29 de abril de 2013

Olvido y silencio de Julián Grimau






Olvido y silencio de Julián Grimau

La Vanguardia


Hay un poema impresionante de César Vallejo, como todos los suyos, que se refiere a un cadáver, el del desconocido miliciano Pedro Rojas, que estaba “lleno de mundo”. A Julián Grimau le ocurrió exactamente lo contrario. Decía, digo, que César Vallejo, el Inmenso, tiene un poema en el que se refiere a un cadáver lleno de vida, que es lo mismo que estar pletórico de mundo. Pues bien, yo voy a escribir sobre un cadáver lleno de muerte, porque todo lo que rodeó los últimos meses de su vida no fue más que un cruel descenso hacia al cadalso.
Resulta difícil imaginarse a esas asociaciones dedicadas a la celebración de la memoria histórica, a los grandes acontecimientos que conforman nuestro presente y que son analizados y evaluados como si se tratara de diamantes en el mercado de Amsterdam. Ese muerto ¿es nuestro o del enemigo? ¿Nos ayuda o nos perjudica? ¿Es bajo en calorías políticas o puede provocar reacciones airadas? Los muertos más útiles en el terreno de la cultura son aquellos que produjeron mucha obra, fallecieron pobres y dejaron viudas. En el caso de los militantes asesinados, ocurre lo contrario. Las viudas sobran porque siempre tienen la tentación de levantar la alfombra y las alfombras están para que se las pise. Evite usted levantar las esquinas.

Construir la Alternativa Democrática de las mayorías sociales Las bases sociales para una propuesta programática democrática-republicana (2)


Construir la Alternativa Democrática de las mayorías sociales
Las bases sociales para una propuesta programática democrática-republicana (2)

Manuel Monereo

Consejo de Redacción de Crónica Popular

En el artículo anterior expuse, muy sucintamente, los resultados de un estudio realizada por la Fundación del BBVA “Values  and Worldviews” en base a una encuesta  hecha en diez países de la Unión Europea. Ahora intentaré sacar algunas conclusiones que considero pertinentes para, por así decirlo, el debate de las izquierdas sobre nuestro presente y, sobre todo, nuestro futuro.
basessociales2“Las gentes critican, al menos por ahora, la democracias existentes porque la soberanía popular manda poco o nada y porque las instituciones democráticas son cada vez más subalternas e impotentes ante los poderes fácticos”
© Joan Picornell
La primera cosa a subrayar es que una parte claramente mayoritaria de la opinión pública europea rechaza las políticas neoliberales y defiende con  mucha fuerza el Estado social. Para decirlo con más precisión: para las mujeres y los hombres que viven en  la Unión, los derechos sociales y laborales son un componente central de la ciudadanía democrática y de su dignidad como personas.
Una segunda cuestión a señalar es que se produce una hondísima crisis de representación, una enorme sima, entre dicha ciudadanía y las elites políticas, económicas y mediáticas que ejercen realmente el poder. Las personas no tienen dudas: los poderes existentes trabajan por y para el poder económico-financiero y los políticos están a su servicio. Así de claro, y por eso  una parte significativa de la ciudadanía, sobre todo en el sur, está profundamente insatisfecha del funcionamiento de nuestras democracias. Aquí tampoco cabría equivocarse demasiado: las gentes critican, al menos por ahora, la democracias existentes porque la soberanía popular manda poco o nada y porque las instituciones democráticas son cada vez más subalternas e impotentes ante los poderes fácticos.
Un Estado responsable
Hay un tercer dato, de valoración más compleja y sutil, con consecuencias políticas de mucho calado; me refiero a la valoración de eso que se ha dado en llamar economía de mercado. El asunto se podría exponer del siguiente modo: la ciudadanía acepta la economía de mercado sabiendo que es la causante principal de las desigualdades sociales, por lo que  reclama un Estado responsable y garante de los derechos sociales e implicado fuertemente en su control y funcionamiento. Se diría que la opinión pública, más allá de los límites tradicionales de la izquierda y derecha, está por un programa de orientación fuertemente socialdemócrata, sobre todo en España.
Se podría continuar pero nos llevaría, seguramente,  demasiado lejos, sobre todo, si se compara con otras encuestas, como la reciente de la cadena SER. Insisto en lo siguiente: lo que nos dice el estudio que comentamos es que en las consciencias de las personas hay un rechazo fuerte a las políticas dominantes y una aspiración a otras más justas e igualitarias. Es decir, nos señalan disponibilidades, horizontes y perspectivas para otros proyectos, en momentos de mucho sufrimiento y depresión social. De ahí, al voto o al compromiso político sostenido va un trecho difícil, muy difícil, de recorrer.
“La opinión pública, más allá de los límites tradicionales de la izquierda y derecha, está por un programa de orientación fuertemente socialdemócrata, sobre todo en España”
Pasar de la disponibilidad a la acción y al compromiso exige un proyecto claro, creíble socialmente y políticamente  solvente. No basta solo propuestas o consignas, hace falta fuerza organizada, capacidad, conectar y crear imaginarios sociales que impulsen a la acción, que combatan la resignación y el pesimismo. En definitiva, las personas no solo deben pensar que tenemos razón, más aún,  deben creer y luchar por nuestro proyecto: la única forma de hacerlo viable políticamente.

El Corte Inglés, Mango, Benetton o Primark, responsables de la tragedia de Bangladesh

El Corte Inglés, Mango, Benetton o Primark, responsables de la tragedia de BangladeshPDFImprimirE-mail
Opinión / Actualidad Laboral
Escrito por Libre red   
Lunes, 29 de Abril de 2013 00:00
El Corte Inglés, Mango, Benetton o Primark, responsables de la tragedia de Bangladesh
Grandes compañías textiles occidentales eran las destinatarias de algunos de los talleres del edificio bangladeshí incendiado y que ya se ha cobrado casi 300 vidas hasta el momento.
El trágico incendio que se desató el miércoles en un edificio comercial de ocho plantas en Bangladesh, en el que trabajaban más de 3.000 personas en el momento del origen del fuego, se ha cobrado casi 300 muertes y un millar de heridos.

El Rana Plaza, situado en el distrito de Savar, a las afueras de Dacca, albergaba un centro comercial y varios talleres textiles. Según publica la página web de la organización en defensa de los derechos de los consumidores, FACUA, dos de las fábricas que ardieron en el incendio fabricaban para marcas de moda como la española ‘Mango’.
En concreto, los talleres New Wave Style y New Wave Bottom, producían producto textil para ‘Mango’ y la italiana ‘Benetton’, ha afirmado la organización ‘Bangladesh Center for Workers Solidarity’. La primera también fabricaría para marcas muy conocidas en Reino Unido como ‘Primark’ y ‘Bonmarche’. El Corte Inglés también confirmó que tiene relación comercial con empresas locales implicadas en el siniestro.