
Lunes, 01 de Abril de 2013 06:36
El 1 de abril de 1993, justamente al cumplirse 57 años de la victoria de los militares sublevados contra la República, junto a los que quiso combatir, falleció Juan de Borbón en la Clínica Universitaria de Navarra. Se planteó entonces una discusión acerca de quién había pagado los gastos de estancia en ese hospital elitista.


Se barajaba entre su íntimo amigo y testaferro, Luis de Ussía, conde de los Gaitanes, o su no menos íntimo amigo el banquero Mario Conde, que el 28 de diciembre del mismo año iba a conocer la intervención del Banco Español de Crédito, del que se había apoderado, y la acusación de apropiación indebida de sus bienes, entre otros delitos que lo llevarían a la cárcel. Habrá qué estudiar los motivos que inducen a los borbones a hacerse amigos de banqueros estafadores.
   Se dijo que Juan de Borbón había muerto casi en la ruina, y estaba sostenido por donaciones que le hacían los monárquicos nostálgicos deseosos de coronarlo como Juan III. Que es precisamente el título con el que figura en el panteón real del monasterio de El Escorial, por decisión de su hijo Juan Carlos, el que le impidió reinar para hacerlo él, conforme con la voluntad del dictadorísimo al que juró lealtad y fidelidad a sus leyes genocidas. No le permitió reinar en vida, pero le proclama rey después de muerto. Y como lo decide el rey absoluto, no se puede discutir. Es de suponer que los historiadores no tengan en cuenta ese inexistente reinado, y se burlen de quien lo inventó.
   Nadie creía que el autoproclamado conde Barcelona hubiera muerto en la pobreza. Por cierto: es de maravillar la forma en que los borbones se reparten España como patrimonio personal suyo, y unos son condes de Barcelona, otros duques de Palma de Mallorca, otros condes de Badajoz, etcétera. Hacen bien, puesto que los habitantes de esos lugares lo consienten sin protestar, pese al desprestigio que les proporciona. El Ayuntamiento de Palma de Mallorca, avergonzado ante los desafueros financieros cometidos por sus duques, les ha quitado el nombre a una de sus calles, pero no les exige que dejen de utilizar el título con el que deshonran a la ciudad por causa de sus fechorías.

En el día de hoy, cautivo y desarmado el Ejército Rojo, comienza el genocidio…

En el día de hoy, cautivo y desarmado el Ejército Rojo, comienza el genocidio…
Nuestra Memoria franquismo y represión
Escrito por Paco Arenas / UCR   
Lunes, 01 de Abril de 2013 06:55
"En el día de hoy, cautivo y desarmado el Ejército Rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares. La guerra ha terminado.”
Con estas palabras oficialmente terminaba la guerra, pero como es habitual en la derecha de este país, fue otra de sus muchas mentiras, la guerra de trincheras del pueblo español contra las potencias fascistas europeas si termino ese día. Con el fin de la guerra no llego la paz.
Tras ese “fin de la guerra,” los muertos, diversas fuentes cifran en más 400.000, de ellas 192.000 en los diversos campos de concentración repartidos por nuestra geografía, a diferencia de los nazis, aquí el método era más tradicional, fusilamiento, situación que se prolongó hasta terminada la Segunda Guerra. Hubo ajusticiamientos "legales", en cumplimiento de sentencias dictadas por tribunales militares pero también hubo asesinatos ilegales, las llamadas sacas, practicadas al margen de las autoridades militares, pero con el pleno conocimiento de que se estaban llevando a cabo. Muchas de las víctimas fueron enterradas en fosas comunes repartidas por toda España, no siempre en los cementerios, sin que su muerte fuese inscrita en los registros civiles y sin que sus familiares en muchos casos fuesen informados, ni dónde ni cuándo ni cómo. 
También hubo desapariciones misteriosas nunca aclaradas, presos hacinados en las cárceles, algunos de ellos por haber sido denunciados sin pruebas ninguna. La cultura dejo de escribirse con mayúsculas, poetas fusilados, o encarcelados y dejados morir a propósito. 
La posguerra fue mucho peor que la guerra para una parte muy importante de españoles, unos tuvieron tiempo de salir hacía otros países, muchos de ellos terminaron en campo de exterminio nazis, ante el abandono por parte de la dictadura franquista, que al ser consultada, por los nazis, sobre que hacían con los españoles residentes en España, el Gobierno del “padrino” de su católica majestad, replicó que no existían españoles allende las fronteras. Otros lograron enrolarse en la resistencia francesa, otros marcharon a México, Argentina, Venezuela, o la Unión Soviética, con distintas suerte según los casos y países. Para ninguno termino la guerra.