23 de abril de 2013

Juan Carlos Monedero: "la Europa insurgente, la Europa disidente, va a acabar encontrándose con el ejemplo de América Latina"





Juan Carlos Monedero: "la Europa insurgente, la Europa disidente, va a acabar encontrándose con el ejemplo de América Latina" 


 Entrevista, realizada el pasado viernes, a Juan Carlos Monedero* aprovechando su participación en un seminario que tuvo lugar en la Universidad de Granada.


 Entrevistas | Francisco Fernández-Tercera Información | 21-04-2013

 ¿Cuál es el panorama político que se le ha presentado a Maduro durante las elecciones?
Maduro ha recibido dos golpes. El primero ha sido la muerte de Chávez, quien ha sido líder claro y absoluto del proceso bolivariano a niveles excesivos, que llevaron a que él cargase con demasiado trabajo, impidiendo al mismo tiempo que, en su entorno, surgieran liderazgos alternativos. El segundo golpe que recibe Maduro es en las elecciones, donde no se esperaba un resultado tan ajustado. Este segundo susto lo ha tenido que procesar y digerir más rápido, pero ha tenido como consecuencia dos elementos muy positivos para el proceso. En primer lugar, Maduro ha entendido que el liderazgo tiene que ser colectivo, algo que lo ha llevado a acentuar la labor colegiada del gobierno. Y, en segundo lugar, la necesidad de reconstruir la hegemonía de Venezuela, que no ha heredado de Chávez y que solamente la puede armar recorriendo el país para hablar con todos los agentes políticos y sociales, cosa que ya ha anunciado que va a hacer.
A parte de esos dos sustos ha recibido un regalo dramático, y es que la oposición ha vuelto a sacar su verdadero rostro, que es fascista; ha generado ocho muertos, centros de diagnósticos integral devastados, militantes golpeados, miembros del Consejo Nacional Electoral amenazados… De esta forma, esa derecha patética, fascista y golpista pensaba que iba a acabar con el gobierno, sin embargo lo que ha conseguido ha sido reforzar el proceso de liderazgo de Maduro.

ARTAJO Y ASURMENDI, LUCHADORES ANTIFASCISTAS Y DIGNOS DE MEMORIA Y HOMENAJE PESE A QUIEN PESE


ARTAJO Y ASURMENDI, LUCHADORES ANTIFASCISTAS Y DIGNOS DE MEMORIA Y HOMENAJE PESE A QUIEN PESE

Desde la asociación de victimas del golpe de estado, de la represión y del régimen franquista AHAZTUAK 1936-1977 queremos expresar nuestra mayor indignación por la prohibición por parte de la Delegada del Gobierno español en Navarra, Carmen Alba, del acto público que el próximo martes día 9 de Abril teniamos previsto realizar en memoria y homenaje a Jokin Artajo, a Alberto Asurmendi y a todos los luchadores antifranquistas.

Al igual que ya hicimos el pasado año al prohibírsenos también el acto que pensábamos realizar entendemos esta prohibición como un ataque a la libertad de expresión y entendemos la actitud de la Delegada del Gobierno, Carmen Alba, como una clara ofensa a la Memoria y al derecho a la Verdad de estos luchadores antifascistas.

LOS ANTECEDENTES Y LO ACTUAL

Desde Ahaztuak 1936-1977, siguiendo con nuestro ideario de Verdad, Justicia y Reparación, venimos desde el comienzo de nuestra actividad en el año 2005 haciendo diferentes actos de homenaje a los resistentes vascos antifranquistas y a los antifascistas y demócratas asesinados entre 1936 y 1975.

Dentro de esa dinámica en el año 2009 comunicamos a la Delegación de Gobierno en Navarra nuestra intención de homenajear a todos los resistentes vascos antifranquistas como Jokin Artajo, Alberto Asurmendi y tantos otros. Dicho homenaje se nos prohibió alegando que Artajo y Asurmendi eran militantes de EGI, incluidos entre los militantes fallecidos de ETA, y que el homenaje favorecería su conducta y motivaría victimismo hacia los terroristas. También recibimos una comunicación del Juzgado Central de Instrucción Nº 006 de Madrid para informarnos sobre la apertura de diligencias previas ante lo que decidimos suspender el acto.

Los laicistas promueven recuperar la legalidad republicana

Los laicistas promueven recuperar la legalidad republicanaPDFImprimirE-mail
Laicismo Estado Laico
Escrito por Joaquín del Río   
Martes, 23 de Abril de 2013 00:00
La asociación Europa Laica celebró el pasado fin de semana unas jornadas de trabajo en las que participaron trescientas personas para tratar la relación entre el franquismo y la iglesia con la actual monarquía española
Europa Laica (que agrupa a laicistas de todo el país) considera que el momento actual de España es el mejor para recuperar la legalidad de la República, interrumpida por el golpe de Estado que dio origen al franquismo y del cual surge la reposición de la familia Borbón en el trono de Madrid, en la persona de Juan Carlos I.

El exdiplomático Gonzalo Puente Ojea -que fue embajador de España ante la Santa Sede, hasta que el papa Juan Pablo II pidió su destitución- participó en el acto inaugural explicando los contenidos de su libro La Cruz y la Corona, un volumen publicado el año pasado cuyo subtítulo es: "Las dos hipotecas de la historia de España".
Puente Ojea explicó que el laicismo como ideario defiende la libertad de conciencia. En su opinión, sólo las personas tienen conciencia y, por tanto, posición ideológica; nunca los colectivos. Por tanto, es una falacia la tesis que sostiene que la sociedad española es católica y por eso hay que financiar a la Iglesia de ese credo con dinero público. Las personas tienen conciencia, pero no las sociedades.
Según se puso de manifiesto en las jornadas, la Iglesia católica recibe al menos 130.000 millones de euros anuales del Estado español, además de no contribuir a su sostenimiento mediante impuestos porque está exenta de la mayoría de los tipos impositivos. Curiosamente, la católica es la única religión que hay en España que no renuncia a las ayudas del Estado para su sostenimiento; el resto se financian sólo con aportaciones de sus fieles.
Esta situación convierte España en el país de Europa que más dinero da al Vaticano. Y ello como consecuencia de la privilegiada relación de Roma con el régimen de Franco. Esa relación se estableció con el Concordato de los años cincuenta y se prorrogó con los acuerdos posteriores a la proclamación de Juan Carlos I como rey. Esos acuerdos son preconstitucionales, según documenta el libro de Puente Ojea.